Morando Bajo La Sombra
del Omnipotente
Pastora Susie Fernández
Iglesia Casa de Oración y Adoración
16 de octubre, 2011
Salmos 91:1-3
Morando bajo la sombra del Omnipotente
1 El que habita al abrigo del Altísimo morará
bajo la sombra del Omnipotente.
2 Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo
mío; Mi Dios, en quien confiaré.
3 El te librará del lazo del cazador, De la peste
destructora.
Salmos 91:4-6
4
Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de
sus alas estarás seguro; escudo y adarga
es su verdad.
5 No temerás el terror nocturno, Ni saeta
que vuele de día,
6 Ni pestilencia que ande en oscuridad, Ni
mortandad que en medio del día
destruya.
Salmos 91:7-10
7
Caerán a tu lado mil, Y diez mil a tu
diestra; Mas a ti no llegará.
8 Ciertamente con tus ojos mirarás y verás la
recompensa de los impíos.
9 Porque has puesto a Jehová, que es mi
esperanza, al Altísimo por tu habitación,
10 No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu
morada.
Salmos 91:11-13
11
Pues a sus ángeles mandará acerca de
ti, Que te guarden en todos tus
caminos.
12 En las manos te llevarán, para que tu
pie no tropiece en piedra.
13 Sobre el león y el áspid pisarás; hollarás
al cachorro del león y al dragón.
Salmos 91:14-16
14
Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo
también lo libraré; Le pondré en alto, por
cuanto ha conocido mi nombre.
15 Me invocará, y yo le responderé; con él
estaré yo en la angustia; Lo libraré y le
glorificaré.
16 Lo saciaré de larga vida, Y le mostraré mi
salvación.
1. La oración es la más poderosa herramienta
concedida a los hijos de Dios.
• Sin embargo, muchos lo ignoran, hasta los hombres
de Dios, por el afán, y las distracciones.
• La oración no comienza en el hombre, sino en Dios.
El hombre no sabe orar; por tanto, lo primero que
hemos de pedirle a Dios es que Él nos enseñe a orar
y que ponga en nuestro corazón el deseo por las
cosas que Él quiere hacer. La oración que comienza
en el hombre, como un mero deseo o propósito
humano, termina antes de comenzar, o aborta a
poco andar.
Lucas 11:1-4
Jesús y la oración
1 Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando
terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a
orar, como también Juan enseñó a sus discípulos.
2 Y les dijo: Cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás en
los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino.
Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la
tierra.
3 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.
4 Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros
perdonamos a todos los que nos deben. Y no nos metas
en tentación, mas líbranos del mal.
2. La oración debe estar impregnada
de alabanza y adoración.
• Así, damos a Dios el lugar que le
corresponde, reconociendo su poder y
soberanía sobre nosotros, su amor, su
fidelidad y sus maravillosos dones de
amor. Así también despojamos al ego
de su lugar y ponemos la mirada en el
Señor.
Salmos 100:1-5
Exhortación a la gratitud
Salmo de alabanza.
1 Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra.
2 Servid a Jehová con alegría; Venid ante su presencia con
regocijo.
3 Reconoced que Jehová es Dios; El nos hizo, y no nosotros a
nosotros mismos; Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.
4 Entrad por sus puertas con acción de gracias, Por sus atrios
con alabanza; Alabadle, bendecid su nombre.
5 Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia,
Y su verdad por todas las generaciones.
3. Para obtener cosas mediante la oración es
preciso conocer la voluntad de Dios
• respecto a todas las cosas. Si no
conocemos la voluntad de Dios
respecto a un determinado asunto
estaremos pidiendo en un sentido
equivocado, y Dios no nos
concederá porque no estaremos
orando conforme a su voluntad.
Salmos 143:10
Enséñame a hacer tu
voluntad, porque tú eres
mi Dios; Tu buen espíritu
me guíe a tierra de rectitud.
