¿QUÉ SON LAS ABEJAS?
LEE RÁPIDO PARA ENTENDERLO
Los antófilos, (Anthophila, gr. "que ama las flores") conocidos
comúnmente como abejas, son un clado de insectos himenópteros, sin
ubicación en categoría taxonómica, dentro de la superfamilia Apoidea. Se
trata de un linaje monofilético con más de 20.000 especies conocidas
de abejas.
ESTO LO SABE TODO EL MUNDO…
…PERO A LO MEJOR NO SABÍAS QUE…
Las abejas fueron en su origen avispas que abandonaron la actividad depredadora
para pasar al aprovisionamiento de polen, miel y colaborar en el cuidado de las
crías. Estas avispas eran capaces de ingerir néctar y recoger polen y fue hace
aproximadamente unos 100 millones de años cuando comenzaron a separarse de
las verdaderas avispas predadoras.
NO TODAS LAS ABEJAS SON IGUALES
En la actualidad existen 5 especies de
abejas melíferas:
Apis dorsata y Apis laboriosa: Son las
abejas más grandes, son agresivas
.Habitan zonas tropicales y
subtropicales del sureste asiático.
Apis cerana: Es ligeramente mas
pequeña que la mellifera, suele formar
colonias de hasta 7000 abejas y su
distribución se centra en Asia .
Apis mellifera: Esta especie ocupa toda
Europa, Oriente Medio y el norte de
Africa, en la actualidad esta distribuida
por los cinco continentes por su
excelente aclimatación y su mayor
rentabilidad, sus colonias llegan a tener
hasta 100.000 abejas. Esta dividida en
mas de 20 subespecies, en España
esta la Apis Mellifera Mellifera.
Apis florea: Se considera la más primitiva y
es la más pequeña. Forma pequeñas
colonias al aire libre con un solo panal y no
son agresivas. Sólo vive en zonas tropicales
del sureste asiático.
NI TODAS LAS ABEJAS HACEN LO MISMO
LAS OBRERAS
Son las que realizan todos los trabajos en la colmena, teniendo sus
funciones definidas instintivamente por la edad y por los factores
ambientales externos, tales como clima y floración.
RESUMEN DE LA DIVISIÓN DEL
TRABAJO DE LA ABEJA OBRERA
Período
Actividad
Función
2º. al
3º. día
Limpieza de los panales (alveolos) y calentamiento de los
huevos y larvas
Limpiadora
Limpieza
4º. al
12º. día
Cocinera
Preparación del alimento y alimentación de las
Nutriz
larvas Preparación de la jalea real y crianza de nuevas reinas.
Enfermera
13º. al
18º. día
Producción de cera, construcción de panales y tirada
de realeras para crianza de reinas.
19º. al
20º. día
Trabajo de defensa de la colmena, como
centinelas, guardianas y vigilantes de la casa
21º. al
38º. - 42º.
día
Trabajos de campo fuera de la colmena para colecta de agua,
Campera
néctar, própolis y tambiém para hacer la fecundación de las
Colectora
flores (polinización), cuando la colecta del polen y del néctar
Transportadora
de las flores, como pago por el trabajo.
Al 38º. 42º. día
En promedio y dependiente del agotamiento físico (horas trabajo) muere, y siempre fuera de colmena para evitar el
trabajo de remoción para las abejas de la colmena.
Directora
Ingeniera
Constructora
Guardianas
Centinela
Vigilante
Fin de Vida
LA REINA
La figura central de la colmena es siempre la reina. Es la única que puede
reproducir, pues tiene los órganos de reproducción bien desarrollados por haber
sido criada en una "realera" y alimentada con Jalea Real. Puede vivir hasta 5 años
y es responsable también por mantener la unidad y la identidad del enjambre,
exhalando para eso olores provenientes de glándulas específicas.
En épocas de buena floración puede poner hasta 3.000 huevos diarios,
dependiendo de la necesidad de mantener el equilibrio de la población de la
colmena.
EL ZÁNGANO
Es el macho de la colmena. Es procreado por partenogénesis o sea, proviene de un
huevo no fecundado; por lo tanto, no tiene padre, solamente abuelo.
