LEVANTA TU
TABERNACULO
Levanta tu tabernáculo
Amós 9: 11 – 15
En aquel día yo levantaré el tabernáculo caído de David, y
cerraré sus portillos y levantaré sus ruinas, y lo edificaré como
en el tiempo pasado; 12 para que aquellos sobre los cuales es
invocado mi nombre posean el resto de Edom, y a todas las
naciones, dice Jehová que hace esto. 13 He aquí vienen días,
dice Jehová, en que el que ara alcanzará al segador, y el
pisador de las uvas al que lleve la simiente; y los montes
destilarán mosto, y todos los collados se derretirán. 14 Y
traeré del cautiverio a mi pueblo Israel, y edificarán ellos las
ciudades asoladas, y las habitarán; plantarán viñas, y beberán
el vino de ellas, y harán huertos, y comerán el fruto de ellos.
15 Pues los plantaré sobre su tierra, y nunca más serán
arrancados de su tierra que yo les di, ha dicho Jehová Dios
tuyo
En libro de Éxodo 25:8 encontramos el santuario que
Dios le pide a Moisés que le construya, ese fue el
primer Tabernáculo construido sobre la tierra.
Dios le dice a Moisés allí:
«Hacerme han un
Santuario, y habitaré entre
ellos». Note esta orden:
«Hacerme han», «ellos», en
plural. Todos los Israelitas
estaban involucrados, toda
la iglesia debía contribuir
individualmente con
ofrendas para su
construcción.
Dios le mostró a Moisés en visión el diseño del
templo, como una réplica de lo que hay en el cielo,
para que hubiera una similitud en la tierra para la
adoración, similar a la que se realiza en el cielo.
En el tiempo de David se diseñó un nuevo Tabernáculo en el
cual la alabanza y la adoración permanecerían las 24 horas, los
7 días a la semana como en el anterior, solo que este sería fijo.
(Lea 1Crónicas 15: 1, 16, 25). junto a Jerusalén
El arca fue
trasladada desde la
casa de Obed-edom
a Jerusalén donde
permaneció
durante unos 40
años. Los demás
muebles del
Santuario
permanecieron en
Gabaón.
Fue en el reinado de Salomón, que finalmente se construye el
primer templo que viene a sustituir por primera vez el
Tabernáculo del desierto y el Tabernáculo de David, pero la
función viene a ser la misma. (2 Cron. 5:2-9). Este pasaje da a
entender que trajeron n los demás muebles sagrados de Gabaón.
La consagración del Tabernáculo la tenemos en (2
Crónicas 5: y en el verso 14) dice. «Y no podían
los sacerdotes estar allí para ministrar, por causa
de la nube; porque la gloria de Jehová había
llenado la casa de Dios».
Con relación a la inauguración del Tabernáculo
construido por Moisés dice: «Entonces una nube
cubrió el tabernáculo de reunión, y la gloria de
Jehová llenó el tabernáculo. Y no podía Moisés
entrar en el tabernáculo de reunión, porque la
nube estaba sobre él, y la gloria de Jehová lo
llenaba» (Exo 40:34,35).
Lev.9:24. Y salió
fuego de delante
de Jehová, y
consumió el
holocausto con las
grosuras sobre el
altar…;
El fuego del altar tenían que alimentarlo
constantemente con leña para no dejarlo apagar. De
la misma forma, nosotros tenemos que alimentar
nuestra fe constantemente.
I. Cuál es nuestro tabernáculo caído
La Biblia nos dice que nuestras
vidas son templo, morada de
Dios, o sea tabernáculo del
Espíritu Santo.
1Corintios 3: 16, 17. ¿No sabéis
que sois templo de Dios, y que el
Espíritu de Dios mora en
vosotros? 17 Si alguno destruyere
el templo de Dios, Dios le
destruirá a él; porque el templo
de Dios, el cual sois vosotros,
santo es.
Al referirme al
tabernáculo caído
me estoy refiriendo
a que ya no existe la
adoración continua,
que estableció
Moisés, David y
Salomón en los
Tabernáculos
terrenales, pues
estos nunca se
serraban, siempre
estaban disponibles
para el servicio del
Señor y de los
adoradores.
El
comportamiento
de los fieles en
el Santuario
terrenal,
apuntaba a su
comportamiento
en su vida
privada.
Hemos
sustituido la
verdadera
adoración, con
un simple
modelo, un
manual de
música y canto, Dios no acepta un
que no
comportamiento
representa la
tal. Debemos
verdadera
cuidar nuestro
adoración que
hace que se
cuerpo como el
llene el Templo Santuario que es
(nuestro
cuerpo) con la del Espíritu Santo.
gloria de Dios. lea Isaías 1:11-20.
La verdadera adoración
no puede suceder en un
templo externo, sino en el
interno, en nuestra alma.
Un alma completamente
entregada para Dios
estará en constante
estado de alabanza y
adoración.
En el Antiguo Tabernáculo de acuerdo a los
requerimiento en su funcionamiento tenía que estar
limpio, puro, consagrado, dedicado totalmente al
servicio de Dios. Nuestras vidas que son morada del
Espíritu Santo también deben ser dedicadas para el
servicio y obra de Dios, por lo tanto debe de estar
limpia y consagrada para Dios (2Corintios 6: 14-16).
II. Como levantar el tabernáculo caído
El profeta Amós habla de la restauración del
tabernáculo, eso quiere decir que el
tabernáculo ha estado caído pero que Dios lo
levantaría. El tabernáculo estuvo caído por
mucho tiempo (durante los 70 años).
La gloria que Dios compartió en aquellos días
con el pueblo dejó de existir. Pero la promesa
de Dios hecho por medio del profeta Amós es
que se producirá la restauración del
tabernáculo.
¿Cómo podemos levantar nuestro
tabernáculo caído?
La epístola de Hebreos nos hace una lista de la
forma cómo podemos levantar nuestro
tabernáculo.
Hebreos 10: 22, 25.
«Acerquémonos con corazón sincero, en plena
certidumbre de fe, purificados los corazones de
mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua
pura. 25 no dejando de congregarnos, como algunos
tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto
más, cuanto veis que aquel día se acerca
En estos dos versos bíblicos se mencionan cinco cosas que
hay que hacer para levantar nuestro tabernáculo caído:
1.
Con corazón sincero. Esto nos enseña que cuando nos acercamos
a Dios hay que hacerlo sin hipocresía
2.
En plena certidumbre de fe. Una confianza total que Dios nos
levantará
3.
Purificados los corazones. Tenemos que limpiar nuestro corazón,
de todas las cosas mundanas que puedan estar pegadas y hasta
arraigada.
4.
Lavados los cuerpos. Esto es en la sangre de Jesucristo, quien nos
limpia de todo pecado.
5. No dejando de congregarnos. Que no entre el conformismo y se
aparte nuestro deseo de ir a la casa de Dios, porque la fe viene por
oír la Palabra de Dios.
En conclusión
El tabernáculo caído se refiere a nuestra falta de alabanza y
adoración dirigida únicamente a Dios, es caer en el desanimo, es
estar en la condición que se describe en Hebreos 12:12.
«Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas
paralizadas». Es no tener ánimo de servir a Dios
Hoy la invitación es que
usted levante su
tabernáculo, Conságrese
por completo al servicio
de Dios, y de su prójimo.
Que Dios le bendiga, en
el nombre de Cristo
Jesús. Amen.
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