4. Para conocer la voluntad de Dios
debemos dejar que su Espíritu
• nos penetra en Su voluntad, en Sus
pensamientos y deseos, y Su propósito, hasta
que ellos se convierten en nuestra voluntad, en
nuestro pensamiento y, consecuentemente, en
nuestra oración.
• Esta oración es de gran valor. Si dejamos que el
Señor imprima en nosotros lo que Él desea
hacer, podremos interceder con gemidos, y
habrá una verdadera oración de intercesión.
Romanos 8:26
Y de igual manera el Espíritu nos
ayuda en nuestra debilidad; pues
qué hemos de pedir como
conviene, no lo sabemos, pero el
Espíritu mismo intercede por
nosotros con gemidos indecibles.
5. El pueblo de Dios tiene que orar
antes que Dios se mueva y obre.
• Dios no se moverá antes que su pueblo lo
haga. La voluntad y el poder de Dios se
pueden comparar con una locomotora.
Siendo una máquina de gran potencia, no
puede avanzar a menos que tenga vías por
las cuales hacerlo.
• Las oraciones ponen las vías para que Dios
pueda obrar. La oración prepara el camino
para que Dios actúe.
2 Crónicas 7:14
Si se humillare mi pueblo, sobre el
cual mi nombre es invocado, y
oraren, y buscaren mi rostro, y se
convirtieren de sus malos caminos;
entonces yo oiré desde los cielos, y
perdonaré sus pecados, y sanaré su
tierra.
6. La oración no cambia lo que
Dios ha determinado,
• pero la falta de oración puede limitar a Dios. La
oración no puede obligar a Dios a hacer lo que Él
no quiere hacer. Sin embargo, muchas cosas que
Dios quiere hacer no las puede hacer, porque el
pueblo de Dios no coopera con Dios orando para
que Él pueda hacerlas. La falta de oración pone
restricciones a Dios y retrasa su obra. Si no
tomamos la responsabilidad de la oración,
estamos impidiendo el cumplimiento de la
voluntad de Dios.
Salmos 100:3
Reconoced que Jehová es
Dios; El nos hizo, y no
nosotros a nosotros mismos;
Pueblo suyo somos, y ovejas
de su prado.
7. Cuando oramos conforme a la
voluntad de Dios,
nuestra oración revolverá el infierno y afectará a
Satanás. Éste atacará con la intención de que
nuestra oración cese; o bien pone obstáculos para
que la oración sea detenida en los aires.
Daniel 10:1-21
13 Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso
durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno
de los principales príncipes, vino para ayudarme,
y quedé allí con los reyes de Persia.
8. Por eso, debemos identificar
sus tretas y clamar a Dios
Por venganza, pidiéndole, según sea el caso, que Él lo
maldiga,
Génesis 3:14
Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto
hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre
todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás,
y polvo comerás todos los días de tu vida.
que lo haga callar,
Marcos 1:25
Pero Jesús le reprendió, diciendo: !!Cállate, y sal de él!
Debemos identificar
sus tretas y clamar a Dios
Que lo ate,
Mateo 12:29
Porque ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte, y
Saquear sus bienes, si primero no le ata? Y entonces podrá saquear
su casa.
que deshaga sus obras,
1 Juan 3:8
El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca
desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para
deshacer las obras del diablo.
Debemos identificar
sus tretas y clamar a Dios
que lo reprenda;
Judas 1:9
Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando
con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de
maldición contra él, sino que dijo: El Señor te reprenda
que lo quite de delante de nosotros;
Mateo 16:23
Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: !!Quítate de delante de mí,
Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de
Dios, sino en las de los hombres.
Debemos identificar
sus tretas y clamar a Dios
que nos libre de él.
Mateo 6:13
Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal;
porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por
todos los siglos. Amén.
y que lo avergüence una vez más.
Colosenses 2:15
y despojando a los principados y a las potestades, los
exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la
cruz.
Muchas veces será necesario arremeter con fuerza
contra Satanás, rechazando el hostigamiento permanente
que realiza sobre nosotros.
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Morando La Sombra del Omnipotente