Su única función es la de fecundar reinas vírgenes en vuelo nupcial, y después que
esto ocurre, él muere. En épocas de primavera y verano, los zánganos son bien
recibidos en cualquier colmena. No trabajan, pues no poseen órganos para tal
función. Tienen el privilegio de poseer un super olfato, pudiendo captar a una reina
en vuelo nupcial a un radio de hasta 10 kilómetros.
Puede vivir de 80 a 90 días, si existe alimento en la colmena, caso contrario será
expulsado por las abejas obreras.
¿DÓNDE VIVEN LAS ABEJAS?
ENJAMBRE
PANAL
Las abejas eligen la forma hexagonal en sus
paneles minimizando el trabajo para construirlo y
maximizando su capacidad. Los construyen
como prismas hexagonales regulares apuntados
en el fondo por tres rombos inclinados respecto a
la horizontal formando un ángulo
determinado para que, almacenando la misma
cantidad de miel, tengan la mínima cantidad de
materia (cera); es decir, el área sea mínima.
COLMENA
IMPORTANCIA DE LAS ABEJAS: LA POLINIZACIÓN
Dentro de la polinización zoófila, sin
duda la más importante es la
entomófila, o sea, la polinización
realizada por insectos polinizadores.
Entre la infinidad de insectos que participan en la polinización, la abeja melífera (Apis
mellífera) es con mucho la más eficaz. Este predominio se acentúa en el caso de las
plantas de interés agrícola. Si hace varios años de cada cien insectos visitadores, las
abejas eran 70-80, hoy día, debido al progresivo retroceso de especies polinizadoras
salvajes a causa de las condiciones ambientales, el porcentaje alcanza el 90-95% de
todas las visitas de insectos. Por lo tanto se puede considerar a la abeja como una
profesional de la polinización.
La agricultura es la primera y auténtica
beneficiaria de los servicios prestados
por las abejas. Su contribución en
términos económicos es realmente
significativa, hasta tal punto que la renta
directa de la apicultura (miel, cera, polen
y otros productos) pasa a un segundo
término.
Las colonias de la abeja melífera se
encuentran, en la actualidad, casi
exclusivamente en las colmenas que
mantienen los apicultores, por lo tanto, la
abundancia de este importante
polinizador va ligada a la cabaña apícola
existente en cada zona. Es por tanto,
absolutamente necesario garantizar una
cabaña apícola suficiente para cubrir la
demanda en polinización de cultivos y en
los ecosistemas naturales.
Es importante resaltar que todo el cuerpo de la abeja se halla cubierto de pelos rígidos a
los que el polen se adhiere transportándolo hasta otra planta, muchas disponen de un
polen de unas característica determinadas y que facilitan de por sí el agarre a la abeja.
Cuando por propia iniciativa la abeja recoge polen y debe llenar las cestas de las patas
con las bolas que prepara, necesita hacerlo de muchas flores y es entonces cuando la
función de polinización se realiza de forma óptima si consideramos además que solo
recoge de una sola especie con lo que se produce una simbiosis entre abeja y planta muy
importante.
LA RELACIÓN ENTRE HOMBRES Y ABEJAS
APICULTURA ANTIGUA
La apicultura primitiva consistía en cazar los enjambres
silvestres en primavera los cuales se colocaban en
colmenas hechas de paja, barro o troncos de árbol huecos y
a fines del verano el apicultor mataba las abejas en la
mayoría de sus colmenas, recortaba los panales y colaba la
miel, separándola de la cera y a las colmenas restantes, las
que invernaba. También para matar la colmena se usaba
azufre encendido o se las sumergía directamente en agua
hirviendo para conseguir miel y cera.
El sabor dulce significa que el alimento está maduro y en
condiciones de ser ingerido. La miel y sus productoras, las
abejas, han tenido por ello un papel destacado en casi
todas las culturas antiguas y no es extraño que las primeras
formas de ganadería tuvieran que ver con las abejas. La
miel silvestre ha sido considerada en muchas culturas,
como el alimento de los dioses.
En los textos del antiguo Egipto, las abejas nacieron de las lágrimas del dios del Sol
Ra; cuando cayeron al suelo, es tranformaron en abejas, que después construyeron
colmenas y fabricarian miel. Dbr, palabra.
