ROMPIENDO ATADURAS
LIBERANDOTE DE HABITOS
COMPULSIVOS
Introducción
¿Existen ciertas áreas en tu vida sobre las cuales pareciera que
ejerces poco o ningún control? Tal vez te has encontrado que tus
pensamientos y emociones están siendo dominados por el odio,
la furia, la lujuria, o la depresión. Quizá te encuentres ahora
mismo vencido por hábitos como la masturbación, la bebida, los
cigarrillos, las drogas, relaciones sexuales ilícitas y hábitos
compulsivos como: hacer dietas, ejercicio, gastar y comprar,
mentir, o a aún cosas simples como morderse las uñas, o el
hablar demasiado, todo esto pueden ser compulsiones que te
están atando de una manera desagradable.
Objetivo
Que puedas romper ataduras en tu vida y
liberarte de la prisión de los hábitos que te
controlan, descubrirás las causas donde se
enraízan estas ataduras y aprenderás cómo
derribar fortalezas en tu vida, para guiarte hacia
la paz y el gozo que Dios quiere tú
experimentes.
Rompiendo ataduras
• ¿Alguna vez te has preguntado por qué es que
haces cosas que no deseas hacer y terminas no
haciendo aquellas que deseas hacer?
• Muchos de nosotros hemos tratado de romper el
poder de los hábitos en nuestra vida, pero no
hemos
tenido
éxito.
Pensamos
que
voluntariamente vamos a lograr que estas cosas
se vayan, pero no desaparecen instantáneamente
por el solo hecho de tener la voluntad de hacerlo.
La Biblia lo expresa de la siguiente manera:
Rom 7:15 No sé qué está pasando
conmigo: lo que quisiera hacer no lo hago
y resulto haciendo lo que odio. 16 "Como
no me gusta hacer el mal que hago, eso
significa que reconozco que la ley es
buena.“ 17 "Pero en realidad no soy yo el
que hace esas maldades, sino el pecado
que vive en mí.“ 18 "Yo sé que el bien no
vive en mí, es decir, no vive en mi
naturaleza humana. Hay en mí el deseo de
hacer el bien, pero no puedo llevarlo a
cabo.“ 19 "En efecto, no hago el bien que
quiero hacer, sino que hago el mal que no
quiero hacer.“
• ¿Alguna vez has conseguido sacar
voluntariamente el odio de tu corazón? Es
como tratar de dormirte; entre más lo
intentas, más difícil es. Muchos de estos
hábitos siguen el mismo patrón. Mientras
más te empeñas en romper su poder, se
vuelven más poderosos en tu vida.
¿Por qué hago lo que no quiero hacer?
• La mayoría de nosotros cedemos ante los
malos hábitos, no necesariamente por que
deseemos hacerlo, sino por causa de una
compulsión. (No mucha gente se levanta
diciendo “creo que voy hacer lo que no quiero
hacer hoy, hoy voy a pecar”.)
Los deseos de la carne (naturaleza humana)
• Quiere decir que hay una fuerza
inconsciente que nos motiva a
hacer lo que no queremos hacer,
es una fuerza que se opone a las
cosas que Dios quiere que
hagamos.
Gál 5:19 "Está muy claro que las cosas que hace nuestra naturaleza
humana son: inmoralidad sexual, impureza, descontrol,“ 20 "idolatría,
brujería, odio, discordia, celos, iras, rivalidades, peleas, divisiones,“ 21
"envidias, borracheras, parrandas y otras cosas parecidas. Ya les advertí
contra eso y ahora les vuelvo a decir lo mismo, que todos los que hacen
eso no tendrán parte en el reino de Dios."
La naturaleza humana se opone a Dios.
Efe 2:1 Hace tiempo ustedes estaban espiritualmente muertos
a causa de sus pecados y sus ofensas contra Dios. 2 "Antes
vivían pecando, igual que todo el mundo, y se dejaban guiar por
el que gobierna las fuerzas de maldad que están en el aire y que
todavía actúa por medio de los que desobedecen a Dios.“ 3
"Antes todos nosotros vivíamos así. Nuestra forma de vida era
complacer los deseos de la naturaleza humana. Hacíamos
cualquier cosa que el cuerpo deseara o que la mente pudiera
imaginar. Tal como los demás, merecíamos que Dios nos
castigara con su enojo."
El ser humano es tripartita
1Ts 5:23 Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo
vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la
venida de nuestro Señor Jesucristo.
¿Quién tiene el control de la carne?
(naturaleza humana)
• Los deseos de la carne no provienen de Dios
sino del mundo.
