Los Viñadores
Mateo 20:1-16
Enfoque
“¡No es justo! Trabajo con un grupo de
personas, yo hago casi todo el trabajo,
pero a todos se nos paga lo mismo. Mis
compañeros no mueven un dedo.
¿Acaso no es obvio para mi jefe que yo
debería recibir una paga mayor que la
de esos vagos?”
¿Cuántas veces no habremos oído
quejas como esta? Los trabajadores se
preocupan mucho de los asuntos
relacionados con la equidad. Todos
quieren recibir lo que merecen.
1. ¿Cómo reacciona usted cuando lo
engañan o lo tratan injustamente?
2. ¿Cómo reacciona cuando recibe algo
bueno que usted no se ganó o
mereció?
Tenemos la tendencia a presentar
objeciones, cuando creemos que otros
reciben un trato mejor que el que
nosotros recibimos.
Pero guardamos silencio cuando
recibimos más de lo que merecemos.
¡Este es el tema abordado por
esta parábola!
Infórmese
Mateo 20:1-7
Porque el Reino de los cielos es semejante a
un hombre, padre de familia, que salió por la
mañana a contratar obreros para su viña. Y
habiéndose concertado con los obreros en
un denario al día, los envió a su viña. Y
saliendo cerca de la hora tercera, vio otros
que estaban en la plaza ociosos; Y les dijo:
Id también vosotros a mi viña, y os daré lo
que fuere justo. Y ellos fueron. Salió otra vez
cerca de las horas sexta y novena, e hizo lo
mismo. Y saliendo cerca de la hora
undécima, halló otros que estaban ociosos;
y les dijo: ¿Por qué estáis aquí todo el día
ociosos? Le dicen: Porque nadie nos ha
contratado. Les dijo: Id también vosotros a la
viña, y recibiréis lo que fuere justo.
Las parábolas contienen una cantidad
de referencias al dinero. El propietario
del viñedo de esta parábola acordó
darles a sus obreros la paga de un día
de trabajo. Un denario era la paga
regular de un jornal. El propietario fue,
por tanto, muy generoso en darles la
paga de un jornal a los obreros que
fueron contratados más tarde. ¡Este no
es el comportamiento normal de un
empleador!
1. El dueño de un viñedo fue a contratar
obreros
para
su
viña.
¿Qué
retribución les prometió a los
obreros?
El propietario les prometió a los del
primer grupo que les daría la paga de
un día de trabajo. No hizo ningún
arreglo particular en dinero con los
obreros que fueron contratados más
tarde. Solo les dijo que les pagaría lo
justo.
2. ¿Cuando comenzó el dueño del
viñedo a contratar obreros? ¿Cuando
dejó de contratar?
El propietario comenzó a contratar
obreros
de
madrugada,
probablemente al amanecer. Contrató
a los últimos alrededor de las cinco
de la tarde, como una hora antes del
ocaso del sol. En otras palabras,
contrató obreros durante todo el día.
Cuando
encontraba
obreros
desocupados, los contrataba.
Mateo 20:8-10
Y cuando fue la tarde del día, el señor de la
viña dijo a su mayordomo: Llama a los
obreros y págales el jornal, comenzando
desde los postreros hasta los primeros. Y
viniendo los que habían ido cerca de la hora
undécima, recibieron cada uno un denario. Y
viniendo también los primeros, pensaron que
habían de recibir más; pero también ellos
recibieron cada uno un denario.
3. El dueño acordó con los trabajadores
pagarles al final del día. ¿Quiénes
fueron los primeros en recibir su
paga?
¿Le
parece
qué
se
sorprendieron por lo que recibieron?
Cuando el hacendado comenzó a
pagar a sus obreros, lo hizo primero
con los que habían sido contratados
últimos, los que habían trabajado solo
una hora. Debieron haberse sentido
conmocionados cuando recibieron la
paga completa de un día de trabajo,
por solo una hora de labor.
4. ¿Tenían derecho a esperar una paga
mayor los que fueron contratados de
madrugada?
Podemos darnos cuenta de que los
que fueron contratados al comenzar
el día habrán esperado recibir algo
más que los otros. Era lo justo. Si los
obreros que trabajaron solo una hora
recibieron el pago completo de un día
de trabajo, entonces los que
trabajaron todo el día debían recibir
algo más por un día completo de
trabajo realizado.
Mateo 20:11-15
Y tomándolo, murmuraban contra el padre de
la familia, diciendo: Estos postreros sólo han
trabajado una hora, y los has hecho iguales a
nosotros, que hemos llevado la carga y el
calor del día. Y él respondiendo, dijo a uno
de ellos: Amigo, no te hago agravio; ¿no te
concertaste conmigo por un denario? Toma
lo que es tuyo, y vete; pero quiero dar a este
postrero, como a ti. ¿No me es lícito a mí
hacer lo que quiero en mis cosas? o ¿es
malo tu ojo, porque yo soy bueno?
5. ¿De qué forma reaccionaron los
obreros que fueron contratados
primero cuando recibieron su paga?
Los obreros contratados primero
comenzaron a protestar cuando se les
pagó
solamente
lo
que
le
correspondía a un día de trabajo.
