Una caminata histórica sobre la
relación de fe y ciencia
Departamento
Ciencia y fe
Pablo de Felipe
Facultad de Teología SEUT
SLFYC (Guatemala), 23 de febrero 2012
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La “metáfora del conflicto”
Índice
Mito y anti-mito en el pensamiento hebreo
De la cosmología pre-científica a la ciencia antigua
El cristianismo: entre cosmología pre-científica y ciencia antigua
El medievo: entre la recepción de la ciencia antigua y la teología
El desafío de Copérnico
Respuestas científicas al copernicanismo en el s. XVI
Galileo: de oscuro profesor a brillante polemista
1616: la condena del copernicanismo
1633: la condena de Galileo
Los últimos años de Galileo y su legado
La influencia del cristianismo en el nacimiento de la ciencia moderna
El debate de los “orígenes”: evolución
El debate de los “orígenes”: big-bang
3
La “metáfora del conflicto”
4
La “metáfora del conflicto” domina las relaciones ciencia y fe
en nuestra sociedad
Un conflicto que suele centrarse en el tema evolución vs creación
5
Y así, unos y otros están de acuerdo en enfrascarse en una
guerra total… ¡sin prisioneros!
6
Pero no siempre fue así...
Teólogo
2005
¿Cómo hemos llegado a esta situación?
Astrónomo
1490
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Mito y anti-mito en el pensamiento hebreo
8
¿Cuál es el contexto de los relatos del Génesis?
ENUMA ELISH
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La influencia de la cosmovisión bíblica
“[...] el Génesis 1 preparó el camino para nuestra época
mediante su propio programa de desmitificación.
Mediante la eliminación de todos los dioses y diosas del
cosmos, el relato de la creación del Génesis ‘desdivinizó’ la naturaleza. El universo no tiene regiones o
seres divinos que tengan que ser temidos o aplacados.
La intensa fe monoteísta de Israel desmitificó
completamente el mundo natural, abriendo paso a una
ciencia que puede examinar y estudiar todos los
Charles Hummel rincones del universo sin miedo ni de intrusión ni de
(1923-2004) retribución.”
Charles Hummel, The Galileo Connection: resolving conflicts
between science & the Bible. I.V.P., 1986, p. 218.
Sabiduría 16:26-28, siglo II a.C.:
“Por decisión del Señor existen sus obras desde el principio: desde que fueron
hechas, él fijó sus límites. Él ordenó sus obras para siempre, y su gobierno por
todas las generaciones. Ellas no sufren hambre ni se fatigan y nunca interrumpen
su actividad. No se chocan unas contra otras y jamás desobedecen a su palabra.”
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De la cosmología pre-científica a la ciencia antigua
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De la mitología a la filosofía, y de la tierra plana a la esfera
El legado de la Grecia presocrática:
hacia el siglo IV a.C., Platón y los
científicos griegos sabían ya de la
esfericidad terrestre, que, sin embargo,
no aparece en la Biblia.
Esta idea será un elemento clave en el
sistema de Aristóteles, con su universo
de esferas concéntricas.
S
N
12
Las cosmologías filosófico-científicas antiguas
La cosmología que “salva los fenómenos” de Platón
La cosmología de la física filosófica de Aristóteles
La astronomía matemática de Ptolomeo
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El cristianismo:
entre cosmología pre-científica y ciencia antigua
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Los padres de la iglesia: surge el problema ciencia-fe
Como el Antiguo Testamento es anterior a la idea de tierra esférica,
algunos cristianos sacaron la conclusión errónea: ¡la tierra es plana!
Entre ellos estaban Lactancio o el obispo Severiano de Gabala. Pero el
más destacado fue Cosmas/Constantino de Antioquía:
“Como la Escritura menciona además las
extremidades del cielo y las extremidades de
la tierra, esto no se puede concebir sobre
una esfera.”
“Existen cristianos de apariencia que, sin
tener en cuenta la divina Escritura, a la que
desdeñan y menosprecian como los filósofos
no cristianos, suponen que la forma del cielo
es esférica, inducidos al error por los eclipses
[…] es imposible que cualquiera que tenga la
voluntad de ser cristiano se deje extraviar
por el error especioso de los no cristianos,
mientras que la divina Escritura presenta
otras
teorías.”
(Topografía
Cristiana,
Alejandría, h. 550)
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El debate sobre la forma terrestre en la iglesia antigua
Juan Filopón (h.490-h.570). El filósofo/científico más destacado de su época.
