ESTUDIO DEL COMPORTAMIENTO DE HUIDA (tiempo de
reacción, forma y distancia de huída) MOSTRADO POR LA
PERDIZ ROJA (Alectoris rufa) CRIADA EN CAUTIVIDAD.
PÉREZ, J.A.; DÍEZ, C.; ALONSO, M.E.; GAUDIOSO, V.; OLMEDO, J.A.
Dpto. Producción Animal II, Facultad de Veterinaria de León. 24071. España.
E.mail: [email protected]
IX CONGRESO NACIONAL y VI IBEROAMERICANO DE ETOLOGIA (MADRID)
 INTRODUCCIÓN.
Gráfico 2: Tipos de salidas registradas.
La disminución que los censos de perdices rojas salvajes han sufrido durante las
últimas décadas ha motivado la aparición de granjas cinegéticas destinadas a
obtener gran número de estos animales que posteriormente son liberados en cotos y
entornos cinegéticos para repoblaciones y cacerías. El ambiente en el que viven las
perdices de granja presenta pocas similitudes con las situaciones que deben afrontar
los congéneres en estado salvaje y los resultados de supervivencia en campo de estos
animales resultan, en líneas generales, frustrantes.
En conjunto, la predación se muestra como el principal condicionante del éxito de
las repoblaciones (LERANOZ, 1989; CASTRO, 1996; GORTÁZAR, 1997; PÉREZ
1999), achacado no solo a la presión de predación que sufre la especie, sino también
al deficiente comportamiento antipredatorio exhibido por las perdices de granja
(DOWELL, 1992).

OBJETIVOS.
Nos proponemos valorar la capacidad de las perdices de granja utilizadas en
repoblación de poner en práctica adecuadas estrategias de huída, modificadas por
los actuales sistemas de producción y manejo llevados a cabo en las explotaciones
cinegéticas, poniendo como patrón del estudio a perdices salvajes nacidas en campo.
 MATERIAL Y MÉTODOS.
Se utilizaron 20 perdices rojas: 10 procedentes de una granja cinegética comercial
y otras 10 procedentes de sucesivas capturas de individuos silvestres, todos ellos con
aproximadamente 3 meses de edad.
Se construyó un jaulón de 30 metros de longitud, 1’5 m. de anchura y 1 m. de
altura, asentado sobre el propio terreno y de malla metálica electrosoldada de 2 cm.
de luz. En uno de los extremos se dispuso una jaula cerrada de 8 m2 para facilitar la
recaptura (FOTO 1). Exteriormente se colocaron 4 videocámaras para grabar los
patrones mostrados por los animales. Dentro del jaulón se dispuso un cajón de suelta
de 40x30x30 cm. desde el que se liberaban los animales (FOTO 2). Las pruebas se
realizaron siempre el mismo día de su recepción o captura.
Se introducían las perdices en el cajón de suelta, y, tras 5 minutos de reposo, se
liberaban, grabando su comportamiento de huída (tiempo de reacción, tipo y
distancia de huída). Posteriormente, se mantenían en el jaulón hasta el día siguiente,
momento en que se recapturaban y repetía la prueba Además, el primer día, después
de al menos 6 horas de estancia en el jaulón, se grababa la respuesta de huída ante la
presencia humana, de modo que un operario, en aproximación lenta, se acercaba al
extremo del jaulón en es que permanecía el individuo analizado.
Finalmente se analizaron todas las grabaciones con ayuda de un multiplexor,
valorando tiempo de reacción, tipo de huída y distancia de huída.
 RESULTADOS Y DISCUSIÓN.
TIEMPO DE REACCIÓN (en segundos): Existen diferencias estadísticamente
significativas entre los tiempos presentados por ambos grupos de perdices (F(1,18)=
10.69; p<0.01) , siendo mucho menor en perdices silvestres. Disminuye al repetir la
prueba, una vez que los animales conocen el entorno experimental (Gráfico 1),
apareciendo igualmente diferencias estadísticamente significativas (F(1,18)= 5.92;
p<0.01). Los tiempos de reacción en individuos silvestres oscilan entre 0-9 seg. el
primer día y entre 0-2 el segundo, mientras que en perdices de granja aparecen
grandes intervalos, que oscilaron entre 0-576 seg. el primer día y 0-190 el segundo.
