A
NUESTROS QUERIDOS
DIPUTADOS
• Un hombre que iba
manejando su
automóvil, llega
hasta las puertas
del congreso y se
estaciona. El policía
de transito llega
inmediatamente y le
dice:
• - Oiga,
no
estacione su
carro ahí que
van a salir los
diputados.
• El hombre dice
tranquilamente:
- No se
preocupe, mi
auto tiene
alarma.
Descargar

A NUESTROS QUERIDOS DIPUTADOS