Cristiano alejandrino, defendió la esfericidad en un comentario al Gén.
Ananías de Shirak (610-685): matemático, astrónomo y geógrafo armenio.
Defendió la esfericidad frente a Cosmas, a quien criticó directamente.
Focio (h.810-h.895), Patriarca de Constantinopla. Comentó sobre Cosmas: “ignora hasta la
sintaxis común; además, expone hechos inverosímiles según la ciencia. También es justo
considerar a este hombre como un autor de fábulas más que como un testigo veraz.” Bt 36
En Occidente, S. Agustín o S. Isidoro se desentendieron de la tierra plana. Mientras, el rey
Sisebuto o el venerable Beda explicaban la esfera.
Curiosamente, se puede considerar, en cierto modo, a Filopón como precursor de Galileo
en física: movimiento en el vacío, caída de objetos, impetus (“inercia”), etc.
En cosmología negó el carácter divino de los cielos y la eternidad el mundo de Aristóteles.
Aplicó el “impetus” a todo el universo, unificando las leyes físicas terrestres y celestes, y
criticando la idea de Aristóteles (adaptada por muchos cristianos) de que los planetas son
movidos por seres espirituales/ángeles.
¿“en qué parte de las Sagradas Escrituras han leído que la Luna y el Sol, así como cada
uno de los planetas son movidos por ángeles”?
“Como si Dios, que creó la Luna, el Sol y los demás astros, no hubiese podido dotarlos de
una fuerza motriz” Citado en Sambursky. El mundo físico a finales de la antigüedad, p. 162.
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Conciliación ciencia y fe en la iglesia antigua
Orígenes (s. II-III): método alegórico
Agustín (s.IV-V): teoría de la acomodación
Pero ni ellos abandonaron el sueño de la “conciliación” o “alianza” ciencia y fe. El sueño
de este proyecto era conseguir una fusión y una “concordia” entre “datos” bíblicos y
científicos.
Buena parte del esfuerzo patrístico y escolástico en el campo científico fue dirigido a
lograr esa alianza (como Basilio, s. IV). Unas veces forzando los textos bíblicos, otras
veces forzando la ciencia, y muchas veces forzando ambos...
El objetivo era lograr una unidad de conocimiento (ciencia, filosofía y fe). Algo loable;
pero que no puede lograrse aceptando todo tipo de información, sino que habría sido
necesario filtrar la información disponible para quedarse con la que fuera real/aceptable.
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El medievo:
entre la recepción de la ciencia antigua y la teología
18
El difícil equilibrio de la ciencia medieval
Tras las dudas iniciales en la antigüedad, que vimos antes, los cristianos
medievales decidieron preservar y adoptar lo mejor de la ciencia antigua:
inicialmente el platonismo (Agustín de Hipona, s. V) y posteriormente el
aristotelismo (Tomás de Aquino, s. XIII), cuyo estudio floreció en las
universidades (originalmente instituciones eclesiásticas).
Los musulmanes, judíos y cristianos medievales tuvieron que enfrentarse a:
- La obvia contradicción entre ambos sistemas: aristotélico y ptolemaico.
- Las limitaciones del sistema aristotélico: p. ej., la esfera terrestre no está cubierta
por la esfera acuosa, el movimiento de los proyectiles separados de su motor inicial.
- Los “absurdos” físicos del sistema de Ptolomeo: epiciclos, ecuantes, etc.
- Las contradicciones de esos sistemas con ideas cosmológicas bíblicas: una vez
aceptada la esfericidad de los cielos y la tierra, todavía quedaban por explicar las
aguas celestes, las columnas de la tierra y el cielo, etc.
El excesivo racionalismo medieval provoca la reacción de teólogos voluntaristas, que
destacan la omnipotencia de Dios frente a las limitaciones a la voluntad divina
impuestas por la ciencia racionalista de los aristotélicos.
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Más allá de Aristóteles
Las condenas del obispo Tempier en 1277 (París) a 219 tesis aristotélicas
(averroístas) se consideran punto de partida de propuestas no-aristotélicas.
En el s.XIV surge una ciencia más centrada en las realidades del mundo que
en la metafísica. Reaparecen ideas anti-aristotélicas, como el impetus, de la
mano de Buridan.
Los físicos de París y los calculadores del Merton College (Oxford) abrieron nuevas líneas
de interés por la ciencia que renovaron el mundo escolástico en el campo científico. El
interés escolástico (tomista o nominalista) por el movimiento fue intenso, y sus
reflexiones llegan hasta el s. XVI con Domingo de Soto y son el contexto de Galileo.