TIPO DE SALIDA: Mayoritariamente a peón en perdices de granja, y
emprendiendo el vuelo las silvestres, apareciendo pocas variaciones entre el primer y
el segundo día de pruebas, con diferencias estadísticamente significativas ambos días
(F(1,18)= 10.13; p<0.01. F(1,18)= 6.08; p<0.01).
DISTANCIA DE HUÍDA (distancia recorrida desde que salen del cajón de suelta
hasta que se tranquilizan): La media para las silvestres es de 27’5 m. el primer día, y
de 30 m. (la totalidad del jaulón), el segundo. Las de granja alcanzan una media de
11’7 m. el primer día, variando entre 2 y 20 m., aumentando a 17 el segundo,
apareciendo ya individuos que recorren la totalidad del jaulón. Nuevamente
aparecen diferencias estadísticamente significativas entre ambos lotes (F(1,18)= 47.54;
p<0.01). Además, en las perdices de granja se constata una relación directa entre el
tipo de salida y la distancia de huída, de modo que las mayores distancias se
corresponden con individuos que salen volando, mientras que las perdices que salen
apeonando establecen inferiores distancias de huída. Sin embargo, en las perdices
silvestres no aparece ninguna relación entre el tipo de salida y la distancia de huída
recorrida.
DISTANCIA DE SEGURIDAD (distancia mínima a la que huye de la presencia
humana): Para las perdices silvestres es siempre el máximo que permite el jaulón (30
m), mientras que para las de granja oscila entre 1 y 15 m. Se obtienen pues
diferencias estadísticamente significativas (F(1,18)= 24.93; p<0.01)
Gráfico 1: Tiempo de reacción medio para ambos lotes
 RESUMEN.
Se pretende establecer el patrón de huída propio de las perdices silvestres bajo las
condiciones de estudio, valorando posteriormente las posibles diferencias existentes
entre estas y sus homónimas procedentes de granja cinegética.
Se construye para ello un jaulón de 30 m de longitud donde se libera a cada animal en
dos días consecutivos, grabando el comportamiento de huída puesto en práctica sin
conocer el entorno y después de haber permanecido en él 24 horas.
Se observa que las perdices de granja presentan tiempos de reacción notablemente
superiores a los de las salvajes, así como menores distancias de huída. También
aparecen diferencias en el modo de huir, mayoritariamente a peón en el primer grupo y
emprendiendo el vuelo en el segundo.
Los modernos sistemas de producción de perdiz roja en cautividad bajo condiciones
intensivas modifican claramente los patrones de huída propios de la especie en estado
silvestre, con lo cual se producen animales que no desarrollan en campo los adecuados
patrones antipredatorios, resultando pues muy vulnerables.
 BIBLIOGRAFÍA.
CASTRO, D.; CAPELO, M.; BORRALHO, R (1996). Seleccao de habitat de perdizes Alectoris rufa
provenientes de repovoamento segundo duas escalas espaciais. I Congreso de Ornitologia, pp. 41-43.
Vila Nova de Cerneira, Portugal.
GORTÁZAR, C.; MARCO, J.; FERNÁNDEZ DE LUCO, D. (1997). Repoblaciones con perdiz roja. Su
efectividad en la práctica. Trofeo 326: 24-31.
LERANOZ, I; CASTIEN, E. (1989). Repoblaciones con perdiz roja. Experiencias controladas. Gobierno
de Navarra. Departamento de Agricultura, Ganadería y Montes.
PÉREZ, J.A. (1999). Utilización del radioseguimiento para la valoración del comportamiento de los
animales empleados en repoblaciones de perdiz roja (Alectoris rufa). Tesina. Univ. de León. 131 pp.
Foto 1: Jaulón de 30 m y jaula de recaptura.
Foto 2: Cajón de suelta y cámaras
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Estudio del comportamiento de huida mostrado por la perdiz roja