1Jn 2:16 "Esto es lo malo del mundo: desear cosas sólo por
complacer nuestras malas pasiones; dejarnos atraer por lo malo
que vemos y sentirnos orgullosos de las cosas que tenemos. Pero
nada de eso viene del Padre, sino del mundo."
• El mundo esta bajo el gobierno de Satanás.
Luc 4:5 Entonces el diablo llevó a Jesús a un lugar alto y en un
instante le mostró todos los países del mundo. 6 "El diablo le dijo:
-Te daré la autoridad y grandeza de todos estos países. Me las han
dado a mí, y se las puedo dar a quien yo quiera."
1Jn 5:19 Sabemos que somos de Dios aunque el mundo entero
esté controlado por el maligno.
¿Cuál es la fuerza detrás de las
compulsiones?
• Las compulsiones dentro de
nosotros se originan por
una falta de paz en
nuestras almas. Debido a
esto tu carne se ve forzada
a hacer algo, a intentar
traer paz y reposo a tu
alma.
El reposo de Dios es paz para el alma.
Jua 14:27 """Les dejo la paz. Es mi propia paz la que les
doy, pero no se la doy como la da todo el mundo. No se
preocupen ni tengan miedo."
Flp 4:7 "Verán que Dios les dará su paz, una paz tan grande
que va más allá de lo que podemos entender. La paz de
Dios controlará todos sus pensamientos y sentimientos
porque están unidos a Cristo Jesús."
Heb 4:1 "Así que debemos tener mucho cuidado porque,
aunque todavía está vigente la promesa que Dios le dio a ese
pueblo de entrar a disfrutar del reposo con Dios, puede ser que
algunos de ustedes no entren allí.“ 2 "Porque nosotros, al igual
que ellos, también recibimos la buena noticia, pero a ellos no les
sirvió de nada porque no la aceptaron con fe."
Heb 4:9 Esto nos demuestra que
todavía está por llegar otro día de
reposo para el pueblo de Dios. 10 Dios
reposó después de que terminó su
trabajo y el que entre a disfrutar del
reposo de Dios será aquel que también
haya terminado su trabajo. 11
"Hagamos todo lo posible por entrar a
disfrutar del reposo de Dios, pues el
que desobedezca a Dios, como lo hizo
Israel, no entrará."
• Tu carne podría decir, “Si tan
sólo te pudieras satisfacer
este deseo”, te sentirás
bien”. Pero todas estas cosas
son mentiras. Traen una
medida de paz por un breve
momento, pero no te traen
paz duradera. La verdad es
que sólo Jesucristo puede
traer paz a nuestra almas.
Morando en Jesucristo,
podemos entrar en el reposo
de Dios.
¿Por qué no tengo paz?
• La incredulidad en nuestros corazones es la razón por la que
no entramos en el reposo de Dios y en la paz que Él tiene para
nosotros. No confiamos en que Él es nuestra fuente, que Él en
verdad puede darnos paz, el gozo y el confort que deseamos
en nuestras almas. En lugar de ello, obedecemos a nuestra
carne y creemos en sus engañosas y vacías promesas de paz.
Heb 3:19 "Entonces vemos que
por su falta de fe, ellos no
pudieron entrar a disfrutar del
reposo de Dios."
¿Por qué estoy en incredulidad?
• La mayoría de nosotros no hemos escogido
conscientemente estar en incredulidad.
Queremos creer en Dios, pero el pecado es
engañoso.
Heb 3:12 ¡Cuidado, hermanos! No
piensen en lo malo, ni dejen de confiar
en el Dios que vive para siempre, para
que no se aparten de él.
Heb 3:13 Al contrario, mientras aún
queda tiempo, cada uno debe animar
al otro a seguir confiando. Así nadie
dejará de obedecer a Dios, ni pensará
que, si peca, hace el bien.
• El engaño del pecado es algo muy sutil.
Cuando has sido embaucado, no tedas
cuenta que estás engañado. Si supieras
que estás engañado, ya no lo estarías.
Tendrías conocimiento del engaño y
podrías hacer algo al respecto.
• Quiere decir que el pecado te defrauda con
estrategia y engaño para tomarte cautivo
para si. El pecado crecerá en tu carne
prometiéndote a ti, a tu mente y a tus
emociones toda clase de paz y satisfacción.
Pero el pecado nunca entrega lo que promete.
Las maneras en que eres engañado.
• Tú crees que Dios no es fiel.
• Tú crees la mentira de que el hábito al que tu
carne te quiere atar satisfará algo profundo en
tu alma.
• Tú crees que este hábito es más fuerte dentro
de ti que el poder de Jesucristo para romperlo.
