Segunda Venida
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No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Estaba hablando aún,
cuando vino uno de casa
del principal de la
sinagoga a decirle: Tu hija
ha muerto; no molestes
más al Maestro. Oyéndolo
Jesús, le respondió: No
temas; cree solamente, y
será salva.
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Estaba hablando aún,
cuando vino uno de casa
del principal de la
sinagoga a decirle: Tu hija
ha muerto; no molestes
más al Maestro. Oyéndolo
Jesús, le respondió: No
temas; cree solamente, y
será salva.
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Estaba hablando aún,
cuando vino uno de casa
del principal de la
sinagoga a decirle: Tu hija
ha muerto; no molestes
más al Maestro. Oyéndolo
Jesús, le respondió: No
temas; cree solamente, y
será salva.
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Estaba hablando aún,
cuando vino uno de casa
del principal de la
sinagoga a decirle: Tu hija
ha muerto; no molestes
más al Maestro. Oyéndolo
Jesús, le respondió: No
temas; cree solamente, y
será salva.
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Estaba hablando aún,
cuando vino uno de casa
del principal de la
sinagoga a decirle: Tu hija
ha muerto; no molestes
más al Maestro. Oyéndolo
Jesús, le respondió: No
temas; cree solamente, y
será salva.
Mas él, tomándola de la
mano, clamó diciendo:
Muchacha, levántate.
Entonces su espíritu
volvió, e inmediatamente
se levantó; y él mandó
que se le diese de comer
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Estaba hablando aún,
cuando vino uno de casa
del principal de la
sinagoga a decirle: Tu hija
ha muerto; no molestes
más al Maestro. Oyéndolo
Jesús, le respondió: No
temas; cree solamente, y
será salva.
Mas él, tomándola de la
mano, clamó diciendo:
Muchacha, levántate.
Entonces su espíritu
volvió, e inmediatamente
se levantó; y él mandó
que se le diese de comer
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Estaba hablando aún,
cuando vino uno de casa
del principal de la
sinagoga a decirle: Tu hija
ha muerto; no molestes
más al Maestro. Oyéndolo
Jesús, le respondió: No
temas; cree solamente, y
será salva.
Mas él, tomándola de la
mano, clamó diciendo:
Muchacha, levántate.
Entonces su espíritu
volvió, e inmediatamente
se levantó; y él mandó
que se le diese de comer
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Estaba hablando aún,
cuando vino uno de casa
del principal de la
sinagoga a decirle: Tu hija
ha muerto; no molestes
más al Maestro. Oyéndolo
Jesús, le respondió: No
temas; cree solamente, y
será salva.
Mas él, tomándola de la
mano, clamó diciendo:
Muchacha, levántate.
Entonces su espíritu
volvió, e inmediatamente
se levantó; y él mandó
que se le diese de comer
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Y yo rogaré al Padre, y os
dará otro Consolador,
para que esté con
vosotros para siempre
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Y yo rogaré al Padre, y os
dará otro Consolador,
para que esté con
vosotros para siempre
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Y yo rogaré al Padre, y os
dará otro Consolador,
para que esté con
vosotros para siempre
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Y yo rogaré al Padre, y os
dará otro Consolador,
para que esté con
vosotros para siempre
Y fueron todos llenos del
Espíritu Santo, y
comenzaron a hablar en
otras lenguas, según el
Espíritu les daba que
hablasen.
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Y yo rogaré al Padre, y os
dará otro Consolador,
para que esté con
vosotros para siempre
Y fueron todos llenos del
Espíritu Santo, y
comenzaron a hablar en
otras lenguas, según el
Espíritu les daba que
hablasen.
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Entonces dije: He aquí,
vengo; En el rollo del libro
está escrito de mí
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Entonces dije: He aquí,
vengo; En el rollo del libro
está escrito de mí
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Entonces dije: He aquí,
vengo; En el rollo del libro
está escrito de mí
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Entonces dije: He aquí,
vengo; En el rollo del libro
está escrito de mí
Segunda Venida
El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el
Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Entonces dije: He aquí,
vengo; En el rollo del libro
está escrito de mí
Segunda Venida
El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el
Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Entonces dije: He aquí,
vengo; En el rollo del libro
está escrito de mí
Entonces dije: He aquí
que vengo, oh Dios,
para hacer tu voluntad,
Como en el rollo del libro
está escrito de mí.
