INSTALACIONES FIJAS CONTRA
INCENDIOS
DESCRIPCION Y APLICACION
JORNADA ORGANIZADA POR LA CAMARA ARGENTINA DE SEGURIDAD, DIRIGIDA AL CUERPO DE
INSPECTORES DE LA DIRECCION DE PROTECCION Y DEFENSA DEL CONSUMIDOR DEL GOBIERNO DE LA
CIUDAD AUTONOMA DE BUENOS AIRES.
Subcomisión de instalaciones contra incendios
1 de Octubre de 2013
Introducción:
Normalmente las Instalaciones Contra Incendios, se clasifican por el agente extintor que utilizan, por ello
es importante conocer, antes de entrar en el tema especifico de las instalaciones fijas, la problemática del
fuego y su extinción.
El fuego es uno de los elementos más valiosos con el que cuenta el hombre para afianzar la mayoría de
los aspectos vinculados con el desarrollo. Sin embargo, este mismo elemento desatado y sin control,
puede convertirse en uno de sus peores enemigos, dado su alto poder destructivo.
Por lo tanto, dentro de las responsabilidades que atañan a una organización, la seguridad de vidas y
bienes merece una especial atención.
Objetivos:
Al finalizar este modulo, se espera que los participantes adquieran información y los conocimientos
necesarios para entender la problemática del fuego y su extinción por medio de los distintos tipos de
instalaciones fijas contra incendios.
Para ello es importante:
Poder Identificar las distintas clases de incendios
Conocer cual es el agente extintor adecuado para cada caso.
Conocer los distintos tipos de instalaciones fijas y su funcionamiento
Características y comportamiento del fuego:
El fuego es una reacción química que resulta de la unión de tres elementos: COMBUSTIBLE
OXIGENO
CALOR
Esta reacción química se caracteriza por:
La emisión de luz y calor (en general acompañada por la presencia
de llamas) y
La generación de productos de la combustión (humo, gases, etc.).
Una forma gráfica de sintetizar lo expuesto, se obtiene a través del denominado
“Triángulo de fuego”:
La falta de alguno de estos elementos provocara la extinción del fuego.
Para prevenir y combatir un foco de incendio es indispensable
eliminar uno de los elementos que lo componen.
Clases de incendios:
la cantidad de sustancias o elementos que pueden arder es muy grande, por lo tanto, a fin de utilizar el
método extintor más adecuado, los incendios se clasifican universalmente en los grupos que se definen a
continuación:
Incendios clase
A
Incendios clase
B
Incendios clase
C
Incendios clase
D
Incendio clase K
Incendios clase A:
Son producidos por materiales sólidos (madera, papeles, géneros, paja, etc.).
Presentan la peculiaridad de retener el oxigeno en su interior, formando brasa.
Generalmente se extinguen enfriando el material en combustión, siendo el agua, el elemento más efectivo para
combatirlos.
Incendios clase B:
Son producidos por sustancias liquidas tales como solventes, alcoholes, aceites, pinturas, etc.
Solamente arden en su superficie en contacto con el oxigeno, tomando la forma de fuegos violentos con
peligros de explosión.
Se extinguen privándolos del aire ambiente, a fin de quitarles el oxigeno necesario para que continúe la
combustión.
Incendios clase C:
Son producidos en equipos o instalaciones eléctricas bajo tensión; por ejemplo motores eléctricos,
transformadores, tableros, etc.
Este tipo de incendio, puede transformarse en un incendio clase A, al interrumpirse el suministro de energía
eléctrica, ya que muchos componentes de las instalaciones eléctricas están constituidos por plásticos y/o goma
que arden como ese tipo de fuego.
Incendios clase D:
Los fuegos clase D, no constituyen riesgos muy difundidos, normalmente se encuentran en la industria militar
y aeronáutica, y laboratorios medicinales.
Están originados por metales que en determinados procesos de elaboración, ó expuestos a muy altas
temperaturas pueden desprender gases combustibles.
Incendios clase K:
Constituyen una nueva clasificación de los incendios y se refieren específicamente a los fuegos originados en
cocinas de grandes dimensiones como son las de hoteles, restaurantes, hospitales ,etc.
Son fuegos originados por las grasas y aceites orgánicos, los que necesitan alcanzar elevadas temperaturas
para que desencadenen en incendio, pero habitualmente en el momento de su utilización ó consumo están a
temperaturas elevadas, por lo tanto su potencial de iniciar un incendio es alto.
FORMAS DE EXTINCIÓN
Como ya hemos explicado, para extinguir un incendio es necesario romper el triángulo del fuego; para ello, bastara
con eliminar por lo menos uno de sus elementos componentes.
Por lo tanto, es importante conocer las siguientes técnicas básicas para la extinción:
Enfriamiento:
consiste básicamente en quitar calor del fuego para reducir la temperatura y de esta manera, interrumpir la
reacción de combustión.
Aplicando esta técnica, se actúa sobre el elemento calor.
El agente extintor más común es el agua, en forma de chorro o niebla ya que, aplicada sobre el fuego, absorbe
cantidades importantes de calor al evaporarse.
Sofocación:
consiste en interrumpir el suministro de oxigeno para detener la combustión. Usualmente existen dos
formas de hacerlo:
• La primera se basa en interponer un elemento adecuado entre el
combustible y el aire (que aporta el oxigeno). Por ejemplo, cubrir el
fuego con una manta, con tierra o arena, ó aplicar espuma sobre el
combustible, lo que provoca un efecto de sellado que impide que los
vapores del combustible se pongan en contacto con el oxígeno del aire.
• La segunda se basa en desalojar el aire por medio de gases inertes
más pesados que el mismo, como anhídrido carbónico (co2), vapor de
agua, etc.
Aplicando esta técnica, se actúa sobre el elemento oxigeno.
Desplazamiento:
consiste en quitar el combustible para detener la combustión. Esta técnica se utiliza en casos
particulares que dependen del tipo de combustible. Por ejemplo, en bosques incendiados se abren
dos brechas cortando la continuidad del bosque; en tanques
incendiados se trasvasa el liquido a otro tanque, etc.
