Desde hace muchos años se
escucha hablar acerca de la III
Guerra Mundial
No hay un solo día en el mundo
donde en alguna parte no se esté
peleando alguna batalla
Ahora el mundo árabe es un
polvorín. Miles en las calles pidiendo
libertad. Miles han muerto o han
sido heridos.
El mundo está en permanente
guerra, porque el diablo está en
guerra contra el hombre.
Tipos de personas
Los que ignoran que están en guerra
2. Los que están fuera de combate
3. Los que pelean con sus fuerzas
4. Los que pelean junto a Dios
1.
La mayoría de la gente no sabe que
está en guerra
Desconocen que el diablo está
luchando contra todos desde que
están en el vientre de su mamá
No saben que el diablo está
robando, matando y destruyendo
todos los sueños y proyectos que
tiene
El diablo intenta con todo el poder
del infierno empobrecer y enfermar
a cada ser humano
El diablo trata de destruir
matrimonio, robar y matar a los
hijos.
No podés esperar que el diablo sea
bueno. El es un destructor. Es un
homicida. Es un ladrón.
Juan 10.10
Pero tenemos buenas noticias
paradarte:
Alguien mayor que satanás se
levantó sobre la faz de la tierra.
¡Jesús vino para darte vida y una
vida abundante!
Juan 10.10 b
Si vos ignorás que el diablo te está
haciendo la guerra, también estás
ignorando que Jesús vino para darte
una vida con mayúscula, una vida
abundante.
Si no sabías que el diablo está en
guerra con vos, es el momento en
que tenés que decidir ponerte en las
manos de Jesús para que te
acompañe en tus batallas.
Tipos de personas
Los que ignoran que están en guerra
2. Los que están fuera de combate
3. Los que pelean con sus fuerzas
4. Los que pelean junto a Dios
1.
Hay un segundo grupo de personas
que se dispone a pelear, que se da
cuenta que está en lucha.
Cree que hay una vida mejor con
Jesús
Cree que Jesús vino para que tenga
vida y vida en abundancia
Toma la decisión de comenzar a
batallar, de conquistar, de crecer, de
progresar
Pero el diablo no pierde tiempo y
comienza su contra ataque
Mientras vos no invadís el territorio
que ilegalmente tiene satanás en su
poder, él no se mete con vos.
Pero cuando decidís conquistar lo
que Dios ha reservado para vos, al
diablo se le ponen los pelos de
punta y comienza a lanzar sus
dardos infernales para ver si te
acierta con alguna de sus flechas
malignas.
¿Qué le pasa a la mayoría de los que
intentan conquistar en la vida?
Vuelven lastimados, atemorizados,
desanimados, derrotados,
quemados, confundidos.
Se terminan olvidando de las
promesas gloriosas de Dios y se
amoldan a una vida “cómoda”,
conformista, en el desierto.
El diablo los deja fuera de combate
¿Te habrá sacado el diablo fuera de
combate a vos también?
Tipos de personas
Los que ignoran que están en guerra
2. Los que están fuera de combate
3. Los que pelean con sus fuerzas
4. Los que pelean junto a Dios
1.
Hay un tercer grupo de personas que
lucha y lucha, pelea y pelea. No baja
los brazos fácilmente. Pero pelea
con sus propias fuerzas.
Las armas de nuestra guerra no son
carnales sino que tienen que ser
espirituales, poderosas en Dios,
para destruir las fortalezas
diabólicas.
2 Corintios 10.4
Jacob era un joven entusiasta que
quería conquistar el mundo en poco
tiempo
Pero su problema era que se había
acostumbrado a pelear con armas
humanas.
No le importaba aprovecharse de la
debilidad de su hermano Esaú para
subir un escalón más
Le mintió a su anciano padre y se
disfrazó con pieles de animales para
aparentar ser Esaú y robarle
ilegítimamente la herencia.
Peleó con todas sus fuerzas contra
todos: padres, hermano, suegro.
No se daba cuenta que hasta estaba
peleando contra Dios
¿Será esta tu sitiuación?