Pero muchos escolásticos tenían una agenda concordista.
Buscaban una alianza ciencia
y fe. Así aparece el modelo de
una esfera terrestre excéntrica
(manzana flotante) sin antípodas. Justificado apelando a la
separación de las aguas de la
tierra seca de Gn.1. ¡Usado
contra Colón!
Esfera
Tierra
Esfera
Tierra
Separación
de las aguas
Esfera Agua
Esfera Agua
en el 3er día
(Genesis 1:9)
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La exaltación de la antigüedad en el Renacimiento y
la primera crisis de la ciencia antigua en el s. XV
La Geografía de Ptolomeo (siglo II):
• Tres continentes: Europa, Asia, África.
• El resto es océano.
• La costa de China y Japón no existen.
• África y Asia unidas
• El océano Índico está cerrado.
Los navegantes destruyen la Geografía de Ptolomeo en medio siglo (1473-1521):
• Los portugueses cruzan el Ecuador, rodean África y llegan a Asia.
• Los españoles llegan al Caribe, rodean Sudamérica y cruzan el Pacífico hasta Asia.
Si Ptolomeo se equivocó en geografía, ¿falló en otras cosas?
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El desafío de Copérnico
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Copérnico: una vida para un libro revolucionario
•Desde 1503 Copérnico trabaja al servicio de un obispado polaco:
cartografía, economía, defensa, médico del obispo, etc.
•En 1507 distribuye limitadamente el Comentariolus, y propone una
“reforma” heliocéntrica de la astronomía.
•En Europa empieza a saberse lo que Copérnico prepara y la reacción
generalizada es de curiosidad y sus amigos le animan a publicar
(incluyendo al obispo Giese, el cardenal von Schonberg y Erasmo).
•H. 1530 Copérnico termina su libro, pero se resiste a publicarlo. Le
preocupan tanto las repercusiones filosófico/teológicas como la
solidez científico/matemática de sus ideas.
•En 1538 el reformador alemán Melanchthon envía al joven
matemático Rético a la católica Polonia (1539-1541).
(1473-1543)
•Rético se convirtió en el único discípulo de Copérnico en vida.
•Rético organizó la publicación del De Revolutionibus (1543) junto al
teólogo protestante Osiander.
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Modelo heliocéntrico copérnicano y sus implicaciones
Implicaciones científicas:
•El Sol como centro y la tierra como un planeta más.
•Universo enorme con las estrellas muy alejadas de nosotros.
•No es necesario el movimiento diario de las estrellas.
•Las retrogradaciones planetarias son aparentes.
•La gravedad es hacia el centro de cada planeta, no del universo.
•La atmósfera se mueve con la tierra.
•Se abandona la idea de un centro universal (luna alrededor de la Tierra).
•La fuente del movimiento pasa de la periferia (esfera 1er motor) al centro (Sol).
Implicaciones filosófico-religiosas:
•Se rompe el esquema jerárquico de Aristóteles (sublunar/supralunar).
•Pierde así sentido la idea de 5 elementos: 4 terrestres (en el centro) y uno celeste.
•Se invierte la dignidad del centro (lo principal en Copérnico) frente a la periferia.
Interpretaciones erróneas más frecuentes:
•Copérnico más simple que Ptolomeo: no tanto, mantiene los epiciclos.
•Copérnico “humilla” a la humanidad desplazándola del centro: realmente la sitúa entre
los astros, además, antes de Copérnico no se daba preeminencia al centro, sino a la
periferia (el centro de la tierra se solía ver como... ¡el infierno!).
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El rechazo teológico a Copérnico
Protestantes:
“[…] pero las Sagradas Escrituras nos enseñan que Josué ordenó al Sol, y no a
la Tierra, que se detuviese” Lutero, Conversaciones de sobremesa, 14-VI-1539.
“El deber de una mente pura es aceptar la verdad tal y como la hubo revelado
Dios y defenderla.” Melanchton, Initia doctrinae physicae, 1549.
Católicos:
“[…] esta falsa opinión. A fin de evitar tal escándalo es que hemos escrito este
breve libro.” Tolosani, De veriate sacrae scripturae, sin publicar (1544).
“La Sagrada Escritura está también a favor de esta doctrina, afirmando en
muchos pasajes que la tierra es estacionaria. También testifica del hecho de
que el sol y los otros cuerpos celestes están en movimiento. [Sal. 18, 103, Ecl.