• Crees que el hábito o actitud equivocada es
parte de ti, que simplemente así es como tu
eres.
¿Qué facilita el engaño del pecado?
Heb 2:14 Nosotros somos seres de carne y hueso. Por eso Jesús
se hizo igual a nosotros. Sólo así podía morir para vencer al
diablo, que tenía poder para matar a hombres y mujeres. 2:15
Con su muerte, Jesús dio libertad a los que se pasaban la vida
con miedo a la muerte.
• Estos versículos explican que
el diablo ha engañado a la
gente a través del temor a la
muerte. Aunque Jesús dejó a
Satanás indefenso y le quitó
el poder de la muerte, él
continua controlando a la
gente con el temor de la
muerte.
La muerte de nuestra alma.
• Uno de los factores más sutiles y
más fuertes dentro de nosotros
es el temor a la muerte de
nuestra alma, que podemos
morir en alguna área de nuestro
intelecto, emociones o voluntad.
Este temor es el nos obliga a
hacer
las cosas que no
queremos hacer y nos impide
hacer las cosas que queremos
hacer.
Ejemplos.
• Si yo vengo tarde a casa,
puedo temer que mi
esposa
esté molesta
conmigo. Especialmente
temo que mi bienestar
emocional vaya a ser
destruido.
Como
resultado de este temor,
puede que mi carne me
obligue a inventar una
mentira que evitará que
ella se moleste.
• Cuando una persona esta atada al habito del
alcoholismo, su carne le dice, “ No estarás
feliz, [no tendrás vida en el alma] a menos que
bebas.” la persona cree la mentira de que el
alcohol traerá paz a su vida.
El temor de la ausencia de vida en el alma obliga a
una persona a hacer algo que traiga vida a su alma.
Mat 16:24 Luego Jesús les dijo a sus discípulos: «Si ustedes quieren ser mis
discípulos, tienen que olvidarse de hacer su propia voluntad. Tienen que
estar dispuestos a cargar su cruz y a hacer lo que yo les diga. Mat 16:25 Si
sólo les preocupa salvar su vida, la van a perder. Pero si deciden dar su vida
por mi causa, entonces se salvarán.
• La palabra vida en el original es la
palabra “psuche” y se refiere al Alma.
Por tanto el Señor Jesús no esta
hablando de perder la vida eterna, sino
de perder la “vida del alma”, perderás
exactamente esa vida que quieres
salvar. Pero cuando pierdes tu vida por
Él, cuando rindes tu alma a Él,
encontrarás la vida de Jesucristo,
Brotará de tu espíritu e inundara tu
alma.
¿Cuáles son nuestros temores más
profundos?
• El
temor
brota
del
sentirnos
sin
valor.
Creemos en la mentira del
diablo que no somos
valiosos ni importantes.
Vales por que Cristo murió
por ti, el sacrificio de Cristo
le dio valor a tu vida.
• El Dr. Crabb define la seguridad
como una “conciencia convencida
de
ser
amado
total
e
incondicionalmente sin necesitar
cambios para ganarse el amor; de
ser amado por un amor que se da
gratuitamente, que no debe ser
ganado y que por ende, no se
puede perder”. Así es el amor de
Jesús, Él es el único que puede
amarnos de tal manera. Cuando
no has experimentado ese amor
no hay seguridad en nuestra vida
si no temor.
• Para poder sentirnos valiosos,
también debemos sentirnos llenos
de significado, darme cuenta de
que estoy involucrado en una
responsabilidad o trabajo que es
realmente
importante,
cuyos
resultados no se evaporarán con el
tiempo, sino que durarán por la
eternidad,
un
trabajo
que
fundamentalmente involucra tener
un impacto significativo en otras
personas, un trabajo para el cual
soy totalmente adecuado. Si aún
no lo tienes pídeselo a Dios. Él
tiene el trabajo ideal para ti.
1Jn 4:18 En el amor no hay temor, sino que el
perfecto amor echa fuera el temor; porque el
temor lleva en sí castigo. De donde el que
teme, no ha sido perfeccionado en el amor.
• Te sientes atormentado cuando te sientes sin valor.
Tal vez has tenido una experiencia donde alguien te
ha sacado de su vida y te sientes desvalorizado.
Cuando una autoridad como tus padres o un jefe te
corrigen y eso te hace sentir sin valor quiere decir
que tus emociones no están fluyendo en el amor de
Jesús.
• Cuando el temor de que eres una persona sin
valor te atormenta, tu carne se ve forzada a
reaccionar. Tu alma no puede simplemente
quedarse en este tormento, y tu carne trata
de hacer algo para aliviarla.
