Arcilla…
Qué difícil resulta darte
forma, arcilla, parece un
juego
divertido,
de
plastilina, basta con quitar y
poner de un lado y de otro
hasta dar con la figura
perfecta, pero no.
¿Y si por añadir un detalle, y si por pulir
tu tacto te me quiebras y se destruye lo
creado?
¿Y si me quemas al salir del
horno y te caigo sin querer,
rompiéndote?
No es nada fácil, mi arcilla, girar
el torno en la dirección correcta,
para moldearte adecuadamente.
No, no es nada
fácil acertar
con tu esencia,
y que de la
masa informe
salga tu
corazón
escondido, tu
verdadero
corazón, y no
otro por
confusión.
¿Y si te hago daño al manejarte, al
hacer contorsionismo contigo en
mi intento de esculpirte?
Qué difícil, mi pequeña arcilla, saber
reconocer dónde está el punto exacto para
dejar de acariciarte y permitir que cobres
vida independiente...
¿Y si por dejarte antes de tiempo
te reblandeces para deshacerte
otra vez?
¿Y si por rozarte más de lo
debido soy yo quien te desfigura,
aplastándote?
Dime, ¿dónde debo terminar la
inspiración?...
Mi arcilla
blandita y
frágil... qué
difícil es no
saber si mis
manos son
buenas o
malas
artesanas de
ti...
no me gustaría sentir que te fallé...
Dedicado a mis pequeñas arcillas de cada día,
mis alumnos…
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Cuando duerme el agua - ies emperador carlos