Júpiter
Crédito y Copyright: Tunç Tezel (Tomado de El Mundo de Noche )
Las primeras observaciones
Uno de los objetos más brillantes del cielo
nocturno, Júpiter ha sido observado desde
la antiguedad y asociado a creencias
religiosas y mitológicas de muchas culturas.
Los romanos nombraron a Júpiter como el
rey de sus dioses.
Júpiter aparece como una estrella brillante arriba de la calle
empedrada de la antigua ciudad griega de Efesos, ubicado
actualmente en Turquía.
Más fotos como ésta de El Mundo de Noche están dispobibles aquí: http://www.twanight.org/newTWAN/index.asp
Como los otros cuatro planetas que pueden
ser vistos a simple vista, Júpiter parece
moverse en contra del fondo estelar noche
tras noche.
De hecho, la palabra “planeta” viene de la
palabra griega “errante”.
Crédito: Johan Meuris/Stellarium
¡Es un planeta!
Los planetas parecen moverse lentamente a traves del cielo en
relación con las estrellas fijas de fondo.
La revolución de Galileo en 1610
El astrónomo italiano Galileo Galilei fue la primera
persona en apuntar un telescopio hacia Júpiter.
Durante varias semanas en 1610, él se sorprendió al
ver lo que llamó cuatro “pequeñas estrellas” que
parecian orbitar al planeta.
Enlaces adicionales: Línea de tiempo de Galileo - http://galileo.rice.edu/chron/galileo.html o
las anotaciones de Galileo - http://www2.jpl.nasa.gov/galileo/ganymede/discovery.html o
Detalles del descubrimiento de Galileo - http://galileo.rice.edu/sci/observations/jupiter_satellites.html#2
Anotaciones de Galileo con dibujos de Júpiter
y sus satélites.
Crédito: oceandesetoiles via Flickr.com
El descubrimiento de que un objeto además de la
Tierra tuviera lunas o satélites fue algo
sorprendente. Esto probó que nuestro mundo no
era el centro de todo el movimiento en el Universo,
y proporcionó apoyo a la visión de que la Tierra y
otros planetas orbitaban alrededor del Sol.
Una imagen de Júpiter y sus cuatro satélites
más grandes, similar a lo que observó Galileo
en 1610.
Crédito &yCopyright: Memorias de British Astronomical Association,
Volume VI, 1898t )- H. McEwan )
Otras observaciones tempranas
Mientras mejoraban cada vez más los telescopios
durante las siguientes décadas, los observadores
comenzaron a ver en el planeta bandas coloridas
y puntos que cambiaban con el tiempo y se
movían sobre la superficie del planeta.
Al observar estas características, los primeros
observadores se dieron cuenta que una gran
parte del planeta era su atmósfera. Usaron los
movimientos de éstas para estimar el periodo de
rotación de Júpiter –la duración de su día- que es
de 10 horas
Liga adicional: Dibujo astronómico del día - http://www.asod.info/
Dibujo de Júpiter como fue observado desde
Glasgow, Escocia en 1897
Otras observaciones
Unas décadas después, Isaac Newton usó
las órbitas de los satélites galileanos para
determinar que Júpiter tiene una masa
enorme.
Crédito: retrato hecho por Kneller en 1689
En 1675 el astrónomo danés Ole Roemer
pudo estimar la velocidad de la luz al
observar los eclipses de los satélites que
descubrió Galileo. El dedujo que a la luz le
tomaba más tiempo viajar la distancia extra
que hay cuando la Tierra está más lejos de
Júpiter, en comparación de cuando los
planetas están más cerca
Retrato de Sir Isaac Newton
Enlace adicional: Roemer y la velocidad de la luz - http://www.amnh.org/education/resources/rfl/web/essaybooks/cosmic/p_roemer.html
Planeta gigante de gas
Júpiter tiene 142,000 kilometros de ancho. Esto
quiere decir que caben 11 Tierras a través de
él.