Miedo a que nuestras necesidades no sean
satisfechas.
• Tenemos miedos a que nuestras
necesidades físicas, emocionales,
intelectuales etc. no serán
satisfechas. Jesús quiere ser la
fuente que satisfaga todas
nuestras necesidades. Su palabra
dice que Él es fiel, por tanto
debemos estar seguros que el
pude hacerlo en su tiempo y
sabiendo que es lo mejor para
nosotros.
• Cuando nuestras necesidades no
son satisfechas, encontramos
difícil confiar en Dios.
La carne buscara satisfacer esa
necesidad cuando sientes que
Dios no te esta escuchando
• Una mentira aún mas grande yace bajo estos dos
temores de no tener valor y a que tus necesidades
no serán satisfechas. Satanás trata de hacerte creer
que Dios no te ama, y pude valerse de las personas
y de las circunstancias para hacerte sentir que el
amor de Dios depende de tu desempeño.
• Es entonces cuando nos sentimos devaluados y sin
importancia, entonces escuchamos lo que nuestra
carne dice que nos hará sentir mejor. Es así,
exactamente, como nos atamos a los hábitos.
• Satanás te puede engañar haciéndote creer
que Dios te quiere privar de lo que necesitas,
tal y como lo hizo con Eva, lo hace utilizando
tus sentidos y tus malas experiencias del
pasado.
¿Por qué creemos las mentiras de
Satanás?
• Muy a menudo pareciera que nuestras
experiencias pasadas han confirmado que
Dios no es fiel. Mucha gente dice “ Todo lo
que intento hacer me sale mal. Oro a Dios, le
pido y le suplico que me ayude, pero no
parece escucharme.”
• El problema radica en que estamos tratando
de interpretar las circunstancias de la vida con
nuestra mente natural a través de nuestros
sentidos, no estamos teniendo revelación del
Espíritu y por tanto tenemos una idea errónea
de quien es Dios o de la realidad de las
circunstancias.
• Cuando
crecemos
interpretando
las
circunstancias de nuestra vida en base a una
mala experiencia, lo estamos haciendo con
nuestra mente natural y esto nos llevara al
engaño y al pecado de incredulidad contra
Dios endureciendo así nuestro corazón.
• Nadie puede confiar en alguien que cree que
es infiel, por tanto no puede experimentar el
amor incondicional, en su lugar el temor
atormenta el alma para que no este en paz y
no tenga reposo, entonces la carne se ve
obligada a hacer algo para tratar de traer paz.
Ejemplo
• Los padres de un adolecente que tratan con
ira y actitud de critica a su hijo, podrían
generar en este el temor de no ser valioso, el
joven podría buscar aceptación e importancia
a través de las drogas, el sexo u otras
conductas destructivas, y el joven en su
intento
de
crear
valor
terminara
destruyéndose a si mismo.
• Cuando pecamos, nuestra conciencia dada por
Dios nos acusa, y la culpa nos persigue. La
culpa entonces crea una falta de paz en el
alma y la carne trabaja nuevamente por una
solución que traiga paz al alma, creando un
ciclo destructivo y con ello la rebelión.
¿Por qué he sido incapaz de vencer
mis malos hábitos?
• En lo más profundo de nuestro corazón, creemos que
tenemos el poder de cambiar los hábitos, de modificar
nuestra conducta y comportamiento, y de controlar nuestras
vidas. Creemos que por el poder de nuestra voluntad
podemos empezar y detener lo que sea. Entonces utilizamos
nuestra propia fuerza para vencer hábitos, pero no funciona,
la biblia señala que la ley del pecado es mucho más fuerte
que nuestra voluntad.
• Solamente el poder de la Sangre de Cristo
puede vencer el pecado y acabar con las
actitudes equivocadas y hábitos que operan
en nuestra vida.
Conociendo el diseño.
• Para poder entender cómo las
actitudes pecaminosas operan
en nuestra vida, es necesario
conocer nuestro diseño. La biblia
nos dice en el libro de Génesis
que fuimos creados a imagen de
Dios. Dios es un ser tripartito
(Padre, Hijo y Espíritu Santo) por
ende nosotros también somos
seres tripartitos (espíritu, alma y
cuerpo) somos espíritus que
tenemos un alma y habitamos
en un cuerpo.
¿Cuál es la diferencia entre el espíritu
y el alma?
Heb 4:12 "La palabra de Dios vive, es poderosa y tiene más filo que cualquier espada
de dos filos, penetra tan profundo que divide el alma y el espíritu, las coyunturas y los
huesos; entra tan profundo en nosotros que juzga los pensamientos y sentimientos de
nuestro corazón."
