• El glorioso Templo estaba en ruinas. La belleza
de Jerusalén había sido reducida a nada. El
pueblo estaba cautivo en tierra extraña. ¡Pero
la historia no termina allí!
• Dios juzga lo que intenta restaurar. El juicio
vino como consecuencia de los pecados, pero
fue un paso preliminar para la restauración,
para el propósito, el aprendizaje y para el
crecimiento.
• Los 70 años de cautiverio llegaron a su fin y
Dios continuó con sus propósitos. Restauró a
su pueblo, cumplió sus promesas.
• El
fracaso
trae disciplina,
pero el
arrepentimiento acelera al proceso de
restauración.
• El secreto del éxito en la familia cristiana es la
unidad en Cristo. Cuando todos tienen la
disposición de trabajar, el trabajo es realizado.
1ª Co. 12:12-31 es una muestra de ello así
como Nehemías 4:6.
Las promesas de Dios son siempre cumplidas de acuerdo a su
tiempo. Isaías predijo el nombre del gobernante que permitiría a
los judíos regresar (44:28; 45:1-4, 13) y Jeremías predijo el
tiempo en que los judíos regresarían (25:11-14; 29:10-14)
Dios había hecho un pacto eterno con Abraham en relación a su
familia y descendientes. Él había repetido las promesas a David.
Dios no permitiría que el pueblo se perdiera en la caída y derrota.
•El imperio del Este llegó a su final. Persia sería el último imperio
del Este en caer. Los macedonios, primer imperio del Oeste en
tomar el control.
•La nación judía no podía continuar en cautiverio en el Este, pues
no hubiera sobrevivido ante la decadencia de los poderes
orientales. Nunca hubiera influido sobre el mundo.
•Dios llevó a su pueblo a su tierra, en el momento apropiado.
•Los puso en el centro de los sucesos del mundo, entre lo antiguo
y lo nuevo. Asiria, Babilonia, Persia, dejaron de existir. Nuevos
imperios del occidente comenzaban a levantarse. El hecho de que
Dios preservara a su pueblo de esta decadencia oriental, fue todo
un milagro.
•Todos los reinos orientales cayeron, menos los judíos. Dios tenía
previsto que su pueblo cubriera la tierra, nosotros somos un
testimonio de ello.
El proceso del retorno y reedificación cubrió un tiempo de más o
menos 100 años en total. Principiaron con Ciro, otros reyes
persas también estuvieron involucrados. Durante estos años hubo
tres etapas principales en el retorno de los judíos desde las
regiones del Imperio Medo-persa a Israel.
Los libros de Esdras y Nehemías describen los eventos que
ocurrieron.
En el siguiente cuadro veremos diferentes eventos relacionados
con cada etapa.
Malaquías habló como un reformador, aunque también animó al
pueblo de Dios con una visión del futuro.
El profetizó que “el profeta Elías” aparecería antes de la llegada
del día de Jehová (3:1,4:5).
Pasaron cuatro siglos de silencio. Pero cuando el tiempo de Dios
se cumplió, “el profeta Elías” apareció para introducir al Mesías,
a Cristo (Mateo 11:10,14)
El Antiguo Testamento es rico en significado para nosotros hoy.
Dios es el mismo todavía hoy, como cuando anduvo caminando
en el huerto con Adán y Eva. Llamó a Abraham a servirle, sacó a
su pueblo de Egipto con poderosas maravillas. Habló con Moisés
cara a cara, inspiró al rey David a escribir los Salmos, y habló por
medio de la vida y palabras de sus siervos los profetas.
Porque habla firmemente a la iglesia de hoy porque las
condiciones en que vivimos soy muy similares a aquellas que
Malaquías describe en su tiempo. La gente no acepta sus
responsabilidades tan prontamente como lo hizo antes y la
iglesia se está adhiriendo demasiado al mundo.
Dios no tolerará esto. En la historia de Israel vemos que, vez tras
vez, el pueblo se olvidó de Dios y no guardó sus mandamientos.
Ellos decían que Dios no era justo, que Él no los amaba, y que El
impuso leyes injustas sobre ellos.
La gente que se rehúsa a obedecer las órdenes de Dios pronto
perderá su entusiasmo en servirle. Ellos se vuelven a seguir los
caminos de su naturaleza pecaminosa y eventualmente sufren
las consecuencias.
En Malaquías 4:2 vemos la promesa de Dios a Israel y sus
implicaciones para nosotros. Si nos alejamos de Dios,
necesitamos arrepentirnos y experimentar el gozo de la
restauración.
Al buscar que la naturaleza de Cristo aumente en nuestra vida,
nos encontramos siguiendo el mismo proceso que los exiliados
judíos siguieron en la reconstrucción del templo.
Debemos darnos cuanta que hay etapas de desarrollo y que es
necesario someternos continuamente a Dios y permitirle lograr
lo que Él desea en nuestra vida.
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RETORNO Y RESTAURACIÓN