Marcelina Chojnacka
¿Cinco meses
en Barcelona?
¡Claro que sí!
Tuve la opurtunidad de
vivir y estudiar en
Barcelona un semestre.
Tengo que decir que ir allí
fue la mejor decisión de mi
vida. Ahora tengo unas
memorias maravillosas y
una aventura fantástica en
mi equipaje de
experiencias.
¿Cómo fue el comienzo?
Todo empezó el último día de
agosto – mi llegada a Barcelona.
Llegué sola, teniendo mucho
miedo de todo – sobre todo de
ladrones y situaciones en que no
podría usar mi lengua materna.
Claro que los principios siempre
son difíciles. Y eso también fue el
caso, cuando no conocía a nadie y
no pude dormir de calor y estrés.
Pero pronto ocurrieron mejores
cosas…
¡No necesitas mucho tiempo para
enamorarse de Barcelona!
Solo pocos días después sentí que
realmente vivía allí. Comencé el
semestre en la Universitat Politécnica
de Catalunya. De repente mucha
gente interesante apareció en mi
vida. Con ellos todo cambió para mí
– la ciudad abrió la puerta detrás de
que encontré su alma: arquitectura
encantadora, comida muy buena,
gente simpre sonriente, la vida del
descanso durante los días y de la
fiesta durante las noches.
Turistas aquí y allí…
Claro, me gustaba descubrir los lugares turísticos – obras de Gaudí, Las
Ramblas, Barri Gotic, los museos, la playa y la cosa obligatoria: una
macedonia de frutas de La Boquería.
Todo eso es maravilloso y me encantó pero…
…pero ninguna turista aquí!
…os recomiendo buscar unos lugares no tan populares ;)
Mis favoritos son:
 Bunkers – el mejor mirador en el Parc Güell, un lugar perfecto para tomar algo
por la noche
 Labirint d’Horta
La vida social en Barcelona es un
aspecto del que echo de menos
muchísimo.
Unos restaurantes pequeños en
todas partes, llenos de gente
(especialmente por la noche y
durante la siesta) con tapas
deliciosas y un buen vino barato,
bares con música latina, muestras
de flamenco y cursos de salsa y
bachata…
Y sobre todo – ¡mucha
espontaneidad en la gente! No
hablo solo de los españoles. Es que
cada persona allí (claro que los
estudiantes internacionales lo más)
tiene esta alegría de vida y se puede
sentirlo, ¡de verdad!
Y la cultura… ¡catalana naturalmente!
Cuando vivía allí, los habitantes de Barcelona tuvieron un referéndum
en el que elegían si Cataluña podía ser un país independiente. Como
los catalanes son muy determinados de alcanzar esta meta el resultado
fue 80,7% por la independencia. Pero… según el gobierno español la
votación no fue compatible con la Ley. Los catalanes todavía están
esperando su libertad.
Durante el festival La
Mercé (en septiembre)
en las calles había
muchos símbolos que
recordaban la
votación. A la
izquierda – los
castelleros y la
bandera catalana.
¿Adónde viajé?
No tenía mucho tiempo para viajar pero dos destinos os puedo
recomendar porque no están lejos de Barcelona.
 Andorra – el único país en que la lengua oficial es catalán, situado entre
los Pirineos. En invierno es muy buen sitio para los esquiadores.
 Girona – la ciudad catalana, ideal para un día de excursión.
La aventura termina…
Cinco meses no eran suficientes para disfrutar
de Barcelona y sus alrededores. Especialmente
cuando tenía que estudiar también…
La universidad la recuerdo como buena. El
nivel de aprender fue alto. Además, tengo que
decir que los estudiantes allí son trabajadores.
¿Una sorpresa? Para mí, sí…  Quizás conocí
solo a los más ambiciosos…
Una curiosidad: ¡en la cantina universitaria
podéis comprar cerveza! (a la izquierda las
vistas de la terraza de la cantina).
¿De qué echo de menos lo más?
 Calor y sol casi cada día
 Los músicos de las calles y estaciones de




metro
Metro, por supuesto 
Mar y montañas en un sitio
Sangría
Calles estrechas
 Melones
 Vivir con estudiantes internacionales
y descubrir la cultura no solo catalana
¡Voy a volver, Barcelona!
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LA VIDA EN BARCELONA