La ventana invisible
Interpretamos la realidad y fijamos nuestras
prioridades dentro del marco de nuestra
experiencia.
A veces, el maligno, la gente y nuestras experiencias
tienden a distorsionar lo que vemos. Esta distorsión
impide que veamos el mundo como realmente es.
La ventana del localismo:
Hechos 1:8, 8:1 y 4
La iglesia obedeció el mandato de predicar en
Jerusalén, pero, en el principio no vemos la
intención de salir; eran localistas.
La persecución es lo que los obligó a salir.
La ventana del etnocentrismo:
Hechos 11:19-21
Los creyentes eran fieles en proclamar el
evangelio a los judíos, pero no tenían la
intención de hablar con otro tipo de gente.
Unos varones de Chipre y de Cirene cruzaron la
barrera racial. Allí surgió la iglesia que llevó el
evangelio a otros pueblos.
La ventana del aislamiento:
Mateo 5:13-15
Muchas veces nuestro compañerismo en el
evangelio se vuelve una excusa para aislarnos
del mundo.
Jesús dijo que somos sal y luz. Pero si la sal y luz
se aíslan, no cumplen su propósito.
Conclusión:
Debemos examinarnos para ver si estamos
usando estas “ventanas” como excusa para no
obedecer el mandato del Señor.
¿Cómo puedes involucrarte en el evangelismo
local y las misiones hasta lo último de la tierra?
Durante esta semana, identifica personas de
otras etnias en nuestra comunidad y comienza
a conocerlos con el fin de presentarles el
evangelio.
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