“MATERIA HISTORIA DEL
PARAGUAY”
Prof. Abg. María Magdalena Britez Marín.
Correo electrónico: [email protected]
http://magdadocencia.wordpress.com
 La Cédula Real del 12 de Septiembre de 1537 llega
al Paraguay.
La expedición de Pedro de Mendoza estaba
prácticamente desmantelada y todavía sin noticias de
Juan de Ayolas, internado en el Chaco tras el sueño del
”dorado”, el remanente expedicionario comienza a
litigar por el poder. Entonces arribaba a Buenos Aires
la ”Marañona”, nave capitaneada por el veedor Alonso
de Cabrera quien traía en sus alforjas la Cédula Real
del 12 de Septiembre de 1537, que autorizaba a los
asuncenos a elegirse autoridades.
El documento firmado por Carlos V, consagró en el Paraguay un estado de
”conspiración permanente”. Pues aquel decreto real expresaba que “…si don Pedro de
Mendoza no hubiese dejado lugarteniente o el que hubiere dejado fuese
fallecido y al tiempo de su fallecimiento o antes no hubiese nombrado
gobernador (…) mandamos en tal caso y no otro alguno hagáis juntar a los
dichos pobladores y elijan por gobernador en nuestro nombre y capitán
general de aquella provincia, la persona que según Dios y sus conciencias
pareciere mas suficiente para el dicho cargo (…) Ésta Real Cédula sería
utilizada indefinidamente por los vecinos de Asunción para elegir a sus
gobernantes....”. Arribado Cabrera a Buenos Aires y enterado de las
disposiciones dejadas por Mendoza, el veedor salió en busca de Ayolas o de los
restos de su expedición. Se encontraría con Domingo Martínez de Irala en
Febrero de 1539, a quien impuso de su misión y de los atributos del mando.
Muerto el Primer Adelantado del Río de la Plata, don Pedro de
Mendoza, la corona dictó la Real Cédula del 12 de septiembre de
1537. Ésta Real Cédula sería utilizada indefinidamente por los
vecinos de Asunción para elegir a sus gobernantes. Es así, que
una vez arribado el Segundo Adelantado del Río de la Plata,
don Álvar Nuñez Cabeza de Vaca, y luego de un breve período
de mandato, el mismo es depuesto, arrestado y enviado a España
en una nave llamada "Comuneros", siendo reelecto Domingo
Martínez de Irala por voto popular, siguiendo las reglas de la
citada Real Cédula en lo que se conoce como la Primera
revolución comunera(1544)
El grito de “Libertad” “Libertad”, e invocando la Real Cédula
de setiembre de 1537, Domingo Martínez de Irala es elegido
al día siguiente Gobernador.
La Segunda revolución comunera, en lo que podría considerarse
el camino a la Independencia Americana, sostenía la idea de que
el Poder del Rey no puede estar por encima de la voluntad
popular, y la máxima frase que engloba el ideal comunero fue
esbozada por el entonces Obispo y Gobernador del Paraguay, Fray
Bernardino de Cárdenas en Asunción: VOX POPULI, VOX DEI;
La Voz del Pueblo es la Voz de Dios.
En 1717 se llevó a cabo la Segunda Revolución de los
Comuneros, “…el Gobernador Diego de Reyes Balmaceda es
denunciado ante la Audiencia de Charcas por haber ordenado
injustas matanzas de indios e intercedido en el libre tránsito
comercial. Balmaceda es reemplazado en su cargo por José de
Antequera pero es repuesto inmediatamente con el apoyo de la
Compañía de Jesús y el Virrey del Perú.
Desde 1621 aproximadamente, consumada ya la división de
la “Provincia Gigante de Indias”, se desarrolla la vida
propiamente colonial del Paraguay. Aislado en gran medida
de los demás territorios españoles, con su aislamiento
acentuado por el cierre del puerto de Buenos Aires a la
navegación a la navegación oceánica y por la numerosas
trabas opuestas al intercambio interprovincial, acechado por
tos infieles del Chaco y por los mamelucos; de San Pablo,
debe fiarse de sus solos recursos para sus solos recursos para
sobrevivir. Es de admirar que, en medio de tantas
dificultades, halle los medios de salvar la Cuenca del Plata
para la civilización española y de constituirse en bastión
inexpugnable frente a la expansión portuguesa.
La Real Provisión de 1537 se aplicó todavía a fines del
siglo XVI y dio lugar al gobierno de Hernandarias de
Saavedra de 1598, en la convicción de que se procedía
dentro de lo dispuesto por la legislación vigente. Más,
cuando a partir de 1621 se invoca dicha disposición, cosa
que ocurre solamente dos veces en todo un siglo, ello se
hace de manen claramente revolucionaria, como un recurso
para explicar o justificar hechos que- salen de la rutina
política colonial.
