Lea el cuento despacio, deteniendose a hacer preguntas breves en cada sección.
Por ejemplo, luego de la sección de las partes privadas pregúnteles a los niños :
“¿Cuáles son sus partes privadas?”
- Asegúrense que todos los niños entiendan con claridad a qué se refiere cuando habla
de sus partes privadas.
- A través del cuento, haga breves pausas para volver a preguntar :
- “¿Adónde no los debe de tocar nadie?, ¿Adónde no deben ustedes tocar a nadie?,
¿Quiénes son las únicas personas que deben observar y/o tocar tus partes
privadas?,¿Cuándo o en qué situaciones sí es apropiado que estas personas vean o
toquen sus partes privadas?, ¿A quién le pertenece su cuerpo ?, ¿Quién debe de
decidir si alguien puede tocar o no, aunque no te toquen en tus partes privadas?
¿Tienen los niños derecho a decir que no ?, ¿A quienes les debe de decir que no?, ¿Qué debes
hacer si alguien trata de ver o tocar tus partes privadas?, ¿Qué debes hacer si alguien trata
que tú veas o les toques sus partes privadas?, ¿Qué debes hacer si alguien te pide guardes un
secreto que no entiendes, te incomoda, o te confunde?, ¿A quien le puedes contar si alguien
trata de ver o tocar tus partes privadas?, ¿Qué contactos son agradables?. Estas preguntas
deben hacerse en la selección apropiada. Al final del cuento, es adecuado volver a retomar
estas preguntas.
Al finalizar el cuento y haber retomado las preguntas, es apropiado hacer un
pequeño ensayo con los niños, pidiéndoles que ilustre qué harían si alguien trata
de tocarlos o verlos y si alguien les pide que sean ellos los que toquen.
Ensayen lo que es un secreto negativo, además de ensayar cómo decirle a alguien si algo
les ha pasado. También es apropiado ensayar que los niños prueben explicarle estos
conceptos a otro niño (por ejemplo : ¿ Cómo le explicarías tú estas cosas a tu
hermanito/hermanita?).
En caso que durante el cuento o después uno de los niños mencione que
alguien lo ha tocado a él o a ella, es importante mantener la calma en lugar de
inmediatamente pedirle detalles al niño, felicítelo por ser tan valiente de
contarlo, diciéndole que lo admira por haberlo dicho. Luego pegúntele que si
esto ya se lo ha contado a alguien más.
Pregúntele cómo se sintió cuando ocurrió el evento, y luego cómo se siente de poder contarlo.
No presione al niño a contestar. Si el niño prefiere no seguir hablando ( o aunque lo siga haciendo),
vuelva a felicitarlo por su valentía en haberlo contado. Asegúrese de tratar de hablar con el niño o
niña a solas luego de la charla. Pregúntele que si ya le contó esto a alguien de su confianza. Si no,
averigüe quién es confiable para el niño, y dígale qeu la mejor manera de evitar que esto vuelva a
suceder o siga pasando es que le cuente a esta persona. Ofrezca acompañarlo a hablar con el
adulto confiable, u ofrezca a hablar a solas con el adulto.
Si el niño se muestra muy atemorizado ante la idea de hablar de esto con alguien más, asegúrele
que no va a pasar nada malo, que le deje pensar en qué otra manera le puede ayudar, y luego usted
busque la ayuda de un profesional que la/lo oriente en cómo proceder.
No haga de sus preguntas un interrogatorio. Los detalles no son lo mas importante en ese
momento, si no que la comprensión y el apoyo que usted le puede brindar al niño. Agradézcale su
confianza, y felicítelo por valor, no busque detalles si el niño no los ofrece, porque eso no es lo
mas importante en ese preciso momento.
No trate de reconfortar al niño con afecto físico sin preguntárselo. Por ejemplo, pregúntele
¿quisieras que te diera un abrazo? acepte el no del niño y felicítelo por decidir si quiere o no el
abrazarlo. Si el niño acepta el ser abrazado, esté pendiente de la reacción del niño
(temblor,rigidez,etc.), ya que el niño puede no desear el abrazo pero puede que no se atreva a decir
que no.
Lectura para
los niños y las
niñas
Mi nombre es Julia.
Tengo un hermanito que se
llama Juan. Juan y yo nos
parecemos en muchas cosas.
