ACERCA DEL SERENDIPITY
C O M E N T A R I O E N T O R N O A L M É T O D O D E L O I N T U I T I VO Y C O Y U N T U R A L
JOAQUÍN ROJANO DE LA HOZ
Sociólogo. Mg en Proyectos de
Desarrollo social. 2015.
[email protected]
"Los dioses nos dan muchas
sorpresas: lo esperado no se
cumple y para lo inesperado
siempre hay algún dios que abre
la puerta" Eurípides
Esto es lo que les sucedió a los tres
Príncipes de Serendip, que
utilizaron distraídamente su
inteligencia. Habían sido educados
por su padre, que era arquitecto del
gran Shá de Persia, con los
mejores profesores, y ahora se
encaminaban en un viaje hacia la
India para servir al Gran Mogol, del
que habían oído su gran aprecio
por el Islam y la sabiduría. Sin
embargo, tuvieron un percance en
su camino.
Una tarde como esta, caminaban rumbo a la
ciudad de Kandahar, cuando el príncipe mayor se
detuvo, descendió del caballo y observó unas
huellas en el camino: "Por aquí ha pasado un
camello tuerto del ojo derecho. Mirad: la hierba
más verde y, por tanto, la más exquisita, está
cercana al río y está completamente intacta.
Mientras que a la izquierda la vegetación es
menos abundante, más seca, y es la que se ha
servido el camello para comer"
El segundo príncipe, un negrito adoptado, pensó por un momento y dijo: "Le falta
un diente al camello: la hierba arrancada muestra pequeñas cantidades
masticadas y abandonadas".
Y el tercero, el benjamín, sentenció: "El camello está cojo de una de las dos patas
posteriores; las huellas son más débiles por este lado".
El primero, bastante picado por la sabiduría del menor de los hermanos, quiso
aportar más detalles: "El camello lleva una carga de mantequilla y miel. Observen: al
borde del camino hay una fila de hormigas que comen en un lado,
y en el otro hay un enjambre de abejas".
El segundo hizo otras revelaciones: "Iba montada
una mujer. Mirad estas huellas a este otro lado".
A lo que el menor, el benjamín completó: "¡Está
embarazada!“ Los dos príncipes saltaron a la vez:
"¿Cómo lo sabes?“ Y el menor explicó: "Aquí ella
orinó, pero se ha tenido que apoyar con las dos
manos porque le pesaba el cuerpo para
agacharse".
Cuando llegaron a la ciudad, se encontraron en la plaza a un mercader gritando enloquecido:
había perdido a su camello, y su mujer se lo había robado porque tampoco aparecía.
"¿Era tuerto el camello?", preguntó el príncipe mayor. "Sí, lo era", respondió el hombre.
"¿Le faltaba algún diente?", preguntó el segundo príncipe. "Sí, le faltaba algunos dientes. Ya es
viejo el camello", concluyó el hombre.
"¿Estaba cojo de la pata trasera izquierda?",
preguntó el benjamín de los príncipes. "En
efecto, se le había clavado la punta de una
estaca".
"¿Llevaba una carga de miel y mantequilla, y la
mujer está embarazada?”. "Sí, eso llevaban, y
ella está embarazada. ¿Dónde los habéis visto?
"No hemos visto jamás ni a tu camello ni a tu
mujer", le dijeron los tres príncipes riéndose
alegremente.
El buen mercader estaba muy irritado.
Cuando los vecinos del mercado le
dijeron que habían visto tres
salteadores tras su camello y su mujer,
los denunció. Habían señalado todas
esas características con tanta exactitud
que ninguno les creyó cuando
afirmaron no haber visto jamás al
camello. Y se habían reído del
mercader, había muchos testigos.
Fueron llevados a la cárcel y
.
condenados a muerte ya que en
Kandahar el robo de camellos es el
peor delito, más que el rapto de
esposas.
La cosa no acabó tan mal. La esposa
se había escapado, y pudo llegar antes
de que los desventaran en la plaza
pública
Una vez aclarado todo, y asombrado por el
ingenio de los tres príncipes, el poderoso Emir
de Kandahar los nombró ministros.
La sabiduría tiene su premio y la casualidad los
salvó. Aprendieron a ser mucho más prudentes
a la hora de manifestar su inteligencia ante los
demás.
Una serendipia es
un descubrimiento o un
hallazgo afortunado e
inesperado que se
produce cuando se está
buscando otra cosa
distinta. También puede
referirse a la habilidad de
un sujeto para reconocer
un descubrimiento
importante aunque no
tenga relación con lo que
se está busca.
Este término fue
propuesto por Horace
Walpole en 1754 con el
cuento "Los tres
príncipes de Serendip".
Serendip fue el nombre
del antiguo reino de
Ceilán, ahora con el
nombre de República
Democrática Socialista
de Sri Lanka, ubicado al
sureste de la India en
Asia.
SERENDIP:
Un lugar donde lo
inesperado se vuelve un
descubrimiento, a través
de la palabra y las
imágenes.
Una serendipia es un
descubrimiento o un
hallazgo afortunado e
inesperado que se
produce cuando se está
buscando otra cosa
distinta.
Serendipity, método
(Anselm Strauss y Barney
G: Teoría Fundamentada,
basados en Robert K.
Merton, Teoría Social y
Estructura Social -1949):
Cómo la experiencia de
observar un dato
inesperado, anómalo y
estratégico, se convierte
en ocasión para
desarrollar una nueva
teoría extender una
existente.
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Serendipity - joaquin rojano de la hoz