La biología marina estudia los seres vivos que
habitan los ecosistemas marinos. Los océanos cubren
el 71 por ciento de la corteza terrestre. Incluye desde el
plancton microscópico hasta cetáceos como las
ballenas. Se estima que sólo se ha investigado, hasta
ahora, un 5% de la vida en los océanos.
 TORTUGA MARINA
 Tenemos mucha fama en nuestro grupo de reptiles que están en las Costas
de México. Uno de los reptiles más famosos que tenemos en nuestras
costas son las tortugas marinas, ya que a nuestras costas cada año llegan 10
de las 11 diferentes variedades de tortugas marinas.
 Las tortugas marinas se encuentran en todos los océanos de aguas
tropicales y templadas. Aunque en la tierra son lentas, en el agua son muy
rápidas, ágiles y aparte son unas excelentes nadadoras.
 Las tortugas marinas pueden llegar a una velocidad de hasta 35 kilómetros
por hora en el agua. Durante la época de reproducción es muy común
verlas en las playas y costas arenosas en grandes grupos por que están
enterrando sus huevos que se incuban con la temperatura ambiental.
Después de 45 a 65 días las crías (las tortugas bebé) rompen el cascarón y
salen hacia la superficie de la arena. Se dirigen muy rápidamente al mar.
Muy pocas tortugas bebés logran sobrevivir (depende en la situación a la
que se enfrenten). Su destino puede ser con cualquiera de estas
situaciones: que otro pez se las coma, que las capturen o logran sobrevivir.
 TIBURON BLANCO
 El gran tiburón blanco (Carcharodon carcharias) es una especie de
elasmobranquio lamniforme de la familia Lamnidae que se encuentra en las aguas
cálidas y templadas de casi todos los océanos. Esta especie es la única que sobrevive
en la actualidad del género Carcharodon.
 Los tiburones blancos se caracterizan por su cuerpo fusiforme y gran robustez,
en contraste con las formas aplastadas que suelen lucir otros tiburones. El
morro es cónico, corto y grueso. La boca, muy grande y redondeada, tiene forma
de arco o parábola. Permanece siempre entreabierta, dejando ver al menos una
hilera de dientes de la quijada superior y una o dos de la inferior, mientras el
agua penetra en ella y sale continuamente por las branquias. Si este flujo se
detuviese, el tiburón se ahogaría por carecer de opérculos para regular el paso
correcto del agua, y se hundiría en la misma, ya que al no poseer tampoco vejiga
natatoria se ve condenado a estar en continuo movimiento para evitarlo.
 Durante el ataque, las fauces se abren hasta tal punto que la forma de la cabeza
se deforma, y se cierran luego con una fuerza 300 veces superior a la de una
mandíbula humana. Los dientes son grandes, aserrados, de forma triangular y
muy anchos. Al contrario que otros tiburones, no poseen diastema ni reducción
de diente alguno, sino que tienen toda la quijada provista de dientes alineados e
igualmente capaces de aferrar, cortar y desgarrar.
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Biología marina