Nuestros nombres comienzan
con la misma letra “J”. Ambos
vamos al mismo colegio.
Pero Juan y yo también somos diferentes en otras cosas.
El color favorito de Juan es el azul. Mi color favorito es el
rojo. Otra diferencia es que Juan es un oso niño
y yo soy una osa niña.
Eso significa que Juan y yo
tenemos partes privadas diferentes.
Las partes privadas son partes muy
especiales del cuerpo. En las niñas, sus
partes privadas se llaman vulva y
vagina; en los niños sus partes privadas
se llaman pene
y testícul0s.
Mi mamá también nos
ha explicado que otra
parte privada son
nuestras nalgas.
Cuando yo ocupo traje de baño me cubre mis
partes privadas.
El traje de baño de Juan es diferente al mío, pero
también cubre sus partes privadas. Los brazos y
piernas no necesitan estar cubiertos con ropa
todo el tiempo, pero las partes privadas siempre
deben estar cubiertas.
Mi mami nos enseño a Juan y a mí que
nadie debe de ver ni tocar nuestras
partes privadas. Cuando ella nos dijo
eso, Juan hizo una muy buena
pregunta…
Mami, ¿tú y papi
pueden ver o tocar
nuestras partes
privadas?
Mi mami respondió :
Cuando tú y Julia eran bebés,
necesitábamos cambiarles los
pañales y mantenerlos limpios.
Para eso, teníamos que verlos y
tocarlos. Pero solamente los
veíamos o tocábamos cuando
era necesario limpiarlos, o
bañarlos, cuando ustedes no
podían hacerlo por sí mismos.
En esas situaciones, sí es
necesario ver y tocar
rápidamente y con mucho
cuidado, las partes privadas de
los niños. Otro momento en que
puede ser necesario que su papi
o yo veamos o toquemos sus
partes privadas es si se las
golpean o si se les enferman y
necesitamos ponerles medicina.
No hay otra razón por que ni su
papi ni yo tengamos que ver o
tocar sus partes privadas.
Yo le pregunté a mi mami si un doctor puede tocar
nuestras partes privadas. Ella me contestó :
Un doctor o una enfermera
pueden ver o tocar tus partes
privadas cuando te están
examinando,pero solamente
cuando es necesario.
Pero siempre debemos estar presentes tu
papi o yo, u otro adulto de tu confianza
cuando un doctor o enfermera va a ver o
tocar tu cuerpo y en especial tus partes
privadas.
Juan le preguntó quién más podía tocar o ver nuestras partes privadas y mi
mami le contestó :
“Nadie más debe ver o tocar tus partes privadas. Tu cuerpo te pertenece a ti.”
“¿Y otras partes
de mi cuerpo?”
“A mi no me gusta
que el abuelo me
haga cosquillas en
los pies.”
“Nadie puede tocar ninguna parte de tu cuerpo si tú
no estás de acuerdo.
Es tu cuerpo y nadie tiene derecho a tocarlo si tu no
quieres.
No tiene nada de malo decirle a las personas que no
te gustan las cosquillas o que no te gusta que te
toquen. Aunque tú quieras a alguien y ellos te
quieran a ti, tu tienes el derecho de decirles que no
quieres que te toquen de una manera que a tí no te
guste.”
Pero a mí
me
encantan
las
cosquillas
Eso quiere decir que a
ti no te desagradan las
cosquillas y que está
bien que tú las
permitas, siempre y
cuando nadie te toque
tus partes privadas.
Pero todos somos diferentes, y Juan tiene
derecho a exigir que no le hagan cosquillas
si a él no le gustan.
“¿ Cómo lo diría?”
“Pudieras decir:
no me hagas
cosquillas, No me
gusta”
Juan practicó cómo decir que no.
Luego, ambos practicamos varias maneras de decir que no:
“¿Qué tipo de contacto o caricias les gustan?”
Preguntó mami.
A mí me gustan
los abrazos.
“¡A mí
también!”
“Los abrazos son
agradables,¿Pero qué
pasaría si alguien los
abraza muy fuerte?”
Eso nos asustaría
y no nos gustaría.
“Los abrazos y las caricias pueden ser agradables y hacerlos felices.
Pero a veces, la forma que alguien nos abraza o nos toca nos puede
asustar o desagradar, o nos puede hacer sentir incómodos. Aunque no nos toquen
con fuerza, algunas caricias nos pueden hacer sentir mal en lugar
de hacernos sentir bien.”
