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Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es
necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo
aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Debemos creer en Cristo
Cristo da la vida eterna
Cristo libera al hombre
del pecado
Requirió la muerte de
Cristo
Es un don de Dios
La Salvación
Cómo
ser Salvo
Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen
necesidad de médico, sino los enfermos.
Cómo ser Salvo
Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen
necesidad de médico, sino los enfermos.
Cómo ser Salvo
Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen
necesidad de médico, sino los enfermos.
Cómo ser Salvo
Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen
necesidad de médico, sino los enfermos.
Y los escribas y los
fariseos murmuraban
contra los discípulos,
diciendo: ¿Por qué coméis
y bebéis con publicanos y
pecadores?
Cómo ser Salvo
Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen
necesidad de médico, sino los enfermos.
Y los escribas y los
fariseos murmuraban
contra los discípulos,
diciendo: ¿Por qué coméis
y bebéis con publicanos y
pecadores?
Cómo ser Salvo
Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen
necesidad de médico, sino los enfermos.
Y los escribas y los
fariseos murmuraban
contra los discípulos,
diciendo: ¿Por qué coméis
y bebéis con publicanos y
pecadores?
Cómo ser Salvo
Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen
necesidad de médico, sino los enfermos.
Y los escribas y los
fariseos murmuraban
contra los discípulos,
diciendo: ¿Por qué coméis
y bebéis con publicanos y
pecadores?
Todos se desviaron, a una se han
corrompido; No hay quien haga lo bueno,
no hay ni siquiera uno.
Cómo ser Salvo
Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen
necesidad de médico, sino los enfermos.
Y los escribas y los
fariseos murmuraban
contra los discípulos,
diciendo: ¿Por qué coméis
y bebéis con publicanos y
pecadores?
Todos se desviaron, a una se han
corrompido; No hay quien haga lo bueno,
no hay ni siquiera uno.
Cómo ser Salvo
Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen
necesidad de médico, sino los enfermos.
Y los escribas y los
fariseos murmuraban
contra los discípulos,
diciendo: ¿Por qué coméis
y bebéis con publicanos y
pecadores?
Todos se desviaron, a una se han
corrompido; No hay quien haga lo bueno,
no hay ni siquiera uno.
Cómo ser Salvo
Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen
necesidad de médico, sino los enfermos.
Y los escribas y los
fariseos murmuraban
contra los discípulos,
diciendo: ¿Por qué coméis
y bebéis con publicanos y
pecadores?
¡Oh gente pecadora,
pueblo cargado de
maldad, generación de
malignos, hijos
depravados! Dejaron a
Jehová, provocaron a
ira al Santo de Israel, se
volvieron atrás.
Todos se desviaron, a una se han
corrompido; No hay quien haga lo bueno,
no hay ni siquiera uno.
Cómo ser Salvo
Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen
necesidad de médico, sino los enfermos.
Y los escribas y los
fariseos murmuraban
contra los discípulos,
diciendo: ¿Por qué coméis
y bebéis con publicanos y
pecadores?
¡Oh gente pecadora,
pueblo cargado de
maldad, generación de
malignos, hijos
depravados! Dejaron a
Jehová, provocaron a
ira al Santo de Israel, se
volvieron atrás.
Todos se desviaron, a una se han
corrompido; No hay quien haga lo bueno,
no hay ni siquiera uno.
Cómo ser Salvo
Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen
necesidad de médico, sino los enfermos.
Y los escribas y los
fariseos murmuraban
contra los discípulos,
diciendo: ¿Por qué coméis
y bebéis con publicanos y
pecadores?
¡Oh gente pecadora,
pueblo cargado de
maldad, generación de
malignos, hijos
depravados! Dejaron a
Jehová, provocaron a
ira al Santo de Israel, se
volvieron atrás.
Todos se desviaron, a una se han
corrompido; No hay quien haga lo bueno,
no hay ni siquiera uno.
Cómo ser Salvo
Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen
necesidad de médico, sino los enfermos.
