Jesús Alimenta A Los
Cinco Mil
Juan 6:1-15
Enfoque
Dos candidatos compiten por un cargo público
electivo. Durante la campaña hacen promesas,
tratando de convencer a la gente para que vote
por ellos. “Voten por mí, y las cosas van a
mejorar.” “¡Yo mejoraré la atención de la salud,
y me ocupoaré de que las necesidades de todos
queden satisfechas; además habrá reducción de
impuestos!” Este tipo de promesas se esperan
durante las campañas políticas, pero algunos
podemos mostrarnos escépticos. ¿Hablan en
serio los candidatos, u olvidarán sus promesas
en cuanto ocupen el puesto a que aspiran?
1. ¿Le parece que la mayoría de las
personas creen en las promesas de las
campañas? ¿Por qué sí, o por qué no?
2. ¿Cree usted que la mayoría votaría por
alguien si realmente creyera que el
candidato cumplirá sus promesas?
Después del milagro que
discutiremos hoy, la gente trató
de convertir a Jesús en rey. Al ver
su poder, quisieron que él reinara
sobre
ellos
(y
continuará
haciendo uso de ese poder en
favor de ellos).
Infórmese
Juan 6:1-5
Pasadas estas cosas, fuése Jesús de la otra
parte de la mar de Galilea, que es de
Tiberias. Y seguíale grande multitud,
porque veían sus señales que hacía en los
enfermos. Y subió Jesús á un monte, y se
sentó allí con sus discípulos. Y estaba
cerca la Pascua, la fiesta de los Judíos. Y
como alzó Jesús los ojos, y vió que había
venido á él grande multitud, dice á
Felipe: ¿De dónde compraremos pan
para que coman éstos?
Los cuatro evangelios registran este
milagro espectacular(Mateo 14:13-21;
Marcos 6:30-44; Lucas 9:10-17; Juan
6:1-15). A veces se le confunde con
un milagro similar, la alimentación de
los cuatro mil (Mateo 15:29-39;
Marcos 8:1-10). Aunque estos
milagros son similares, son diferentes
en más de un detalle.
1. Al comenzar el relato, Jesús estaba
ocupado en socorrer a una gran multitud.
¿Qué hace el Señor por esta multitud?
¿Por qué lo hace?
Juan nos dice que la multitud siguió a
Jesús porque lo habían visto realizar
señales milagrosas de curación. Juan
pone énfasis en la preocupación de Jesús
por las necesidades más comunes, él sabe
que están hambrientos y que necesitan
comer. Mateo nos cuenta lo que motivó a
Jesús: Tuvo compasión de la multitud.
Juan 6:6-7
Mas esto decía para probarle;
porque él sabía lo que había de
hacer.
Respondióle
Felipe:
Doscientos denarios de pan no
les bastarán, para que cada uno
de ellos tome un poco.
2. Sabiendo lo que hará, Jesús puso a prueba a
Felipe preguntándole que se podría hacer para
limentar a la multitud. ¿Qué respondió Felipe?
¿Qué nos dice esto respecto del número de la
multitud?
Felipe ve la imposibilidad de la circunstancia.
El salario de ocho meses (exactamente 200
denarios) no alcanzaría para comprar
suficiente comida, como para que cada uno
reciba una porción. Esto nos muestra que la
multitud era muy numerosa y la circunstancia
era crítica. No había posibilidad de que
pudiese proveerse suficiente alimento por
medios ordinarios.
Juan 6:8-9
Dícele uno de sus discípulos,
Andrés, hermano de Simón
Pedro: Un muchacho está aquí
que tiene cinco panes de cebada y
dos pececillos; ¿mas qué es esto
entre tantos?
3. Mientras que Felipe vio la imposibilidad
de la circunstancia, Andrés hizo alusión a
una solución. ¿Qué dijo? ¿Qué le parece
que estaba pensando?
No estamos seguros de que es lo que
pensaba Andrés. Evidentemente, estuvo
pensando en la necesidad de la multitud y
había encontrado a un muchacho que
tenía alimentos. Sin embargo, todo lo que
el muchacho tenía era cinco panecillos y
dos pescados. Indudablemente que esto
no alimentaría a la multitud.
¿Por qué, pues, mencionó Andrés este
alimento? Quizás estaba sugiriendo que
Jesús podría realizar un milagro. Aun así,
no estaba seguro. Esta escasa cantidad de
alimento no era suficiente para la
multitud. Sin embargo, si demostró que
por lo menos no se puede sentar con los
brazos cruzados y no hacer nada. Con
algo se tenía que comenzar.
Juan 6:10-13
Entonces Jesús dijo: Haced recostar la gente. Y
había mucha hierba en aquel lugar: y
recostáronse como número de cinco mil
varones. Y tomó Jesús aquellos panes, y
habiendo dado gracias, repartió á los
discípulos, y los discípulos á los que estaban
recostados: asimismo de los peces, cuanto
querían. Y como fueron saciados, dijo á sus
discípulos: Recoged los pedazos que han
quedado, porque no se pierda nada. Cogieron
pues, é hinchieron doce cestas de pedazos de
los cinco panes de cebada, que sobraron á los
que habían comido.
4. Los discípulos no pudieron solucionar el
problema. ¿Qué hizo Jesús?
Jesús ordenó a los discípulos que hicieran
sentar a todos sobre la hierba. Tomó entonces
la pocacantidad de alimento que el muchacho
había traído , dio gracias a Dios, y distribuyó el
pan y los pescados entre la multitud, la que
comió todo lo que quiso. Podemos
imaginarnos el asombro de la gente que vio el
milagro. Jesús comenzó con comida suficiente
para una persona, pero ya a el rato había para
miles.