Comenzaron a murmurar contra el
hacendado. Se quejaron diciendo que
habían realizado la mayor parte del
trabajo. Más aún, habían trabajado y
soportado el calor del día. ¡Merecían
algo más!
6. ¿Fue equitativo con sus
obreros el dueño de la viña?
Es cierto que el dueño de la viña no
les
pagó
a
los
obreros
proporcionalmente. Sin embargo, no
faltó a su palabra. Les dio a los
primeros obreros lo que había
prometido darles. Les pagó el mismo
jornal a todos los demás, pero
ninguno fue engañado. Aunque fue
generoso
con
los
obreros
contratados por último, así y todo les
dio una paga justa a todos.
En realidad, podemos ver que
fue generoso con todos los
obreros. Todos ellos fueron
contratados en la plaza. Esta
no era su ocupación normal. A
todos
les
ofreció
la
oportunidad de trabajar en su
viñedo, y les pagó a todos el
mismo jornal.
Lucas 23:38-43
Y había también sobre él un título escrito
con letras griegas, y romanas, y hebraicas:
ESTE ES EL REY DE LOS JUDIOS. Y uno de
los malhechores que estaban colgados, le
injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo,
sálvate a ti mismo y a nosotros. Y
respondiendo el otro, le reprendió,
diciendo: ¿Ni aun tú temes a Dios, estando
en la misma condenación? Y nosotros, a la
verdad, justamente padecemos; porque
recibimos lo que merecieron nuestros
hechos; mas éste ningún mal hizo. Y dijo a
Jesús: Señor, acuérdate de mí cuando
vinieres en tu Reino. Entonces Jesús le
dijo: De cierto te digo, que hoy estarás
conmigo en el paraíso.
7. ¿Por cuánto tiempo fue seguidor de Jesús
el segundo de los criminales? ¿Lo trató
Jesús con equidad?
El relato del malhechor en la cruz nos
muestra claramente la compasión de Dios.
Este hombre no había sido un seguidor de
Jesús, pero en su última hora de vida
conoció a su Salvador. Debido a que
conoció a Jesús, fue salvado y nos
encontraremos con él en el cielo. Este
hombre no recibió un trato justo, recibió
compasión. Fue salvado pese a su vida
pasada. Esto que le sucedió se debió a la
gracia y generosidad de Dios.
Relacione
El dueño del viñedo fue generoso con
los que contrató por último. ¡Pero
también fue generoso con los que
contrató primero! No tenía por que
haber contratado a ninguno de esos
obreros. No les debía nada. Dios es
semejante a el dueño del viñedo y
nosotros somos semejantes a los
obreros. Ninguno de nosotros merece
los dones de Dios, sobre todo el don de
la salvación; pero él nos lo concede de
todos modos.
1. ¿Bendice Dios a los que llegan a la fe
tardiamente? ¿Cómo los bendice?
Dios bendice a los que llegan a la fe
tardíamente en su vida. Lo que
importa es que conozcamos a Jesús y
recibamos su salvación. Las personas
que llegan a la fe en su lecho de
muerte, son salvadas. Y lo mismo
sucede con las personas que han sido
cristianas toda su vida. Dios es
generoso con todos los que reciben
su don de salvación por medio de
Cristo.
2. ¿Si Dios nos ha de bendecir en nuestra
vida de madurez, porqué no esperar para
creer? ¿Porqué no vivir una vida de pecado
y esperar a ser convertido más adelante?
Esta es una actitud peligrosa, y es la
consecuencia
de
un
tremendo
malentendido. Dios bendice a los que
llegan a la fe tardíamente en la vida, pero
estos también se han perdido de una vida
entera de conocerlo. Pueden no haber
vivido la experiencia de todas sus
bendiciones y de haber gozado de su
ayuda y amparo durante su vida. Lo que es
más importante aún, no sabemos cuando
nuestras vidas llegarán a su fin.
¡Cristo llega a nuestras
vidas hoy, y él quiere
que conozcamos su
amor y su salvación
durante todo el
transcurso de nuestras
vidas!
3. ¿De qué manera reacciona el que es
hijo de Dios cuando alguien llega a la
fe?
No importa por cuanto tiempo hemos
sido cristianos, somos instados a
regocijarnos cuando alguien más
cree. Dios ha sido compasivo con
nosotros, y será compasivo con los
demás. Damos gracias a Dios cuando
un nuevo hijo entra a formar parte de
su familia.
Perciba
¿Es justo Dios? No del modo como
nosotros juzgamos la equidad. Gracias
sean dadas a Dios por no ser justo de
acuerdo a nuestra justicia. Él no nos da
lo que merecemos:
La muerte y
eterna
condenación.
En lugar de eso, procede
con nosotros generosa y
misericordiosamente.
Nos
da
a
Cristo,
nuestro
Salvador.
Él
nos
ha
perdonado.
¿Cual es nuestra actitud respecto a los
que aún no siguen a Jesús?
Nosotros
ya
nos
encontramos
trabajando en el viñedo de nuestro
Señor. Cuando él toca el corazón de
otras personas, no nos atrevamos a
ponernos celosos o envidiosos. Nos
regocijamos porque ellos participan en
los dones que Dios ya nos ha otorgado
a nosotros.
Los Viñadores
Mateo 20:1-16
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