¿Quien habrá que te invoque
si antes no te conoce?
Qui ens ha ensenyat a pregar?
Quan, on i com hem aprés a creure en Déu, en
Jesucrist, a invocar a la Mare de Déu?
Qui ens ha ensenyat a distingir el bé del mal?
On hem aprés a viure com a cristians?
“Porque me acuerdo de la sinceridad de tu fe. Esa misma fe que
antes tuvieron tu abuela Loida y tu madre Eunice, y estoy
seguro de que tú también la tienes.” (2Tm 1, 5)
La familia se nos muestra como una comunidad de generaciones y
garante de un patrimonio de tradiciones.
Ningún hombre se ha dado el ser a sí mismo ni ha adquirido por sí solo
los conocimientos elementales para la vida. Todos hemos recibido de
otros la vida y las verdades básicas para la misma, y estamos llamados a
alcanzar la perfección en relación y comunión amorosa con los demás.
La familia, fundada en el matrimonio indisoluble entre un hombre y una
mujer, expresa esta dimensión relacional, filial y comunitaria, y es en el
ámbito donde el hombre puede nacer con dignidad, crecer y
desarrollarse de un modo integral.
Cuando un niño nace, a través de la relación con sus padres empieza a
formar parte de una tradición familiar, que tiene raíces aún más
antiguas. Con el don de la vida recibe todo un patrimonio de
experiencia. A este respecto, los padres tienen el derecho y el deber
inalienable de transmitirlo a los hijos: educarlos en el descubrimiento
de su identidad, iniciarlos en la vida social, en el ejercicio responsable
de su libertad moral y de su capacidad de amar a través de la
experiencia de ser amados y, sobre todo, en el encuentro con Dios.
Los hijos crecen y maduran humanamente en la medida en que acogen
con confianza ese patrimonio y esa educación que van asumiendo
progresivamente. De este modo son capaces de elaborar una síntesis
personal entre lo recibido y lo nuevo, y que cada uno y cada generación
está llamado a realizar.
En el origen de todo hombre y, por tanto, en toda paternidad y
maternidad humana está presente Dios Creador. Por eso los esposos
deben acoger al niño que les nace como hijo no sólo suyo, sino también
de Dios, que lo ama por sí mismo y lo llama a la filiación divina. Más
aún: toda generación, toda paternidad y maternidad, toda familia tiene
su principio en Dios, que es Padre, Hijo y Espíritu Santo.
(“Los caminos de la vida interior”. Itinerario espiritual del hombre; Benedicto XVI; Ed.: CHRONICA)
Jesús:
–Yo soy el camino, la verdad y la vida. Solamente por mí se
puede llegar al Padre. Si me conocéis, también conoceréis a
mi Padre; y desde ahora ya le conocéis y le estáis viendo.
Felipe le dijo entonces:
–Señor, déjanos ver al Padre y con eso nos basta.
Jesús le contestó:
–Felipe, ¿tanto tiempo hace que estoy con vosotros y todavía
no me conoces? El que me ve a mí ve al Padre: ¿por qué me
pides que os deje ver al Padre? ¿No crees que yo estoy en el
Padre y el Padre en mí? Las cosas que yo os digo no las digo
por mi propia cuenta. El Padre, que vive en mí, es el que hace
su propia obra. Creedme que yo estoy en el Padre y el Padre
en mí; si no, creed al menos por las propias obras. (Jn 14 6-11)
Redescobrim el gust d’alimentar-nos amb la paraula de Déu, transmesa
fidelment per l’Església, i amb el Pa de la vida, donat com a aliment a
tots els qui són els seus deixebles. (Cf. Porta fidei n.3)
Comprometem-nos en favor d’una nova evangelització a la llar per a
redescobrir l’alegria de creure i tornar a trobar l’entusiasme de
comunicar la fe. (Cf. Porta fidei n.7)
Comencemos trabajando en mejorar la propia vida: tomemos un
defecto del que nos hayamos dado cuenta en la vida profesional, alguna
cosa que veamos que debemos mejorar en la convivencia en nuestra
familia, respecto a los amigos, donde quiera que hayamos descubierto
un fallo. O allá donde hemos descubierto que hay una pasión
desordenada y queremos acabar con este desorden.
Empezemos decididamente con la intención honrada. Así toda nuestra
persona crecerá pues la vida del ser humano es una totalidad: si se
mejora en un punto, se despierta tota la conciencia y se refuerza
también la fuerza moral en otros puntos.
(Cf. La esencia del cristianismo. Romano Guardini; Ediciones Cristiandad. III ACEPTACION)
Moments de pregària familiar:
Resar junts al matí i a la nit.
Beneir taula.
Lectura de l’Evangeli.
Participació als sagraments:
― Missa dominical.
― Reconciliació.
LA DECLARACIÓ DELS CONTRAENTS,
En vigílies del meu matrimoni, DECLARO que conec suficientment,
accepto, i estimo En .............................. .............................................,
que VULL contreure lliurement i sense condició matrimoni cristià
amb ell, per tal d’establir una veritable comunitat de vida i amor
indissoluble, que em comprometo estimar-lo amb un amor fidel,
d’ajudar-lo en la seva promoció humana i cristiana i a confortar-lo
en tots els moments de la seva vida, i que ACCEPTO la missió
procreadora i educadora del nostre matrimoni. Espero aconseguirho amb l’ajut de Déu.
Quan? Què? On? Com?
En relació amb
Déu
Pregària
Personal
Familiar
Eucaristia
Dominical
Freqüent
Reconciliació
la família i societat
Amor
Servei
Disponibilitat
Moltes gràcies !
Dolors i Josep Maria
[email protected]
639.78.34.30
Descargar

Transmissió de la FE - Bisbat de Sant Feliu de Llobregat