Hola Mamita:
Mi diminuto corazón comenzó a
latir cuando sólo tenía 21 días
de concebida.
Un ángel me ha dicho que se ha
realizado el milagro de la vida y
que tú y yo nos necesitamos,
por eso hemos sido escogidos
para estar juntos. También me
dijo que tú eres un regalo de
Dios para mí. Yo lo supe desde
que pude sentir el calor de tu
vientre maternal.
No te imaginas cuánto anhelo
poder nacer para sonreirte
noche y día.
Mamita, quiero que sepas que
cuando nazca, nunca te
avergonzaré, ni te despreciaré,
ni tampoco te abandonaré.
Estaré contigo ayudándote y
protegiéndote mientras vivas.
Ya han pasado 7 semanas desde el
momento en que fui concebida. En aquel
instante quedó determinado a quién me
pareceré, el color de mis ojos, mi pelo,
mi personalidad cuando crezca.
Estoy nadando libremente en el saco
amniótico como un nadador natural. ¡Cómo
nos vamos a divertir cuando vayamos a la
playa! Y con un cubito y una palita,
fabricaré para tí, mi princesa, castillos
de sueños, castillos de arena.
Mi corazón no tiene miedo, pues yo
confío en tí y lo que más deseo es estar
contigo, habitar en nuestra casa y
hacerte feliz cada uno de tus días.
Ten confianza en Dios. El ángel me dijo
que desde el cielo él cuida de tí y de mí.
Tengo solo dos meses de desarrollo pero ya el
doctor puede escuchar los latidos de mi corazón
y detectar el funcionamiento de mi cerebro.
No espero en vano nacer pues el amor se ha derramado en mi
corazón y tú eres mi juego de niña, lo que ansío, lo que deseo.
El calor de tu vientre maternal es un anticipo de la dicha que
voy a sentir cuando me tengas en tus brazos.
¡Mamita, estoy aprendiendo
a hacer muchas cosas!
Ya puedo agarrar objetos...
¡Ups!... ¡Y hasta hacer pipí!
¡Con qué entusiasmo espero
el día de mi nacimiento,
será un día grande, día de
fiesta!
Y tú me mostrarás el camino
de la vida y yo lo seguiré
alegre, como quien ha
encontrado un gran tesoro.
Tengo ahora 3 meses de
desarrollo y si pudieras ver mi
cuerpo te darías cuenta de que
soy una niña. Ya todos mis
órganos están funcionando,
creciendo y madurando.
¡Cuánto daría por extender las
manos y poder tocarte,
recostar mi cabecita frágil
sobre tu hombro, alimentarme
de tus pechos, gozar de tus
mimos. Quiero que veles mis
sueños para dormirme en paz
con el arrullo de tu voz,
cantándome canciones de cuna
y contándome viejas historias
mágicas de duendes y hadas,
de ángeles y de Dios.
Tengo 14 semanas de
concebida en tu vientre.
Vivo, me muevo, existo. Mi
vida depende de la tuya, tu
entrega es imprescindible
para mí.
No te preocupes pensando
en tantas cosas...
¿Acaso no es la vida más
importante que todas esas
cosas?
Mira mamita, ¡vale la pena
vivir!
Para mí vivir es GANAR y mi
tiempo está en tus manos.
Aquí estoy pensando en ti y en
lo feliz que debes de sentirte
porque el milagro de la vida se
ha realizado.
Diariamente mi corazón irriga
mi cuerpo con varios litros de
sangre. Ya puedo sentir dolor
porque están desarrolladas la
médula espinal, el tálamo, y
los nervios.
Estoy esperando conocerte
para poder demostrarte
cuánto te quiero.
Mamita, aún no
puedo verte y sin
embargo te amo,
te necesito y
nada me causa
más alegría que
vivir en ti y por
ti. Una sola cosa
le he pedido al
ángel :
que mientras dure
mi vida yo pueda
gozar de tu dulce
amor.
Ya he crecido lo
suficiente como para
que tú puedas sentir
mis movimientos.
Puedo oir tu voz, los
latidos de tu corazón
y los ruidos
exteriores.
Ya ha transcurrido la mitad
del embarazo, mis órganos han
madurado y si llegara a nacer
podría sobrevivir.
Estoy tan dentro de ti que
nuestros cuerpos se entrelazan
por un cordón umbilical.
Dentro de unos meses naceré
y te voy a conocer.
A medida que voy creciendo y
alimentándome de ti, crece
también el entusiasmo de vivir
porque tú eres mi sonrisa,
para mi alma una caricia.
Todos los datos sobre el desarrollo de la
criatura por nacer en esta presentación están
documentados y las fotos son auténticas.
Consulte el enlace "Desarrollo" en el portal de
Vida Humana Internacional (VHI):
www.vidahumana.org.
Los autores de esta presentación, Lilly Medina
y VHI, autorizan su uso sin fines de lucro y
sin cambios.
El título de la canción que usted escucha cuya
intérprete es Cristy Arias es "Vale la pena
vivir" y está en el disco compacto "Milagro de
amor." Para adquirirlo escriba a:
[email protected]
Vida Humana Internacional
45 S.W. 71 Ave,
Miami, FL 33144, EE.UU.
Tel.: (305) 260-0525
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