En lugar de ir en pos de las abejas, los egipcios aprendieron que éstas podían ser
atraídas a ellos. Ya que la abeja melífera (la más común) es una abeja anidadora que
vive, en estructuras formadas por multitud de panales construidos al amparo de la
luz, los egipcios descubrieron que, una vez capturado, un enjambre de abejas podía
ser fácilmente forzado a instalarse en una especie de tubos cilíndricos de gran
tamaño, hechos de barro cocido y dispuestos en posición horizontal, unos encima de
otros. Los egipcios mantuvieron una doble entrada en esos panales: la frontal para
uso de las abejas y la posterior para recolectar la miel de forma más tranquila.Una
vez cosechada la miel era almacenada en platos de cerámica ligeramente hondos y
tapados. Se han hallado en tumbas muestras de estos, algunos con granos de polen
o trozos de cera, intactos.
En la mitologia griega, las sacerdotisas vírgenes de Artemisa eran denominadas melisai,
abejas, y eran tenidas por símbolos de la supervivencia y la resurrección después de la
muerte, por los meses de invierno durante los que desaparecen. Las abejas simbolizan
también la elocuencia, la palabra y la inteligencia. Al parecer la región de Ática producía
la mejor miel de la antigüedad.
Los más antiguos testimonios escritos
relativos a la apicultura en la Grecia
antigua datan del tiempo de los primeros
Juegos Olímpicos (776 a.c.) En ese mismo
periodo la miel se puede hallar a través
de la Iliada y la Odisea. Aun hoy la mayoría
de las descripciones de Aristóteles sobre
la vida de la abeja siguen siendo
extraordinariamente precisas.
¿QUÉ NOS HAN DADO Y NOS DAN LAS ABEJAS?
El propoleo (gr. própolis) es una sustancia que obtienen las abejas de las yemas de los
árboles y que luego procesan en la colmena, convirtiéndola en un potente antibiótico
con el que cubren las paredes de la colmena, con el fin de combatir
las bacterias, virus y hongos que puedan afectarla.
La apitoxina es el conjunto de compuestos biológicos muy activos producidos por la
glándula de veneno de la abeja. Tiene varias propiedades terapéuticas, entre ellas es
analgésico, antiinflamatorio y modulador de la respuesta inmunitaria
TAMBIÉN NOS HAN DADO IDEAS…
Hasta las investigaciones llevadas a cabo por el premio Nobel Karl Von Frisch no tuvimos
la certeza de la visión en color de las abejas. Sus experimentos concluyeron que aunque
percibían el color no lo hacían de la misma forma que los humanos. Estos diminutos seres
tienen desplazado levemente, pero beneficiosamente para ellos, su espectro visible a
otras longitudes de ondas. Mientras el ojo humano ve toda la gama de colores que van
desde el azul al rojo, la visión de las abejas se sitúa en la región del espectro que va
desde del ultravioleta al naranja-amarillo. Justamente por esta razón las abejas ven los
mismos colores que los humanos además del ultravioleta y con la excepción del color rojo.
Ambos sistemas de visión son tricromáticos, es decir, están basados en tres colores
básicos. La percepción de la radiación ultravioleta (UV) de las abejas fue descubierta por
Kühn en 1924.
Las flores que reflejan el color ultravioleta, invisible para el ojo humano, lo hacen como
mecanismo de atracción de las polinizadoras mostrándoles el camino hacia la
recompensa; como contrapartida a la colaboración que éstas obtienen por el
transporte del polen a flores de la misma especie facilitando la fecundación. Las
señales vendrían a ser como poner en la puerta de un mesón un cartel con el aviso
“¡Hoy comida gratis!”
Además, sus ojos tienen la facultad de percibir la luz polarizada y en días nublados
conocen la posición del Sol aunque no puedan verlo. Cuentan con la capacidad de
apreciar el plano en que vibra la luz filtrada por las nubes.
El segundo de los descubrimientos de Von Frisch merecedor del Nobel de
1973 guarda relación con la danza que hacen las abejas para informar a la
colonia sobre el lugar donde se encuentra el alimento, siendo el baile distinto
en función de la distancia a la que se encuentra la localización; si está en
dirección a favor o contraria al Sol; o dependiendo del ángulo que forma el
sitio con relación al Sol y a la colmena. Para largas distancias, incluso van
modificando el ángulo de la danza teniendo en cuenta el movimiento aparente
del Sol. Por otro lado, como perciben el campo gravitatorio, para sus danzas
toman de referencia la línea vertical del panal que relacionan con la posición
de la colmena con respecto al Sol.
