LECTURA EN EL
TEXTO GUÍA DE
LAS PÁGS. 144 A
LA 147
El colonialismo del siglo XIX
se expandió gracias a un gran
crecimiento de generación de
riqueza producida por las
naciones europeas
capitalistas, Norteamérica y
Japón. La expansión colonial
estuvo acompañada de
innumerables
conflictos entre las viejas y
nuevas potencias, que
entraron a disputarse el
control del mundo
afroasiático, y de importantes
movimientos de resistencia
de las sociedades sometidas
a la colonización.
En el siglo XIX continuo el
colonialismo que se había
iniciado a partir de los
descubrimientos geográficos
de los siglos XV y XVI, los
cuales llevaron a la
ocupación europea de
América, costas africanas e
islas del Pacifico sur.
La relación colonial se
manifestó en el dominio
económico, político, social y
cultural que ejerció una
metrópoli o grupos sociales
de comerciantes y financistas
sobre poblaciones de los
territorios colonizados, con el
fin de que estos los
abastecieran de recursos
minerales, productos
agrícolas y mano de obra que
requerían para su
fortalecimiento. En el
colonialismo del siglo XIX se
distinguen dos etapas: una de
1815 a 1870 y la otra de 1.870
a 1.914.
PRIMERA ETAPA COLONIAL:
1.815-1.870
La colonización en este
periodo consistió en la
presión que Inglaterra y, en
menor medida, Francia
ejercieron sobre los
territorios dominados para
que estos abrieran su
comercio a los productos y
capitales de comerciantes y
compañías privadas
metropolitanas, a través de
mecanismos como la
reducción de tarifas
arancelarias y la solicitud de
préstamos.
Las empresas coloniales
controlaron los mercados de
materias primas e hicieron
préstamos a dichas regiones
para que invirtieran en la
producción de materias básicas
y el mejoramiento de la
infraestructura destinada a la
exportación de esos productos.
LA
POTENCIA
DOMINANTE
Inglaterra recibió en esta
etapa enormes ganancias por
el intercambio comercial y
por concepto de intereses,
debido a la concesión de
préstamos. Sus
exportaciones en la región
mediterránea, por ejemplo,
crecieron en
un 800% entre el final de las
guerras napoleónicas y 1.850;
y lo mismo sucedió en Siam,
India, puertos chinos y
japoneses, donde sus
mercancías pagaron bajos
impuestos aduaneros al
entrar en esos territorios.
Respecto a la concesión de
préstamos, el caso de India
fue ilustrativo, ya que siendo
colonia británica, se endeudo
debido a que su política
colonial la llevo a construir
ferrocarriles, carreteras,
financiar misiones
diplomáticas en Asia y
sostener guerras contra los
Sijes y Afganistán.
El predominio ingles en esta
etapa se dio porque no conto
con potencias rivales de su
talla, debido a que en algunas
naciones europeas hasta
ahora se estaban
fortaleciendo los procesos de
crecimiento demográfico y de
industrialización, que en
Inglaterra se habían
consolidando desde hacia
tiempo. En consecuencia, las
relaciones internacionales se
desarrollaron en un ambiente
de relativa calma.
Los territorios vinculados al
colonialismo comercial
británico fueron:
Estos territorios pasaron de
ser productores de mercancías
exóticas, como seda, marfil y
especias, a productores de
materias primas, como
algodón, té, ganado, lana,
cueros, y compradores de
manufacturas inglesas.
La mayor parte de habitantes
de estas regiones, con
excepción de los habitantes
de las colonias de
poblamiento blanco, no
pudieron convertirse en
consumidores de los
productos europeos, mientras
que gobernantes y
comerciantes, que eran
minoritarios, se enriquecieron
con los intercambios
europeos.
En las regiones que no
fueron dominios, no hubo
industrialización; solo se
consolidaron algunos
puertos, donde se destacaron
las compañías de armadores
de barcos o el empaque de
productos para la exportación,
como el caso del té.
Otros territorios asiáticos y
africanos sobre los que se
ejerció este colonialismo
fueron:
Egipto y norte de África:
influidas por Francia desde
los tiempos de Napoleón y
durante la primera mitad del
siglo XIX. Luego, llegaron
colonos italianos
especialmente a Argelia y
Marruecos.
Alaska, Samarkanda y
Bukhar: ocupadas por Rusia.
Mozambique, Angola, Santo
Tome y Principe, controladas
por los Portugueses;
mientras que el rio Muni y
Fernando Poo pertenecían a
España.
Puertos del oriente:
abiertos al comercio
internacional bajo la tutela
de Estados Unidos; Manila
en 1.837 y Tokio en l853.
SEGUNDA ETAPA COLONIAL:
1.870-1.914
En la primera fase del
colonialismo comercial, la
población europea paso de
190 millones de personas en
1815, a 300 millones en 1870.
Este crecimiento se debido a
la expansión de la economía
capitalista en países como
Alemania, Italia, Bélgica y las
tradicionales potencias
coloniales: Holanda,
Inglaterra y Francia.
El crecimiento capitalista
europeo sufrió una crisis
hacia 1873, ocasionada por la
inmensa producción de
riqueza representada en
capitales, mercancías y
sobreoferta de mano de obra,
que no pudo ser aprovechada
al interior de las diferentes
naciones porque no aumento
la capacidad de consumo de
la población, debido a los
bajos salarios y a las malas
condiciones de la vida
industrial.
La política de los diferentes
gobiernos europeos se
oriento a la exportación de
capitales, inversiones y
excedente de población a las
colonias, como estrategia
para sostener el ritmo de
crecimiento y aumentar la
producción nacional. A las
colonias se les asignó la
tarea de suministrar materias
primas que no poseían las
metrópolis y fuentes de
energía baratas, así como
también se les instó a
convertirse en un lugar de
producción con bajos costos
y altas ganancias.
LA COLONIZACIÓN DE
OCEANÍA Y DEL PACIFICO
SUR
La colonización de Oceanía
comenzó al poco tiempo de
que el navegante ingles
James Cook
descubriera la isla de
Australia, en 1 770. La isla fue
tenida por tierra "inhabitada",
a pesar de la existencia de
cerca 300 a 750 mil indígenas,
y al poco se la convirtió en
colonia penitenciaria bajo
dominio británico. En 1 778
se inicio
su colonización y el gobierno
metropolitano la fomento
especialmente para liberar a
Gran Bretaña del exceso de
población e introducir en los
territorios actividades
productivas necesarias para
la economía nacional, como
los cultivos a gran
escala y la ganadería ovina y
vacuna extensiva. La
colonización de Nueva
Zelanda, isla también
descubierta por Gran
Bretaña, se produjo entre
1.837 y 1 850 y tuvo las
mismas características y
motives que la de Australia.
Las demás islas de la cuenca
del Pacifico pasaron al
dominio de diversas naciones
de Europa y de los Estados
Unidos de América. En el
mapa puedes apreciar, de
manera global, la nueva
configuración
mundial de principios
del siglo XIX surgida
de la obra
imperialista.
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ASIA, ÁFRICA Y OCEANÍA EN ÉL SIUGLO XIX