Y los escribas y los
fariseos murmuraban
contra los discípulos,
diciendo: ¿Por qué coméis
y bebéis con publicanos y
pecadores?
¡Oh gente pecadora,
pueblo cargado de
maldad, generación de
malignos, hijos
depravados! Dejaron a
Jehová, provocaron a
ira al Santo de Israel, se
volvieron atrás.
Todos se desviaron, a una se han
corrompido; No hay quien haga lo bueno,
no hay ni siquiera uno.
Cómo ser Salvo
Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen
necesidad de médico, sino los enfermos.
Y los escribas y los
fariseos murmuraban
contra los discípulos,
diciendo: ¿Por qué coméis
y bebéis con publicanos y
pecadores?
¡Oh gente pecadora,
pueblo cargado de
maldad, generación de
malignos, hijos
depravados! Dejaron a
Jehová, provocaron a
ira al Santo de Israel, se
Todos se desviaron, a una se han
volvieron atrás.
corrompido; No hay quien haga lo bueno,
no hay ni siquiera uno.
Cómo ser Salvo
¿Por qué querréis ser castigados aún? ¿Todavía os rebelaréis?
Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente. Desde la
planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana, sino
herida, hinchazón y podrida llaga; no están curadas, ni vendadas,
ni suavizadas con aceite.
Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen
necesidad de médico, sino los enfermos.
Y los escribas y los
fariseos murmuraban
contra los discípulos,
diciendo: ¿Por qué coméis
y bebéis con publicanos y
pecadores?
¡Oh gente pecadora,
pueblo cargado de
maldad, generación de
malignos, hijos
depravados! Dejaron a
Jehová, provocaron a
ira al Santo de Israel, se
Todos se desviaron, a una se han
volvieron atrás.
corrompido; No hay quien haga lo bueno,
no hay ni siquiera uno.
Cómo ser Salvo
¿Por qué querréis ser castigados aún? ¿Todavía os rebelaréis?
Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente. Desde la
planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana, sino
herida, hinchazón y podrida llaga; no están curadas, ni vendadas,
ni suavizadas con aceite.
Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen
necesidad de médico, sino los enfermos.
Y los escribas y los
fariseos murmuraban
contra los discípulos,
diciendo: ¿Por qué coméis
y bebéis con publicanos y
pecadores?
¡Oh gente pecadora,
pueblo cargado de
maldad, generación de
malignos, hijos
depravados! Dejaron a
Jehová, provocaron a
ira al Santo de Israel, se
Todos se desviaron, a una se han
volvieron atrás.
corrompido; No hay quien haga lo bueno,
no hay ni siquiera uno.
Cómo ser Salvo
¿Por qué querréis ser castigados aún? ¿Todavía os rebelaréis?
Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente. Desde la
planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana, sino
herida, hinchazón y podrida llaga; no están curadas, ni vendadas,
ni suavizadas con aceite.
Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen
necesidad de médico, sino los enfermos.
Y los escribas y los
fariseos murmuraban
contra los discípulos,
diciendo: ¿Por qué coméis
y bebéis con publicanos y
pecadores?
¡Oh gente pecadora,
pueblo cargado de
maldad, generación de
malignos, hijos
depravados! Dejaron a
Jehová, provocaron a
ira al Santo de Israel, se
Todos se desviaron, a una se han
volvieron atrás.
corrompido; No hay quien haga lo bueno,
no hay ni siquiera uno.
Cómo ser Salvo
¿Por qué querréis ser castigados aún? ¿Todavía os rebelaréis?
Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente. Desde la
planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana, sino
herida, hinchazón y podrida llaga; no están curadas, ni vendadas,
ni suavizadas con aceite.
Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen
necesidad de médico, sino los enfermos.
Y los escribas y los
fariseos murmuraban
contra los discípulos,
diciendo: ¿Por qué coméis
y bebéis con publicanos y
pecadores?
