Aplicación de
“LA REGLA DE ORO”
¿Son culpables aquellos de quienes se
murmura?
Por: Josué Hernández
LA REGLA DE ORO
“Así que, todas las cosas que queráis
que los hombres hagan con vosotros,
así también haced vosotros con ellos;
porque esto es la ley y los profetas”
(Mateo 7:12)
Lo que NO dice La Regla de Oro
“No hagas a otros lo que no quieres que
te hagan a ti”
Esto es un refrán popular, pero nuestro Señor
Jesús no dijo “No hagas a otros...”.
¿Qué decreta entonces la regla de oro?
Hacer a otros TODO el bien que deseamos
nosotros recibir en similares circunstancias...
Leamos nuevamente:
“Así que, todas las cosas que queráis
que los hombres hagan con vosotros,
así también haced vosotros con ellos;
porque esto es la ley y los profetas”
(Mateo 7:12)
La Regla de Oro demanda una
acción positiva
No es asunto de NO MOLESTAR a los
hombres...
Cristo manda que HAGAMOS a los hombres
TODAS las cosas que deseamos que ellos
hagan a favor nuestro...
Primera consideración de
La Regla de Oro
Reconocer lo que nos gustaría recibir de los
demás:
“...todas las cosas que queráis que los
hombres hagan con vosotros...”
Esto es imposible sin amor (1º Corintios 13)
Segunda consideración de
La Regla de Oro
Dar a otros lo que quisiéramos recibir:
“...así también haced vosotros con ellos...”
Esto es imposible sin amor (1º Corintios 13)
La Regla de Oro y 1º Corintios 13
Tratan de nuestra relación con nuestro
prójimo.
Involucran el esfuerzo por sujetar la carne
para actuar con espiritualidad.
Develan lo que realmente somos.
Ponen a prueba nuestra devoción a Dios.
Aplicación de La Regla de Oro
Frente a los chismes
¿Debemos creer TODA acusación en contra
de alguien?
¿Es culpable la víctima de la murmuración
solo porque hay feas acusaciones en su
contra?
¿Cómo quisiera ser tratado cuando se oye algo
malo de usted?
RECORDEMOS
“Así que, todas las cosas que queráis
que los hombres hagan con vosotros,
así también haced vosotros con ellos;
porque esto es la ley y los profetas”
(Mateo 7:12)
¿Qué actitud debemos manifestar
frente a los chismes?
¿Podemos ser crédulos y condenar a otros
basándonos en afirmaciones de terceros?
¿Podemos esparcir la detracción de algunos
colaborando con quienes murmuran?
¿Podemos considerar culpable a una víctima
de murmuración sólo porque hay acusaciones
en su contra?
Recordemos la primera
consideración de La Regla de Oro
Reconocer TODO lo que nos gustaría que
se haga con nosotros:
“...todas las cosas que queráis que los
hombres hagan con vosotros...”
Recordemos la segunda
consideración de La Regla de Oro
Hacer a otros TODO lo que quisiéramos
que hagan con nosotros:
“...así también haced vosotros con ellos...”
¿Le gustaría que otros dudaran de usted
con implacable suspicacia?
¿Le gustaría recibir condenación sin
pruebas en su contra?
¿Le gustaría que el mundo murmurara de
usted esparciendo rumores sin
fundamento?
La Regla de Oro condena a los
chismosos
Ningún chismoso desearía ser víctima de sus
propios chismes...
Todo chismoso condena sin probar lo que
afirma... Pero el chismoso no quisiera ser
juzgado de igual manera...
Siempre recordemos
“Así que, todas las cosas que queráis que los
hombres hagan por vosotros, así también
haced vosotros con ellos; porque esto es la
ley y los profetas”
(Mateo 7:12)
Esforcémonos por cumplir
La Regla de Oro
No importa si nunca somos tratados como
Cristo manda...
Nuestro deber es tratar a otros como Cristo
nos ha enseñado...
¿Cuál es la REGLA DE ORO?
“Así que, todas las cosas que queráis que los
hombres hagan con vosotros, así también
haced vosotros con ellos; porque esto es la
ley y los profetas”
(Mateo 7:12)
Evitemos a los chismosos
“El que anda con sabios, sabio será;
Mas el que se junta con necios será
quebrantado”
(Proverbios 13:20)
“Vete de delante del hombre necio,
Porque en él no hallarás labios de
ciencia”
(Proverbios 14:7)
“No erréis; las malas conversaciones
corrompen las buenas costumbres”
(1º Corintios 15:33)
El chismoso divide
“Al hombre que cause divisiones, después de
una y otra amonestación deséchalo”
(Tito 3:10)
“...y con suaves palabras y lisonjas engañan
los corazones de los ingenuos”
(Romanos 16:17)
No ayudemos a los chismosos
No participemos de su pecado.
Expongamos su maldad.
No creamos a la maldad de su boca.
No dudemos de nadie sin evidencia en su
contra.
Tratemos a las víctimas del chisme como
inocentes... Hasta que se pruebe lo contrario.
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Aplicación de La Regla de Oro