• Tu espíritu te permite conocer a
Dios. Puedes saber sobre Dios
en tu alma, pero lo conoces
personalmente en tu espíritu.
Puedes recibir conocimiento de
Dios revelado en tu espíritu, que
es la parte de ti que te conecta
con Dios y en la cual reside tu
conciencia.
• Tu espíritu contiene la
habilidad de diferenciar lo
bueno de lo malo. El
espíritu es lo que diferencia
al hombre de los animales.
Los animales son seres
únicamente
bipartitos:
tienen alma y cuerpo, pero
no tienen espíritu. A ellos
los conducen los instintos, o
sea lo que les dicta sus
propias almas. El hombre es
un ser espiritual; el
diferencia el bien del mal.
• El alma (mente, voluntad y emociones) es esa
parte de nosotros en la que vivimos la mayor
parte de nuestra vida. Es en donde pensamos y
tomamos decisiones. Nuestras almas pueden
recibir información por medio de los sentidos o
por sabiduría revelada del espíritu, o por medio
de ambos. El cuerpo le da habitación tanto al
alma como al espíritu.
El nuevo nacimiento.
2Co 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas
pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
• Puedes haber notado que hay ciertas áreas
de tu vida que no se “renovaron” con tu
nuevo nacimiento. Muchas veces no te
sientes como una nueva creación. Entonces
¿Qué fue lo que se renovó? ¿recibiste un
cuerpo nuevo? ¿recibiste una alma nueva?
¿un nuevo intelecto ?¿una nueva voluntad?
¿un nuevo paquete de emociones y
sentimientos? No, quizás ciertas áreas de tu
alma pudieron haber sido renovadas
instantáneamente, pero no te dieron una
nueva alma al nacer de nuevo.
• Fue tu espíritu el que se renovó cuando
naciste de nuevo. La biblia dice que el espíritu
pasa de muerte a vida al nacer de nuevo. Rom
6:6 dice que el cuerpo de pecado fue
destruido. Nuestro espíritu fue despojado del
pecado y recargados con la semilla
incorruptible que la naturaleza del Señor
Jesucristo. (1 Ped 1:23)
• Tu espíritu humano desea
dominar y gobernar tu alma. Tu
carne,
que
contiene
un
remanente del pecado, está
acostumbrada a gobernar tu
alma y no quiere rendir esa
autoridad. Consecuentemente,
se inicia una batalla:
Gál 5:16 "Por eso les doy este consejo: dejen
que el Espíritu guíe su vida y así, no harán las
malas acciones que pide su naturaleza
humana.“ 17 Nuestra naturaleza humana
desea lo que está en contra del Espíritu y el
Espíritu desea lo que está en contra de la
naturaleza humana. Los dos se oponen. Por
eso ustedes no pueden hacer siempre lo que
se les antoja.
• Entonces vemos que nuestra alma puede ser
gobernada por la carne o por nuestro espíritu
nacido de nuevo. El espíritu renovado no pude
reproducir nada más que la naturaleza de
Cristo.
• La carne establece su voluntad
encontrar del espíritu y desea
gobernar tu alma para evitar que tu
hagas las cosas que tu espíritu quiere
que hagas. De cualquier manera, si
caminas en el espíritu permites que tu
espíritu renovado y nacido de nuevo
gobierne tu alma, entonces no es
posible que lleves a cabo los deseos
de la carne. Tu carne y tu espíritu no
pueden gobernar simultáneamente;
solamente uno puedo dominar a la
vez. Si permites que tu alma sea
gobernada por tu espíritu no es
posible que tu carne gobierne la
misma área.
Rom 7:21 "Así que he aprendido esta regla: aunque quiero hacer el bien, el mal está
ahí conmigo.“ 22 En mi interior yo estoy de acuerdo con la ley de Dios. 23 "Pero veo
que aunque mi mente la acepta, en mi cuerpo hay otra ley que lucha contra la ley de
Dios. Esa otra ley es la ley del pecado. Esa ley vive en mi cuerpo y me hace prisionero
del pecado."
• Las actitudes incorrectas y los hábitos
que nos gobiernan no manan de nuestra
espíritu nacido de nuevo y al final nos
hacen cautivos de sus propios
dictámenes. No vienen de la naturaleza
de Jesucristo en el espíritu; mas bien,
estos hábitos y actitudes vienen del
pecado que habita en la carne. Esta
pecado es engañoso y surge para
capturarnos:
Rom 7:11 porque el pecado se aprovechó del mandamiento para engañarme y
para matarme.
