de CHARLES BAUDELAIRE
Toi, cet oiseau blanc prisonnier du ciel
Dans sa grande cage étoilée
Moi, de temps en temps, je me sens pareil
A cet éternel exilé
Lui, qui ne sait pas replier ses ailes
Moi, qui ne sais pas m’arrêter ( Joe DASSIN )
LOS ALBATROS PUEDEN LLEGAR A MEDIR 3´5 METROS DE ALA A ALA
Viven en los océanos al sur del Trópico de Capricornio y en el Pacífico…
Son voladores excepcionales y utilizan los vientos para recorrer grandes distancias sin esfuerzos.
En 2004, un estudio biológico demostró que uno de ellos recorrió 22.545 kilómetros en sólo 46 días
sin descansar una sola vez.
La saison de reproduction est très longue et il peut s'écouler près d'un an entre la ponte de l'unique
œuf et l'émancipation du jeune.
EL ALBATROS
Es el ave más grande de las voladoras
.
SU HÁBITAT
El océano Antártico y el Pacífico Norte.
En invierno recorren larguísimas distancias
buscando lugares más cálidos
SU ALIMENTACIÓN
Se alimenta de calamares, peces y krill o capturando peces buceando o
sobre el agua.
SU REPRODUCCIÓN
Viven en colonias y la mayoría hace el nido en islas oceánicas, lejanas, a
menudo compartiéndolas con otras especies.
A los 5 años ya es adulto y
pasará otros 5 buscando su
pareja, con la que se unirá
para toda la vida, es decir,
son monógamos .
EL LENGUAJE DE LOS ALBATROS
Su lenguaje es un baile de apareamiento en el que los albatros más
jóvenes aprenden de los más viejos . Ponen mucho interés en el baile
para asegurarse que encuentran la pareja perfecta, que es para toda la
vida
Cuando el joven albatros vuelve a la colonia por primera vez, baila con
muchos compañeros, pero cada año baila con menos. Cuando el
albatros encuentra a su pareja, ambos ensayan el baile común antes del
apareamiento.
¡ ELLA SERÁ SU PAREJA PARA TODA SU VIDA!
Frecuentemente, para divertirse, los tripulantes
Capturan albatros, enormes pájaros de los mares,
Que siguen, indolentes compañeros de viaje,
Al navío deslizándose sobre los abismos amargos.
( 1º estrofa: Aparecen ya dos elementos que son, por un lado, la gente marinera, y por el otro, el
albatros. La gente marinera, después de estar mucho tiempo, muchos días, muchos meses en el mar, se
aburre, y para matar el aburrimiento capturan a los albatros por divertirse. Presenta a la gente marinera
y a los albatros. Los pájaros no agreden ni motivan a los marineros a que los atrapen, sino que los
acompañan simplemente. El albatros simboliza al poeta romántico, la gente marinera simboliza a la
sociedad. Baudelaire simboliza en un pájaro al poeta romántico porque el pájaro le gusta expresarse
libremente, vive en el aire, en un mundo aparte, es observador, acompaña la sociedad, la ve desde su
altura, desde su mundo, desde su óptica, y el poeta romántico también.
El hombre está formado por dos esencias, por un lado el espíritu, y por el otro lo material. Desde su
mundo, sus fantasías y su imaginación, el poeta romántico representa la parte espiritual del hombre. La
sociedad rechaza, discrimina, critica al poeta porque no entiende, no se identifica con ese lado espiritual
del poeta, lo material pasa a ser lo primordial para la sociedad. El poeta, así como el pájaro, observa desde
su altura el transcurrir del tiempo, la sociedad, su modo de vida, sus cambios, que no son los suyos. El
poeta se vuelve un compañero de viaje, así como el albatros, pero no se mezcla con la sociedad. Forma
parte, vive en la sociedad pero no comparte con ella sus propios valores, la sociedad valora lo material y el
poeta lo espiritual. El poeta ve a la vida como un amargo abismo porque no sabe dónde va a llegar, donde
va desembocar, en que va terminar nuestra vida y el hombre está preocupado por saber que va suceder.
Esa es la forma que el poeta ve a la sociedad desde su altura )
Apenas los han depositado sobre la cubierta,
Esos reyes del azur, torpes y temidos,
Dejan lastimosamente sus grandes alas blancas
Como remos arrastrar a sus costados.
