¡EMBOSCADA! ELFOS OSCUROS CONTRA ALTOS ELFOS
LISTAS DE EJÉRCITO
Altos elfos (1000 pts)
-1 Comandante, corcel con barda, arma
2M, armadura pesada, escudo, anillo de
la ira
- 1 Mago nivel 2, corcel con barda, cristal
de la Anulii. Hechizos: Disipación de
magia, Caminar entre dos mundos y
Maldición de atracción de flechas.
- 5 Yelmos plateados, g.m.c.
-5 Yelmos plateados, g.m.c.
- 2 lanzavirotes (L.V.)
- 2 carrps de Tiranoc
CARRO
Elfos oscuros (666 pts.)
L.V.
C.
M
-1 Hechicera nivel 1, pergamino
dispersión, sello de Ghrond.
Hechizos:Horror Negro, que fue
cambiado por Viento Gélido.
-5 Jinetes oscuros
-5 Jinetes oscuros
L.V.
CARRO
-5 caballeros gélidos
-2 lanzavirotes
Despliegue:
Con los Altos Elfos adopté mi formación estándar para emboscadas. Se trata de una disposición de las tropas como si estuvieran marchando
realmente, previendo una emboscada. En la retaguardia puse dos lanzavirotes, separados entre ellos para que no pudieran cargar a los dos con
la misma unidad, y un carro junto a cada uno para protegerlo. Tanto los carros como los lanzavirotes no tienen problemas en girar 180 grados,
así que no son sensibles a la desventaja táctica que supone tener un ejército en retaguardia.
En la vanguardia dispuse dos unidades de caballería prestas a cargar rápidamente a cualquier amenaza que me apareciera justo delante. Puse
un personaje cerca de cada unidad, ocultos de posibles disparos.
Los Elfos Oscuros hicieron un brillante despliegue que aportó a la partida una fuerte componente táctica. En mi retaguardia colocaron los
gélidos y una unidad de jinetes oscuros. También estaba con ellos la hechicera a pie. Obviamente, esperaba eliminar mis lanzavirotes en la
primera carga. Pero lo mejor fue que delante, colocó dos lanzavirotes, cada uno en una esquina, y una unidad de jinetes entre ellos. Con esta
disposición, él podía concentrar el fuego de dos lanzavirotes en una unidad, pero yo tenía que dispersarlas mucho para poder eliminar a los
lanzavirotes, y en mi avance, los jinetes oscuros amenazarían algún flanco. La alternativa de ir a por los jinetes era impensable, pues mientras
les alcanzara, iba a masticar virotes.
TURNO 1. ELFOS OSCUROS
En la fase de movimiento, los gélidos y
jinetes oscuros avanzaron en la
retaguardia para cargar a los
lanzavirotes el próximo turno. La
hechicera avanzó entre ellos, quedándose
atrás, pero conservando línea de visión.
En la vanguardia, los jinetes oscuros
retrocedieron, dejando campo para que
avanzaran los altos elfos hacia los
lanzavirotes y poder ganarles el flanco
con facilidad.
En la fase de magia, la hechicera lanzó el
Viento gélido con fuerza irresistible,
conseguiendo tres heridas para el carro
de Tiranoc, pero éste las salvó todas.
En la fase de disparo, concentró todos los
virotes en una unidad de yelmos,
causando dos bajas. Afortunadamente,
los Altos Elfos eran inmunes al pánico.
CARRO
L.V.
C.
M
L.V.
CARRO
TURNO 1. ALTOS ELFOS
La cena a base de alto elfo estaba a punto
de ser servida si no conseguía eliminar a
los lanzavirotes. Por eso, dirigí a las
unidades de yelmos cada una a un
lanzavirotes. El Comandante se
introdujo en la que había sido impactada
por los lanzavirotes, para darle más
aguante y permitirme, en un momento
dado, cargar sólo con el comandante al
lanzavirotes, reservando los posibles
supervivientes de los yelmos para
amenazar a los jinetes oscuros. El mago
se metió en la otra unidad, para no
quedar dando vueltas solo. Mientras, en
la retaguardia, los carros se colocaron
encarados para amenazar la retaguardia
de los druchii en el caso en el que
cargaran a los lanzavirotes.
L.V.
CARRO
L.V.
En la fase de magia, sólo podía usar la
maldición de la atracción de las flechas,
Lanzé la maldición a los jinetes oscuros,
con la intención de que agotara sus 4
dados de dispersión creyendo que mis
lanzavirotes iban a asaetearles. No picó,
sin embargo, y tiró sólo 3 dados. Falló la
dispersión, pero era un farol mío, así que
no sirvió para nada. En realidad
intentaba lanzar la Ira de Khaine, pero
al activar el anillo con el comandante, el
druchii lo disperó fácilmente con un
pergamino de dispersión.
En la fase de disparo, debía decidir si
repartir disparos o concentrarlos, y en
cual. Finalmente, decidí eliminar la
unidad más débil, y así evitar que los
druchii pudieran eliminar dos
lanzavirotes con las cargas el próximo
turno. Maté a los 5 jinetes oscuros.
TURNO 2. ELFOS OSCUROS
Éste turno era crucial para la victoria de
los Elfos Oscuros. Si conseguía eliminar
una unidad de yelmos, lo tendría muy
crudo en vanguardia.