Mas el publicano,
estando lejos, no quería
ni aun alzar los ojos al
cielo, sino que se
golpeaba el pecho,
diciendo: Dios, sé
propicio a mí, pecador.
Todos se desviaron, a una se han
corrompido; No hay quien haga lo bueno,
no hay ni siquiera uno.
Cómo ser Salvo
El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera:
Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres,
ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;
Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen
necesidad de médico, sino los enfermos.
Y los escribas y los
fariseos murmuraban
contra los discípulos,
diciendo: ¿Por qué coméis
y bebéis con publicanos y
pecadores?
Mas el publicano,
estando lejos, no quería
ni aun alzar los ojos al
cielo, sino que se
golpeaba el pecho,
diciendo: Dios, sé
propicio a mí, pecador.
Todos se desviaron, a una se han
corrompido; No hay quien haga lo bueno,
no hay ni siquiera uno.
Cómo ser Salvo
El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera:
Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres,
ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;
Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen
necesidad de médico, sino los enfermos.
Y los escribas y los
fariseos murmuraban
contra los discípulos,
diciendo: ¿Por qué coméis
y bebéis con publicanos y
pecadores?
Mas el publicano,
estando lejos, no quería
ni aun alzar los ojos al
cielo, sino que se
golpeaba el pecho,
diciendo: Dios, sé
propicio a mí, pecador.
Todos se desviaron, a una se han
corrompido; No hay quien haga lo bueno,
no hay ni siquiera uno.
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera:
Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres,
ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;
Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen
necesidad de médico, sino los enfermos.
Y cuando él venga,
convencerá al mundo de
pecado, de justicia y de
juicio.
Mas el publicano,
estando lejos, no quería
ni aun alzar los ojos al
cielo, sino que se
golpeaba el pecho,
diciendo: Dios, sé
propicio a mí, pecador.
Todos se desviaron, a una se han
corrompido; No hay quien haga lo bueno,
no hay ni siquiera uno.
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera:
Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres,
ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;
Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen
necesidad de médico, sino los enfermos.
Y cuando él venga,
convencerá al mundo de
pecado, de justicia y de
juicio.
Mas el publicano,
estando lejos, no quería
ni aun alzar los ojos al
cielo, sino que se
golpeaba el pecho,
diciendo: Dios, sé
propicio a mí, pecador.
Todos se desviaron, a una se han
corrompido; No hay quien haga lo bueno,
no hay ni siquiera uno.
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera:
Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres,
ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;
Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen
necesidad de médico, sino los enfermos.
Y cuando él venga,
convencerá al mundo de
pecado, de justicia y de
juicio.
Mas el publicano,
estando lejos, no quería
ni aun alzar los ojos al
cielo, sino que se
golpeaba el pecho,
diciendo: Dios, sé
propicio a mí, pecador.
Todos se desviaron, a una se han
corrompido; No hay quien haga lo bueno,
no hay ni siquiera uno.
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera:
Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres,
ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;
Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis
igualmente.
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis
igualmente.
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis
igualmente.
En aquellos días vino
Juan el Bautista
predicando en el desierto
de Judea, y diciendo:
Arrepentíos, porque el
reino de los cielos se ha
acercado.
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis
igualmente.
En aquellos días vino
Juan el Bautista
predicando en el desierto
de Judea, y diciendo:
Arrepentíos, porque el
reino de los cielos se ha
acercado.
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis
igualmente.
En aquellos días vino
Juan el Bautista
predicando en el desierto
de Judea, y diciendo:
Arrepentíos, porque el
reino de los cielos se ha
acercado.
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis
igualmente.
En aquellos días vino
Juan el Bautista
predicando en el desierto
de Judea, y diciendo:
Arrepentíos, porque el
reino de los cielos se ha
acercado.
Desde entonces comenzó
Jesús a predicar, y a
decir: Arrepentíos, porque
el reino de los cielos se ha
acercado.
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis
igualmente.