“Si alguien alguna vez los toca de una manera que los
asusta o los hace sentir mal aunque no estén tocando
sus partes privadas, díganle a su papi o a mí
inmediatamente. Nosotros les ayudaremos y nos
aseguraremos que esa persona no los vuelva a
tocar así.”
Si alguna vez alquien los
toca de una maera
desagradable, o que los
asusta, no es culpa de
ustedes.
Ustedes no habrían
hecho nada malo. La
persona que hace esto es
la que ha actuado mal.
No ustedes.
Si alguien los toca o trata
de tocar así,
no mantengan el secreto,
aunque la persona se los
pida.
A veces, la persona que quiere obligarlos a
guardar un secreto así los puede amenazar
diciéndoles que nos vamos a enojar con
ustedes, o que los vamos a castigar si nos
dicen.
Eso no es cierto, no les crean.
Nunca guarden un secreto así,
díganos inmediatamente.
Si no estamos cerca,vayan
donde un adulto en el
cual puedan confiar,
como una profesora, o
una enfermera del colegio
o un polícia. Ese adulto
les ayudará o nos llamará.
“¿Y si tú y mi papi no nos creen?” pregunté yo.
¿Y si le decimos a alguien mas y no nos cree? Preguntó Juan.
Los niños nunca se inventan estas cosas.
Los niños nunca mienten cuando alguien ha hecho algo o los ha
tocado de alguna manera que los asuste o los incomode o los hace
sentir mal. Su papi y yo siempre les vamos a creer. Puede que hayan
adultos que prefieran no creerles, pero no porque ustedes estén
mintiendo, sino porque les da miedo creer que estas cosas malas les
pueden pasar a los niños.
Si alguna vez algo así les
pasa y un adulto no les cree,
no se den por vencidos y
vuelvan a decírselo a alguien
más. Siempre va a haber un
adulto que sí les creerá.
¿Y si tú o papi nos
tocan nuestras partes
privadas de alguna
manera de que nos
hagan sentir mal
O nos besan o nos abrazan de una
forma que no nos gusta, qué
hacemos?
Si nosotros o cualquier otra persona
cercana o querida los toca de una
manera que los haga sentir mal, deben
decirselo inmediatamente a un adulto de
su confianza.
“Nunca deben guardar este secreto.”
Recuerden que
nadie les puede
obligar a guardar un
secreto así. Ustedes
tienen derecho a
decir que no,
aunque sea una
persona querida.
Mami nos ayudo a practicar como cuidar
Y proteger nuestros cuerpos.
¿Qué harían si alguien les pide que
vean o toquen sus partes privadas?,
¿Y si alguien quisiera tocarlos y les
dijera que lo mantengan en secreto,
qué harían?
Yo diría: ¡No, no quiero!
y te diría
inmediatamente porque
tú me ayudarías. Esos
secretos son malos, y
nadie me puede obligar a
no decirte.
Tienes toda la razón.
Nadie debe pedirte que guardes
ese tipo de secretos, ni siquiera tu
papi o yo. Y qué harían si alguien
los mira de una forma que los hace
sentir asustados, o incómodos, o
mal?
¿Existen ese tipo de
miradas?
“Sí”. Hay cierto tipo de miradas que te pueden
hacer sentir mal, como si la persona te quisiera
tocar, o que te pueda asustar. Si algo así pasa, o
si alguien te dice algo que te hace sentir
incómodo, debes decírnoslo inmediatamente.
Nosotros simpre te creeremos y protegeremos.
¿Qué harían si alguien les
pide que se quiten la ropa?,
¿Qué dirían?
¡Muy bien !
los felicito
“¿Y que harían si alguien les pide que hagan algo que los asusta
o los hace sentir mal?, ¿Qué dirían?” preguntó mami..
Mami nos dio un gran abrazo, y nos felicitó de nuevo.
Ustedes
son especiales.
Sus cuerpos son
especiales también, y les
pertenecen solamente a
ustedes y nadie tiene
derecho a tocarlos o
hacerles nada que a
ustedes los incomode, los
asuste, los haga sentir
mal o los confunda.”
Voy a cuidar muy
bien de mi
cuerpo.
Yo también.
Porque mi cuerpo
me pertenece a mi.
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