En el mundo de hoy, el BIEN y el MAL caminan juntos.
¿Por qué Dios permite todo eso?
¿Por qué no interviene castigando a los pecadores?
La Liturgia nos habla de la PACIENCIA DE DIOS y nos invita
a convivir con todos con paciencia y prudencia.
La 1ª Lectura presenta un Dios indulgente y misericordioso
para con los hombres, aunque obren el mal.
La conquista de la tierra prometida se realizó tras años de guerras.
Dios podría haber evitado el sufrimiento, eliminando esos pueblos.
Él no tenía prisa en castigarlos.
Ama todas a las personas que creó, aunque practiquen el mal.
* A veces juzgamos ciertos males como "castigos de Dios".
Dios es tolerante y justo, en quien la bondad y la misericordia
se sobreponen a la voluntad de castigar.
Y nos convida a adoptar la misma actitud.
La 2ª Lectura subraya la Bondad y Misericordia de Dios,
afirmando que el Espíritu Santo "viene en auxilio de nuestra
flaqueza", guiándonos en el camino para la vida plena. (Rm 8,26-27)
El Evangelio destaca la Paciencia de Dios. (Mt 13,24-43)
La presencia del “Reino” en el mundo es irreversible y
en él todos (buenos y malos) pueden crecer y madurar.
Al regresar de la Misión, se nota la impaciencia de los Apóstoles
para con aquellos que no los acogieron:
“¿Quieres que mandemos que baje fuego del cielo para destruirlos?"
- Jesús critica la prisa
de los Apóstoles
con TRES PARÁBOLAS:
El trigo y la cizaña,
el grano de mostaza
y el fermento en la masa...
+ La 1ª Parábola
(del trigo y la cizaña)
revela DOS ACTITUDES:
- La Impaciencia
de los hombres:
"Señor, ¿quieres que
arranquemos la cizaña?"
- La Paciencia de Dios:
" Dejad que crezcan
juntos hasta la cosecha..."
Dios no quiere la
destrucción del pecador
y la segregación de los
malos.
"Dios es misericordioso
y paciente, lento para la ira
y rico en misericordia"
(S 85)
En la construcción del
Reino, es preciso tener
paciencia y esperar la hora
cierta para a separación
final en la cosecha.
* La "paciencia de Dios"
con la cizaña nos invita
a rechazar las actitudes
de rigidez, intolerancia,
incomprensión, venganza,
y a contemplar a los
hermanos con los ojos
benevolentes,
comprensivos y
pacientes de Dios.
La cizaña y el Trigo están en todas partes:
También en nuestras comunidades Cristianas,
vemos presente tanta cizaña de desunión, de envidia, de chismes...
Y ¿cuál es nuestra primera actitud? ¿Arrancar la cizaña?
"Muchas veces, nuestra historia se convirtió en arrancadores de cizaña
cuanto debiera haber sido de perdón, de misericordia y de amor."
- Nos olvidamos que el mal y el bien se mezclan en el mundo,
en la vida y en el corazón...
- Olvidamos que el Reino de Dios es un mundo de trigo y de cizaña,
de guerra y de paz, de gozo e inquietud...
- Olvidamos que
la cizaña de hoy
podrá convertirse
mañana en trigo para
Dios...
- Olvidamos que aun
dentro de cada uno
de nosotros hay trigo
y cizaña.
- Y Cristo también
hoy está repitiendo:
"Dejad crecer juntos,
hasta la siega".
El Reino de Dios
es una realidad
irreversible,
que está
en un proceso
de crecimiento
en el mundo.
+ ¿Qué dice esta Parábola...
- Para los LÍDERES de la comunidad, que quieren
una comunidad perfecta de la noche a la mañana?
- Para algunos PADRES, que quieren a los hijos ya
cambiados en un abrir y cerrar de ojos?
- Para los ANIMADORES de movimientos o pastorales,
que quieren ver a todo mundo actuando como ellos?
Es importante saber convivir, en medio de los conflictos...
Y mientras tanto ¿quedar
pasivamente de brazo
cruzados?
No, las otras dos parábolas
complementan el mensaje:
+ Debemos ser
la SEMILLA DE MOSTAZA,
pequeña, insignificante,
pero que crece hasta que
aniden los pájaros en sus
ramas.
+ Debemos ser
la LEVADURA que fermenta
toda la masa de harina, el
mundo en que vivimos...
Así estaremos
transformando
la CIZAÑA en TRIGO
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