En aquellos días vino
Juan el Bautista
predicando en el desierto
de Judea, y diciendo:
Arrepentíos, porque el
reino de los cielos se ha
acercado.
Desde entonces comenzó
Jesús a predicar, y a
decir: Arrepentíos, porque
el reino de los cielos se ha
acercado.
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis
igualmente.
En aquellos días vino
Juan el Bautista
predicando en el desierto
de Judea, y diciendo:
Arrepentíos, porque el
reino de los cielos se ha
acercado.
Desde entonces comenzó
Jesús a predicar, y a
decir: Arrepentíos, porque
el reino de los cielos se ha
acercado.
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis
igualmente.
En aquellos días vino
Juan el Bautista
predicando en el desierto
de Judea, y diciendo:
Arrepentíos, porque el
reino de los cielos se ha
acercado.
Desde entonces comenzó
Jesús a predicar, y a
decir: Arrepentíos, porque
el reino de los cielos se ha
acercado.
Y saliendo, predicaban que los hombres se
arrepintiesen.
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis
igualmente.
En aquellos días vino
Juan el Bautista
predicando en el desierto
de Judea, y diciendo:
Arrepentíos, porque el
reino de los cielos se ha
acercado.
Desde entonces comenzó
Jesús a predicar, y a
decir: Arrepentíos, porque
el reino de los cielos se ha
acercado.
Y saliendo, predicaban que los hombres se
arrepintiesen.
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis
igualmente.
En aquellos días vino
Juan el Bautista
predicando en el desierto
de Judea, y diciendo:
Arrepentíos, porque el
reino de los cielos se ha
acercado.
Desde entonces comenzó
Jesús a predicar, y a
Desear sinceramente no
decir: Arrepentíos,
porque
pecar mas
el reino Sentir
de lostristeza
cielos por
se ha
haberlo hecho
acercado.
Y saliendo, predicaban que los hombres se
arrepintiesen.
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre.
Y en seguida cantó el gallo. Entonces Pedro se acordó de las
palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo,
me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente.
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era
condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los
principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado
entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa
a nosotros? ¡Allá tú!
Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre.
Y en seguida cantó el gallo. Entonces Pedro se acordó de las
palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo,
me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente.
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era
condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los
principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado
entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa
a nosotros? ¡Allá tú!
Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre.
Y en seguida cantó el gallo. Entonces Pedro se acordó de las
palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo,
me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente.
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era
condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los
principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado
entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa
a nosotros? ¡Allá tú!
Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre.
Y en seguida cantó el gallo. Entonces Pedro se acordó de las
palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo,
me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente.
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era
condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los
principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado
entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa
a nosotros? ¡Allá tú!
Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre.
Y en seguida cantó el gallo. Entonces Pedro se acordó de las
palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo,
me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente.
Y arrojando las piezas de
plata en el templo, salió, y
fue y se ahorcó.
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era
condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los
principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado
entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa
a nosotros? ¡Allá tú!
Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre.
Y en seguida cantó el gallo. Entonces Pedro se acordó de las
palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo,
me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente.
Y arrojando las piezas de
plata en el templo, salió, y
fue y se ahorcó.
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era
condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los
principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado
entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa
a nosotros? ¡Allá tú!
Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre.
Y en seguida cantó el gallo. Entonces Pedro se acordó de las
palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo,
me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente.
Y arrojando las piezas de
plata en el templo, salió, y
fue y se ahorcó.
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era
condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los
principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado
entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa
a nosotros? ¡Allá tú!
Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre.
Y en seguida cantó el gallo. Entonces Pedro se acordó de las
palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo,
me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente.
Simón Pedro, siervo y
apóstol de Jesucristo, a los
que habéis alcanzado, por
la justicia de nuestro Dios y
Salvador Jesucristo, una fe
igualmente preciosa que la
nuestra:
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era
condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los
principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado
entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa
a nosotros? ¡Allá tú!
Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre.
Y en seguida cantó el gallo. Entonces Pedro se acordó de las
palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo,
me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente.
Simón Pedro, siervo y
apóstol de Jesucristo, a los
que habéis alcanzado, por
la justicia de nuestro Dios y
Salvador Jesucristo, una fe
igualmente preciosa que la
nuestra:
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era
condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los
principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado
entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa
a nosotros? ¡Allá tú!
Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre.
Y en seguida cantó el gallo. Entonces Pedro se acordó de las
palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo,
me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente.
Simón Pedro, siervo y
apóstol de Jesucristo, a los
que habéis alcanzado, por
la justicia de nuestro Dios y
Salvador Jesucristo, una fe
igualmente preciosa que la
nuestra:
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era
condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los
principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado
entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa
a nosotros? ¡Allá tú!
Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre.
Y en seguida cantó el gallo. Entonces Pedro se acordó de las
palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo,
me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente.
Simón Pedro, siervo y
apóstol de Jesucristo, a los
que habéis alcanzado, por
la justicia de nuestro Dios y
Salvador Jesucristo, una fe
igualmente preciosa que la
nuestra:
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era
condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los
principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado
entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa
a nosotros? ¡Allá tú!
Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre.
Y en seguida cantó el gallo. Entonces Pedro se acordó de las
palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo,
me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente.
Simón Pedro, siervo y
apóstol de Jesucristo, a los
que habéis alcanzado, por
la justicia de nuestro Dios y
Salvador Jesucristo, una fe
igualmente preciosa que la
nuestra:
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era
condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los
principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado
entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa
a nosotros? ¡Allá tú!
Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre.
Y en seguida cantó el gallo. Entonces Pedro se acordó de las
palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo,
me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente.
Simón Pedro, siervo y
apóstol de Jesucristo, a los
que habéis alcanzado, por
la justicia de nuestro Dios y
Salvador Jesucristo, una fe
igualmente preciosa que la
nuestra:
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era
condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los
principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado
entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa
a nosotros? ¡Allá tú!
Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre.
Y en seguida cantó el gallo. Entonces Pedro se acordó de las
palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo,
me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente.
Simón Pedro, siervo y
apóstol de Jesucristo, a los
que habéis alcanzado, por
la justicia de nuestro Dios y
Salvador Jesucristo, una fe
igualmente preciosa que la
nuestra:
Tener fe en Jesús
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era
condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los
principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado
entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa
a nosotros? ¡Allá tú!
Vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu
casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis
pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos.
Simón Pedro, siervo y
apóstol de Jesucristo, a los
que habéis alcanzado, por
la justicia de nuestro Dios y
Salvador Jesucristo, una fe
igualmente preciosa que la
nuestra:
Tener fe en Jesús
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu
casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis
pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos.
Simón Pedro, siervo y
apóstol de Jesucristo, a los
que habéis alcanzado, por
la justicia de nuestro Dios y
Salvador Jesucristo, una fe
igualmente preciosa que la
nuestra:
Tener fe en Jesús
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu
casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis
pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos.
Simón Pedro, siervo y
apóstol de Jesucristo, a los
que habéis alcanzado, por
la justicia de nuestro Dios y
Salvador Jesucristo, una fe
igualmente preciosa que la
nuestra:
Tener fe en Jesús
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados. Y los que
estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir
entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados? Pero él
dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, vé en paz.
Vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu
casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis
pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos.
Simón Pedro, siervo y
apóstol de Jesucristo, a los
que habéis alcanzado, por
la justicia de nuestro Dios y
Salvador Jesucristo, una fe
igualmente preciosa que la
nuestra:
Tener fe en Jesús
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados. Y los que
estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir
entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados? Pero él
dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, vé en paz.
Vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu
casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis
pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos.