Aplicando esta técnica se actúa sobre la cara denominada combustible
Reacción química: el fuego es una reacción química en cadena que se sostiene de manera permanente,
mientras existan en forma conjunta los tres elementos del triangulo de fuego. Se pueden aplicar compuestos
químicos que trabajen como un catalizador negativo que interrumpe la reacción en cadena
AGENTES EXTINTORES
Los agentes extintores usualmente utilizados son:
A- Agentes físicos:
1- Agua:
Constituyen el agente extintor más difundido, y la eficacia del mismo se basa en el principio físico
que este elemento de la naturaleza, tiene en función de su poder de enfriamiento y sofocación, al
aplicarse sobre el fuego.
Cuando se aplica agua sobre un material combustible en ignición, el agua líquida se evapora
absorbiendo una gran cantidad de calor al hacerlo, con lo cual quita calor del combustible, y baja
su temperatura, pero además cuando el agua cambia de estado liquido al estado de vapor
aumenta aproximadamente 540 veces su volumen, con lo cual provoca un gran desplazamiento
del aire, quitando el oxigeno necesario para mantener la combustión, sofocando la llama.
Los principales inconvenientes del agua son:
Elevada tensión superficial que disminuye su penetración. Para eliminar este
problema se recurre al agregado de aditivos (tensioactivos) que le confieren gran
penetración.
Alta conductividad eléctrica, por lo tanto, no debe usarse en fuegos Clase C.
Actividad química (oxidación) de los elementos ferrosos, y posible deterioro de los
bienes afectados por el siniestro.
2- Espuma:
La espuma extingue fundamentalmente incendios clase B y en menor medida clase A, cuando al ser arrojada
sobre el combustible que está quemando produce un manto que separa los vapores combustible del aire,
eliminando el oxigeno necesario para la combustión.
Las espumas se forman por la combinación de aire, agua y un emulsor que puede ser de origen orgánico o
sintético (este último es el más difundido)
La espuma es apta para fuegos Clase A y particularmente recomendable para fuegos Clase B, debido
a que actúa por enfriamiento (contiene agua) y fundamentalmente por sofocación (al interponerse entre
la superficie del liquido inflamable y el aire).
No debe utilizarse en fuegos Clase C, por ser el agua (conductora de electricidad) el componente básico
de la espuma.
3- Anhídrido carbónico (CO2):
El anhídrido carbónico es un gas inerte y no conductor de la electricidad. A bajas temperaturas es más
pesado que el aire y por lo tanto, actúa principalmente por sofocación.
Por tal motivo, se almacena en cilindros en forma líquida a elevada presión. Al abrir la válvula del cilindro, el
liquido se evapora bruscamente dando origen a una nube gaseosa de color blanco y muy baja temperatura.
Por tratarse de un gas inerte no reacciona químicamente ni deja residuos, por lo que se considera un “agente
extintor limpio”.
El CO2 es apto para fuegos Clase B y C. Especialmente recomendable para riesgos electricos, ya que no
deja residuos y se disipa naturalmente, facilitando la limpieza del ambiente protegido.
Si bien el anhídrido carbónico no es tóxico, es importante tener presente que se trata de un asfixiante simple,
pues desaloja el aire que contiene el oxigeno necesario para la vida humana y por lo tanto, no debe utilizarse
en ambientes normalmente ocupados.
B- Agentes químicos:
Los agentes extintores químicos son los que para producir la extinción utilizan el principio químico,
normalmente combinado otro efecto físico como es el enfriamiento variando la proporción de cada efecto en
función de los distintos agentes.
La capacidad de extinción se basa en la forma de intervenir en la reacción química del fuego interrumpiendo
la reacción en cadena como se vio anteriormente.
Entre los distintos agentes que actúan principalmente por acción química son:
1- Polvo químico seco triclase “ABC”
El polvo químico triclase ABC es un producto químico cuyo elemento fundamental es el fosfato de amonio.
Posee simultáneamente dos propiedades extintoras que lo hacen apto para fuegos de Clase A, B, y C, a saber:
Inhibición de la reacción química en cadena.
En fuegos clase A, el fosfato monoamonico forma una sustancia que produce un efecto de sellado de las
brasas que bloquea el contacto del combustible con el aire.
No es un conductor de la electricidad y de utilizarse sobre equipos es imprescindible limpiar el polvo residual (agente
extintor sucio).
Su principal ventaja es que puede utilizarse indistintamente sobre cualquier tipo de fuego (A, B o C) sin necesidad de
identificar el mismo.
2- Polvo químico seco clase “BC”
El polvo químico BC es un producto químico cuyo elemento fundamental es el bicarbonato de potasio, ó el bicarbonato
de sodio. En escala de actividad el potasio tiene mayor potencial extintor que la sal de sodio.
Son polvos específicos para fuegos clase BC (combustible líquido y riesgo eléctrico), y la propiedad extintora esta
basada en:
• Inhibición de la reacción química en cadena.
No es un conductor de la electricidad y de utilizarse sobre equipos es imprescindible limpiar el polvo residual (agente
extintor sucio).
Dentro de ésta clasificación se encuentra el MONEX, y el PURPURA K, que son polvos extintores de gran capacidad en
fuegos clase B.
3- Compuestos halogenados:
Los primeros agentes extintores Halogenados fueron :
• Halon 1301 (bromotrifluorometano BrF3C)- Instalaciones fijas contra incendios
• Halon 1211 (bromodifluoroclorometano BrF2ClC)- extintores manuales
Estos agentes basan su capacidad de extinción en la alta reactividad del bromo que absorbiendo radicales
libres, interrumpe la reacción en cadena de la llama.
Los Halones 1301, y 1211 Fueron prohibidos por el Protocolo de Montreal atento a que el bromo en la
molécula del agente extintor, produce la destrucción de la capa de ozono.
La prohibición de uso de los halones dio lugar a que aparezcan otro tipo de agentes alternativos llamados
ecológicos que reemplazan a los anteriores, pero ninguno de los agentes reemplazante de los halones
mencionados tiene la capacidad de extinción de éstos.
Los reemplazantes son también sustancias halogenadas (hidrocarburos halogenados, o tambien llamados
hidrofluorcarbono), que no contienen Bromo en sus moléculas, y gases inertes puros o en mezcla.