Crédito: NASA
•Júpiter está formado, en su mayor parte,
de hidrógeno y helio, lo que significa que su
composición es similar a la de una estrella,
como nuestro Sol. ¡Los planetas gaseosos
gigantes como Júpiter no tienen una
superficie sólida en la que uno pueda estar
de pie!.
Crédito: NASA
Ahora sabemos que Júpiter es un enorme
globo giratorio que es 11 veces más ancho
que la Tierra y 300 veces más masivo.
El interior de Júpiter
Enlace adicional: Imágenes de Júpiter y sus satélites – http://photojournal.jpl.nasa.gov/targetFamily/Jupiter y http://hubblesite.org/gallery/album/solar_system/jupiter/
Bandas y manchas
De entre sus bandas de nubes flotantes
naranjas, blancas y café existen remolinos que
giran y tormentas con forma ovalada.
Crédito: NASA/JPL/Universidad de Arizona
Espirales y remolinos en las nubes al norte
de Júpiter.
Crédito: NASA/JPL
El más grande y mejor conocido de estos
vértices es la Gran Mancha Roja –una tormenta
gigante tan grande como la Tierra, y que ha sido
observada durante más de 300 años.
La Gran Mancha Roja – un vértice
enorme del tamaño de la Tierra.
El satélite galileano: Io
Io colorido: Las manchas negras que se observan
son lagos de lava. Las blancas son de dióxido de
azufre congelado. Las amarillas son de azufre.
Crédito: NASA/JPL/Universidad de Arizona
Io es el cuerpo con mayor actividad
volcánica en el Sistema Solar, con gigantes
plumas volcánicas que alcanzan los 300
kilómetros por encima de la superficie. La
superficie de Io se renueva
constantemente, inundando cualquier
cráter de impacto con lagos de lava
derretida y esparciendo suaves y nuevas
planicies aluviales de roca líquida.
Crédito: NASA/JPL/Universidad de Arizona
Io es el satélite más cercano a Júpiter de
los cuatro satélites grandes que descubrió
Galileo.
Imagen de una erupción volcánica en la superficie
de Io’s tomada por la sonda Galileo.
El satélite galileano: Europa
Crédito: NASA/JPL/Universidad de Arizona
También del tamaño de nuestra Luna,
Europa es el siguiente satélite a partir de
Júpiter. Tiene una cubierta helada y
cuarteada con muy pocos cráteres,
sugiriendo que la superficie no es muy
antigua.
Crédito: NASA/JPL
Junto con la apariencia de su superficie,
hay fuerte evidencia de que Europa
contiene un oceano de agua líquida. Esto
hace de este satélite un objetivo tentador
para la exploración. Si existe agua ¿Podría
la vida desarrollarse y evolucionar ahí?
Los científicos creen que Europa tiene
un oceano grande, pero no están
seguros de qué tan gruesa es la capa
de hielo que lo cubre.
El satélite galileano: Ganimedes
Está cubierto con fracturas y vetas,
similares a las de Europa. Pero con la
diferencia de que Ganimedes tiene muchos
cráteres, indicando que su superficie es
probablemente más antigua.
Crédito: NASA/JPL
Ganimedes es el satélite más grande de
Júpiter. Más grande que el planeta
Mercurio, de hecho, es el satélite más
grande del Sistema Solar.
Crédito: NASA/JPL
Ganimedes tiene su propio campo
magnético y también hay evidencia de que
poseé un oceano debajo de su gruesa y
congelada cubierta
Las suaves y fluidas líneas en Ganimedes muestran que
en el pasado hubo actividad en su superficie.
El satélite galileano: Calisto
Crédito: NASA/JPL/DLR
Calisto es el más lejano de los cuatro
satélites galileanos y es un poco más
pequeño que Mercurio. Tiene la superficie
más antigua y con más cráteres de todo el
Sistema Solar.
Crédito: NASA/JPL
Calisto muestra pocas señales de tener
mucha actividad en su superficie, pero es
muy interesante que también muestra
evidencia de poseer un oceano interno,
similar a Ganimedes y a Europa.
Una vista de cerca a la superficie llena de
cráteres de Calisto, la cual está alfombrada
con un fino y oscuro polvo.
