PROMETEO, EL BENEFACTOR DE
LA HUMANIDAD
Latín 4º ESO
GENEALOGÍA
DESCENDENCIA
CREADOR DEL HOMBRE
• Zeus encarga a Prometeo
y Epimeteo que modelen
a los animales y al ser
humano.
• Epimeteo modela a todos
los animales con virtudes,
pero no le queda ninguna
para el hombre.
• Prometeo lo modela de
barro y agua junto con
Atenea, que le infunde el
alma.
CREADOR DEL HOMBRE
“Las estrellas empezaron a hervir por todo el cielo,
y para que región no hubiera ninguna de sus vivientes
huérfana, los astros poseen el celeste suelo, y con ellos las
formas de los dioses; cedieron para ser habitadas a los nítidos
peces las ondas, la tierra a las fieras acogió, a los voladores el
agitable aire.
Más santo que ellos un viviente, y de una mente alta más
capaz, faltaba todavía, y que dominar en los demás pudiera:
nacido el hombre fue, sea que a él con divina simiente lo hizo
aquel artesano de las cosas, de un mundo mejor el origen,
sea que reciente la tierra, y apartada poco antes del alto
éter, retenía simientes de su pariente el cielo.
A ella, el linaje de Jápeto, mezclada con pluviales ondas,
la modeló en la efigie de los que gobiernan todo, los dioses,
{…]
Así, la que poco antes había sido ruda y sin imagen, la tierra,
se vistió de las desconocidas figuras, transformada, de los
hombres.”
•
Ovidio Metamorfosis, libro I
ENGAÑA A ZEUS EN UN SACRIFICIO
• Prometeo, en un sacrificio,
hace dos partes de un buey
y la ofrece a Zeus que elija
una.
• En un lado pone la carne y
las entrañas,
recubriéndolas con el
vientre del animal.
• En el otro lado puso los
huesos pelados, cubiertos
con la grasa del animal.
• Zeus castiga a los hombres
sin volver a enviarles fuego.
ROBA EL FUEGO PARA LOS HOMBRES
Prometeo roba el fuego
del carro de Helios o de
la fragua de Hefesto
ZEUS CASTIGA A LOS HOMBRES Y A
PROMETEO
PANDORA
«¡Japetónida conocedor de los designios sobre todas las cosas! Te alegras
de que me has robado el fuego y has conseguido engañar mi inteligencia, enorme
desgracia para ti en particular y para los hombres futuros. Yo a cambio del fuego
les daré un mal con el que todos se alegren de corazón acariciando con cariño su
propia desgracia».
Así dijo y rompió en carcajadas el padre de hombres y dioses; ordenó al muy ilustre
Hefesto mezclar cuanto antes tierra con agua, infundirle voz y vida humana y hacer
una linda y encantadora figura de doncella semejante en rostro a las diosas
inmortales. Luego encargó a Atenea que le enseñara sus labores, a tejer la tela de
finos encajes. A la dorada Afrodita le mandó rodear su cabeza de gracia, irresistible
sensualidad y halagos cautivadores; y a Hermes, el mensajero Argifonte, le encargó
dotarle de una mente cínica y un carácter voluble.
Dio estas órdenes y aquéllos obedecieron al soberano Zeus Cronida.
[Inmediatamente modeló de tierra el ilustre Patizambo una imagen con apariencia
de casta doncella por voluntad del Crónida. La diosa Atenea de ojos glaucos le dio
ceñidor y la engalanó. Las divinas Gracias y la augusta Persuasión colocaron en su
cuello dorados collares y las Horas de hermosos cabellos la coronaron con flores
de primavera. Palas Atenea ajustó a su cuerpo todo tipo de aderezos]; y el
mensajero Argifonte configuró en su pecho mentiras, palabras seductoras y un
carácter voluble por voluntad de Zeus gravisonante. Le infundió habla el heraldo de
los dioses y puso a esta mujer el nombre de Pandora porque todos los que poseen
las mansiones olímpicas le concedieron un regalo, perdición para los hombres que
se alimentan de pan.
Luego que remató su espinoso e irresistible engaño, el Padre despachó hacia
Epimeteo al ilustre Agrifonte con el regalo de los dioses, rápido mensajero. Y no se
cuidó Epimeteo de que le había advertido Prometeo no aceptar jamás un regalo de
manos de Zeus Olímpico, sino devolverlo acto seguido para que nunca sobreviniera
una desgracia a los mortales. Luego cayó en la cuenta el que lo aceptó, cuando ya
era desgraciado.
Hesiodo, Los trabajos y los días
LA CAJA DE PANDORA
Ella abrió una caja que contenía todos los males
y cuando la cerró solo quedaba la esperanza.
PROMETEO Y EL ÁGUILA
Encadenó a Prometeo al Caúcaso y juró por la
Estige que jamás lo soltaría.
Cada día un águila le devoraba las entrañas que
se volvían a regenerar.
PROMETEO LIBERADO
• Heracles pasó por allí y mató al águila de un flechazo.
• Como agradecimiento le reveló que solo Atlas podría
coger las manzanas del Jardín de las Hespérides.
EL DON PROFÉTICO
Aconseja a su hijo que construya un arca para
sobrevivir al diluvio
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PROMETEO, EL LADRÓN DEL FUEGO