Esta rareza natural para el que no existe ningún
termino meteorológico que lo defina, ocurre
cuando hay fuertes nevadas a lo largo de la
costa de grandes lagos y océanos. La nieve
transformada en hielo junto con el movimiento
de las olas crea estas grandes bolas heladas.
Cientos, miles de bolas de hielo con el corazón
de nieve y del tamaño de un balón de fútbol se
amontonan a lo largo de la orilla en un
espectáculo maravilloso. Para que esto suceda la
temperatura del agua debe ser de 0º C. Un
fenómeno conocido como "Lolly" por los
pescadores de la isla canadiense de Cabo Bretón.
Según la agencia meteorológica sueca SMHI,
esto sucede muy rara vez cuando la nieve blanda
acumulada rueda una y otra vez movida por el
viento junto a la playa. De esta manera las bolas
de hielo se modelan de manera similar al
proceso de erosión por el que las rocas se
transforman en cantos rodados.
Bolas de hielo en una playa del lago Michigan, Estados Unidos.
Bolas de hielo en el lago Michigan.
Bolas de hielo en el lago Michigan.
Rollos de nieve
Curioso fenómeno meteorológico que genera
formaciones cilíndricas de nieve, conocidas como
Rollos de nieve, también conocido como ’snowrollers’.
Rara vez pueden observarse, debido a las precisas
condiciones que necesitan para su formación.
Los cilindros se forman cuando el viento enrolla
un manto de nieve sobre una capa de hielo, gracias
a la combinación adecuada de temperatura,
humedad, velocidad del viento y terreno.
-La superficie helada o terreno cubierto con
una capa de hielo, permite que el rollo se
deslice con facilidad.
-Esta capa de hielo debe estar cubierta por un
manto de "nieve polvo" húmeda de unos 2 cm.
de espesor, con una temperatura cercana al
punto de fusión del hielo.
-La temperatura del aire debe mantenerse
igual o ligeramente por encima del punto de
congelación, entre 0 y 1ºC.
-El viento debe ser suficientemente fuerte
como para desplazar los rollos de nieve,
pero no demasiado para no deshacerlos,
aproximadamente 40 Km/h.
-Una ráfaga levanta un poco de nieve, como lo
haría la cuchara de un helado. Posteriormente,
repetidas ráfagas le permiten avanzar y recoger
más nieve a cada vuelta.
El tamaño de los cilindros puede alcanzar
varios centímetros, se han llegado a
observar rollos de 70 cm. de diámetro.
Finalmente, cuando el rollo es demasiado
pesado para ser arrastrado por el viento
o tropieza con algún obstáculo, se
detiene, dejando tras de sí el rastro
de su recorrido.
A menudo presentan un agujero en las
capas interiores, debido a que estas capas
son más finas que las exteriores y
fácilmente se desvanecen, otorgando al
cilindro una forma de Dónut o rosca.
También pueden formarse rollos de nieve por
acción de la gravedad; como cuando una bola de
nieve cae desde un árbol o acantilado y aterriza
sobre una superficie inclinada y empieza a rodar
formando una bola.
Debido a esta última condición, los rollos de nieve
pueden aparecer también en zonas con colinas.
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