1].” Clavius, Comentario a la Esfera de Sacrobosco, Roma, 1570.
“[…] sus hipótesis […] no sé cómo pueden evitar ser consideradas heréticas.
Porque la Escritura siempre mantiene la tierra en reposo y atribuye el
movimiento al sol y la luna […].” Nicolas Serarius, Josue ab utero ad ipsum usque
tumulum…. Maguncia, 1609-1610.
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Respuestas científicas al copernicanismo en el s. XVI
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Copernicanismo: “hipotético” (Melanchthon)
Copérnico y Rético pidieron consejo a Osiander sobre
cómo evitar el conflicto con filósofos teólogos.
Osiander propuso una interpretación pragmática de la
astronomía que no perseguía descubrir la verdad, sino ser
un instrumento de cálculo para explicar las observaciones.
Copérnico y Rético rechazaron esta opción, pues creían
haber descubierto la “verdadera” configuración del
cosmos.
Sin embargo, Osiander insertó un prefacio anónimo con su idea cuando finalmente Rético
tuvo que dejar en sus manos la etapa final de publicación de De Revolutionibus.
Muchos creyeron que esa era la visión de Copérnico hasta que Kepler expuso la historia
más de medio siglo después.
A esta forma “instrumentalista” de entender el copernicanismo, los historiadores de la
ciencia lo denominan como Interpretación de Wittenberg. Fue popular entre el grupo de
astrónomos asociado a esa ciudad alemana y al reformador Melanchthon.
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Copernicanismo: “falso” (geo-heliocentrismo de Brahe)
Brahe: el astrónomo más destacado del final del s. XVI.
Sus observaciones llegaron al límite sin telescopio.
Brahe rechazó a Ptolomeo (por sus deficiencias), a Aristóteles (al
descubrir, por los cometas y la estrella “nova” de 1572, que no hay
esferas celestes y los cielos no son inmutables) y a Copérnico por las
dificultades físicas de su modelo y la contradicción con la Biblia.
En 1588 propuso el geo-heliocentrismo (con precedentes griegos) en
el que los planetas giran en torno al sol, y éste alrededor de la tierra.
Brahe aceptaba una forma moderada de acomodación:
“Moisés compuso la explicación de la creación para gente común y sencilla
[…].” A Peucer, 1590.
Sin embargo, Brahe todavía creía en una alianza ciencia-fe:
“Aunque ellos [profetas] no trataron de la física profesionalmente, […], sin
embargo, mezclan muchas proposiciones físicas en sus profecías, que
ninguno, no importa cuan profundamente imbuido de filosofía natural esté,
puede negar.” A Rothmann, 1589.
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Copernicanismo: “verdadero” (Rético)
Rético publicó, para dar a conocer y defender a
Copérnico, una batería de tres obras diversas:
•Científica: Narratio Prima (1539).
•Matemática: De lateribus et angulis
triangulorum (1542).
•Teológica: Tratado sobre la Sagrada Escritura
y el movimiento de la tierra (sin publicar).
Finalmente, Rético preparó la primera edición de la gran obra
astronómica de Copérnico: De Revolutionibus (1543).
Rético consideraba que “su maestro” había descubierto el verdadero sistema del
universo. Su interpretación “realista” tuvo pocos seguidores en el siglo XVI.
Los copernicanos “realistas” adoptaron ideas similares a las de Rético/Copérnico también
en el tema ciencia y fe (incluyendo Galileo): fuerte dependencia de Agustín de Hipona, y
una argumentación en la que aparece la teoría de la acomodación; pero también la
esperanza de una alianza ciencia y fe.
Un ejemplo es Rothmann, en carta del 22-8-1589 a Brahe, donde defiende la
acomodación citando a Agustín de Hipona:
“¿dónde detraje un ápice de la autoridad de las Sagradas Escrituras? [...]. Si lees a Agustín,
hallarás que habla con mucha más libertad de las Escrituras.”
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Galileo: de oscuro profesor a brillante polemista
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De novicio a profesor de matemáticas
Galileo nació en 1565 en Pisa. Su padre, Vincenzo Galilei, fue
un innovador en música. En su adolescencia se educó en el
monasterio camaldulense de Vallombrosa, cuya vida le atrajo.
Obligado por su padre, fue a estudiar medicina en la Univ. de
Pisa en 1581. Abandonó en 1585 sin titulación para estudiar
matemáticas y filosofía por su cuenta.
