•¿QUÉ ES LIDERAZGO?
•EL PROCESO DE LIDERAZGO
•LIDERAZGO POLÍTICO
Un liderazgo es, con el fin de
alcanzar un objetivo y fin
determinado, es capaz de:
•EDUCAR
•INSTRUIR
•CONDUCIR
El proceso del liderazgo comienza por definir el
punto de partida, la realidad. La primera pregunta
inevitable es:
¿Dónde estamos?
Un líder tiene sentido de realidad aunque ésta no
sea agradable. Definir la realidad puede significar
la identificación de los engaños y espejismos, y el
descubrimiento de la verdadera realidad.
Un líder sabe dónde está parado y sobre cuáles
bases se asienta. Un buen líder identifica los
problemas a resolver y las posibles soluciones.
¿A dónde vamos?
Para encontrar la respuesta a esta pregunta se necesita
desarrollar una visión de futuro y compartirla con el
equipo.
Los líderes no son sólo realistas, son también
soñadores.
Los líderes tienen visión de futuro, y logran compartirla.
Una visión de futuro es esencial para marcar el rumbo,
guiando los cerebros y corazones hacia un mañana
mejor que el hoy.
¿Quiénes vamos?
Como el viaje no es en solitario, es necesario armar el
equipo: armar las partes del grupo y darle armas para la
acción.
Por que no hay líder sin equipo y no hay equipo sin
líderes. El equipo está completo, armado, cuando cada
quien está en su puesto, y dispuesto con sus mejores
recursos a emprender el camino.
¡Vamos!
Guiar el equipo hacia la visión y mantenerlo en ruta, es
la labor más claramente asociada al líder, al guía del
equipo.
Un líder es principalmente un guía; una persona que
enseña a otras el camino, por que sabe mejor que nadie
cuál es el camino, por que tiene el valor de buscarlo o
por que tiene le valor de ir de primero, sirviendo de
modelo caminando delante o junto con su equipo.
¡Llegamos!
En algún momento, temprano o tarde, se llega. Al llegar,
es preciso celebrar. Un buen líder ayuda al equipo a
constatar sus logros y a celebrarlos. Cada meta lograda
es un triunfo que refuerza al equipo, su liderazgo y su
sentido.
Hay que saber apreciar los errores que se cometieron
para aprender y corregirlos. Pero más importante
todavía, hay que saber apreciar los aciertos que se
tuvieron para reforzarlos y aprender. Hay que saber
evaluar para aprender. Los buenos líderes son eternos
aprendices, eternos facilitadores y eternos maestros.
Este tipo de liderazgo, para ser efectivo, debe cumplir con
varias características, las cuales son obligatorias, es decir,
si no cumplen, nadie puede ser considerado un buen líder
político.
La primera de ellas es la honestidad; si se quiere crear un
liderazgo político se debe actuar con honestidad, hablar con la
verdad, no comprometerse a realizar cosas que son
imposibles de realizar.
Otra de las características fundamentales del liderazgo político
es el ser democrático, un líder político no debería imponer,
sino proponer y consultar a las bases antes de tomar una
decisión. Es decir que se debe buscar el consenso.
Por último, un buen líder político debe tener sólidos
conocimientos generales, esto quiere decir que el líder
debe estudiar de todos los temas importantes,
economía, política, religiones, conocer su cultura y la
de sus seguidores, estar bien informado de lo que
sucede en su país y en países vecinos.
El líder como ya vimos, es el guía de mucha gente, si
éste guía no tiene conocimientos no podrá guiar a sus
partidarios hacía un buen camino. Para lograr esto, es
necesario leer mucho, leer los periódicos, estar
informando.
Para Max Weber, el liderazgo político se enfrenta a dos
tipos de ética: ética de la convicción y la ética de la
responsabilidad. Para éste sociólogo, si sólo se actúa
con convicción se suele caer en irresponsabilidad.
El Político actúa orientados con valores éticos que no le
permiten ciertos tipos de sacrificio y que siempre
pondera las consecuencias de sus actos precisamente
midiendo el futuro: el estadista.
“EFICACIA EN EL TERRITORIO DE LA
MORAL”
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