( 2º estrofa: Los pájaros que, en el cielo, en el aire eran grandes, fuertes,
hermosos, se vuelven vergonzosos y torpes al ser sacados de su mundo. Esas
grandes alas blancas que le servía para mantenerse en vuelo, en la tierra no le
sirve para nada, al contrario, estorban. El pájaro se siente, a pesar de grande,
insignificante, torpe, no sabe lo que hacer. Todo lo hacen los marineros por
maldad, por divertirse, por matar el tiempo. Cuando la sociedad logra sacarlo
de su mundo, el poeta se siente que no es su mundo, no comparte los mismos
valores, está totalmente fuera de su contexto, toda su poesía, su imaginación
de nada le sirve en el mundo materialista, lo mismo sucede con el pájaro. Las
grandes alas blancas simbolizan la libertad, la paz.)
Ese viajero alado, ¡cuán torpe y flojo es!
Él, no ha mucho tan bello, ¡qué cómico y feo!
¡Uno tortura su pico con una pipa,
El otro remeda, cojeando, del inválido el vuelo!
( 3º estrofa: Utiliza una metáfora para referirse al albatros, “alado
viajero”. Esa imagen miserable del pájaro se contrapone con la otra
que era el rey. El pájaro y el poeta se sienten torpes y débiles para
luchar contra toda la sociedad. Se exponen a la crítica y a la burla, se
vuelven algo feo, cómico, ridículo para la sociedad. Por maldad
queman el pico del pájaro con una pipa, y para él significa no poder
alimentarse. La sociedad intenta hacer callar al poeta, evitar que
exprese libremente lo que siente. El pájaro se transforma en un
enfermo para la sociedad, que hay que eliminar porque la sociedad
quiere rechazar ese lado espiritual, solo lo material le sirve.)
El Poeta se asemeja al príncipe de las nubes
Que frecuenta la tempestad y se ríe del arquero;
Exiliado sobre el suelo en medio de la grita,
Sus alas de gigante le impiden marchar.
( 4º estrofa: El poeta explica todo el simbolismo, que es lo que él pretendía, que es lo
que él quería. Hay una comparación y una metáfora, por un lado, la comparación
del poeta con el rey de las nubes, con el pájaro, y por el otro, la metáfora del pájaro,
porque lo identifica con el rey de las nubes, es soberano, es el que gobierna, es el
que se siente superior en su mundo. Utiliza una personificación cuando dice “ríe del
arquero”. Cuando está en su mundo, el pájaro es superior y puede darse el gusto de
reír, de burlarse, porque se siente superior, porque es superior, lo mismo sucede con
el poeta. No es solo el conflicto de la sociedad con el poeta, es el poeta con la
sociedad también, la sociedad critica, desprecia, discrimina al poeta, pero el poeta
también, cuando está en su mundo él también desprecia a la sociedad, se burla
porque la ve materialista. Cuando el pájaro es obligado a salir de su mundo se siente
exiliado, perdido, lo mismo sucede con el poeta. Su poesía, su inspiración, sus
sentimientos, sus emociones, en el mundo materialista no le sirven de nada, le
molesta, así como molesta las alas al pájaro en la cubierta, lo hacen blanco fácil de
la burla y de la crítica de los demás. )
-EL POEMA está estructurado por 4 cuartetos, de 14 sílabas, versos alejandrinos de
arte mayor y predomina la rima consonante.
-El título es emblemático y simbólico al mismo tiempo, emblemático porque ya
sugiere algo de que se va hablar, va hablar del albatros (grande ave marina), y es
simbólico porque va simbolizar algo del albatros. Este poema es uno de los más
célebres, es el que más representa a Baudelaire. El poeta va a querer representar
en el albatros al poeta romántico enfrentado con la sociedad.
Conclusión:
- El poeta, a través de la simbología, intentó comparar el poeta con el albatros,
basándose en la libertad, en la fuerza, en la energía que tienen ambos para
intentar permanecer en su mundo, no mezclarse, no descender al mundo
materialista. La otra comparación es el cielo y la poesía, el cielo para el pájaro es su
habitat, la poesía para el poeta es su mundo; y al mismo tiempo en la debilidad y
en la miseria que sienten ambos cuando son obligados a convivir en sociedad,
cuando son obligados a salir de su mundo. Trata, desde el primer momento, el
tema del tedio, la monotonía y la vulgaridad, como en la sociedad, donde los
hombres pueden llegar a practicar la maldad por aburrimiento.