Simón Pedro, siervo y
apóstol de Jesucristo, a los
que habéis alcanzado, por
la justicia de nuestro Dios y
Salvador Jesucristo, una fe
igualmente preciosa que la
nuestra:
Tener fe en Jesús
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados. Y los que
estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir
entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados? Pero él
dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, vé en paz.
Vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu
casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis
pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos.
Simón Pedro, siervo y
apóstol de Jesucristo, a los
que habéis alcanzado, por
la justicia de nuestro Dios y
Salvador Jesucristo, una fe
igualmente preciosa que la
nuestra:
Tener fe en Jesús
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados. Y los que
estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir
entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados? Pero él
dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, vé en paz.
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de
vosotros, pues es don de Dios
Simón Pedro, siervo y
apóstol de Jesucristo, a los
que habéis alcanzado, por
la justicia de nuestro Dios y
Salvador Jesucristo, una fe
igualmente preciosa que la
nuestra:
Tener fe en Jesús
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
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Cómo ser Salvo
Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados. Y los que
estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir
entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados? Pero él
dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, vé en paz.
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de
vosotros, pues es don de Dios
Simón Pedro, siervo y
apóstol de Jesucristo, a los
que habéis alcanzado, por
la justicia de nuestro Dios y
Salvador Jesucristo, una fe
igualmente preciosa que la
nuestra:
Tener fe en Jesús
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
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Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
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Cómo ser Salvo
Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados. Y los que
estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir
entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados? Pero él
dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, vé en paz.
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de
vosotros, pues es don de Dios
Simón Pedro, siervo y
apóstol de Jesucristo, a los
que habéis alcanzado, por
la justicia de nuestro Dios y
Salvador Jesucristo, una fe
igualmente preciosa que la
nuestra:
Tener fe en Jesús
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
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Cómo ser Salvo
Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados. Y los que
estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir
entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados? Pero él
dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, vé en paz.
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de
vosotros, pues es don de Dios
Simón Pedro, siervo y
apóstol de Jesucristo, a los
que habéis alcanzado, por
la justicia de nuestro Dios y
Salvador Jesucristo, una fe
igualmente preciosa que la
nuestra:
Tener fe en Jesús
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados. Y los que
estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir
entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados? Pero él
dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, vé en paz.
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de
vosotros, pues es don de Dios
Pues todos sois hijos de
Dios por la fe en Cristo
Jesús; porque todos los que
habéis sido bautizados en
Cristo, de Cristo estáis
revestidos.
Tener fe en Jesús
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados. Y los que
estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir
entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados? Pero él
dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, vé en paz.
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de
vosotros, pues es don de Dios
Pues todos sois hijos de
Dios por la fe en Cristo
Jesús; porque todos los que
habéis sido bautizados en
Cristo, de Cristo estáis
revestidos.
Tener fe en Jesús
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados. Y los que
estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir
entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados? Pero él
dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, vé en paz.
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de
vosotros, pues es don de Dios
Pues todos sois hijos de
Dios por la fe en Cristo
Jesús; porque todos los que
habéis sido bautizados en
Cristo, de Cristo estáis
revestidos.
Tener fe en Jesús
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados. Y los que
estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir
entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados? Pero él
dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, vé en paz.
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de
vosotros, pues es don de Dios
Pues todos sois hijos de
Dios por la fe en Cristo
Jesús; porque todos los que
habéis sido bautizados en
Cristo, de Cristo estáis
revestidos.
Tener fe en Jesús
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados. Y los que
estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir
entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados? Pero él
dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, vé en paz.
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de
vosotros, pues es don de Dios
Pues todos sois hijos de
Dios por la fe en Cristo
Jesús; porque todos los que
habéis sido bautizados en
Cristo, de Cristo estáis
revestidos.
Tener fe en Jesús
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados. Y los que
estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir
entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados? Pero él
dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, vé en paz.