• El pecado que habita en la carne asciende en
respuesta a insatisfacción o a la falta de paz
en el alma, primero engaña a las emociones,
luego al intelecto, y por ultimo a la voluntad.
De esta forma, el pecado captura al alma y
opera a través de ella.
Tres leyes que operan en la voluntad.
1. La ley de Dios.
Que opera en el hombre interior y en la
cual hay deleite por hacerla (hombre
nacido de nuevo en el espíritu).
2. La ley del pecado y de la muerte.
Es la que habita en todo ser humano a
causa del pecado de Adán y que busca
satisfacer los deseos de la carne (alma).
3. La ley de la mente.
Cualquier estándar de conducta,
comportamiento, o pensamiento que
tú establezcas, sea bueno o malo, y
que intentes poner en práctica.
• Podemos recibir estándares de nuestros
padres, nuestros compañeros, amigos,
miembros de la iglesia, pastores, o aún de la
misma palabra de Dios, y tratar de hacerlas
leyes en nuestra mente. Cualquier ley que se
trate de auto imponer fallara.
1Co 2:14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu
de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han
de discernir espiritualmente.
Dos fuentes de información.
1. El conocimiento revelado de Dios.
2. La información de los sentidos.
Tu mente natural recibe información
de tus cinco sentidos, la evalúa, y
saca conclusiones. Sin embargo, la
mente natural no entiende la
información espiritual, porque es
locura de la mente natural.
• Si nuestras mentes naturales
entienden la Palabra de Dios,
entonces la usaremos como ley en
nuestra mente y trataremos de
practicarla con el poder de nuestra
propia fuerza y voluntad. Sin
embargo, este método siempre
falla. En lugar de eso, Dios quiere
que
nosotros
recibamos
conocimiento revelado de Su
Palabra, que construyamos nuestra
fe en Él.
La mente natural esta gobernada por
la carne (el alma)
• Ejemplo: la Biblia dice que nuestro cuerpo es
templo del Espíritu Santo. Nos damos cuenta de
que el beber alcohol contamina nuestro cuerpo y
le entrega nuestras emociones, mente y voluntad
a otro control que no es el del Señor Jesucristo,
entonces decimos que no debemos ingerir
bebidas alcohólicas. Hacemos de eso una ley en
nuestra mente, y luego tratamos de practicar esa
ley repitiéndonos una y otra vez, “no voy a
beber”, “no voy a beber”.
• Cuando tratamos de usar el poder de nuestra
voluntad para tratar de vencer nuestros
deseos, fallaremos irremediablemente y
cuando suceda estaremos decepcionados,
desanimados y derrotados, entonces el
enemigo te tentará a culpar a Dios por tu
derrota.
• Si tuviéramos el poder de accionar la palabra de Dios en nuestras
propia fuerza y voluntad, Dios no habría derramado la preciosa
sangre de su hijo. Dios simplemente habría enviado a alguien que
pudiera explicarnos cómo vencer el pecado en nuestra vida. Dios
envió a Jesucristo a morir por nosotros para que por medio de su
sangre fuéramos nuevas criaturas en el espíritu. Ya no tenemos que
tratar de vencer el pecado en nuestra vida a través de la fuerza de
nuestra propia voluntad.
• Cuando le decimos al Señor “ Ayúdame a dejar de hacer esto”.
¡Hazme fuerte, Señor! Y crees que implorando a Dios estas
confiando en él. Pero realmente no estas confiando en él en lo
absoluto, todavía estas confiando en tu propia fuerza para
vencer tu mal hábito. No estas ni morando ni caminando en el
espíritu, no estas permaneciendo en Dios, ni caminando en su
amor. En lugar de ello estas suplicándole que le de fuerza a tu
voluntad para no continuar pecando. Al mismo tiempo,
mientras tú te enfocas en no pecar, el pecado parecería
apoderarse con mayor fuerza de tu mente y conducta.
• Después de luchar tanto con ese habito y no
superarlo, te sientes terriblemente condenado
y avergonzado. Estas decepcionado de ti
mismo, y crees que Dios, también debe estar
decepcionado de ti. ¡Esto no es cierto! Dios
nos ama:
Rom 5:8 Mas Dios
muestra su amor para
con nosotros, en que
siendo aún pecadores,
Cristo
murió
por
nosotros.
• Cuando crees que el pecado que produce este hábito es
más poderoso que el poder de Jesucristo que hay
dentro de ti pude suceder alguna de estas dos cosas:
1. Te das por vencido y decides que no es posible vencer
tu hábito.
2. Empiezas el ciclo una vez más, determinando en tu
corazón que la próxima vez tendrás que tratar con más
fuerza para vencer ese problema en particular.