Entre los agentes reemplazante del halon 1301,que pueden encontrarse en el
mercado mencionados por sus marcas comerciales pueden nombrarse los
siguientes:
Hidrocarburos halogenados
Agentes Inertes
 FM 200
 NAF S227 ea
 NAF SIII
 FE13
 Inergen
 ArgonFire
Los agentes extintores Halogenados que reemplazan a los antiguos Halogenados como Halon 1211, y el
1301, poseen también la combinación de los dos efectos, el físico y el químico, donde prevalece el efecto
físico sobre el químico.
El efecto físico se manifiesta a través de un enfriamiento producido por el agente extintor al expandirse
cuando se libera a la atmósfera. Mientras que los gases inertes, actúan diluyendo el oxigeno del aire
C – Combinación de agentes físicos y desplazamiento de combustible
Dentro de esta clasificación puede ubicarse el agente extintor utilizado en incendiosclase K, utilizado para extinguir
incendios de grasas y aceites orgánicos. El agente extintor para fuego clase K es una solución de Acetato de potasio en
agua. Esta solución hace que el agua otorgue un efecto refrigerante bajando la temperatura (efecto físico), y el acetato
de potasio produzca un efecto de saponificación sobre las grasas transformándola en otra sustancia no combustible
(efecto de quitar o desplazar el combustible).
INSTALACIONES FIJAS CONTRA INCENDIOS
NORMATIVA LEGAL Y NORMATIVA TECNICA
Normativa legal
En la Ciudad de Buenos Aires es El Código de Edificación que en su capítulo 4.12 regula y define cuales son los
requisitos que en materia de protección contra incendios deben cumplir las propiedades.
Para ello, el Código define tipos riesgos clasificándolos en forma numérica desde Riesgo 1 a Riesgo 7, asignando la
clasificación desde explosivo (R1), a refractario (R7), y en función de esta clasificación establece los requisitos de
situación, construcción y extinción para las propiedades, y relaciona la resistencia al fuego de los locales en funciona de
la carga de fuego.
La clasificación mencionada es muy amplia y general y no permite ubicar con claridad los riesgos que en la
práctica se encuentran para definir cuáles deben ser las condiciones a cumplir, desde la protección contra
incendios, para cada tipo de riesgo.
Los aspectos fundamentales que reglamenta el Código de la Edificación relacionado con las instalaciones
fijas pueden sintetizarse en los siguiente:
 Que las propiedades deben llevar una red fija cuando la misma supere los 600 m2, donde la
cantidad de hidrantes sea el perímetro del sector de incendios que se protege dividido por 45.
 Que cuando en la propiedad el mayor riesgo sea R3 con superficies mayores a 1000 m2, dicha
superficie deberá sectorizarse con muros de resistencia al fuego sin que cada sector supere esa
superficie o disponer de rociadores automáticos, sin superar los 2000 m2.
 Que cuando en la propiedad el mayor riesgo sea R4 con superficies mayores a 1500 m2, dicha
superficie deberá sectorizarse con muros de resistencia al fuego sin que cada sector supere esa
superficie o disponer de rociadores automáticos, sin superar los 3000 m2.
 Que a partir de los segundos subsuelos inclusive, deben instalarse rociadores automáticos.
 Que la reserva de agua sera de 10 L/m2, con un máximo de 40 m3, y para superficies mayores se
computara como adicional 4 L/m2, con un máximo de 80 m3.
 Que cuando no hay tanque elevado se intalara un tanque hidroneumático que entregue en el
hidrante más desfavorable una presión residual de 1 Kg/cm2, en una lanza con salida de 3mm.
El código hace algunas referencias a depósitos de combustibles pero muy generales
Dispone de un cuadro resumen en el punto 4.12.1.2, en cual pueden seleccionarse para distintos usos de la
propiedad las condiciones de situación, construcción y extinción.
A nivel nacional existe el Decreto 351, reglamentario de la Ley Nacional 19587, de Higiene y seguridad en el Trabajo.
Este Decreto define los requisitos para la protección contra incendios. Estos requisitos, salvo algunos
Detalles menores, son los mismos que los establecidos en el Código de Edificación de la Ciudad de
Buenos Aires. También tiene el mismo cuadro resumen que el establecido en el Código.
Tanto el Código de la Edificación como el decreto 351 de la Ley 19587, no hacen ninguna referencia a las características
de diseño y construcción que deben cumplir las instalaciones fijas contra incendios dejando un vacío
legal en este aspecto.
En el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, con la promulgación de la Ley 2231, y posteriormente la Disposición 415,
obligando a que las instalaciones cumplan con las Normas Iram, se cumplimento el vacío legal señalado anteriormente
en materia de diseño y construcción de las instalaciones fijas contra incendios, y tambien su mantenimiento.
Normativa Técnica.
En el país existe el Instituto Argentino de Normalización (IRAM), que entre otras cosas tiene la misión de generar
normas técnicas para distintas actividades, entre ellas las de seguridad contra incendios.
En general en Iram existen Normas para prácticamente todas las actividades de la protección contra incendios, algunas
de ellas están desactualizadas, pero las más usuales se encuentran actualizadas o en revisión, así es el caso de la
Norma Iram 3597 de “Sistemas de Hidrantes” , que se ha revisionado recientemente, del mismo modo que la Norma
Iram 3555 “ Sistemas de Rociadores automáticos de Agua”, se encuentra actualmente en revisión. Hace unos años, se
elaboro la norma Iram 3546 para el mantenimiento de instalaciones fijas contra incendios y se revisión la Norma Iram
3501 para el diseño y construcción de instalaciones fijas contra incendios.
Hay algunas normas muy especificas, que son de muy difícil elaboración para las condiciones de nuestro país por el
desarrollo tecnológico que implica, y en consecuencia no hay Norma Iram Equivalente, o está muy desactualizada. En
estos caso se recurre a la utilización de Normas Extranjeras de reconocimiento internacional como las NFPA (EEUU), o
las ISO, CE (Europeas).
Es importante comentar que las Normas Iram se estudian y modifican con total pluralidad, en los comité de
estudio de Normas al que participan los distintos sectores con interés en los temas que atañen a las Normas.
estos sectores pertenecen al ámbito privado, de la industria, el estado etc.