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de
vosotros, pues es don de Dios
Pues todos sois hijos de
Dios por la fe en Cristo
Jesús; porque todos los que
habéis sido bautizados en
Cristo, de Cristo estáis
revestidos.
Tener fe en Jesús
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Sentir tristeza por
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necesidad
Cómo ser Salvo
Y dijo Jehová a Satanás: Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová
que ha escogido a Jerusalén te reprenda. ¿No es éste un tizón
arrebatado del incendio? Y Josué estaba vestido de vestiduras
viles, y estaba delante del ángel.
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de
vosotros, pues es don de Dios
Pues todos sois hijos de
Dios por la fe en Cristo
Jesús; porque todos los que
habéis sido bautizados en
Cristo, de Cristo estáis
revestidos.
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Y dijo Jehová a Satanás: Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová
que ha escogido a Jerusalén te reprenda. ¿No es éste un tizón
arrebatado del incendio? Y Josué estaba vestido de vestiduras
viles, y estaba delante del ángel.
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de
vosotros, pues es don de Dios
Pues todos sois hijos de
Dios por la fe en Cristo
Jesús; porque todos los que
habéis sido bautizados en
Cristo, de Cristo estáis
revestidos.
Tener fe en Jesús
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
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Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Y dijo Jehová a Satanás: Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová
que ha escogido a Jerusalén te reprenda. ¿No es éste un tizón
arrebatado del incendio? Y Josué estaba vestido de vestiduras
viles, y estaba delante del ángel.
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de
vosotros, pues es don de Dios
Pues todos sois hijos de
Dios por la fe en Cristo
Jesús; porque todos los que
habéis sido bautizados en
Cristo, de Cristo estáis
revestidos.
Tener fe en Jesús
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
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Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Y dijo Jehová a Satanás: Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová
que ha escogido a Jerusalén te reprenda. ¿No es éste un tizón
arrebatado del incendio? Y Josué estaba vestido de vestiduras
viles, y estaba delante del ángel.
Y habló el ángel, y mandó a los que estaban delante de él,
diciendo: Quitadle esas vestiduras viles. Y a él le dijo: Mira que he
quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala.
Pues todos sois hijos de
Dios por la fe en Cristo
Jesús; porque todos los que
habéis sido bautizados en
Cristo, de Cristo estáis
revestidos.
Tener fe en Jesús
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
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Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Y dijo Jehová a Satanás: Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová
que ha escogido a Jerusalén te reprenda. ¿No es éste un tizón
arrebatado del incendio? Y Josué estaba vestido de vestiduras
viles, y estaba delante del ángel.
Y habló el ángel, y mandó a los que estaban delante de él,
diciendo: Quitadle esas vestiduras viles. Y a él le dijo: Mira que he
quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala.
Pues todos sois hijos de
Dios por la fe en Cristo
Jesús; porque todos los que
habéis sido bautizados en
Cristo, de Cristo estáis
revestidos.
Tener fe en Jesús
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Y dijo Jehová a Satanás: Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová
que ha escogido a Jerusalén te reprenda. ¿No es éste un tizón
arrebatado del incendio? Y Josué estaba vestido de vestiduras
viles, y estaba delante del ángel.
Y habló el ángel, y mandó a los que estaban delante de él,
diciendo: Quitadle esas vestiduras viles. Y a él le dijo: Mira que he
quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala.
Pues todos sois hijos de
Dios por la fe en Cristo
Jesús; porque todos los que
habéis sido bautizados en
Cristo, de Cristo estáis
revestidos.
Tener fe en Jesús
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Y dijo Jehová a Satanás: Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová
que ha escogido a Jerusalén te reprenda. ¿No es éste un tizón
arrebatado del incendio? Y Josué estaba vestido de vestiduras
viles, y estaba delante del ángel.
Y habló el ángel, y mandó a los que estaban delante de él,
diciendo: Quitadle esas vestiduras viles. Y a él le dijo: Mira que he
quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala.
