“Los últimos
serán los
primeros…”
(para Dios y
para el cristiano)
(Domingo 25A)
¡Qué alegría cuando me
dijeron: “Vamos a la casa
del Señor”!
Ya están pisando nuestros
pies tus umbrales,
Jerusalén.
Gloria a Dios en el cielo,
Y en la tierra paz a los hombres,
que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria te
alabamos, te bendecimos, te
adoramos, te glorificamos, te
damos gracias, Señor Dios,
Rey celestial, Dios Padre
todopoderoso.
Tú que estás sentado a la derecha
del Padre, ten piedad de nosotros.
Porque sólo Tú eres santo,
sólo Tú, Señor, sólo Tú Altísimo,
Jesucristo, con el Espíritu Santo
en la gloria de Dios Padre. Amén.
Liturgia
de la
Eucaristía
Procesión de la Biblia
Tu Palabra me da vida,
Confío en Ti, Señor.
Tu Palabra es eterna,
En ella esperaré.
Dichoso el que con vida
intachable
camina en la ley del Señor.
Dichoso el que guardando sus
preceptos
lo busca de todo corazón.
Tu Palabra me da vida,
Confío en Ti, Señor.
Tu Palabra es eterna,
En ella esperaré.
EVANGELIO
El reino de los
cielos es
semejante...
a un propietario que, al amanecer, salió a contratar
trabajadores para su viña. Después de ajustarse con ellos en un
denario por jornada, los mandó a la viña.
Recogiendo
la uva
Más tarde
Salió a contratar más trabajadores y a todos
les prometió su salario justo…
Habiéndose ajustado con los
obreros en un denario al día, los
envió a su viña.
Salió al caer la tarde y encontró a
otros, parados, y les dijo:
"¿Cómo es que están aquí todo el
día sin trabajar?"
Le respondieron:
"Nadie nos ha contratado."
Él les dijo:
Viñedos
Cumplieron
con su labor
…..
A la hora de ponerse el sol…
dice el dueño de la viña
a su administrador:
"Llama a los obreros y
págales el jornal,
empezando por los
últimos hasta los
primeros."
Vinieron, pues, los de la
última hora y cobraron
un denario cada uno.
Y les paga, no
solo lo justo,
sino con generosidad.
Al venir los primeros pensaron que cobrarían más,
pero ellos también cobraron un denario cada uno.
Y al cobrarlo, murmuraban contra el propietario,
diciendo: "Estos últimos no han trabajado más que
una hora, y les pagas como a nosotros, que hemos
aguantado el peso del día y el calor."
Pero él contestó a uno de ellos:
"Amigo, no te hago ninguna injusticia.
¿No te ajustaste conmigo en un denario?
Pues toma lo tuyo y vete. Por mi parte,
quiero dar a este último lo mismo que a ti.
¿Es que no puedo
hacer con lo mío
lo que quiero?
¿O va a ser tu
ojo malo porque
yo soy bueno?".
Así, los últimos
serán primeros y
los primeros,
últimos.»
El señor de la viña se fija sobre todo en lo
que necesitan los trabajadores.
Ellos necesitan llevar el sueldo completo a
casa para alimentar a la familia, hayan
trabajado mucho o poco.
Para el señor los obreros no son máquinas,
a quienes se le da lo mínimo para que
funcionen. Son seres humanos.
Los últimos pasan a
ser primeros. Los
despreciados por los
dueños del mundo,
ocupan los lugares
más altos.
Los últimos, de la raza
que sean, junto a
Jesús, son los de
delante.
Dios nos da a
TODOS mucho
más de lo que
merecemos.
¿Cuál es la Buena Noticia?
1- El dueño no se cansa de buscar
trabajadores.
2 – El dueño representa a Dios. Él no paga
según méritos, sino según su amor. Él paga
bien a los más necesitados. Dios es amor.
3 – Los últimos se convierten en primeros
por el amor de Dios, y los primeros en
últimos por su ambición.
4 – Dios me busca.
Confía;
a ti
también
te llama.
Es
temprano,
es
mediodía,
es la tarde,
no
importa.
El te llama.
¿A quién llamó antes? ¿A quién llamará
después?
A ti te llama ahora y será generoso.
Trabaja bajo encargo del Señor …
-¿Qué es lo más importante para este
dueño: su ganancia económica o el
bienestar del obrero?
- ¿A quiénes ayuda más? A los más
necesitados.
- ¿Qué es peor: un día de trabajo
remunerado o un día sin sustento por estar
desempleado?
¿Cómo funciona el Reino de Dios?
El Reino de Dios es como una familia.
En ella lo más importante es que todos
tengan qué comer, sea que trabaje o
estudie.
En ella hay solidaridad, compartir.
El mayor trabaja más que el pequeño.
Al momento de comer, ningún hermano
exigirá más comida porque trabajó más.
La lógica del mundo
El mundo funciona distinto de una familia.
En el mundo se trabaja si te pagan.
Los trabajadores de la viña se quejan,
porque el dueño es generoso con los
últimos trabajadores.
Señor, concédenos la alegría
de vivir sumergidos en la
GENEROSIDAD del Padre,
conscientes de que
la recompensa será mayor
que la esperada.
Creo en Dios PADRE todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo,
su único Hijo, nuestro Señor,
que fue concebido por obra
y gracia del Espíritu Santo,
nació de Santa María Virgen,
Padeció bajo el poder de
Poncio Pilato, fue crucificado,
muerto y sepultado,
descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó
de entre los muertos,
subió a los cielos y está sentado
a la derecha de Dios Padre
Todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar
a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
la Santa Iglesia católica,
la comunión de los santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne
y la vida eterna.
Amén.
Créditos:
José Martínez de Toda, S.J.
([email protected])
Román Mendoza
([email protected])
“En todo amar y servir”
Descargar

Los últimos serán los