• Cuando decidimos hacer uso de estos métodos
estamos siendo engañados por nuestra mente natural.
Rom 7:11 porque el pecado,
tomando ocasión por el
mandamiento, me engañó, y
por él me mató.
• Cuando recibes la palabra de Dios en
la mente, tu mente natural te
engañara haciéndote creer que es tu
espíritu, cuando la realidad lo estas
haciendo con tu voluntad. Con este
proceso entras en obras de justicia. Te
justificas a ti mismo a través de tus
propias obras y ¡no a las obras de
Jesucristo a través de ti!. Tus obras no
traerán vida a tu alma, lejos de
limpiar tus emociones o tu mente, tus
obras sólo están atándote más y más
profundamente. Nunca podremos
vencer una actitud equivocada o un
hábito en nuestra vida a través de
nuestra fuerza de voluntad.
¿Cuál es la base de mi problema?
• Cuando no me siento valorado y amado el orgullo
surge para exaltarme a mi mismo, la falta de paz con
mi identidad estimulan a que estos hábitos
aparezcan en mi vida, esto por que no tengo una
identidad plena en Cristo. Poco a poco el miedo
aparecerá en mi vida y poco después el odio.
• El verdadero arrepentimiento es lo único que
libera el amor incondicional del Señor
Jesucristo que me permitirá vencer todo
hábito destructivo en mi vida.
1Jn 4:18 En el amor no hay
temor, sino que el perfecto
amor echa fuera el temor;
porque el temor lleva en sí
castigo. De donde el que
teme,
no
ha
sido
perfeccionado en el amor.
• Cuando permites que Jesucristo sea tu fuente
y para satisfacer tus necesidades, su amor
echará fuera el temor. El tormento se irá, y la
necesidad del hábito o la actitud equivocada
desaparecerá. Tu puedes vencer tus hábitos y
actitudes equivocadas caminando en el
espíritu y recibiendo el amor incondicional del
Señor.
Claves para romper ataduras
1. No te identifiques con la carne.
Decimos “Me deprimo constantemente”, “soy muy
tragón”, “siempre he sido propenso a la lujuria”. Al
hacer esto nos estamos identificando con nuestra
carne, en lugar de identificarnos con la naturaleza
verdadera en el espíritu.
2Co 5:14 "El amor de Cristo nos controla, pues estamos convencidos de que uno murió
por todos, y por eso todos han muerto.“ 15 "El murió por todos para que los que viven
no sigan viviendo para sí mismos, sino para él, quien murió y resucitó por ellos.“ 16 "Por
eso, desde este momento, no vemos a los demás como lo hace todo el mundo. Es cierto
que en el pasado veíamos a Cristo de esa manera, pero ahora no lo vemos como un
hombre cualquiera.“ 17 "Si alguien está unido a Cristo, se convierte en un ser nuevo que
ha dejado lo viejo atrás ¡y está totalmente renovado!"
Consecuencias de identificarte con tu carne.
• Terminaras odiándote a ti mismo a
causa del pecado ya que asociaras
que Dios odia al pecado y por tanto
como tu eres la causa deducirás
que Dios te odia a ti y eso hará que
haya culpa y vergüenza y no te
puedas acercar a él.
• Cuando el pecado se manifiesta a
través de tu alma es el fruto de tu
carne. En cada fruto hay muchas
semillas y estas se esparcirán en la
tierra de tu alma dando así
x
cantidad de frutos.
• Dios quiere que tú camines por fe
y que percibas como hecho real
lo que ya es verdad en el espíritu,
pero que aún no se ha revelado
ha los sentidos, o estos no lo han
experimentado. Tú debes estar
de acuerdo con quien Dios dice
que eres. No con quien tú
experimentas ser con tus cinco
sentidos. Cuando me identifico
con la verdadera naturaleza mi
espíritu recreado, que es , Cristo
en mí la esperanza de la gloria
entonces, estoy anulando el fruto
de mi carne y cosechando el
fruto de mi espíritu nacido de
nuevo.
2. Recibe el temor del Señor y el odio del pecado.
El temor del Señor es una reverencia por Dios y un
respeto por su opinión. Para poder recibir tu
libertad, debes estar de acuerdo con Dios en su
odio por el pecado. Muchas veces no odiamos
nuestro pecad, sino, que en lo profundo lo llegamos
a disfrutar. Si realmente no odias tu pecado, ora y
pídele al Señor que te dé su actitud hacia el pecado.
Pro 8:13 El temor de Jehová
es aborrecer el mal;
La
soberbia y la arrogancia, el
mal camino,
Y la boca
perversa, aborrezco.
