Alejandra
Las mariposas son unas grandes artistas
de la supervivencia y el engaño. Tras sus
espectaculares colores, formas, y tipos de
mariposas esconden talentos
insospechados: resistencia al frío y la
altitud, recursos para despistar o
ahuyentar al enemigo, velocidad de
vuelo... Mil armas de supervivencia para
unos insectos frágiles sólo en apariencia.
¡Las mariposas son tan
bellas! Parecen flores que
vuelan.
Las hay multicolores y de
un solo color, de formas
diversas, grandes y
pequeñas.
En todo el mundo, tanto
en los lugares fríos como
en los calurosos, habitan
millones de estos bonitos
animales.
Las alas están recubiertas de un polvito muy
fino que, bajo el microscopio, se muestra en
forma de escamas semejantes a pequeñas
tejas. A menudo, los machos son de colores
más vistosos que las hembras. Esto se debe a
que la naturaleza las protege para que ellas
pasen desapercibidas y no se expongan a
riesgos. Pues, a fin de cuentas, son las hembras
las que ponen los huevecillos
Mariposa del aire,
qué hermosa eres,
mariposa del aire
dorada y verde.
mariposa del aire,
¡quédate ahí, ahí, ahí!...
No te quieres parar,
pararte no quieres.
Mariposa del aire
dorada y verde.
Luz de candil,
mariposa del aire,
¡quédate ahí, ahí, ahí!...
¡Quédate ahí!
Mariposa, ¿estás ahí
LA mariposa volotea
y arde —con el sol— a veces.
Mancha volante y llamarada,
ahora se queda parada
sobre una hoja que la mece.
Me decían: —No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.
Yo tampoco decía nada.
Y pasó el tiempo de las meses.
Hoy una mano de congoja
llena de otoño el horizonte.
Y hasta de mi alma caen hojas.
Me decían: —No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.
Era la hora de las espigas.
El sol, ahora,
convalece.
Quisiera
hacer un verso que tuviera
ritmo de Primavera;
que fuera
como una fina mariposa rara,
como una mariposa que volara
sobre tu vida, y cándida y ligera
revolara
sobre tu cuerpo cálido de cálida palmera
y al fin su vuelo absurdo reposara
--tal como en una roca azul de la pradera-sobre la linda rosa de tu cara...
Quisiera
hacer un verso que tuviera
toda la fragancia de la Primavera
y que cual una mariposa rara
revolara
sobre tu vida, sobre tu cuerpo, sobre tu cara.
fin
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