Por otra parte y es preciso señalarlo, por su vinculación con las
pugnas que caracterizan toda la acción comunera, hay frecuentes
motivos, de fricción entre él vecindario y los religiosos de la
Compañía de Jesús, pese a la proficua labor cultural que esto
desarrollan en- la provincia Entre sus causas; podemos recordar la
tenencia de armas de fuego por los indios de la reducciones, para
defenderse de las “malocas” paulistas, situación muy resistida por los
criollos del Paraguay quena quieren hallar diferencias sensibles entre
estos indígenas y los siempre indómitos y agresivos infieles del
Chaco así como también la exención de las cargas de la encomienda,
establecida a favor de los guaraníes misioneros, la competencia
económica representada por el hecho de que las reducciones son
también productoras y exportadoras de yerba-mate en gran escala y
diversos conflictos suscitados entre los jesuitas y los prelados de la
diócesis.
REVOLUCION COMUNERA
Fundado “en tan contundentes principios”, el “Común” sostuvo
una de las revoluciones más largas y violentas del Paraguay, pues
duró 18 años.
Idea central de la Revolución Comunera del Paraguay
En el Paraguay, la idea central de la Revolución Comunera fue:
“que el poder del Común de cualquier república o ciudad era superior
al poder del mismo rey, que estaba en manos del Común admitir la
ley o el gobernador que gustasen, y que si el Común no quería podía
justamente resistir o dejar de obedecer”.
De ahí el nombre de Comuneros que se dio a los partidarios de esa
doctrina.
CAUSAS QUE PRODUJERON LA REVOLUCIÓN COMUNERA.
Citamos algunas como:
» La deposición del adelantado Álvar Núñez Cabeza de Vaca, en 1544 y la de Felipe de
Cáceres, en 1572.
» La resistencia armada de fray Bernardino de Cárdenas, obispo gobernador.
» El Cabildo de Asunción y el pueblo, contra un ejército de indios comandado por los
jesuitas, por orden del Virrey.
» El enfrentamiento de Alonso Riquelme de Guzmán y Ruy Díaz Melgarejo, en el Guairá en
1569.
» La sublevación de los mestizos en Santa Fe, primera inquietud cívica de los mancebos de
la tierra.
» El alzamiento de las comunidades castellanas en 1520, en defensa de sus fueros locales
contra el absolutismo cada vez más creciente y la afirmación de lo nacional.
Causas:abusos
del
Poder
Real
en
perjuicio
del
pueblo.
La condena a muerte por horca y
descuartizamiento de varios comuneros, además del exilio con la
incautación de sus bienes.
El retiro o abolición de la declaración de la Real Provisión del 12
de septiembre de 1537; con esto, se quitaba a la provincia el
privilegio de elegir libremente gobernadores interinos.
Consecuencias:
La destitución de los corregidores del Cabildo vinculados con los
comuneros, ocupando los cargos vacantes con partidarios del
Virrey.
La prohibición absoluta de reunión o junta de personas en
cualquier lugar de la provincia, bajo pena de ser declaradas
conspiradoras y condenadas a la pena capital y pérdida de bienes.
Consecuencias:
La obligación de todas las personas de cualquier sexo, calidad o
estado, de obedecer, respetar y reverenciar las órdenes reales, con
advertencia de severos castigos.
A las drásticas medidas dictadas por Zavala se sumó el mandato
de la Audiencia de Charcas de restaurar el Puerto Preciso de
Santa Fe, lo que hizo que las embarcaciones paraguayas sean
obligadas a desembarcar a mitad de camino y los comerciantes
sean sometidos a pagar altos impuestos y a transportar las
mercaderías en carretas desde Santa Fe hasta Buenos Aires, lo
cual trajo enormes pérdidas económicas a la provincia.
Los trágicos resultados de la Revolución Comunera del siglo
XVIII se proyectaron por muchos años, dejando en ruinas a la
provincia tanto en lo político, social y económico.
 En España se llamaba “Comunidad” al régimen
especial de un territorio, cuyos pobladores unidos por
los mismos derechos y obligaciones, formaban una
ciudad libre que no dependería de nadie fuera del
mismo rey. A la revolución llevada a cabo en aquel país
se llamó Revolución de los Comuneros de Castilla.
Muchos conquistadores del Río de la Plata habían
actuado en esa revolución, o la habían presenciado
permaneciendo siempre fieles a ese ideal de libertad.
LOS LICENCIADOS DE 1656
LA JUNTA DE 1656. En cumplimiento del mandato real, en 1656 se reunió
en Asunción la Junta de doctos. La mayoría de ellos eran paraguayos que
ocupaban altas dignidades en la Provincia: los licenciados Gabriel de
Peralta, Pedro de Mendoza, Pedro de la Cueva, Esteban Ibarralde,
entre otros. "La junta así compuesta -comenta Mitre- cumplió su cometido
en eruditos y bien hablados informes, que no desmerecerían en un concilio
ecuménico o en alguna academia de filólogos, discutiendo como teólogos y
lingüistas las expresiones tachadas en el Catecismo". Quedó en claro que el
catecismo incriminado era el de fray Bolaños, ya aprobado por los sínodos
de 1603 y 1631. Los jesuitas fueron absueltos, pero la controversia sirvió
para mostrar el nivel intelectual de los hijos de la tierra.