En la fase de movimiento,los gélidos
cargaron a un lanzavirotes. Su dotación
tragó saliva y superó el miedo
estoicamente. Mientras, la hechicera se
alejó ligeramente manteniendo algunos
blancos a la vista. Los jinetes oscuros de
la vanguardia cometieron quizá el único
error de la partida, colocándose al flanco
de los yelmos, ya que no llegaban a
cargar. De este modo, obstaculizaron a
los lanzavirotes, y ya no pudieron
concentrar los disparos en una única
unidad.
L.V.
La hechicera lanzó el viento gélido, que
dispersaron los altos elfos.
En la fase de disparo, la suerte se alió con
los altos elfos. En la unidad de yelmos
previamente debilitada no hubo bajas, y
en la otra, sólo cayó un y elmo. ¡De buena
se habían librado!
CARRO
L.V.
Obviamente, la dotación del lanzavirotes
no duró un asalto contra los gélidos, que
se los fueron masticando mientras
corrían para hacer su arrasamiento y
alejarse de los carros.
TURNO 2. ALTOS ELFOS
En este momento pude respirar, porque
lo peor ya había pasado. Nada me
impedía cargar con los yelmos y el mago
a un lanzavirotes, y con el comandante a
otro lanzavirotes. Lo hice así para dejar
a la unidad donde estaba el comandante
reorganizada de manera que encarara a
los jinetes oscuros. Por último, un carro
superó el miedo y cargó a la retaguardia
de los gélidos, mientras que el otro se
aproximó a el lanzavirotes asur, con la
esperanza que llegar en el turno siguiente
al flanco de los gélidos.
En la fase de magia, no podía lanzar
ningún hechizo.
En la fase de disparo, sólo pude lanzar
una andanada a la desprotegida
hechicera, que, afortunada, sólo recibió
una herida.
CARRO
L.V.
En el combate, los yelmos eliminaron a
un lanzavirotes, y salieron con su
arrasamiento de la mesa para evitar una
carga por retaguardia de los jinetes
oscuros. El comandante también mató a
la dotación del otro, pero no arrasó.
El carro de Tiranoc mató a dos
caballeros gélidos y ganó el combate,
pero los druchii superaron el chequeo de
desmoralización.
TURNO 3. ELFOS OSCUROS
En este punto, la partida estaba casi
decidida, pero los druchii se negaban a
rendirse.. Los jinetes oscuros se alejaron
y giraron para encarar a los yelmos,
protegiendo así el camino de éstos hacia
los gélidos.
En la fase de magia, la hechicera lanzó el
viento gélido a un carro, pero fue
dispersado.
En el combate, el carro perdió y al estar
en inferioridad numérica, el miedo fue
más fuerte y huyeron. Los gélidos lo
alcanzaron y dieron buena cuenta de él.
CARRO
CARRO
L.V.
TURNO 3. ALTOS ELFOS
Todavía los druchii se revolvían
peligrosamente. La posición de los jinetes
oscuros me impedía acercar los yelmos
hacia el carro y el lanzavirotes, por lo
que los gélidos podían todavía hacer
daño en la retaguardia de los Asur.
La unidad con el mago apareció por el
borde de la mesa, aproximándose a los
jinetes oscuros, con objeto de que el
mago tuviera a su alcance a la hechicera
druchii. Por otro lado, el comandante
con el anillo de la Ira se aceró al centro,
para disponer así de varios blancos para
su hechizo.
En la fase de magia, mi objetivo era
lanzar la madición de las flechas a los
jinetes oscuros. Para ello, lancé la
disipación de magia con dos dados.
Saqué 11, y el druchii lanzó todos sus
dados de dipersión. Entonces, lancé la
maldición con éxito a los jinetes oscuros.
Por otro lado, lancé la Ira de Khaine a la
hechicera y la eliminé.
En la fase de disparo, el lanzavirotes
disparó una certera andanada, que
gracias a la Maldición, hizo 6 impactos y
5 heridas, mandando a los druchii al
infierno.
RESTO DE TURNOS.
Los tres últimos gélidos se giraron para
cargar al lanzavirotes.
El carro se separó de éste, y el lanzavirotes
lanzó todavía una andanada más que mató
dos gélidos, quedando uno solo.
Éste consiguió cargar al lanzavirotes, pero
no mató a la dotación. En ese momento se
terminó la partida.
CONCLUSIONES
•
Era evidente que los elfos oscuros se presentaron a la partida con los deberes hechos. Era una magnífica lista y su planteamiento fue muy
exigente para los altos elfos. Éstos tuvieron que tomar las decisiones correctas, y aun así, debían contar con suerte para no perder una unidad
de yelmos frente a los lanzavirotes. De hecho, la partida se decantó en el momento en el que cargaron a los lanzavirotes, con muy pocas bajas
recibidas. Asuryan les miraba desde el cielo, desde luego. No obstante, fue muy acertada su opción de eliminar a los jinetes oscuros con los
lanzavirotes en el primer turno, así como introducir el comandante en la unidad de yelmos que había sido diezmada en la primera andanada
druchii, pues esto les aseguró más resistencia ante la última andanada (ya que los impactos tuvieron que repartirse entre los yelmos y el
personaje)
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De nuevo, emboscada - Los Jugadores del Troll