LA MAGIA DE UNA
GOTITA DE AGUA
AGUA
En un pueblo de una pequeña isla, vivía una niña llamada
Carolina, la cual era muy aventurera y siempre le gustaba
resolver todas sus dudas con sus propios ojos. Un día empezó a
caminar y tras una montaña descubrió un barranco por donde
corría gran cantidad de agua, tal fue la sorpresa que decidió
probarla y se dio cuenta de que el agua que llevaba, era dulce.
Siempre había escuchado a la gente del pueblo hablar de él,
pero fue ese día, que marchó en busca de aventuras, cuando lo
vio por primera vez.
Llegó el verano y Carolina y su
familia se fueron de vacaciones
a un pueblito costero en el que
había unas playas maravillosas.
Un día, cuando estaba dándose
un baño en la orilla del mar,
recordó el agua del barranco y
pensó que posiblemente se
podría tatar de la misma, así
que decidió probarla, pero su
sabor no era dulce, esta vez era
salado.
Pasaron los días y los meses y a Carolina se le ocurrió volver al
barranco para enseñárselo a su amiga Lucía, pero la sorpresa
fue que al llegar, el barranco estaba completamente vacío.
Ambas, se fueron muy tristes, pues tenían unas ganas tremendas
de contemplar aquel bonito paisaje con el agua corriendo.
Carolina que era muy curiosa solo pensaba en averiguar porque
el barranco ya no tenía ni una gota de agua.
La pequeña Carolina pensó y pensó y recordó que el agua podía
evaporarse. Fue entonces, cuando cayó en la cuenta que quizás
el agua del barranco había desaparecido en forma de vapor,
convirtiéndose así en nube.
Cuándo terminó el
verano y regresaron a su
pueblo, decidió ir a
visitar el barranco junto
a su amiga para
comprobar si esta vez
tenía agua o no. Que bien
lo pasaron, pues cuando
iban de camino comenzó
a llover.
Por fin entendieron porque el barranco había estado un tiempo
vacío, éste, necesitaba de la lluvia para poder llenarse.
Así fue como entendieron que el agua se evapora para llegar a
las nubes, las cuales están formadas por gotitas de agua líquida
que aparecen al enfriarse el vapor en el aire. Cuándo las gotitas
se hacen muy grandes y no se mantienen en la nube caen en
forma de lluvia.
Ambas, se fueron muy contentas pues habían descubierto su
gran duda. Tras su regreso a casa, ya se había hecho de noche,
así que Carolina cenó y se acostó a dormir muy feliz.
La pequeña soñó que hablaba con una gotita de agua que le
contaba que la había observado tanto en el barranco, como en la
orilla de la playa, pues se había evaporado del barranco para
caer en forma de lluvia y llegar hasta los mares.
¿Tendría la gotita de agua razón?
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AGUA.