Con especial referencia al Proyecto de Código Civil y Comercial
2012. Comparación entre el régimen vigente y el proyectado.
CURSO DE DERECHOS REALES UNIDAD 4:
PROTECCIÓN DE LAS RELACIONES REALES
(DR. RODRIGO PADILLA)
ÍNDICE:
1) Derecho a la posesión, de la posesión y de
poseer.
 2) Protección extrajudicial de las relaciones
reales.
 3) Los Interdictos posesorios, , las acciones
policiales y las acciones posesorias.
 4) Las defensas de la posesión y la tenencia en
el Proyecto 2012.
 5) Las acciones petitorias.

DERECHO A LA POSESIÓN (IUS AD
POSSESSIONEM)

Art. 2468 CC: “Un título válido no da sino un
derecho a la posesión de la cosa y no la cosa
misma”. Es decir que el contrato de
compraventa, permuta, etc. (título), engendra
un derecho “a la posesión” de la cosa y si el
tradens no hace la entrega o traditio hay que
demandarla por las vías legales (acción de
cumplimiento contractual). Proy. art. 2239.
DERECHO DE LA POSESIÓN (IUS POSSESSIONIS)
Y DE POSEER (IUS POSSIDENDI)


Siendo la posesión principalmente un “hecho” del que
derivan consecuencias jurídicas (Savigny), debemos resaltar
que entre las principales consecuencias están las
denominadas “acciones posesorias”. De esto justamente
trata el ius possessionis. En este caso y en el anterior se
puede sostener que nos manejamos dentro del ámbito de
los derechos personales, en general.
En cambio, el denominado derecho de poseer (ius ad
possidendi) ya se relaciona con un “derecho real”, puesto
que sólo los poseedores legítimos (art. 2355 del CC) tienen
a su alcance no sólo las acciones posesorias, sino también
las reales (reivindicatoria, confesoria, negatoria y de
“deslinde” agrega el Proyecto).
PROTECCIÓN EXTRAJUDICIAL DE LAS
RELACIONES REALES.

Teniendo presente el actual art. 2470 del CC concordante
con el 2240 del Proyecto es factible realizar una protección
extrajudicial de las relaciones reales, como una
manifestación de la legítima defensa en el ámbito civil. Así,
quien tiene una cosa bajo su poder puede protegerse contra
los ataques de un 3ro, estando facultado en un primer
estadio para repeler la agresión con el empleo de una
fuerza suficiente en los casos en los que el auxilio de la
Justica o la Policía llegaren demasiado tarde; y el que fuere
desposeído, en un segundo estadio, podrá recuperarla de
propia autoridad sin intervalo de tiempo, con tal que no
exceda los límites de la propia defensa. Vale decir que se
protege tanto ante casos de “turbación”, cuanto de
“privación”.
LOS DENOMINADOS INTERDICTOS POSESORIOS,
ACCIONES POLICIALES Y POSESORIAS
PROPIAMENTE DICHAS.

Existe una amplia gama para proteger esa situación
fáctica que implica la posesión. Su defensa, incluso,
alcanza a los casos de tenencia. Las “acciones
posesorias” están reguladas a partir del art. 2468 en el
CC. En el Proyecto a partir del art. 2238. También en los
Códigos procesales (interdictos) encontramos reguladas
o reglamentadas (según posturas) las mentadas
acciones. A esta doble legislación sustancial y formal
todavía podemos sumarle leyes provinciales -a veces de
dudosa constitucionalidad- que también legislan sobre
la protección de la posesión y de la tenencia.
“INTERDICTOS POSESORIOS”: SU POLÉMICA
FIGURA.

Los denominados interdictos posesorios (de
adquirir, retener, recobrar y obra nueva) causaron
una viva disputa. Una corriente doctrinaria
sostiene que éstos no son más que la puesta en
práctica de las acciones posesorias que consagra
el Código de fondo (Salvat); Otra parte de la
doctrina -y una copiosa jurisprudencia- pregona
que son institutos distintos, por un lado los
interdictos posesorios contenidos en los Códigos
procesales, y por el otro las acciones posesorias
consagrada en la legislación de fondo (tesis
sostenida principalmente por Lafaille).
NUESTRA POSTURA.

Por nuestra parte compartimos la 1ª postura,
siempre y cuando se haga una importante
distinción en las acciones posesorias contenidas
en el Cód. de fondo. Así, desde nuestro enfoque
proclamamos la existencia de unas “genéricas”
acciones posesorias, en las cuales estarían
comprendidas tanto las acciones “posesorias
propiamente dichas” (con posesión calificada:
anual, pública y pacífica), cuanto las “acciones
policiales” (cuyos alcances son menores pero que
extiende la protección a los tenedores)
CUADRO DE LAS ACCIONES POSESORIAS EN EL
VIGENTE CÓDIGO CIVIL

Así las cosas, respecto del vigente Código Civil
proclamamos la existencia de cuatro acciones
(dos policiales: “innominada de mantener” –
art. 2469- y de “despojo” -2490_ y otras dos
posesorias propiamente dichas: “nominada de
mantener” -2495- y de “recobrar” –art. 2487).
A ellas podríamos sumarle, además, las de
“obra nueva y daño temido” –cuya naturaleza
aún se discute-.
PROTECCIÓN DE LA POSESIÓN Y TENENCIA EN
EL PROYECTO 2012.

Dicha duplicidad de acciones posesorias y
policiales no se reproduce en el Proyecto, pues
sólo consagra “dos” acciones: la de despojo y la
de mantener (también abarba a las de obra nueva
y daño temido). Y estas dos acciones tienen por
finalidad tanto la protección de la posesión,
cuanto de la tenencia, diferenciándose por los
ataques que puede sufrir esa relación real, sea
“turbación” (acción de mantener, art. 2242), sea
“privación” (despojo, art. 2241).
LAS ACCIONES PETITORIAS.

Como ya señalamos, los titulares de derechos
reales tienen a su alcance no sólo las acciones
posesorias, sino también las petitorias, siendo
éstas: la reivindicatoria, la confesoria,
negatoria y de “deslinde” –agregada en el
Proyecto-. Aquí ya nos relacionamos con ese ius
possidendi, que en el Código de Vélez solo lo
tienen a su alcance los poseedores legítimos –
art. 2355- (categoría que el Proyecto no recoge
pero que en lo sustancial lucen similares).
RELACIONES ENTRE EL JUICIO POSESORIO Y EL
PETITORIO

En el Código de Vélez esta relación está consagrada en
los arts. 2482 al 2486. En el Proyecto, desde el 2269 al
2276. La regla es que existe “cierta” independencia del
proceso petitorio respecto del posesorio. Además existe
la prohibición de acumular el petitorio en el posesorio.
Como se dijo, un titular de un derecho real puede
interponer tanto una acción petitoria, cuanto una
posesoria, pero si promueve la 1ª pierde el derecho de
impetrar la 2ª. En cambio si promueve la posesoria y la
pierde, puede después iniciar la real correspondiente,
siempre que satisfaga las condenaciones en su contra costas procesales-.
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Protección de las relaciones reales