Comentario relacionado con las normativas legales y técnica.
Un criterio importante a seguir es, que las Normas Legales no deben definir cuestiones técnicas, deben hacer
referencia al cumplimiento de las Normas técnicas ya que, si se incorporan conceptos técnicos como parte de una
Ley o Decreto, estos conceptos pueden quedar desactualizados rápidamente por el dinamismo del desarrollo
tecnológico, pudiendo dejar a las mencionadas Normas Legales desactualizadas rápidamente, sabiendo que la
modificación de las mismas, normalmente no cuentan con el dinamismo necesarios para su actualización.
DEFINICION DE INSTALACION FIJA CONTRA INCENDIO
Se consideran “instalaciones fijas contra incendios” a los sistemas que permiten detectar un foco de incendio en sus
primeras etapas de desarrollo o que cumple una acción tendiente a reducir, controlar ó mitigar los efectos del fuego,
descargando un agente extintor en forma manual o automática a través de redes de cañerías, estratégicamente
distribuidas, que permanecen fijas de manera permanente a la
estructura del edificio o establecimiento; tienen partes móviles complementarias a su función (mangueras y lanzas)
y permiten alertar de la emergencia a los ocupantes.
Las instalaciones normalmente se dividen en dos campos bien definido que son las instalaciones de detección de
incendios y las instalaciones de control y extinción de incendios.
INSTALACIONES FIJAS CONTRA INCENDIOS
INSTALACIONES DE DETECCION
CONVENCIONALES
INTELIGENTES
-CENTRALES
-DETECTORES
-AVISAD. MANUALES
-SIRENAS
INSTALACIONES DE CONTROL Y EXTINCION
AGUA
-RESERVA DE AGUA
-FUENTE
-CAÑERIAS
-HIDRANTES
-ROCIADORES
-ESPUMAS
AGENTES
LIMPIOS
ACETATO
DE POTACIO
-INSTALACIONES
PARA AMBIENTES
NORMALMENTE
OCUPADOS.
-INSTALACIONES
PARA AMBIENTES
NO OCUPADOS
POLVO
QUIMICO
INSTALACIONES DE DETECCIÓN DE INCENDIOS
SISTEMAS DE DETECCION
Son instalaciones destinadas a detectar en forma precoz y anticipada el desarrollo de un incendio, dando aviso de éste
evento por medio de señales acústicas y luminosas a los ocupantes del lugar y de manera local ó remota a otros
lugares.
También se utilizan para activar sistemas de extinción en forma automática, cuando el sistema detecta situaciones que
aseguran la existencia de incendio, por medio de su configuración.
Otro rol de las instalaciones de detección es la de comandar sistemas de audio evacuación, utilizados en los lugares
con grandes cantidades de gente, y permiten conducir y guiar a los ocupantes en la evacuación del edificio.
Existen dos tipos de sistemas de detección, los sistemas comúnmente llamados convencionales, y los sistemas de tipo
inteligente.
Los sistemas convencionales fueron los primeros sistemas desarrollados y funciona por zonas de detección, en las
que se ubican un grupo de detectores que configuran la zona y cuando algún detector se activa la central discrimina la
zona donde se produjo la detección. La instalación eléctrica es compleja ya que es necesario levar dos cables a la
central por cada zona de detección.
La capacidad de estos sistemas se define por la cantidad de zonas que puede manejar la central.
Los sistemas inteligentes: son sistemas de desarrollo más reciente que los convencionales y tiene la propiedad de
poder hacer una detección puntual, pudiendo discriminar el lugar preciso donde se produce la detección. La instalación
eléctrica en este tipo de sistemas es más sencilla que en los sistemas convencionales ya que es un solo cable llamado
“lazo”, recorre y enlaza todos los elementos del sistema. La capacidad de los sistemas se identifica por la cantidad de
lazos que tienen, y los elementos que puede llevar cada lazo.
Estos sistemas tienen otras propiedades, que no tiene los sistemas convencionales, como ser el hecho de
disponer de funciones de prealarma, cambiar la sensibilidad en función del horario, discriminar el grado de
suciedad de los detectores, etc.
Los sistemas inteligentes disponen de centrales y detectores inteligentes y por medio de módulos de
monitoreo pueden recibir otras señales que no sean del sistema inteligente de la central, y por medio de
módulos de control activar elementos que no son del sistema inteligente.
Elementos constitutivos de las instalaciones de detección de incendios
•
•
•
•
Central de detección
Detectores
Avisadores manuales
Sirenas
Central de detección es la que recibe la señal de los detectores, avisadores manuales y otros elementos periféricos
que pudieran existir y da la señal de alarma haciendo sonar sirenas, luces, sistemas de audio para una evacuación, o
disparar sistemas de extinción.
Las centrales son el corazón del los sistemas de detección y normalmente se ubican en lugares estratégicos donde la
señal emitida por la central pueda ser recogida en forma permanente y por personal entrenado.
Detectores de incendios son los elementos destinados a capturar los efectos de un incendio en sus comienzos,
funcionando de manera automática, llevando la señal de la detección a la central.
Existen distintos tipos de detectores de incendios:
Detectores de humo
Son los más difundidos de todos los detectores y los que más se utilizan por su versatilidad y prestación, se
utilizan en aquellos ambientes donde la existencia de humo, como consecuencia del uso, sea nula ó muy baja de modo
de no afectar el funcionamiento de estos detectores con falsas alarmas.
Los lugares mas utilizados son locales de oficinas, en algunos locales industriales, etc.
Entre los detectores de humo hay distintos tipos según su utilización:
Tipo spot:
Son los más comunes, se utilizan normalmente en oficinas, hoteles, ambientes en general, se pueden instalar
hasta una altura que no superen los 6-7 m, para que funcionen de manera efectiva, y a medida que aumenta
la altura del local que se protégé debe disminuirse la distancia entre los mismos.
El principio de funcionamiento de estos detectores es “fotoeléctrico”, antes existían los detectores iónico con
cabezales radioactivos, pero se dejaron de fabricar debido a que se prohibieron en muchos países por una
cuestión ambiental.