“EL ALBATROS” DE BAUDELAIRE
Por distraerse, a veces, suelen los marineros
dar caza a los albatros, grandes aves del mar
que siguen, indolentes compañeros de viaje,
Al navío surcando los amargos abismo.
Apenas los arrojan sobre las tablas húmeda
estos reyes celestes, torpes y avergonzado
dejan penosamente arrastrando las alas,
sus grandes alas blancas semejantes a remos.
El albatros = poeta romántico: Libre y
Espiritual
Poeta  Sociedad  Espíritu vs. Materia
Los marineros = sociedad burguesa
Hombre ve la vida como abismo interminable
Sinestesia: amargos abismos
Poeta fuera de su mundo  valores mundo
material
Antítesis: reyes – torpes – Sociedad lo saca de
su mundo
Grandes alas blancas :símbolo de inspiración
poética
.
Alas: símbolo de Espiritualidad, Paz y
Libertad.
Este alado viajero, ¡qué inútil y qué débil!
Él, otrora tan bello, ¡qué feo y qué grotesco!
¡Éste quema su pico, sádico, con la pipa,
Aquél, mima cojeando al planeador inválido!
El Poeta es igual a este señor del nublo,
Que habita la tormenta y ríe del arquero.
Exiliado en la tierra, sufriendo el griterío,
Sus alas de gigante le impiden caminar
Metáfora: “alado viajero
Poeta y ave se sienten torpes y débiles
La sociedad intenta callar al poeta
Comparación = poeta con el rey de
las nubes
Metáfora: “rey de las nubes” : el
albatros
Tormenta: lucha interior
Personificación: ríe ; Arquero: símbolo
de muerte
Sociedad humilla al poeta, en mundo
extraño
El poeta es blanco fácil de las burlas y
las críticas
La sociedad no comprende su poesía lo
que le impide avanzar en este mundo.
Por divertirse a veces suelen los marineros
cazar a los albatros, aves de envergadura,
que siguen, en su rumbo indolentes viajeros,
al barco que se mece sobre la amarga hondura.
Apenas son echados en la cubierta ardiente,
esos reyes del cielo, torpes y avergonzados,
sus grandes alas blancas abaten tristemente
como remos que arrastran a sus cuerpos pegados.
¡Este viajero alado, oh qué inseguro y chico!
¡Hace poco tan bello, qué débil y grotesco!
¡Uno con una pipa le ha chamuscado el pico,
imita otro su vuelo con renqueo burlesco!
El Poeta es semejante al príncipe del cielo
que puede huir las flechas y el rayo frecuentar;
entre mofas y risas exiliado en el suelo,
sus alas de gigante le impiden caminar.
Versión de Ignacio Caparrós (Ed. Alhulia. Colección "Crisálida", nº 20. Granada, 2001)
OTRO COMENTARIO:
Se compara al albatros con el poeta, mientras que los marineros son la gente, y el
navío es el mundo, la vida.
El tema es la concepción del poeta romántico, distinto, rechazado, maltratado,
pero viviendo en un mundo superior según Baudelaire . Y es una alegoría porque
hay un conjunto de símbolos que representan una realidad distinta. Da de forma
clara una expresión de algo difícil. Se cree que el autor vio esta escena en su
viaje en barco hacia el oriente.
El Albatros está ubicado en la primera parte de la obra: “Spleen e ideal” que trata
de la lucha entre el ‘Tedio y el Ideal’, en la que gana el Tedio. Este poema consta
de dos partes: las primeras tres estrofas constituyen la primera parte en la que se
refiere al Albatros y la segunda se aclara la alegoría y se refiere al poeta.
El poeta se compara con el albatros el cual sobrevuela el mundo, acompañando
el viaje de la humanidad pero desde la altura, un ideal que es imposible de
alcanzar para los hombres. Ese ser está dominado por la soledad. “El navío surca
amargos abismos”, la sociedad surca los males, “amargos abismos” es una
sinestesia.
En el segundo verso los marineros “atrapan a los albatros”, lo hacen para
divertirse, recurren a la violencia para pasar el tiempo. En contacto con el hombre
se rinden, abandonan sus alas. El poeta cuando se integra al mundo de los
hombres abandona sus cualidades poéticas porque no le sirven. En el momento
de ser capturados ya se sienten vergonzosos.
“Reyes del azur” es una metáfora de superioridad. El verbo está elidido y está
sustituido por una coma. Hay una antítesis: rey (poder) con torpe (bajeza,
humillación, falta de poder). Estos reyes en el cielo son torpes en la tierra.
