El hecho --particular y sin importancia-- de
que no lo veas, no significa que no exista, o que no
esté aquí, acechándote desde algún lugar de la
página en blanco, preparado y ansioso de saltar
sobre tu ceguera.
Wilfredo Machado
Todo se imaginó Supermán, menos que
caería derrotado en aquella playa caliente y que su
cuerpo fundido serviría después para hacer tres
docenas de tornillos de acero, de regular calidad.
Julio Cortázar
En el fondo del patio de mi casa su cadáver
descansa relajado y sus ronquidos me desvelan
toda la noche.
De haberlo sabido, la entierro en otra parte
o la mato dos veces ...por sí acaso.
No es posible que hasta después de muerta
me siga molestando.
Ernesto Langer Moreno
Cuando despertó, el dinosaurio todavía
estaba allí.
Augusto Monterroso
Apenas me levanto, todas las mañanas voy presuroso hacia mi ventana favorita.
Y es que, a esa hora, puedo nuevamente contemplar al hombre del cual me he enamorado.
Lo veo distante, pero siempre me parece que está ahí nomás, y que casi puedo tocarlo. A
veces desaparece de mi vista momentáneamente, y vuelve a reaparecer cuando los vapores
de la niebla se disipan. El ni me conoce, y yo no me animo a hablarle, a hacerle sentir que
existo y que mi corazón vibra todas las mañanas cuando veo su hermosa estampa.
Hace muchos años que me ocurre esto. Todas los días, todas las mañanas lo veo vestirse para
ir a trabajar, mientras detrás suyo su esposa le alcanza una camisa.
Con el tiempo puedo advertir sus cambios, y desde hace poco, también, sus incipientes canas
y su atractivo porte de hombre maduro.
Y a pesar de no cansarme de verlo, hoy quise también tocarlo. Es más, quise
besarlo. Cuando tomé fuerzas y lo hice, me miró con placer y, mientras sentía la frialdad del
espejo del baño en contacto con mis labios, me sentí inmensamente feliz.
Pablo Cazau
Tras una discusión, coloqué a mi mujer
sobre la mesa, la planché y me la vestí. No me
sorprendió que resultara muy parecida a un hábito.
Miguel Gomes
Y cuando llegué la engrapadora se había
suicidado, ya no soportaba el parto con dolor.
Araújo
En un lejano país existió hace muchos años una Oveja negra.
Fue fusilada.
Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre
que quedó muy bien en el parque.
Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras eran
rápidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de ovejas
comunes y corrientes pudieran ejercitarse también en la escultura.
Monterroso
¡Ay, José, así no se puede!
¡Ay, José, así no sé!
¡Ay, José, así no!
¡Ay, José, así!
¡Ay, José!
¡Ay!
Guillermo Cabrera Infante
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