Se han estudiando con intensidad sus notas y apuntes de “juventud” incluyendo
borradores de libros que nunca publicó sobre temas de física sobre los que publicó otras
obras décadas después. Se ve que conocía bien las obras de sus predecesores, desde el
antiguo crítico de Aristóteles, Filopón, a sus contemporáneos científicos jesuitas.
En 1589 profesor de matemáticas en Pisa, y en 1592 en Padua (Venecia).
En 1597 muestra su copernicanismo en una carta privada.
En 1604 observa (como otros científicos) una supernova y se enfrenta a los aristotélicos
al atacar la inmutabilidad de los cielos (como Brahe antes).
En la primera década del s.XVII realiza grandes progresos en su comprensión de las leyes
físicas del movimiento, abandonando su estudio desde el punto filosófico para perfilar su
nuevo método matemático-experimental. Pero algo interrumpe esos estudios que
quedarán pospuestos unas dos décadas…
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Galileo: el telescopio y el copernicanismo
La gaceta sideral (1610), observaciones
telescópicas.
Montañas
lunares,
Vía
Láctea/nebulosas con muchas estrellas,
satélites de Júpiter. Implicaciones:
•Hunde la perfección de los astros y su diferencia de la tierra.
•Acaba con la idea de un único centro (satélites).
•Desacredita la astronomía de los antiguos (como geografía)
•Abre la vía a astronomías realistas no ptolemaicas/aristotélicas.
•Supera las observaciones de Brahe.
1610, matemático y filósofo de los Medici de Florencia.
Sobre las manchas solares (1613). Implicaciones:
•Más imperfección en los cielos (incluida la estrella solar).
•Deduce que el Sol gira sobre sí mismo.
•Propone que la rotación solar impulsa los planetas.
El ensayador (1623): anillos de Saturno y fases de Venus. Implicaciones:
•Otro objeto alrededor de un planeta (Saturno).
•Las fases de Venus demuestran que Venus gira alrededor del Sol:
sólo son posibles heliocentrismo y geo-heliocentrismo.
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Análisis de las cartas de Galileo Galileo (1613-1615)
1.Los dos libros: Dios se revela en la naturaleza y la Biblia.
“procediendo de igual modo del Verbo divino la Sagrada Escritura y la Naturaleza”
2.Separación ciencia y fe: Biblia competente en temas “de fe”, no ciencia.
“la intención del Espíritu Santo era enseñarnos cómo se va al cielo, y no cómo va el cielo.”
3.Actitud cristiana positiva hacia la ciencia: como estudio de la obra divina.
“la gloria y la grandeza del sumo Dios admirable se descubre en todas sus obras”
4. Teoría de la acomodación: por eso la Biblia tiene primitivas ideas científicas.
“los escritores sagrados en las cosas no necesarias para la sabiduría se acomodaran más a la
costumbre aceptada que a la esencia del hecho.”
5. Armonía entre las dos revelaciones divinas: los teólogos deben re-interpretar la Biblia a
la luz de las conclusiones científicas firmes para evitar conflictos.
“como dos verdades no pueden contradecirse, es función de los sabios intérpretes el esforzarse por
encontrar los verdaderos sentidos de los pasajes sagrados, que indudablemente concordarán con
aquellas conclusiones naturales [seguras].”
Análisis de la Carta de Bellarmino a Foscarini (12/IV/1615)
1. Copernicanismo como “hipótesis”: para “salvar las apariencias”
“decir que supuesto que la Tierra se mueve y que el Sol esta inmóvil, se salvan mejor todas las
apariencias que suponiendo las excéntricas y los epicidos, está muy bien”
2. Autoridad bíblica en todos los temas que trata: también en temas “no de fe”.
“porque lo uno y lo otro lo dice el Espíritu Santo por boca de los Profetas y los Apóstoles.”
3. La teología sólo se replantearía si “hubiese una verdadera demostración”:
“Pero no creeré que se dé tal demostración, hasta que no me sea presentada.”
Pero… “tengo muy serias dudas” [que sea posible una demostración]
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1616: la condena del copernicanismo
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La condena teológico/filosófica al copernicanismo
Galileo hizo un último intento por evitar la condena del
copernicanismo, y fue a Roma a finales del 1615, con la intención
de:
“mostrar cuál es mi afecto a la Santa Iglesia y el celo que tengo en que
sobre esta cuestión, por inducción de infinitos malévolos que no
entienden nada de estas materias, no se tome alguna resolución no
totalmente buena.” (Carta a Monseñor Piero Dini, 15-V-1615)
Desgraciadamente, el informe teológico del 24 de febrero de 1616 decía:
“1. Que el Sol está ubicado en el centro del mundo […].