Tipo infrarrojo:
Son detectores que se utilizan para proteger grandes naves en la industria, la logística los centros
comerciales etc. Disponen de un emisor y un espejo reflector, funcionan instalándolos en la parte alta de las
paredes verticales de los locales.
El emisor emite un haz infrarrojo que es reflejado por el reflector en forma continua, cuando este haz es
perturbado por el oscurecimiento que genera el humo de un incendio, el reflector disminuye su reflexión y el
detector se dispara dando aviso a la central.
Por aspiración forzada de aire.
Este tipo de detector es el de más reciente desarrollo, y el que mayor sensibilidad de detección tiene, se utilizan
normalmente en sala de procesamiento de datos, salas de telefonía, etc., donde los bienes que se protegen son de
alto valor monetario y estratégico. Normalmente se instalan para dar un aviso previo a la señal que pudieran emitir
los detectores spot.
Este detector puede conectarse dentro ó fuera del ambiente que se protégé. Del detector salen unos caños platicos
que recorren el techo del ambiente, estos caños tiene perforaciones por las que se aspira aire del ambiente por
medio de un ventilador incorporado al equipo de aspiración, el aire aspirado atraviesa un cabezal de detección de
muy alta sensibilidad, y si en el aire que se está aspirando existiesen partículas de humo el detector emite una
señal que es la que recoge la central.
Detectores de Temperatura
Existen dos tipos:
De temperatura fija:
Son detectores de temperatura fija que se disparan a una temperatura determinada, tiene muy poca
utilización y normalmente son de uso industrial.
Detectores termovelocimetricos:
Son detectores que actúan por temperatura fija e incremento rápido de la misma, normalmente se activan
cuando la temperatura crece a más de 8°C por minuto. Su utilización está centrada en los lugares donde los
detectores de humo tipo spot no pueden instalarse, por la posibilidad de dar falsas alarmas, en lugares tales
como cocinas, salas de grupo electrógeno, etc.
Detectores de llama
Son de utilización industrial y tiene la propiedad de dispararse cuando pueden ver rayos de luz que son iguales ó
similares a los emitidos por la llama, tiene un campo de visión sobre el cual se hace el diseño para su instalación, y
se utilizan en la protección lugares donde el fuego se desarrolla con emisión de llama en forma rápida ni bien
comienza, por ejemplo fuegos tipo B.
Avisadores manuales:
Son elementos destinados a dar aviso de incendio en forma manual, normalmente se instalan como complemento
de los detectores automáticos. Su ubicación es estrategia en lugares accesibles y con marcada circulación de
personas. Se accionan por medio de una palanca ó pulsador.
Sirenas:
Son los elementos del sistema por medio de los cuales se da aviso de la existencia de un incendio para producir
el alerta del las personas. En la actualidad son muy comunes las sirenas con strobo, que dan aviso sonoro y
luminoso. Normalmente la ubicación coincide con los avisadores manuales.
INSTALACIONES DE CONTROL Y EXTINCION DE INCENDIOS.
Este tipo de instalaciones se clasifican por el tipo de agente extintor que utilizan, y dentro de la clasificación
por agente extintor pueden dividirse por su forma de aplicación.
Así entonces, haciendo una clasificación por el agente extintor, tenemos la división de las instalaciones fijas
de la siguiente manera:
• Agua, (hidrantes, rociadores, espumas químicas)
• Agentes limpios,
• Acetato de potasio.
• Polvos químicos
INSTALACIONES A BASE DE AGUA.
La aplicación del agua se realiza normalmente por sistemas de hidrantes, monitores, o rociadores automáticos, ó
mezclada con emulsores para formar espumas para la extinción.
En todos los casos necesitan de los elementos que se detallan más abajo para su funcionamiento:
• Reserva de agua
• Fuente de agua (cuando la reserva esta elevada puede ser fuente de agua al mismo tiempo.)
• Cañerías
• Hidrantes.
• Rociadores automáticos
• Concentrados de Espumigenos ó emulsores.
Reserva de agua:
Constituye una cantidad fija de agua que permite mantener el sistema operando durante un tiempo determinado
(autonomía). Normalmente la autonomía mínima se estima entre 40 minutos ó una hora.
En instalaciones industriales ó comerciales con grandes volúmenes de combustibles, las autonomías suelen ser
mayores a una hora.
Las reservas de agua normalmente son tanques de almacenamiento que pueden estar a nivel ó elevados.
También las reservas de agua pueden ser ríos ó lagos.
Normalmente las reservas de agua van de un minio de 25.000 L a un máximo de 1.000.000 L, según el riesgo
de que se trate.
Fuente de agua:
Para que el agua tenga efecto en el combate de un incendio es necesario que la cantidad de agua que se
aplica sobre el fuego sea de una magnitud que permita conseguir dicho efecto, esta cantidad de agua define el
caudal de aplicación. Este caudal está definido en las Normas que sirven de referencia para el diseño de las
instalaciones.
Para que el caudal necesario pueda ser aplicado, es necesario que llegue con determinada presión al orificio de
salida de la lanza de aplicación o rociador, en consecuencia vemos que para combatir un incendio con eficacia
es necesario disponer de un suministro de agua que reúna los requisitos de caudal y presión necesaria.
Estos dos parámetros, que son los que deben tener el suministro de agua para la extinción de un incendio, se
consiguen con los equipos de bombeo, tanque elevado, ó el suministro de red pública. Estos elementos
constituyen las fuentes de agua.
La reserva de agua, puede ser también la fuente de agua, si esta se encuentra elevada a una altura tal que
entregue la presión suficiente para el sistema.
Las principales fuentes de agua la constituyen los sistemas de bombeo, estos sistemas son equipos
constituidos por bombas centrifugas accionadas por motores eléctricos ó diesel, además disponen de sistemas
de válvulas, elementos de control, y medición, para su operación.
Los sistemas de bombeo en las instalaciones contra incendios se diseñan de modo de asegurar el suministro
de agua de manera permanente. Cuentan con una bomba principal y otra de reserva, ambas bombas deben
cumplir con los requisitos de caudal y presión para el riesgo que están protegiendo, además tiene una bomba
comúnmente llamada "jockey", que es una bomba de bajo caudal destinada a mantener la presión del sistema
ante eventuales pérdidas o pequeños consumos para evitar el arranque de la bomba principal. En equipos de
baja potencia, las bombas principal y reserva suelen ser eléctricas, pero en instalaciones de mayor magnitud se
suelen instalar una bomba eléctrica, y otra accionada por un motor a combustión.