Pues todos sois hijos de
Dios por la fe en Cristo
Jesús; porque todos los que
habéis sido bautizados en
Cristo, de Cristo estáis
revestidos.
Aceptar su vestido
Tener fe en Jesús
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Y dijo Jehová a Satanás: Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová
que ha escogido a Jerusalén te reprenda. ¿No es éste un tizón
arrebatado del incendio? Y Josué estaba vestido de vestiduras
viles, y estaba delante del ángel.
Y habló el ángel, y mandó a los que estaban delante de él,
diciendo: Quitadle esas vestiduras viles. Y a él le dijo: Mira que he
quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala.
Pues todos sois hijos de
Dios por la fe en Cristo
Jesús; porque todos los que
habéis sido bautizados en
Cristo, de Cristo estáis
revestidos.
Aceptar su vestido
Tener fe en Jesús
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
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Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Hablando él estas cosas, muchos creyeron en él. Dijo entonces
Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros
permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis
discípulos
Y habló el ángel, y mandó a los que estaban delante de él,
diciendo: Quitadle esas vestiduras viles. Y a él le dijo: Mira que he
quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala.
Pues todos sois hijos de
Dios por la fe en Cristo
Jesús; porque todos los que
habéis sido bautizados en
Cristo, de Cristo estáis
revestidos.
Aceptar su vestido
Tener fe en Jesús
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
Arrepentirse
Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Hablando él estas cosas, muchos creyeron en él. Dijo entonces
Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros
permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis
discípulos
Y habló el ángel, y mandó a los que estaban delante de él,
diciendo: Quitadle esas vestiduras viles. Y a él le dijo: Mira que he
quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala.
Pues todos sois hijos de
Dios por la fe en Cristo
Jesús; porque todos los que
habéis sido bautizados en
Cristo, de Cristo estáis
revestidos.
Aceptar su vestido
Tener fe en Jesús
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
Reconocer el pecado
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Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Hablando él estas cosas, muchos creyeron en él. Dijo entonces
Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros
permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis
discípulos
Y habló el ángel, y mandó a los que estaban delante de él,
diciendo: Quitadle esas vestiduras viles. Y a él le dijo: Mira que he
quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala.
Pues todos sois hijos de
Dios por la fe en Cristo
Jesús; porque todos los que
habéis sido bautizados en
Cristo, de Cristo estáis
revestidos.
Aceptar su vestido
Tener fe en Jesús
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
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Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Hablando él estas cosas, muchos creyeron en él. Dijo entonces
Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros
permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis
discípulos
Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el
que persevere hasta el fin, éste será salvo.
Pues todos sois hijos de
Dios por la fe en Cristo
Jesús; porque todos los que
habéis sido bautizados en
Cristo, de Cristo estáis
revestidos.
Aceptar su vestido
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Desear sinceramente no
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haberlo hecho
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necesidad
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Hablando él estas cosas, muchos creyeron en él. Dijo entonces
Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros
permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis
discípulos
Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el
que persevere hasta el fin, éste será salvo.
Pues todos sois hijos de
Dios por la fe en Cristo
Jesús; porque todos los que
habéis sido bautizados en
Cristo, de Cristo estáis
revestidos.
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Hablando él estas cosas, muchos creyeron en él. Dijo entonces
Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros
permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis
discípulos
Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el
que persevere hasta el fin, éste será salvo.
Pues todos sois hijos de
Dios por la fe en Cristo
Jesús; porque todos los que
habéis sido bautizados en
Cristo, de Cristo estáis
revestidos.
Seguir a Jesus
Aceptar su vestido
Tener fe en Jesús
Desear sinceramente no
pecar mas
Sentir tristeza por
haberlo hecho
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Reconocer nuestra
necesidad
Cómo ser Salvo
Hablando él estas cosas, muchos creyeron en él. Dijo entonces
Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros
permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis
discípulos