Segunda Venida
El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el
Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Entonces dije: He aquí,
vengo; En el rollo del libro
está escrito de mí
Entonces dije: He aquí
que vengo, oh Dios,
para hacer tu voluntad,
Como en el rollo del libro
está escrito de mí.
Segunda Venida
El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el
Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Entonces dije: He aquí,
vengo; En el rollo del libro
está escrito de mí
Entonces dije: He aquí
que vengo, oh Dios,
para hacer tu voluntad,
Como en el rollo del libro
está escrito de mí.
Segunda Venida
El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el
Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Entonces dije: He aquí,
vengo; En el rollo del libro
está escrito de mí
Entonces dije: He aquí
que vengo, oh Dios,
para hacer tu voluntad,
Como en el rollo del libro
está escrito de mí.
Segunda Venida
El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el
Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Entonces dije: He aquí,
vengo; En el rollo del libro
está escrito de mí
Entonces dije: He aquí
que vengo, oh Dios,
para hacer tu voluntad,
Como en el rollo del libro
está escrito de mí.
Segunda Venida
El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el
Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
Porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén,
por medio de nosotros, para la gloria de Dios.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Entonces dije: He aquí,
vengo; En el rollo del libro
está escrito de mí
Entonces dije: He aquí
que vengo, oh Dios,
para hacer tu voluntad,
Como en el rollo del libro
está escrito de mí.
Segunda Venida
El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el
Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
Porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén,
por medio de nosotros, para la gloria de Dios.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Entonces dije: He aquí,
vengo; En el rollo del libro
está escrito de mí
Entonces dije: He aquí
que vengo, oh Dios,
para hacer tu voluntad,
Como en el rollo del libro
está escrito de mí.
Es una promesa segura
Segunda Venida
El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el
Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
Porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén,
por medio de nosotros, para la gloria de Dios.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque el Hijo del Hombre
vendrá en la gloria de su
Padre con sus ángeles, y
entonces pagará a cada
uno conforme a sus obras.
Es una promesa segura
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque el Hijo del Hombre
vendrá en la gloria de su
Padre con sus ángeles, y
entonces pagará a cada
uno conforme a sus obras.
Es una promesa segura
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque el Hijo del Hombre
vendrá en la gloria de su
Padre con sus ángeles, y
entonces pagará a cada
uno conforme a sus obras.
He aquí yo vengo pronto,
y mi galardón conmigo,
para recompensar a cada
uno según sea su obra.
Es una promesa segura
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque el Hijo del Hombre
vendrá en la gloria de su
Padre con sus ángeles, y
entonces pagará a cada
uno conforme a sus obras.
He aquí yo vengo pronto,
y mi galardón conmigo,
para recompensar a cada
uno según sea su obra.
Es una promesa segura
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque el Hijo del Hombre
vendrá en la gloria de su
Padre con sus ángeles, y
entonces pagará a cada
uno conforme a sus obras.
He aquí yo vengo pronto,
y mi galardón conmigo,
para recompensar a cada
uno según sea su obra.
Es una promesa segura
Segunda Venida
Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea
manifiesto que sus obras son hechas en Dios.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque el Hijo del Hombre
vendrá en la gloria de su
Padre con sus ángeles, y
entonces pagará a cada
uno conforme a sus obras.
He aquí yo vengo pronto,
y mi galardón conmigo,
para recompensar a cada
uno según sea su obra.
Es una promesa segura
Segunda Venida
Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea
manifiesto que sus obras son hechas en Dios.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque el Hijo del Hombre
vendrá en la gloria de su
Padre con sus ángeles, y
entonces pagará a cada
uno conforme a sus obras.