5. Observe atentamente estos versículos. ¿Cuántas
personas comieron? Felipe había manifestado
anteriormente que ni con el salario de ocho meses
podrían comprar suficiente pan para darle un
peazo a cada uno. ¿Cuánto alimento
consumieron?
Juan nos dice que como cinco mil varones adultos
comieron lo suficiente y quedaron satisfechos.
Muchas veces pensamos correctamente, que
cuando la Biblia dice “hombres” quiere decir
“personas” (como “genero humano”). Aquí Mateo
nos ayuda a entender. Dice que había cinco mil
hombres, sin contar a las mujeres y a los niños.
¡Realmente una gran multitud!
6. Después que todos hubieron terminado
de comer, Jesús ordenó a sus discípulos
que juntasen las sobras, para que no se
desperdiciara nada. ¿Cuántas sobras
juntaron?
Jesús alimentó a más de 5,000 personas
con nada mas que cinco panes y dos
pescados. Después de comer hasta
satisfacerse, quedaron aún 12 cestas de
comida.
Juan 6:14-15
Aquellos hombres entonces, como
vieron la señal que Jesús había hecho,
decían: Este verdaderamente es el
profeta que había de venir al mundo.
Y entendiendo Jesús que habían de
venir para arrebatarle, y hacerle rey,
volvió á retirarse al monte, él solo.
7. Al ver el mila, la gente quedó atonita.
¿Cómo identificaron a Jesús?
La gente sabía que no había una
explicación humana para lo sucedido.
Identificaron a Jesús como el profeta que
había venido al mundo. En otras palabras,
pensaban que había venido de Dios, pero
no entendían que él era Dios.
8. Después de haber experimentado el
milagro, ¿qué quiso hacer la multitud?
¿Cómo reaccionó Jesús?
La gente quiso llevar a Jesús a la fuerza y
declararlo su rey. ¿Quién podría
tomarselo a mal? Un rey que podía
alimentarlos también podría hacer por
ellos muchas otras cosas. Jesús no les
siguió la corriente a sus deseos egoístas.
En vez de esto, se escabulló y fue a la
montaña él solo.
Relacione
1. Los discípulos trataron de aportar soluciones para la
multitud hambrienta. No hicieron lo que podrían
haber hecho en primer lugar: acudir a Jesús por
ayuda. ¿Actuamos a veces como los discípulos? ¿En
qué forma?
Con frecuencia actuamos como los discípulos.
Enfrentados a un problema, tratamos de encontrarle
una solución, solos. Es bueno utilizar los talentos y
habilidades que Dios nos dio, para solucinar
problemas. Pero, demasiado seguido actuamos como
los discípulos en esta historia. No reconocemos que
nuestra ayuda viene del Señor. Quizás pensamos que
podemos hacerlo nosotros mismos. Tla vez
simplemente nos olvidamos de pedirle. Es muy
lamentable que escojamos ignorarlo a él y su ayuda.
2. Las personas que vieron el milagro, quisieron
declarar rey a jesús. Podría parecer que hubiese
sido una buena ocurrencia, pero, ¿qué
consecuencias negativas podría haber tenido?
Muy grande debe haber sido la tentació de
quere declara rey a Jesús. Podía hacer milagros.
¡Cualquier problema que surgiera, Jesús podía
solucionarlo! ¡Con el rey Jesús, la vida podría
haber sido algo maravilloso! Lo que ellos no
habían percibido, sin embargo, era que Jesús
no había venido al mundo para ser esta clase
de rey. Él vino para salvar al mundo, a morir
en la cruz por nuestros pecados. La gente no
podía distraer a Jesús de llevar a cabo su obra
cumbre.
3. La multitud quedó satisfecha con los panes y
los pescados. Leamos los siguientes versículos:
Juan 6:47-51
De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí,
tiene vida eterna. Yo soy el pan de vida.
Vuestros padres comieron el maná en el
desierto, y son muertos. Este es el pan que
desciende del cielo, para que el que de él
comiere, no muera. Yo soy el pan vivo que he
descendido del cielo: si alguno comiere de este
pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré
es mi carne, la cual yo daré por la vida del
mundo.
¿Qué es lo que Jesús en realidad
quiso darles a ellos, y a nosotros?
Jesús se preocupó por los problemas
de la gente, no solo sus necesidades
temporales,
sino
también
las
espirituales. Quiso darse a sí mismo a
favor de ellos y de nosotros, a fin de
que tuviésemos la vida eterna.
Perciba
Jesús vio a toda esa gente y tuvo
compasión de ellos. Los sanó, los
bendijo, y los alimentó. No limitó
su
ministerio
a
asuntos
espirituales. Al mismo tiempo, no
solo los ayudó fisicamente, sino
que les impartió enseñanzas y les
anunció las buenas nuevas. Ayudó
a la gente en todas sus
necesidades.
1. Dios le ordena a su iglesia a dar
respuesta a las necesidades humanas.
¿A cuáles?
Él nos convoca a compartir el
evangelio con un mundo moribundo
y al mismo tiempo, a ocuparnos de
los problemas temporales de las
personas.
2. ¿De qué manera podemos
incrementar la ayuda que
prestamos a las personas en sus
múltiples necesidades?
Jesús Alimenta A Los
Cinco Mil
Juan 6:1-15
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