Es importante un correcto diseño del sistema de bombeo para asegurar el buen funcionamiento de
la instalación. Para esto el diseño se debe realizar en base a normas Iram ó normas
internacionalmente reconocidas.
Cañerías:
Los sistemas de cañerías son los encargados de llevar el agua desde la fuente de agua hasta los hidrantes,
rociadores o equipos de espuma para su aplicación. En la protección contra incendios se utilizan las cañerías de
hierro las que se montan en forma aérea, ó subterráneas, también pueden ser plásticas pero solo para montaje
Subterráneo. El sistema de cañerías se compone de los caños, accesorios, soportería, etc.
Las uniones de cañerías para instalaciones contra incendios pueden ser roscadas, soldadas ó por uniones ranuradas. El
diámetro de las cañerías tiene un factor influyente importante en el desempeño de la instalación ya que de este diámetro
dependerá la presión final con la que llegue el agua a la lanza de aplicación.
Dentro de la eficacia de la instalación cobra importancia el diseño de las cañerías, para esto es importantes la
realización del correcto calculo hidráulico de la misma para definir los diámetros en función de los caudales y
distancias que permitirá atacar el fuego con la seguridad necesaria.
Hidrantes:
Con el agua obtenida de los medios señalados anteriormente se alimentan los sistemas de hidrantes, también
denominados "bocas de incendios equipadas (BIE)", que son elementos de las instalaciones que permiten proyectar el
agua contra el fuego. Los hidrantes normalmente están constituidos por los siguientes elementos:
• Válvula de incendio (comúnmente llamada tipo teatro)
• Manguera (se utilizan las de hilado sintético, las de fibra textil la norma 3594, no la permite utilizar).
• Lanzas (estas pueden ser de chorro pleno, o de chorro niebla. Las de chorro niebla permiten elegir la
forma de descarga entre un chorro semi compacto ó una descarga en forma de niebla que se utiliza para
fines específicos de protección ó enfriamiento.
• Llaves de ajustes de uniones
Un hidrante esta completo cuando contiene todos sus elementos, la manguera esta correctamente enrollada, la
misma se encuentra conectada a la válvula tipo teatro, la lanza correctamente enroscada en la manga y además
dispone de dos llaves de ajuste de uniones para el montaje de las mangas, y tanto el gabinete como la puerta y
vidrio se encuentran en perfecto estado de mantenimiento.
El correcto enrollado de la manga se consigue cuando la misma se doble al medio y se enrolla desde la mitad
hacia las uniones, de manera tal que para desenrollarla se tira el rollo haciéndolo roda por el piso quedando
el operador en el gabinete con acceso a la válvula y con la lanza en su manos.
Dentro de los dos tipos más comunes de lanzas mencionadas (chorro pleno y niebla), la más apta es la de tipo
chorro niebla ya que la misma permite tener control sobre la descarga de agua manteniendo cerrada la misma ó
descargar en forma de chorro ó niebla. El hecho de poder tener cerrada la descarga de agua, permite acercarse al
incendio sin descargar agua, generando una operación más cómoda y segura.
El diseño de las instalaciones de hidrantes resulta de singular importancia para asegurar el caudal en cada
hidrante de manera de disponer del caudal y presión necesarios en función del riesgo que se protege.
En el país existe la Norma Iram 3597, de reciente actualización, que reúne los requisitos necesarios para una
instalación a base de hidrantes confiable.
También está la Norma Iram 3539, que reúne los requisitos de construcción de los gabinetes para mangueras
Esquema de un hidrante
Esquema de una instalación de hidrantes
Rociadores automáticos
Este tipo de instalaciones funcionan de manera automática, a diferencia de los hidrantes que necesitan un operador
para su funcionamiento. La descarga de agua se realiza desde la parte alta de los ambientes que protegen.
El accionamiento de los rociadores, que generan la descarga de agua, se produce por rotura de un fusible de vidrio ó
metálico cuando la temperatura alrededor del mismo llega a un valor predeterminado, como consecuencia del calor
generado por un incendio. Normalmente se abren varios rociadores para controlar o extinguir un incendio, y la
cantidad depende de varios factores como son, la magnitud del incendio, el tipo de combustible, el tipo de edificio,
etc.
La mayoría de los tipos de rociadores se diseñan para "controlar los incendios“, disminuyéndolos para que puedan
ser extinguidos por medios manuales, esto es lo que se llama "modo control", solo existe un tipo de rociadores que
se diseñan para extinguir y apagar los incendios.
Existen más de 200 tipos y medida de rociadores, cada uno aplicado a un diseño especifico, según los
requisitos de la Norma, y las especificaciones de los fabricantes.
Los rociadores automáticos son de aplicación en oficinas, hoteles, depósitos, depósitos de altura, etc, y en
otros países también se utilizan rociadores automáticos en aplicaciones residenciales.
También para el funcionamiento de la instalación de rociadores automáticos hace falta disponer de reservas de
agua, fuentes de agua, y cañerías, al igual que las instalaciones de hidrantes.
Para asegurar el funcionamiento de este tipo de instalaciones es necesario basar su diseño y construcción en
normas nacionales actualizadas o normas de calidad internacionalmente reconocidas.
La eficacia de las instalaciones de rociadores automáticos se garantiza únicamente si su diseño y
construcción se realizan en base a una norma determinada con reconocimiento internacional.
Actualmente en Iram, en el Comité de Instalaciones Fijas Contra Incendios, se está trabajando con la
actualización de la norma de rociadores automáticos mencionada.
Es de mucha utilización la Norma NFPA 13 que es la más difundida en nuestro mercado, y es la que se aplica
para el diseño y construcción de este tipo de instalaciones. Esta norma es adoptada por muchas empresas
privadas y Autoridades de Aplicación.
Es necesario decir que si bien los rociadores automáticos son instalaciones costosas, constituyen unos de los
mecanismos más difundidos en la protección contra incendios, para la protección de vidas y bienes.