He aquí yo vengo pronto,
y mi galardón conmigo,
para recompensar a cada
uno según sea su obra.
Es una promesa segura
Segunda Venida
Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea
manifiesto que sus obras son hechas en Dios.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque el Hijo del Hombre
vendrá en la gloria de su
Padre con sus ángeles, y
entonces pagará a cada
uno conforme a sus obras.
He aquí yo vengo pronto,
y mi galardón conmigo,
para recompensar a cada
uno según sea su obra.
Es una promesa segura
Segunda Venida
Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea
manifiesto que sus obras son hechas en Dios.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque el Hijo del Hombre
vendrá en la gloria de su
Padre con sus ángeles, y
entonces pagará a cada
uno conforme a sus obras.
He aquí yo vengo pronto,
y mi galardón conmigo,
para recompensar a cada
uno según sea su obra.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea
manifiesto que sus obras son hechas en Dios.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Y esta es la voluntad del
Padre, el que me envió:
Que de todo lo que me
diere, no pierda yo nada,
sino que lo resucite en el
día postrero.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Y esta es la voluntad del
Padre, el que me envió:
Que de todo lo que me
diere, no pierda yo nada,
sino que lo resucite en el
día postrero.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Y esta es la voluntad del
Padre, el que me envió:
Que de todo lo que me
diere, no pierda yo nada,
sino que lo resucite en el
día postrero.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque el Señor mismo
con voz de mando, con
voz de arcángel, y con
trompeta de Dios,
descenderá del cielo; y los
muertos en Cristo
resucitarán primero.
Y esta es la voluntad del
Padre, el que me envió:
Que de todo lo que me
diere, no pierda yo nada,
sino que lo resucite en el
día postrero.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque el Señor mismo
con voz de mando, con
voz de arcángel, y con
trompeta de Dios,
descenderá del cielo; y los
muertos en Cristo
resucitarán primero.
Y esta es la voluntad del
Padre, el que me envió:
Que de todo lo que me
diere, no pierda yo nada,
sino que lo resucite en el
día postrero.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque el Señor mismo
con voz de mando, con
voz de arcángel, y con
trompeta de Dios,
descenderá del cielo; y los
muertos en Cristo
resucitarán primero.
Y esta es la voluntad del
Padre, el que me envió:
Que de todo lo que me
diere, no pierda yo nada,
sino que lo resucite en el
día postrero.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque el Señor mismo
con voz de mando, con
voz de arcángel, y con
trompeta de Dios,
descenderá del cielo; y los
muertos en Cristo
resucitarán primero.
Y esta es la voluntad del
Padre, el que me envió:
Que de todo lo que me
diere, no pierda yo nada,
sino que lo resucite en el
día postrero.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado,
seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para
recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque el Señor mismo
con voz de mando, con
voz de arcángel, y con
trompeta de Dios,
descenderá del cielo; y los
muertos en Cristo
resucitarán primero.
Y esta es la voluntad del
Padre, el que me envió:
Que de todo lo que me
diere, no pierda yo nada,
sino que lo resucite en el
día postrero.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado,
seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para
recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque el Señor mismo
con voz de mando, con
voz de arcángel, y con
trompeta de Dios,
descenderá del cielo; y los
muertos en Cristo
resucitarán primero.
Y esta es la voluntad del
Padre, el que me envió:
Que de todo lo que me
diere, no pierda yo nada,
sino que lo resucite en el
día postrero.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado,
seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para
recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque el Señor mismo
con voz de mando, con
voz de arcángel, y con
trompeta de Dios,
descenderá del cielo; y los
muertos en Cristo
resucitarán primero.
Y esta es la voluntad del
Padre, el que me envió:
Que de todo lo que me
diere, no pierda yo nada,
sino que lo resucite en el
día postrero.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado,
seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para
recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque el Señor mismo
con voz de mando, con
voz de arcángel, y con
trompeta de Dios,
descenderá del cielo; y los
muertos en Cristo
resucitarán primero.