La aspiradora del Sistema Solar
Crédito: Hubble Space Telescope Comet Team y NASA
Tras la formación de los planetas había muchos
residuos de éste proceso – como cometas y
asteroides.
Con su poderosa gravedad, Júpiter absorbió a
muchos de ellos y también expulsó a otros fuera
del Sistema Solar, que quizá hubieran podido
impactar contra la Tierra. Debido a esto, a veces
se le llama a Júpiter la “aspiradora” del Sistema
Solar.
Aunque ahora hay relativa calma, los impactos
aún ocurren de vez en cuando, como se
demostró nuevamente este año cuando un
astrónomo amateur descubrió la evidencia de
un impacto que dejó una cicatríz oscura en el
planeta.
El impacto en 1994 del cometa Shoemaker-Levy 9 en Júpiter
fue la primera vez que se observó el impacto en otro planeta
al momento. Cicatrices oscuras de los fragmentos del cometa
se observan en el planeta en esta imagen tomada por el
Telescopio Espacial Hubble.
Misiones a Júpiter
En 2016, el orbitador Juno de NASA revelará
nueva información sobre cómo se formó Júpiter
y cómo evolucionó en el planeta que vemos hoy.
Crédito: NASA/Laboratorio de Física
Aplicada de la Universidad Johns
Hopkin/Instituto de Investigación
Southwest
Júpiter ha sido visitado por ocho sondas desde
1970. Nuevas misiones están siendo planeadas
para regresar al mundo gigante y resolver
muchas preguntas sin respuesta.
Europa se asoma sobre el horizonte de Júpiter en
esta imagen del orbitador New Horizons que voló
cerca de Júpiter de camino a Plutón.
Crédito: NASA
Alrededor del 2020, NASA y ESA planean enviar
dos orbitadores alrededor de Europa y
Ganimedes, en una misión para descubrir si
estos helados satélites contienen oceanos que
puedan albergar vida
La misión Juno descubrirá la historia de la
formación del planeta gigante.
Enlace adicional: Misiones espaciales que visitaron Júpiter http://sse.jpl.nasa.gov/missions/profile.cfm?Sort=Target&Target=Jupiter&Era=Past
Uno de muchos gigantes
Muchos de estos mundos gigantes en el
cosmos probablemente tengan también
satélites helados como los de Júpiter. Si
los oceanos internos en los satélites son
algo común, podrían existir más lugares
en los que pueda existir vida además de
las superficies de planetas como la Tierra.
Crédito: NASA/IPAC/R. Hurt
Júpiter es uno de los cuatro planetas
gaseosos gigantes en el Sistema Solar. En
años recientes los astrónomos han
descubierto muchos planetas similares a
Júpiter orbitando otras estrellas.
Concepción artística de un planeta extrasolar parecido a
Júpiter con hipotéticos satélites que contienen agua.
Enlace adicional: Sitio web de PlanetQuest de la NASA http://planetquest.jpl.nasa.gov/
El estudio de Júpiter y sus satélites nos puede
enseñar mucho sobre la historia de nuestro
Sistema Solar y sobre los planetas que orbitan
otras estrellas. Los satélites helados de Júpiter
nos podrían mostrar que los mundos habitables
pueden ser algo común.
Crédito: NASA/JPL-Caltech
¿Qué aprendemos de Júpiter?
Planetas gigantes como Júpiter tienen un papel
importante en el proceso de formación de los planetas.
Crédito: NASA/JPL
Al comparar a Júpiter y otros planetas con la
Tierra, podemos aprender mucho sobre nuestro
propio planeta y cómo llegamos a surgir
nosotros.
Concepción artística de un planeta similar a
la Tierra durante su formación.
Preston Dyches (Jet Propulsion Laboratory, USA) – Grupo de Tareas de
Noches de Galileo
Noches de Galileo es un proyecto del IYA2009
http://www.galileannights.org/
Contacto
Catherine Moloney
[email protected]
Traducción al español: Astroseti.org – Lourdes Cahuich
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Misiones a Júpiter - Año Internacional de la Astronomía 2009 en