Los rociadores automáticos son de instalación obligatoria, según el código de Edificación de la Ciudad de
Buenos Aires, en relación a la superficie y el tipo de riesgo que se quiere proteger, como ya se comento en el
apartado correspondiente a la normativa legal.
Instalaciones a base de espumas
Estas instalaciones corresponden al grupo de las instalaciones de agua, ya que este es elemento fundamental para
la formación de la espuma.
Para formar espuma es necesario disponer de un caudal de agua a una presión determinada. A este caudal de agua
se agrega un espumigeno o emulsor, que es una sustancia similar a un detergente con propiedades especificas para
soportar temperaturas. La mezcla del agua con el emulsor de denomina solución de agua con emulsor. Esta solución
incorpora aire produciéndose la expansión que es una característica de la espuma. Esta espuma es proyectada
sobre el combustible que se quema produciendo la extinción.
Normalmente las instalaciones de espuma necesitan para su funcionamiento los mismos elementos que las
instalaciones de hidrantes es decir reservas de agua, fuentes de suministros, cañerías etc. A estos componentes se
agregan los dosificadores de espumigeno, que son los elementos donde se incorpora el espumigeno en la
proporción correcta, los depósitos de espumigenos, y las lanzas generadoras de espuma, monitores o cámaras de
espuma, que son los elementos donde se incorpora el aire.
Las proporciones de espumigeno en el agua puede ser del
orden del 3%, y 6%, y las espumas pueden ser de baja,
media o alta expansión, y su elección depende del tipo de
riesgo, construcción, forma de aplicación etc.
Las instalaciones de espuma son muy utilizadas en la
industria petrolera, la industria química y de pinturas.
DOSIFICADOR
MONITOR
ASPIRACION DE
ESPUMA
DEPOSITO DE
ESPUMIGENO
INSTALACIONES A BASE DE AGENTES LIMPIOS
Se denominan así a las instalaciones que una vez producida la descarga del agente extintor no dejan ningún tipo de
residuo y no provocan ningún daño sobre los bienes que está protegiendo.
El principio de extinción se basa en la capacidad que tienen de combinar varias propiedades de extinción como ser el
enfriamiento, la sofocación (efectos físicos) y la acción química.
Existen dos tipos de instalaciones de agentes limpios:
• Las instalaciones donde puede descargase el agente extintor en ambientes
normalmente ocupados.
• Las instalaciones donde el agente extintor no puede descargarse en los lugares donde
puede existir personal en forma permanente.
Instalaciones donde puede descargase el agente extintor en ambientes normalmente ocupados
Este tipo de instalaciones están reguladas en la Norma NFPA 2001, que es la más difundida en nuestro País, también
existe la Norma ISO 14 520, de mayor difusión y utilización en Europa.
No hay norma Iram que regule las instalaciones de agentes extintores reemplazantes del halon 1301.
Existen dos grupos de agentes extintores de características diferentes:
• Los hidrocarburos Halogenados,( también llamados hydrofluorcarbono) conocidos
por sus nombres comerciales como: FM 200, NAF 227, NAF SIII, FE 13, etc. Y la
perfluorcetona, conocida comercialmente como NOVEK 1230
• Los gases inertes, conocidos comercialmente como Inergen, Argonite, etc.
Estas instalaciones normalmente se utilizan para extinguir por "inundación total", es decir, descargar todo el
agente extintor dentro del ambiente que se protege.
Los Hidrocarburos halogenados fundamentalmente, y la perfluorcetona, son sustancias químicas de
características similares al halon 1301, pero sin bromo en la molécula. Son sustancias que se encuentran en
estado liquido dentro del recipiente que las almacena, y normalmente presurizadas con nitrógeno. Al
descargarse en el ambiente a proteger se vaporizan produciendo un efecto de enfriamiento que combinado con
un efecto químico (el elemento que más contribuye a la extinción es el flúor en la molécula del agente extintor),
generan la extinción o inhiben el desarrollo de un incendio.
En este tipo de agentes es muy importante el diseño de la instalación, ya que hay dos parámetros que son
fundamentales para conseguir la eficacia en la extinción y la seguridad de las personas que ocupan el ambiente,
estos parámetros son la concentración del agente extintor y el tiempo de descarga.
El FM 200, NAF 227, pertenecen al mismo producto cuyo nombre genérico incorporando en la Norma NFPA
2001 es HFC 227 ea (La norma no menciona a los agentes extintores por su marca comercial, si no que lo hace
por el nombre genérico de los mismos). Estos agentes extintores son los más difundidos en nuestro mercado
local, y descargados en las condiciones establecidas en las Normas mencionadas, no producen ningún tipo de
perjuicio sobre la salud de las personas, salvo en algunos casos pueden producir, olores profundos, picazón de
garganta y ojos etc. Pero estas instalaciones siempre se descargan con un aviso previo y un retardo que
permiten disponer de suficiente tiempo para desalojar el lugar de trabajo.
El Novec 1230, como es de reciente desarrollo, no está totalmente probada su inocuidad sobre las personas.
El principio de extinción de estos agentes extintores se basa principalmente en una acción física, bajando la
temperatura por enfriamiento de las sustancias que se queman, y también por una acción química en la cual las
sustancias que forman parte de la molécula del agente extintor (fundamentalmente el fluor) produce una
reacción química que absorbe radicales libres de la llama contribuyendo a la extinción. Para generar la extinción
es necesario que el agente extintor se descargue a una concentración determinada que varía en función de los
distintos agentes extintores, y que está determinada en la Norma NFPA 2001
Es fundamental, y es un requisito de la mencionada Norma, que la descarga del agente extintor se realice en
un tiempo menor a los 10 segundos, esto es para obtener rápidamente la concentración de extinción, y evitar
que el agente extintor se descomponga con el calor de la llama, lo cual sería muy perjudicial por la formación
de ácidos que este efecto produce.
Estos sistemas trabajan a presiones de 25 bar utilizándose cilindros de almacenamiento con soldaduras, y a
presiones de 42 bar donde se utilizan cilindros sin soldaduras.