Y esta es la voluntad del
Padre, el que me envió:
Que de todo lo que me
diere, no pierda yo nada,
sino que lo resucite en el
día postrero.
Llevarnos
a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado,
seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para
recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Respondiendo Jesús, les
dijo: Mirad que nadie os
engañe. Porque vendrán
muchos en mi nombre,
diciendo: Yo soy el Cristo;
y a muchos engañarán.
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Respondiendo Jesús, les
dijo: Mirad que nadie os
engañe. Porque vendrán
muchos en mi nombre,
diciendo: Yo soy el Cristo;
y a muchos engañarán.
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Respondiendo Jesús, les
dijo: Mirad que nadie os
engañe. Porque vendrán
muchos en mi nombre,
diciendo: Yo soy el Cristo;
y a muchos engañarán.
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Respondiendo Jesús, les
dijo: Mirad que nadie os
engañe. Porque vendrán
muchos en mi nombre,
diciendo: Yo soy el Cristo;
y a muchos engañarán.
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Respondiendo Jesús, les
dijo: Mirad que nadie os
engañe. Porque vendrán
muchos en mi nombre,
diciendo: Yo soy el Cristo;
y a muchos engañarán.
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Así que, si os dijeren: Mirad, está en el desierto, no salgáis; o
mirad, está en los aposentos, no lo creáis. Porque como el
relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente,
así será también la venida del Hijo del Hombre.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Respondiendo Jesús, les
dijo: Mirad que nadie os
engañe. Porque vendrán
muchos en mi nombre,
diciendo: Yo soy el Cristo;
y a muchos engañarán.
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Así que, si os dijeren: Mirad, está en el desierto, no salgáis; o
mirad, está en los aposentos, no lo creáis. Porque como el
relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente,
así será también la venida del Hijo del Hombre.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Respondiendo Jesús, les
dijo: Mirad que nadie os
engañe. Porque vendrán
muchos en mi nombre,
diciendo: Yo soy el Cristo;
y a muchos engañarán.
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Así que, si os dijeren: Mirad, está en el desierto, no salgáis; o
mirad, está en los aposentos, no lo creáis. Porque como el
relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente,
así será también la venida del Hijo del Hombre.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Respondiendo Jesús, les
dijo: Mirad que nadie os
engañe. Porque vendrán
muchos en mi nombre,
diciendo: Yo soy el Cristo;
y a muchos engañarán.
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Así que, si os dijeren: Mirad, está en el desierto, no salgáis; o
mirad, está en los aposentos, no lo creáis. Porque como el
relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente,
así será también la venida del Hijo del Hombre.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Respondiendo Jesús, les
dijo: Mirad que nadie os
engañe. Porque vendrán
muchos en mi nombre,
diciendo: Yo soy el Cristo;
y a muchos engañarán.
Sera un acto universal
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Así que, si os dijeren: Mirad, está en el desierto, no salgáis; o
mirad, está en los aposentos, no lo creáis. Porque como el
relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente,
así será también la venida del Hijo del Hombre.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque vosotros sabéis
perfectamente que el día
del Señor vendrá así
como ladrón en la noche
Sera un acto universal
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Así que, si os dijeren: Mirad, está en el desierto, no salgáis; o
mirad, está en los aposentos, no lo creáis. Porque como el
relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente,
así será también la venida del Hijo del Hombre.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque vosotros sabéis
perfectamente que el día
del Señor vendrá así
como ladrón en la noche
Sera un acto universal
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Así que, si os dijeren: Mirad, está en el desierto, no salgáis; o
mirad, está en los aposentos, no lo creáis. Porque como el
relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente,
así será también la venida del Hijo del Hombre.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque vosotros sabéis
perfectamente que el día
del Señor vendrá así
como ladrón en la noche
En forma inesperada
Sera un acto universal
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Así que, si os dijeren: Mirad, está en el desierto, no salgáis; o
mirad, está en los aposentos, no lo creáis. Porque como el
relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente,
así será también la venida del Hijo del Hombre.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque vosotros sabéis
perfectamente que el día
del Señor vendrá así
como ladrón en la noche
En forma inesperada
Sera un acto universal
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le
traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por
él. Sí, amén.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque vosotros sabéis
perfectamente que el día
del Señor vendrá así
como ladrón en la noche
En forma inesperada
Sera un acto universal
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le
traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por
él. Sí, amén.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque vosotros sabéis
perfectamente que el día
del Señor vendrá así
como ladrón en la noche
En forma visible
En forma inesperada
Sera un acto universal
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le
traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por
él. Sí, amén.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque el Señor mismo
con voz de mando, con
voz de arcángel, y con
trompeta de Dios,
descenderá del cielo; y los
muertos en Cristo
resucitarán primero.