LA DANZA DEL OCHO
¿QUÉ OCURRE HOY EN DÍA CON LAS ABEJAS?
Las abejas son un termómetro muy sensible del estado del medio ambiente
y sufren en primer plano cualquier desajuste climatológico o medioambiental.
Son varios los problemas que han llevado a que las abejas necesiten de los apicultores
para subsistir. En España, ácaros como la varroa o parásitos como el nosema apis
han contaminado las colmenas hasta tal punto que no serían capaces, por el momento,
de sobrevivir por sí solas. Otros sospechosos son determinados pesticidas agrícolas,
los monocultivos industriales que hacen desaparecer las especies florales necesarias
para las abejas ,la proliferación de plantaciones transgénicas o el estrés producido
por la trashumancia. La combinación de varios de estos factores ha menguado la
cabaña de abejas de manera alarmante, dando origen en E.E.U.U. al llamado síndrome
de colapso de colonias (en inglés Colony Collapse Disorder, CCD), pero resulta muy difícil
científicamente determinar este síndrome como causa de estas caídas de población.
Zome-bes: How Parasitic Flies Are Turning Honeybees into the Buzzing Undead
By Bryan WalshJan. 04, 2012
CHRISTOPHER QUOCK
An A. borealis fly infecting a honeybee. The fly lays eggs inside the bee, causing the honeybee to
act like a zombie before it is killed by the emerging fly larvae.
From the Nature Is Scary file: researchers from San Francisco State University announced this
week in a new study that honeybees are being turned into “zombies” by parasite flies. The fly—
known as Apocephalus borealis—deposits its eggs inside the abdomen of a bee. The action is
fatal for the bee, as fly larvae eventually hatch and push their way out between the bee’s head
and thorax. But that’s not the really gross part. Before the flies pop out, Alien-style, the bees
start acting strangely, abandoning their hives to gather near lights, flying in a barely controlled
fashion. They’re alive but not alive—bee zombies. And the parasites that cause the
transformation may provide a clue to the mysterious colony collapse disorder (CCD) that has
devastated honeybee populations in the U.S. over the past several years.
The study—published in the journal PLoS ONE—was co-led by John Hafernik, a biology
professor at SF State, and it came about by accident. Hafernik was searching for
insects to feed the praying mantis he had brought back from a field trip, and found some
dead bees underneath a light fixture outside his office building. He put them in a vial on
his desk and promptly forgot about them for a few days. The next time he looked at the
vial, however, he saw fly pupae surrounding the bees. Hafernik and Andrew Core—a SF
State graduate student who led the PLoS ONE study—performed a genetic analysis on the
flies and found they were the same species that had previously been shown to parasitize
bumblebees and paper wasps. Honeybees, though, were a new target, and a surprising
one, because the commercially valuable species—they pollinate crops worth some $15
billion a year—is intensively studied.
The SF State team surveyed local bee populations and found evidence of the fly in 77% of
the hives they sampled in the Bay Area, as well as some hives in California’s heavily
agricultural Central Valley and in South Dakota. That’s enough to add the parasite fly to
the list of potential causes—mites, viruses, fungi—of CCD, which has seen some
hives lose 30 to 90% of their bees without warning.
The research team will continue to study the parasite fly, tracking bees with radio tags
and video cameras to see if the infected bees are being ejected forcibly from the hives—
and to discover where the flies are finding their target bees, as Katharine Harmon writes
in Scientific American:
“We assume it’s while the bees are out foraging because we don’t see the flies hanging around
the bee hives,” Hafernik said. “But it’s still a bit of a black hole in terms of where it’s actually
happening.” Most of the parasitized bees found so far have been foraging worker bees, but even
if other groups of bees within a hive are not becoming infected, a decline in the number of
foragers in a hive could have a large impact on a hive as a whole. Models of colony dynamics
suggest that “significant loss of foragers could cause rapid population decline and colony
collapse,” the researchers noted in their paper.
It’s the Buzzing Undead.
¡CUIDEMOS LAS ABEJAS!
¡SIGAMOS SU COMPORTAMIENTO!
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