Aparecen las alas “grandes alas blancas” que representan la inspiración poética.
La palabra alas es símbolo de espiritualidad, imaginación.
La forma y condición de las alas expone la calidad de las fuerzas espirituales
simbolizadas. El tamaño de las alas nos señala que la inspiración es inmensa. Son
blancas porque son puras. Pero eso tan hermoso se transforma en remos que le
impiden moverse. Tanto las alas como los remos son instrumentos para moverse
pero ninguno está en el lugar adecuado para cumplir la función de movimiento.
Las alas no están en el cielo y los remos no están en el agua. En el mundo esa
inspiración molesta.
En el primer verso de la tercera estrofa aparece entre signos de exclamación para
su destaque: “¡Qué torpe y débil es el alado viajero!”. Esta estrofa se diferencia de
las dos anteriores porque ahora se habla singularmente de un albatros solo. Lo
hace más cercano, más solitario, más terrible. El dolor de uno es peor que el dolor
de muchos, se destaca la soledad.
Es débil porque se lo ha sacado de su medio. Hay una oposición entre el pasado y
el presente. Antes era hermoso y ahora que esta en el navío, en la sociedad es
cómico y feo, objeto de burla. Se nos muestra una imagen derrotada de este ser. El
ocio de los hombres tripulantes se transforma en maldad. Los marineros son
enemigos del albatros y los hombres son enemigos del poeta. Hay tanta
humillación física como sicológica.
En la cuarta estrofa se explica la alegoría, se establecen las correspondencias,
muestra el aspecto de superioridad. “Rey de las nubes” es una metáfora que se
relaciona con la de reyes del azur. “habita en la tormenta y ríe del arquero”, el
arquero es símbolo de muerte. La tormenta es una lucha interior. El poeta lucha
espiritualmente para tratar de entender al hombre.
Exiliado es desterrado del lugar donde vive, no es su mundo. El poeta es
abucheado porque es incomprendido. Esas alas esa inspiración que son de gigante
la impiden caminar. La sociedad no comprende su poesía lo que le impide avanzar
en este mundo.
L’ albatros
Souvent, pour s’amuser, les hommes d’équipage
Prennent des albatros, vastes oiseaux des mers,
Qui suivent, indolents compagnons de voyage,
Le navire glissant sur les gouffres amers.
A peine les ont-ils déposés sur les planches,
Que ces rois de l’azur, maladroits et honteux,
Laissent piteusement leurs grandes ailes blanches
Comme des avirons traîner à côté d’eux.
Ce voyageur ailé, comme il est gauche et veule!
Lui, naguère si beau, qu’il est comique et laid!
L’un agace son bec avec un brûle-gueule,
L’autre mime, en boitant, l’infirme qui volait!
Le Poète est semblable au prince des nuées
Qui hante la tempête et se rit de l’archer;
Exilé sur le sol au milieu des huées,
Ses ailes de géant l’empêchent de marcher.
OTRO COMENTARIO:
«El albatros» es el poema más célebre y seguramente el más traducido de Las
flores del mal. En él Baudelaire reflexiona acerca de la figura del poeta,
comparándole con el albatros, un pájaro majestuoso que vuela por el cielo
mostrando todo su esplendor, pero que una vez en la tierra, capturado por los
marineros, se vuelve ridículo y torpe. El poeta es, también, un ser inadaptado,
atrapado en un mundo al que no pertenece. Cuando escribe, despliega sus
grandes alas, pero en la vida común parece inútil y aturdido. Siente el dolor de
quien se sabe irremediablemente apartado del maravilloso destino para el
que había nacido.
«El albatros» no es un soneto, sino un poema formado por cuatro cuartetos
con rimas cruzadas (lo que en métrica española llamamos serventesios). El
esquema métrico de «El albatros» es el siguiente: 12a, 12B, 12a, 12B – 12c,
12D, 12c, 12D – 12e, 12F, 12e, 12F – 12g, 12H, 12g, 12H. Las rimas masculinas
y femeninas alternan perfectamente, como manda la tradición francesa.
En mi traducción he intentado reproducir una distribución lo más parecida
posible: son cuatro serventesios en alejandrinos castellanos. Todas las rimas
son llanas, excepto los versos catorce y dieciséis, que riman en -á.