Censura: […] necia y absurda […] desde el punto de vista de la filosofía, […] herética puesto
que contradice […] las Sagradas Escrituras, […].
2. Que la Tierra no está situada en el centro del mundo ni es inmóvil, […].
Censura: […] idéntica censura que la anterior desde el punto de vista filosófico, mientras que
desde el punto de vista teológico es cuanto menos errónea por lo que respecta a la fe.”
El 5 de marzo de 1616 se hizo público un decreto que incluía en el Índice de Libros
Prohibidos las obras que defendiesen el heliocentrismo o tratasen de conciliar esta tesis
con la Biblia.
Se prohibió el libro de Foscarini, mientras que el de Copérnico y un comentario de Job, que
lo mencionaba, se suspendieron hasta ser corregidos (en 1620).
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1633: la condena de Galileo
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Del poema laudatorio papal a la condena inquisitorial
1620, el obispo Barberini escribe un poema alabando a Galileo.
1623, Papa Urbano VIII. Galileo le dedica El Ensayador.
1624, Galileo tuvo varias audiencias con el nuevo Papa. Le
convence para publicar un libro sobre el copernicanismo, a
condición de que se refiera a los movimientos terrestres como
hipotéticos. Así no se invalidaba el decreto de 1616.
1632, se publica en Florencia con los permisos eclesiásticos.
Galileo simplificó a Copérnico, ignoró a Brahe (preferido para los
teólogos más informados, como los jesuitas) e ignoró a Kepler.
Diálogo entre Simplicio (aristotélico/ptolemaico), Salviati (copernicano)
y Sagredo ( “imparcial”). Claro dominio copernicano.
Poco después de publicado se exigió a Galileo presentarse en Roma. Tras
un breve proceso, se le obligó a firmar una abjuración y se le condenó a
prisión perpetua. Se prohibieron sus obras.
“Galileo, [...] te has hecho ante este Santo Oficio vehementemente sospechoso de herejía,
1) esto es, de haber sostenido y creído una doctrina falsa y contraria
a las Sagradas Escrituras, […],
2) y que se puede sostener y defender como probable una opinión
después de que ésta haya sido declarada y definida como contraria a la
Sagrada Escritura.” (Condena, 22-VI-1633)
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Los últimos años de Galileo y su legado
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Galileo se convierte en leyenda viva
El “arresto domiciliario” lo pasó Galileo inicialmente en el palacio de su amigo
el arzobispo Ascanio Piccolomini en Siena. Él le animó a seguir investigando.
Desde 1633 pasó el resto de su vida en su villa de campo.
Galileo pronosticó las devastadoras consecuencias de su condena:
“Cuando [...] hayan proclamado que decir que la tierra se
mueve es herejía, si las demostraciones, las observaciones y
las necesarias verificaciones demuestran que se mueve, ¿en
qué dificultad se habrán puesto a sí mismos y habrán colocado
a la Santa Iglesia?” Galileo Galilei. Carta a Elia Diodati (15-I-1633)
Galileo mantuvo una frecuente correspondencia con su hija
monja, María Celeste, persona culta y sensible.
Recibió la visita de personalidades de diversos lugares, como
el poeta inglés puritano Milton.
Estuvo rodeado de amigos y discípulos (como Viviani y
Torricelli), a los que enseñaba y que le ayudaban, y siguió
trabajando, escribiendo y publicando.
39
Galileo: ¿el “profeta” de las relaciones ciencia y fe?
Curiosamente, Galileo tenía un concepto limitado de la acomodación, y
abogaba porque los teólogos “re-interpretaran” la Biblia en línea con los
resultados “seguros” de las ciencias. Esto se debía a su concepto de
inerrancia bíblica (corriente en la época):
“la Sagrada Escritura no puede jamás mentir o equivocarse, sino que sus decretos
son de una verdad absoluta e inviolable. […],” Carta a Castelli (1613)
“la justísima autoridad de la Sagrada Escritura, que bien entendida y usada, no puede jamás, de
acuerdo con la común opinión de los teólogos, contradecir las experiencias manifiestas o las
demostraciones necesarias.” Carta a Cristina de Lorena (1615)
Eso le llevó a proponer que el día “largo” de Josué se explicaría “literalmente” mejor con
el copernicanismo. El Sol se habría parado su giro, y así todo el sistema solar se detendría.