Los gases inertes son mezclas de gases del aire, como ser argón, dióxido de carbono nitrógeno, etc o
nitrógeno puro. Estos gases permanecen en estado gaseoso en forma permanente en los recipientes que lo
contienen a muy altas presiones.
Cuando se descargan producen una dilución del oxigeno del aires que impide la formación de la llama por
falta de oxigeno.
Los sistemas de gases inertes tienen el inconveniente que frente a los sistemas de agentes halogenados,
necesitan muchos más cilindros con la necesidad de mayor espacio y sobre todo mayor peso acumulado
sobre los pisos.
Como se trata de gases del aire, normalmente estos los agentes de gases inertes tienen mejores parámetros
medioambientales que el FM 200, NAF 227 , y Novec 1230.
Parametros medioambientales
No se puede dejar de hablar de agentes limpios sin mencionar los distintos parámetros medioambientales que
cada agente extintor de este tipo tiene. Estos parámetros que caracterizan a los distintos agentes son tres:
• ODP- Potencial de destrucción de la capa de ozono
• GWP-Potencial de calentamiento global
• VOC- Emisión de compuestos orgánicos volátil
Los agentes extintores reemplazantes del halon 1301, se eligen fundamentalmente por sus costos, sus
parámetros medioambientales, su disponibilidad en el mercado, etc.
El control de la carga de agente extintor puede realizarse por observación del manómetro
Instalaciones donde el agente extintor no puede descargarse en los lugares donde puede existir
personal en forma permanente.
Este tipo de instalaciones corresponden a un solo tipo de agente extintos que es el Dióxido de carbono,
comúnmente llamado CO2.
Este agente extintor se utiliza tanto para extintores manuales para aplicar localmente, como para instalaciones
fijas para descargar por inundación total, en ambientes donde no exista ocupación de personas.
El CO2 es un agente extintor que se almacena a alta presión y se encuentra liquido en equilibrio con su vapor
en el recipiente que lo contiene, normalmente a temperaturas de 25 C, la presión es de 75 bar
aproximadamente.
El principio de extinción del CO2, es la sofocación, es decir desplaza al aire eliminando el oxigeno que
mantiene la combustión.
El CO2 en instalaciones fijas descargado para extinguir por inundación total utiliza concentraciones muy altas
entre el 35% y el 55% dependiendo del tipo de riesgo, su utilización en ambientes normalmente ocupados se
hace prohibitivo dado que concentraciones por arriba del 10 % ya pueden matar por asfixia.
En estas instalaciones el control de carga se
realiza pesando el cilindros para verificar si
dispone de del agente extintor necesario. El
pesaje se puede hacer en forma automática
como muestra la foto, ó en forma manual
desarmando la batería y pesando cada uno de
los cilindros.
INSTALACIONES DE ACETATO DE POTASIO
Son instalaciones destinadas a proteger un riesgo muy específico que son las campanas de cocinas, freidoras
y chimeneas. Trabajan distribuyendo el agente extintor en forma local orientando la descarga del mismo a los
lugares que se quiere proteger.
El acetato de potasio que forma una solución con agua, se encuentra en un recipiente presurizado, el que
cuenta con una válvula de descarga conectada a las cañerías de distribución.
Estos equipos disponen de accionamiento automático y manual. El accionamiento automático normalmente
se consigue por medio de la instalación de fusibles de temperatura fija que al cortarse accionan la válvula de
descarga del equipo.
INSTALACIONES A BASE DE POLVOS QUIMICOS
Estas instalaciones prácticamente no existen debido al posible daño que pueden producir luego de su
utilización, solamente son aplicables en algunos casos muy específicos de la industria.
En función de lo establecido en la Disposición 415, cada instalación nueva, una vez finalizada la misma y
puesta en servicio, debe llevar un Certificado de Operatividad según el modelo siguiente:
MANTENIMIENTO DE LAS INSTALACIONES FIJAS CONTRA INCENDIOS
Cualquier instalación contra incendios por mejor que este diseñada y construida necesita tener un
mantenimiento que garantice su funcionamiento a lo largo del tiempo. Las instalaciones contra incendios
son de uso muy eventual, por ello se necesita conocer los problemas de funcionamiento que pueden tener,
ya que de descubrirlos en el momento de un incendio es demasiado tarde y se habrán gastado importantes
sumas de dinero en construir una instalación que en el momento de ser necesario falle.
Los mantenimientos de las instalaciones fijas contra incendios deben ser realizados por personal especializado,
en función de Normas especificas, las que disponen de rutinas y controles para cada tipo de instalación, debiendo
llevar los registros correspondientes que garanticen la realización de dichos controles con su rutina adecuada.
Otro aspecto importante a tener en cuenta en una instalación contra incendios es su correcta utilización cuando las
mismas son de accionamiento manual. Es importante que haya cursos de capacitación para el uso de los elementos
de extinción.
En las fábricas y las industrias suele haber brigadas de incendios formadas por el mismo personal que realizan prácticas
con los elementos de extinción que disponen.
Seria de mucha utilidad que los edificios de propiedad horizontal puedan organizarse, para que los encargados puedan
recibir capacitación y entrenamiento en el uso de los elementos de extinción.
Es insuficiente disponer de una instalación contra incendios que no se encuentre correctamente mantenida, y si
es de accionamiento manual, es conveniente que haya personal entrenado para su utilización.
Nuestro País no disponía de Normas que regulara el mantenimiento de las instalaciones fijas, hasta que se genero la
Norma Iram 3546, la que llevo varios de discusión y trabajo, utilizando como guía para su desarrollo la Norma NFPA 25,
para las rutinas de mantenimiento, pero se le dio un carácter de Norma de gestión, con algunas similitudes en los
requisitos de los sistemas de aseguramiento de calidad ISO 9000.
La Disposición 415, del GCABA, genero el marco legal para la construcción y el mantenimiento de las instalaciones
definiendo que las mismas deben ser construidas y mantenidas dentro del marco de las Normas Iram.
En función de lo establecido en la Disposición 415, cada instalación fija contra incendios, una vez realizado el
mantenimiento, según los requisitos de la Disposición, debe llevar el Certificado de Operatividad para mantenimiento,
según el modelo siguiente:
La Cámara Argentina de Seguridad
Agradece su participación
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