El primer verso del poema, de una perfección absoluta, fragmentado
por dos comas que lo dividen en tres partes de longitud creciente:
«Souvent, pour s’amuser, les hommes d’équipage», plantea un primer
problema al traductor. Es muy difícil conservar este ritmo ascendente
en un alejandrino castellano, y la opción final pasa por una
reestructuración del orden de los elementos del verso.
El verbo «soler» me pareció de gran utilidad en esta construcción: no
existe en francés, y se refiere a una acción realizada con frecuencia:
«Por divertirse suelen algunos marineros». He intentado mantener el
suspense que crea Baudelaire en torno a la acción realizada, situando
dos complementos circunstanciales antes de desvelar el verbo, en el
segundo verso. «Prennent» se traduce literalmente por «cogen», pero
en este caso preferí sustituirlo por «cazan», dado que en el original se
entiende perfectamente que se trata de una captura, idea no tan clara
con el verbo español coger.
El último verso de este primer serventesio («Le navire glissant sur les gouffres
amers») también admite variantes. La rima exige realizar un hipérbaton, si no se
quiere repetir exactamente la misma palabra que en el segundo verso, cayendo
en una rima idéntica que no se encuentra en el original. Mi traducción: «Hasta
amargos abismos el rastro de las naves», sacrifica la idea del deslizamiento, que
me pareció inherente a la navegación, e introduce la preposición «hasta», que
da idea de movimiento, de traslado. Así, el verso finaliza con «naves», que rima
en asonante con «mares».
El concepto de «azur», que aparece en el sexto verso, es esencial en la poesía
de Baudelaire y en todo el movimiento simbolista. El «azur» es, en francés, el
color azul del cielo; no se utiliza para designar ningún otro objeto azul. Los
simbolistas utilizaban este término como metáfora de la aspiración y el genio
que abrumaban al poeta, que le impedían ser feliz en la tierra. En el poema
titulado «L’Azur», de Mallarmé, que expresa un conflicto similar al de «El
albatros», el poeta intenta escapar, maldiciéndola, de esa fuerza que le impulsa
a ansiar el vuelo y le persigue sin remedio. Sueña con ser un hombre más, con
formar parte del rebaño; afirma que el cielo ha muerto, desea descansar de las
ideas. Pero el «azur», que todo lo invade, le obsesiona y le arroja a la desdicha:
En vain! L’Azur triomphe, et je l’entends qui chante
Dans les cloches. Mon âme, il se fait voix pour plus
Nous faire peur avec sa victoire méchante.
Et du métal vivant sort en bleus angélus!
Il roule par la brume, ancien et traverse
Ta native agonie ainsi qu’un glaive sûr;
Où fuir dans la révolte inutile et perverse?
Je suis hanté. L’Azur! L’Azur! L’Azur! L’Azur!
Los albatros son los reyes del «azur». Habitan ese lugar que persigue al
poeta, angustiándole con la nostalgia del espacio al que pertenece,
donde sería libre y ya nunca podrá morar. A la hora de traducir este
concepto, cuyo equivalente castellano sea, quizá, el color celeste, se
plantea un problema que admite al menos tres soluciones diferentes:
azul, cielo y éter. Azul tiene la ventaja de que la intensidad del color no
se pierde, pero el inconveniente de que no remite instintivamente, para
el lector español, al cielo. Es el término elegido por Juan Ramón Jiménez
para referirse a este concepto en un poema claramente inspirado en
Mallarmé y su «azur»:
He abierto mi balcón y me he encontrado azul
La tarde y el jardín… ¡Qué azul, Dios mío, es éste?
Parece una penumbra velada por un tul
Que todo lo hace sueño con su vagar celeste.
Sin embargo, en el caso de «El albatros», me pareció que la expresión
«los reyes del azul» no conseguía transmitir la idea presente en el
original, y decidí facilitar la labor del lector escribiendo «los príncipes
del cielo» (exigencias métricas me obligaron a sustituir, en el verso
catorce, «prince des nuages» por «rey de las nubes», por lo que decidí
respetar los dos conceptos, rey y príncipe, sin repetir ninguno, sólo que
invirtiendo su orden. Su significado, en este caso, me pareció
intercambiable). El cielo tiene las connotaciones de vida alejada de la
tierra, libre, etérea y divina, con las que juega Baudelaire. El rey del cielo
está exiliado en la tierra: en un medio más vulgar, pero que no es el
suyo, donde nadie entiende su naturaleza excelsa.
EL ALBATROS
CHARLES BAUDELAIRE
“LAS FLORES DEL MAL”
- FIN -
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Análisis del poema EL ALBATROS