Hoy día no hay tanta confianza en teorías científicas absolutamente verdaderas.
También se reconoce la dificultad de interpretar la Biblia (como ya vio Galileo).
Además, nuestra idea de la acomodación es hoy más radical, como Rothmann:
“el Espíritu Santo no quiso revelarles a ellos [los profetas] la sabiduría que Dios puso en la
naturaleza, sino esa sabiduría que se contiene en aquel misterio estupendo y sobrenatural de la
Redención […] la autoridad de la Sagrada Escritura, aunque sea aducida de un modo completamente
plausible, nada en absoluto podrá objetar en esta cuestión, sino que tan sólo sabremos en la
medida en que alcancemos a descubrir mediante demostraciones matemáticas.” A Brahe, 18-9-1588.
“A menos que esta cuestión sea decidida por nosotros, no será decidida por ningún otro, teólogo o
físico. Pues Dios no ha revelado nada sobre esto en su Palabra porque no tiene nada que ver con
nuestra salvación.” A Brahe 13-10-1588.
40
La influencia del cristianismo en el nacimiento de la ciencia
moderna
41
De la Biblia al nacimiento de la ciencia moderna
La acomodación defendida por Copérnico y Galileo cuajó entre los
científicos protestantes (especialmente calvinistas). Ya Calvino había dicho:
“Moisés escribió, en un estilo popular,
[…]; pero los astrónomos investigan
con gran esfuerzo todo lo que la
sagacidad de la mente humana puede
comprender.” Calvino, Comentario al
Génesis (I.16), 1554
“Pues que nada del mundo está vedado a
la inquisición y averiguación del hombre,
lo deja sentado en otro lugar, cuando
dice: El espíritu del hombre es como la
lámpara de Dios, con la que registra la
Francis Bacon interioridad de todo lo oculto.” [Prov.
(1561-1626) 20:27] Francis Bacon, El avance del saber
(1605). Alianza Ed., Madrid, 1988, p. 23
A lo largo del s.XVII los protestantes impulsaron la
ciencia con un gran entusiasmo en una fructífera
“competición” con sus colegas católicos. Su influencia
ha sido estudiada con detalle, por ejemplo, en los
fundadores de la Royal Society: Boyle, Wilkins, etc.
42
De la Biblia al nacimiento de la ciencia moderna
Carl F. von Weizsäcker
(1912-2007)
“[...] el concepto de leyes matemáticas exactas de la naturaleza, débilmente
presente en el pensamiento griego, alcanzó un poder mucho más convincente
gracias al concepto cristiano de creación. Creo, pues, que constituye un don del
cristianismo al pensamiento moderno. Ahora vemos que ese don se usa contra
la religión, de la que procede. Y ese asesinato del propio padre con el arma
heredada de él se hace cada vez más ingenuo. Kepler fue un sincero cristiano
que adoraba a Dios en el orden matemático del mundo. Galileo, y aún más
Newton, que era más religioso, fueron sinceros cristianos interesados en la obra
de Dios. [...] será bueno ver que el árbol del que ha salido esa nueva semilla
trashumante de la ciencia, es el árbol del cristianismo; fue un como radicalismo
cristiano lo que hizo que la naturaleza, entendida antes como casa de los dioses,
pasara a entenderse como el reino de la ley.”
Carl F. von Weizsäcker. La importancia de la ciencia. Labor, Barcelona, España, 1966, p. 112
43
Algunas ideas claves para las relaciones ciencia y fe
• Existencia de un mundo material no divino (“desacralización”)
• Existencia de leyes naturales puestas por el Creador
• Capacidad humana para conocer esas leyes estudiando el mundo
En este modelo la fe no se confronta con la ciencia, ni se utiliza para
poner límites a la ciencia…
Y tampoco se busca información científica en la Biblia para lograr una
alianza ciencia y fe.
44
El debate de los “orígenes”: evolución
45
Tras la alianza del s. XVIII, aparece un nuevo “conflicto”
Ahora el desafío no venía de la física o la astronomía, sino de la
geología y la biología: la idea de un mundo viejo en el que las
especies vivas hubiesen evolucionado con el tiempo empezó a
discutirse en el s.XVIII. Y uno de los últimos grandes científicos en
mantener el fijismo de las especies, y un mundo de pocos
milenios, fue Lineo, fundador de la taxonomía moderna. Pero él
mismo fue víctima de la inevitable tensión…
“Me gustaría creer que la Tierra es tan vieja como
dicen los chinos, pero las Escrituras no lo permiten”
Citado en: El naturalista. Vida, obra y viajes de Carl
von Linné (1707-1778), 1982.
