Fergie conoció a un vaquero
extraño
Había una mujer. Ella se llamaba
Fergie. Ella vivía en un pueblo
pequeño que se llamaba Smallville.
Smallville era un pueblo viejo.
Hace cien años Abraham Lincoln
vivía en el pueblo. Smallville era
del mismo tamaño que East
Canton.
Hace dos semanas Fergie fue a Dallas.
Ella fue en un avión. Había un
problema. Fergie perdió la maleta en
el avión. La maleta era vieja. Hace
cincuenta años, la abuela de Fergie
compró la maleta en una tienda de
maletas. Y la maleta era muy
importante. En la maleta, había
comida ropa y libros.
Fergie llegó a Dallas sin la maleta.
Dallas era extraño. No era del mismo
tamaño de East Canton. Dallas no era
un pueblo pequeño; era una ciudad
grande. En Dallas, Fergie conoció a
un vaquero. El vaquero era viejo,
sucio, extraño y cariñoso. Él le dio un
abrazo a Fergie. Ella estaba un poco
incómoda.
El vaquero dijo – Hola y bienvenido a nuestro
pueblo.
Fergie dijo – Hola hombre extraño. ¿Dónde
están tus pantalones?
El vaquero dijo – No me importa. ¿Dónde está
tu maleta?
Fergie dijo – Yo no sé. Yo perdí la maleta en el
avión.
El vaquero dijo – Vamos a mi casa. Yo tengo
otras maletas para ti.
Ellos fueron a Bob Evans. El vaquero dijo,
“Bienvenido a mi casa”. Fergie dijo, “No es tu
casa; es un restaurante.” Ellos fueron a la iglesia.
El vaquero dijo, “Bienvenido a mi casa”. Fergie
dijo, “No es tu casa; es una iglesia.” Fergie
estaba incómoda. Ella sabía que el vaquero era
extraño y no tenía casa. Ella dijo, “adios” y trató
de correr. El vaquero extraño la agarró. Fergie
luchó con el vaquero, pero ella no era del mismo
tamaño. Él era grande y ella era pequeña. Él
ganó y ella perdió. El vaquero extraño comió a
Fergie.
Descargar

Fergie conoció a un vaquero extraño