Su significado básico es la acción y efecto de
abortar, es decir, el fracaso por interrupción o
malogramiento de un proceso o actividad.
consiste en provocar la finalización prematura
del desarrollo vital del embrión o feto para su
posterior eliminación, con o sin asistencia
médica, y en cualquier circunstancia social o
legal.
Consiste en la interrupción del desarrollo del
embrión y en su eliminación por el canal del
parto, todo ello inducido por lo que suele ser
una combinación de fármacos. Sólo es factible
en las primeras semanas del embarazo y
representa el 10% de los abortos realizados en
los Estados Unidos y en Europa.
Se entiende por aborto por indicación médicolegal al acto médico o quirúrgico que consiste en
la interrupción voluntaria de la gestación en los
casos en que el derecho interno de cada país
prevé la no imposición de una pena por tal
motivo, aunque el aborto en general sea
considerado un delito.
El realizado por otras razones. Cuando el
embarazo es el resultado de un delito de
naturaleza sexual (violación) o de la aplicación
de una técnica de reproducción asistida no
consentida por la madre.
CRISTIANISMO
En el cristianismo primitivo encontramos un
culto privado de Asia menor, quizás pitagórico,
que es conocido por haberse opuesto al aborto
el magisterio de la Iglesia católica ha
condenado el aborto como homicidio o
asesinato, aun cuando se hayan dado
discusiones teológicas sobre el momento de la
creación del alma (véase, por ejemplo, el
artículo traducianismo). Los padres de la
Iglesia no han sido unánimes en los criterios de
reprobación del aborto.
La tradición judía es proclive a la santidad del
feto, y no permite el aborto a solicitud. Sin
embargo, permite el aborto bajo determinadas
circunstancias, porque no considera al feto
como persona autónoma.
De manera general el budismo no condena con
excesiva gravedad el aborto aunque señala las
posibles graves consecuencias para la
estabilidad emocional de la madre.
El argumento esgrimido por los que rechazan
el aborto –autodenominados Provida–, es “que
el embrión o feto, es un ser humano con
derechos humanos, incluido el de nacer, crecer
y tener una familia”.
Descargar

El término aborto procede del latín abortus, participio pasado de