LOS HOMBRES DOCTOS. ¿No solo los jesuitas habían habilitado aulas de estudios superiores. También los tenían, anexos a sus
conventos, los franciscanos, los mercedarios y los dominicos. Para ganar los lauros de la licenciatura o del doctorado, los filósofos y
teólogos egresados de los conventos debían proseguir sus estudios en las universidades de Lima. Pero el envío de jóvenes a tan lejanas
ciudades solo cabía a las familias muy acaudaladas y a costa de ingentes sacrificios.
NUEVAS GESTIONES PARA FUNDAR UNIVERSIDADES. EL COLEGIO DR.
SEVERINO. PROYECTO DE UNIVERSIDAD. CRUZADA POPULAR A FAVOR
DE LA UNIVERSIDAD.
EL CONVICTORIO DEL DR. SEVERINO. En 1715 volvió a gestionarse la
fundación de una universidad. Y para que no significara una carga para
la Real Hacienda, los principales vecinos comprometieron, ante notario,
los efectos y caudales necesarios. Mientras se diligenciaba la petición,
se abrió un convictorio, con cátedras de filosofía, teología escolástica y
gramática, costeadas con los propios de la ciudad. Fue designado
rector el doctor Blas Severino, y el gobernador Juan Gregorio Bazán de
Pedraza reconoció autonomía a la casa universitaria. Esta abrió sus
puertas en 1716, pero la aprobación real nunca vino. Estaba en su
apogeo la Compañía de Jesús, y esta fundación, a que se atrevió el
vecindario paraguayo marginando su voluntad, era un verdadero
desafío. Se estaba en vísperas de la Revolución de los Comuneros. El
Convictorio medró poco tiempo, hasta desaparecer, sin dejar rastros,
en las llamas del gran incendio comunero.
OBISPO DE LA TORRE
Manuel Antonio de la Torre fue el vigésimo quinto
obispo del Paraguay y undécimo obispo de Buenos
Aires (1765-1776). Fue el responsable de cumplir con la
orden de expulsar a la Compañía de Jesús.
SEMINARIO EN VEZ DE UNIVERSIDAD. HERNANDO
ARIAS DE SAAVEDRA. SU GOBIERNO
Nacido en 1561 y fallecido en 1634, Hernando Arias de
Saavedra, conocido también como Hernandarias, fue un
criollo descendiente de colonizadores españoles nacido en
la ciudad de Asunción, actual capital del Paraguay.
Fue designado por la corona española como Gobernador
del área colonial Río de la Plata; habiendo sido el primer
nativo de América que fue designado para ese cargo, que
ocupó por tres períodos, entre 1597 y 1599, entre 1602 y
1609, y entre 1615 y 1618.
Hernando Arias de Saavedra asume la gobernación del
Paraguay a los 32 años, en atención a sus altos méritos,
Hernandarias se elevaba a la primera magistratura, puesto que
por voluntad unánime del cabildo y de todos los pobladores
reemplazaba a Alonso de Vera y Aragón "Cara de Perro", su
íntimo amigo, en el gobierno de Asunción, ejerciendo la
tenencia general de las provincias a partir de 1592 y por
primera vez, con mucho provecho para la ciudad de Asunción.
A fines de 1596, el nuevo gobernador de las provincias del
Plata, don Juan Ramírez de Velasco, informa a Hernandarias su
nombramiento como teniente general de la gobernación: "El
Paraguay tenía en Hernandarias el atalaya donde se quebraban
el desorden y la reacción del indio". Así es como Hernandarias,
a la cabeza de 81 efectivos, se dirigiría a Concepción del
Bermejo a combatir trabajosamente a los indios, sufriendo
heridas en la cruenta batalla.
Hernando Arias de Saavedra Hernandarias (1598-1618), y
la colonización adquirió también en ella una forma
particular con las reducciones jesuíticas, comunidades
rurales cuyo objetivo era el desarrollo cultural y económico
de los indígenas, paralelamente a su evangelización. Los
franciscanos llegaron a la provincia antes que los jesuitas y
tuvieron una labor muy importante en la conformación de
la cultura nacional. Pronto suscitaron los jesuitas la
animadversión de los encomenderos, opuestos a los
privilegios que los beneficiaban y privados de mano de
obra indígena, y estalló la revolución de los Comuneros del
Paraguay (1717-1735), que significó uno de los primeros
pasos hacia la independencia
MUCHAS GRACIAS
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