Lineo (1707-1778)
Hacia mediados del s. XIX, el Rev. Sedgwick (Univ. Cambridge),
profesor de Darwin, establece la escala geológica con millones de
años.
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Pero, nuevamente, otros cristianos tomaron otra perspectiva
Babbage (1791-1871)
Kingsley (1819-1875)
“... haber previsto, al crear la materia y la
mente, […] todos estos cambios, y haber
provisto, mediante una ley exhaustiva, para
todo aquello que fuera a ocurrir, […]
manifiesta un grado de poder y
conocimiento de un orden mucho mayor.”
Charles Babbage, The Ninth Bridgewater
Treatise. A fragment, 1837.
“es una concepción igualmente noble de la Divinidad
creer que Ella creó unas pocas formas originales
capaces de auto-desarrollarse en otras formas
necesarias, como creer que necesitó un acto nuevo de
creación para suplir los vacíos causados por la acción
de Sus leyes.” Respuesta a Darwin al recibir una copia
de su libro antes de su publicación en 1859 .
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¿De qué trata realmente el “diseño inteligente”?
A pesar de todo lo que ha dado que hablar, lo más
sorprendente es que el bioquímico fundador del DI no tiene
nada que ver realmente con el creacionismo y acepta la
evolución, únicamente sugiriendo la posibilidad de la
intervención directa de un “diseñador” en ciertos
momentos de la historia evolutiva.
Behe
(1952 - )
“No tengo ninguna razón para dudar que el universo
tiene los miles de millones de años que los físicos dicen
que tiene. Es más, encuentro la idea de la descendencia
común (que todos los organismos comparten un mismo
antepasado) bastante convincente, […].”
Michael J. Behe. Darwin's Black Box: The Biochemical Challenge
to Evolution. The Free Press, New York, 1996, p. 5.
1996
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La retirada del dios-tapa-agujeros y el avance de la ciencia
“[…] no debemos utilizar a Dios como ‘tapa-agujeros’
de nuestro conocimiento imperfecto. Porque entonces;
si los límites del conocimiento van retrocediendo cada
vez más, -lo cual objetivamente es inevitable-, Dios es
desplazado continuamente con ellos, y por
consiguiente, se halla en constante retirada. Hemos de
hallar a Dios en las cosas que conocemos, y no en las
que ignoramos.”
Dietrich Bonhoeffer
“… los creyentes deberían ser cautelosos a la hora de
invocar lo divino en áreas actualmente misteriosas, y
mucho menos construir un argumento teológico
innecesario que está condenado a ser destruido
posteriormente. Hay buenas razones para creer en Dios,
incluyendo la existencia de principios matemáticos y orden
en la creación. Estas son razones positivas, basadas en lo
que conocemos, más que asunciones por defecto basadas
en una falta (temporal) de conocimiento.” Francis Collins.
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El debate de los “orígenes”: big-bang
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Del Génesis al big-bang: “creación” y “principio”
Hasta el siglo XX la historia del universo tenía
algo de aristotélico, el universo era eterno y, a
grandes rasgos, inmutable.
Einstein liga el tiempo y el espacio a principios
del s. XX en una visión global.
La teoría del big-bang (años 1920-30: Friedman, Lemaître)
propone un origen del universo en un momento
determinado a partir del “átomo primigenio”.
Tras un rechazo inicial, triunfa en los 1960-1970.
Aunque Lemaître inició su reflexión sobre el origen del
universo años antes al meditar sobre Gen. 1:3 (fiat lux),
insistió en la separación de los campos ciencia y fe y
distinguió entre creación y origen del universo
“El científico cristiano [...] sabe que todo ha sido hecho por Dios, pero sabe también
que Dios no sustituye a sus criaturas. […]. La revelación divina no nos ha enseñado lo
que éramos capaces de descubrir por nosotros mismos, [...] el creyente tiene la ventaja
de saber que el enigma tiene solución, que la escritura subyacente es al fin y al cabo la
obra de un Ser inteligente, y que por tanto el problema que plantea la naturaleza
puede ser resuelto y su dificultad está sin duda proporcionada a la capacidad presente
y futura de la humanidad.” Conferencia en Malines, 1936
Para más información…
El Escorial
www.cienciayfe.es
Cambridge
www.st-edmunds.cam.ac.uk/faraday
The Faraday Institute
for Science and Religion
[email protected]
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