En forma visible
En forma inesperada
Sera un acto universal
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le
traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por
él. Sí, amén.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque el Señor mismo
con voz de mando, con
voz de arcángel, y con
trompeta de Dios,
descenderá del cielo; y los
muertos en Cristo
resucitarán primero.
En forma visible
En forma inesperada
Sera un acto universal
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le
traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por
él. Sí, amén.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque el Señor mismo
con voz de mando, con
voz de arcángel, y con
trompeta de Dios,
descenderá del cielo; y los
muertos en Cristo
resucitarán primero.
En forma visible
En forma inesperada
Sera un acto universal
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le
traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por
él. Sí, amén.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque el Señor mismo
con voz de mando, con
voz de arcángel, y con
trompeta de Dios,
descenderá del cielo; y los
muertos en Cristo
resucitarán primero.
En forma estrepitosa
En forma visible
En forma inesperada
Sera un acto universal
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le
traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por
él. Sí, amén.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque el Señor mismo
con voz de mando, con
voz de arcángel, y con
trompeta de Dios,
descenderá del cielo; y los
muertos en Cristo
resucitarán primero.
En forma estrepitosa
En forma visible
En forma inesperada
Sera un acto universal
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos
ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque el Señor mismo
con voz de mando, con
voz de arcángel, y con
trompeta de Dios,
descenderá del cielo; y los
muertos en Cristo
resucitarán primero.
En forma estrepitosa
En forma visible
En forma inesperada
Sera un acto universal
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos
ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque el Señor mismo
con voz de mando, con
voz de arcángel, y con
trompeta de Dios,
descenderá del cielo; y los
muertos en Cristo
resucitarán primero.
En forma estrepitosa
En forma visible
En forma inesperada
Sera un acto universal
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos
ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque el Señor mismo
con voz de mando, con
voz de arcángel, y con
trompeta de Dios,
descenderá del cielo; y los
muertos en Cristo
resucitarán primero.
Con todos sus ángeles
En forma estrepitosa
En forma visible
En forma inesperada
Sera un acto universal
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos
ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque el Señor mismo
con voz de mando, con
voz de arcángel, y con
trompeta de Dios,
descenderá del cielo; y los
muertos en Cristo
resucitarán primero.
Con todos sus ángeles
En forma estrepitosa
En forma visible
En forma inesperada
Sera un acto universal
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos
ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Los cuales también les
dijeron: Varones galileos,
¿por qué estáis mirando al
cielo? Este mismo Jesús,
que ha sido tomado de
vosotros al cielo, así
vendrá como le habéis
visto ir al cielo.
Con todos sus ángeles
En forma estrepitosa
En forma visible
En forma inesperada
Sera un acto universal
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos
ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Los cuales también les
dijeron: Varones galileos,
¿por qué estáis mirando al
cielo? Este mismo Jesús,
que ha sido tomado de
vosotros al cielo, así
vendrá como le habéis
visto ir al cielo.
Con todos sus ángeles
En forma estrepitosa
En forma visible
En forma inesperada
Sera un acto universal
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos
ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Los cuales también les
dijeron: Varones galileos,
¿por qué estáis mirando al
cielo? Este mismo Jesús,
que ha sido tomado de
vosotros al cielo, así
vendrá como le habéis
visto ir al cielo.