¿No será que estás peleando con
tus propias fuerzas, año tras año, sin
mayores resultados?
Posiblemente Jacob tenía más de 40
años y todavía no había aprendido a
apoyarse en el Señor
Tipos de personas
Los que ignoran que están en guerra
2. Los que están fuera de combate
3. Los que pelean con sus fuerzas
4. Los que pelean junto a Dios
1.
Una minoría se ha dado cuenta que
las batallas son espirituales y
necesitan que Dios salga a la guerra
junto a ellos.
El Señor va delante de ustedes a las batallas. Él
peleará con ustedes.
Deuteronomio 1.30
El Señor es como un guerrero
Éxodo 15.3
Con esa seguridad salió Moisés a
enfrentar al Faraón
Con esa seguridad Moisés salió a
enfrentar un desierto lleno de
serpientes y escorpiones
Con esa seguridad salió derecho
hacia la tierra prometida para
enfrentar a ejércitos mejor
preparados y armados que ellos.
¿Y vos cómo estás peleando tus
batallas?
Jacob toda su vida había luchado
solo
Ahora estaba volviendo a la tierra
que le correspondía por herencia
espiritual
Pero una nueva batalla se le
presentaba: el odio, el deseo de
venganza y la fuerza de su hermano
Esaú, a quien había engañado y
robado.
Jacob nuevamente se aprestaba a
batallar con sus propias fuerzas:
“Apaciguaré la ira de mi hermano
con los regalos que van delante de
mí. A lo mejor Esaú me acepte”.
Génesis 32.20
Jacob estaba atemorizado,
desgastado física y sicológicamente.
Cansado de tantos años de lucha
carnal.
Por eso el Señor interviene una vez
más en su vida
Luchó con Jacob un varón casi hasta
el amanecer, y como no podía
vencerlo, lo tocó en el encaje de su
muslo, y se descoyuntó.
Génesis 32.24, 25.
¡No solamente Jacob se aprestaba a
luchar contra Esaú sino que peleaba
también contra Dios!
¡Tan cabeza dura era Jacob que el
Señor tuvo que pelear toda la noche
y como no podía vencerlo tuvo que
dejarlo rengo!
Así es el hombre, tratamos de pelear
con nuestras propias fuerzas sin
darle lugar al Señor y terminamos
tan lastimados.
El Señor va delante de ustedes a las
batallas. Él peleará con ustedes.
Deuteronomio 1.30
Y aquél varón le dijo: No te llamarás
más Jacob, sino Israel
Desde allí en adelante los hijos de
Jacob fueron llamados “Israelitas”
hijos de Israel.
¿Qué pasó con Jacob que se
transformó en Israel?
Tuvo una experiencia sobrenatural
con Dios en Peniel.
Su forma de pelear cambió, su forma
de ver la vida se transformó, su
relación con Dios se profundizó.
¡Hasta su nombre cambió por Israel!
Israel significa: “Dios es el que
lucha”
Jacob salió de Peniel con una nueva
experiencia en su vida:
Dios lucha conmigo, Dios no está en
contra mía, Dios está a mi lado, es
mi aliado, es mi ayudador, es el que
me sustenta, el que me bendice.
Ahora soy una nueva persona:
¡Soy Israel!
Vos también necesitás pasar por
Peniel
¿No será que hace tiempo que estás
luchando solo?
¿No sentís como que a Dios no le
interesa demasiado tu vida ni tus
sueños?
¡Hasta te puede hacer parecido que
Dios está en contra tuyo!
Quizás hasta oraste y ayunaste
“luchando” para torcerle el brazo a
Dios
Pero en realidad es Dios el que está
tratando de que cambies tu forma
de pelear, tu carácter, tus
pensamientos, tus acciones.
Este es el momento en el que podés
pasar por Peniel. El momento en que
podés entregarte completamente al
Señor y permitir que Él te bendiga y
te haga parte del Israel espiritual
Descargar

474 Kb - Ministerio Pueblo Deseado