3. Arrepiéntete del pecado, y muere para tu
carne.
2Co 7:10 Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para
salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte.
La tristeza que viene de Dios te guiará al
arrepentimiento, que permitirá que la sangre de
Cristo te limpie, te sane y te libere.
Arrepentirse de:
• La manifestación externa del pecado (el
hábito).
– Renuncia a él y pide al Señor que te perdone por
permitirle operar en ti y por confiar en el para que
éste te trajera paz y seguridad.
• Orgullo.
– Renuncia al orgullo y a tu búsqueda por encontrar
tu propia identidad en ti mismo y en tus propias
obras. Renuncia a liberarte por ti mismo por solo
el poder de tu voluntad. Arrepiéntete de la
mentira de creer que no tienes valor.
• Rebelión.
– Renuncia a hacer lo que necesites hacer para
hallar reposo en tu alma y satisfacer tus
necesidades. Jesucristo puede muy bien satisfacer
toda necesidad que tengas, siempre y cuando
confíes en Él.
• Incredulidad y desconfianza hacia Dios.
– Renuncia al temor y dile a Dios que perdone tu
desconfianza en él por no creer que él pude
satisfacer todas tus necesidades.
• Por resistir el amor del Padre.
– Renuncia a tu resistencia al amor de Dios.
Arrepiéntete de cualquier enojo que hayas
sostenido contra el Señor por, aparentemente, no
haberte ayudado. Dios siempre ha estado allí para
ti.
4. Recibe el amor de Dios por ti, y pon tu confianza en
Jesucristo como tu libertador.
Permítele amarte, Él traerá paz a tu alma. En vez
de usar la palabra de Dios como una ley en tu
mente, permite que la Palabra construya fe en ti
hacia Jesús como tu libertador. Jesucristo en tu
espíritu es más poderoso que la ley del pecado
en tu carne.
• Cuando entras al reposo de Dios, descansarás
de tus propias obras. Estarás permitiendo a
Jesucristo ser tu paz. Permítele que te diga
cuan valioso realmente eres para Él. Permite
que Jesús te muestre cómo desea satisfacer
tus necesidades.
Heb 4:10 Dios reposó después de
que terminó su trabajo y el que
entre a disfrutar del reposo de Dios
será aquel que también haya
terminado su trabajo.
• Jesucristo quiere que confíes en que Él te
traerá paz. Él te traerá satisfacción y paz
duradera . Si tu confías en que Él te liberará y
si crees la verdad de quién ya eres en el
espíritu. Necesitas liberar la vida eterna de
Jesucristo que vive en tu espíritu para que
venga a tu alma y la renueve:
2Co 5:4 "Mientras estamos en este
cuerpo, sufrimos y gemimos porque
no quisiéramos que nos lo quitaran.
Más bien quisiéramos ser revestidos
con un cuerpo celestial para que
nuestro cuerpo mortal quede
totalmente cubierto de vida."
• Queremos que aquello que es mortal sea absorbido
por la vida de Dios que mora en nuestros espíritus. Y
eso sucede en la medida en que confiamos en
nuestra Padre Celestial, en lugar de huir de Él.
Sucede conforme creemos la verdad de quien Dios
dice que ya somos en vez de identificar con quien
hemos sido en el pasado y formando una ley en
nuestras mentes que se sobreponga a ello. No, tú has
sido liberado:
Rom 8:2 "porque por medio
de Cristo Jesús, la ley del
Espíritu que da vida te liberó
de la ley que trae pecado y
muerte."
• Necesitas que la vida espiritual venga a
inundar tu alma y renovar tu mente, para que
manifiestes en forma externa en tu conducta,
lo que es verdad en el espíritu.
• La manifestación de un hábito compulsivo indica que
tu alma no está en paz y que no estás confiando en
Jesucristo. No es el tiempo de huir avergonzado de
Él; ¡en vez de eso, es tiempo de que corras hacia Él!
Dios no se avergüenza de ti aún cuando tropieces
espiritualmente.
• Corre a Él y permite que la sangre de Cristo te limpie.
Entonces trata con insistencia identificarte de
acuerdo a la verdad de quien es Jesús ya dice que
eres, ¡ y tendrás la victoria sobre ese hábito!
Jesucristo en ti es más poderoso que cualquiera
manifestación del pecado a través de tu carne, y ese
hábito doblará sus rodillas ante el poder del Señor
Jesucristo en tu espíritu cuando confíes en Él.
Juan 8:36 "Entonces si el Hijo
los libera, ustedes serán
realmente libres."
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ROMPIENDO ATADURAS.