En forma personal, el
mismo Jesús
Con todos sus ángeles
En forma estrepitosa
En forma visible
En forma inesperada
Sera un acto universal
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos
ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Los cuales también les
dijeron: Varones galileos,
¿por qué estáis mirando al
cielo? Este mismo Jesús,
que ha sido tomado de
vosotros al cielo, así
vendrá como le habéis
visto ir al cielo.
En forma personal, el
mismo Jesús
Con todos sus ángeles
En forma estrepitosa
En forma visible
En forma inesperada
Sera un acto universal
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos
ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Los cuales también les
dijeron: Varones galileos,
¿por qué estáis mirando al
cielo? Este mismo Jesús,
que ha sido tomado de
vosotros al cielo, así
vendrá como le habéis
visto ir al cielo.
En forma personal, el
mismo Jesús
Con todos sus ángeles
En forma estrepitosa
En forma visible
En forma inesperada
Sera un acto universal
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos,
sino sólo mi Padre.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Los cuales también les
dijeron: Varones galileos,
¿por qué estáis mirando al
cielo? Este mismo Jesús,
que ha sido tomado de
vosotros al cielo, así
vendrá como le habéis
visto ir al cielo.
En forma personal, el
mismo Jesús
Con todos sus ángeles
En forma estrepitosa
En forma visible
En forma inesperada
Sera un acto universal
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos,
sino sólo mi Padre.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Los cuales también les
dijeron: Varones galileos,
¿por qué estáis mirando al
cielo? Este mismo Jesús,
que ha sido tomado de
vosotros al cielo, así
vendrá como le habéis
visto ir al cielo.
En forma personal, el
mismo Jesús
Con todos sus ángeles
En forma estrepitosa
En forma visible
En forma inesperada
Sera un acto universal
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos,
sino sólo mi Padre.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Los cuales también les
dijeron: Varones galileos,
¿por qué estáis mirando al
cielo? Este mismo Jesús,
que ha sido tomado de
vosotros al cielo, así
vendrá como le habéis
visto ir al cielo.
¿Cuando? Nadie sabe
En forma personal, el
mismo Jesús
Con todos sus ángeles
En forma estrepitosa
En forma visible
En forma inesperada
Sera un acto universal
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos,
sino sólo mi Padre.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Velad, pues, porque no
sabéis el día ni la hora en
que el Hijo del Hombre ha
de venir.
¿Cuando? Nadie sabe
En forma personal, el
mismo Jesús
Con todos sus ángeles
En forma estrepitosa
En forma visible
En forma inesperada
Sera un acto universal
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos,
sino sólo mi Padre.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Velad, pues, porque no
sabéis el día ni la hora en
que el Hijo del Hombre ha
de venir.
¿Cuando? Nadie sabe
En forma personal, el
mismo Jesús
Con todos sus ángeles
En forma estrepitosa
En forma visible
En forma inesperada
Sera un acto universal
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos,
sino sólo mi Padre.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Velad, pues, porque no
sabéis el día ni la hora en
que el Hijo del Hombre ha
de venir.
¿Cuando? Nadie sabe
En forma personal, el
mismo Jesús
Con todos sus ángeles
En forma estrepitosa
En forma visible
En forma inesperada
Sera un acto universal
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos,
sino sólo mi Padre.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Velad, pues, porque no
sabéis el día ni la hora en
que el Hijo del Hombre ha
de venir.
¿Cuando? Nadie sabe
En forma personal, el
mismo Jesús
Con todos sus ángeles
En forma estrepitosa
En forma visible
En forma inesperada
Sera un acto universal
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos,
sino sólo mi Padre.
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en
mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a
mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Porque vosotros sabéis
perfectamente que el día
del Señor vendrá así
como ladrón en la noche
En forma inesperada
Vendrá repentinamente
Llevarnos a vivir con El.
Hacer justicia
Es una promesa segura
Segunda Venida
He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le
traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por
él. Sí, amén.