Razas de perro
Nazaret Fernández Mesa.
Boxers
Dalmatas
Bodegeros
Pitbulls
Husky siberiano
Labradores
Una semana
Hoy cumplí una semana de nacido. Qué alegría haber llegado a este mundo.
Un mes
Mi mamá me cuida muy bien. Es una mamá ejemplar.
Dos meses
Hoy me separaron de mi mamá. Ella estaba muy inquieta y con sus ojos me dijo adiós. Espero
que mi nueva familia humana me cuide tan bien como ella me ha dicho que harán.
Cuatro meses
He crecido rápido, y todo me llama la atención. Hay varios niños en la casa que para mí son
como hermanitos. Somos todos muy inquietos, ellos me tiran del rabo y yo les muerdo jugando.
Nos divertimos mucho.
Cinco meses
Hoy me regañaron. Mi ama se molestó porque me hice pipí dentro de casa, pero nunca me
habían dicho dónde hacerlo. Además duermo en un cuartito... y ya no aguantaba más!
Ocho meses
Soy un perro feliz. Tengo el calor de un hogar, y me siento tan seguro, tan protegido... Mi familia
humana me quiere y me deja hacer muchas cosas. cuando están comiendo yo les pido algo y
siempre me lo dan. Y el jardín de la casa es estupendo, y puedo escarbar como mis
antepasados los lobos, escondiendo la comida. Creo que nunca hago nada mal porque nunca
me dicen nada...
Doce meses
Hoy cumplí un año. ¡Soy un perro adulto! Mis amos dicen que crecí más de lo que ellos
pensaban. Seguro que se sienten más orgullosos de mí...
Trece meses
Qué mal me sentí hoy :-( Mi hermanito, uno de los niños, me quitó la pelota. Yo nunca le quito
sus juguetes! Así que se la quité, pero mis mandíbulas se han hecho muy fuertes, y le hice daño
sin querer. Él gritó y lloró y yo me sentí muy triste. Después del susto me encadenaron casi sin
poder moverme, hacía mucho sol y tenía mucho calor y no había agua cerca... Y les oí decir que
van a tenerme en observación o algo así, y que soy un desagradecido. No entiendo nada.
Quince meses
Ya nada es igual. Vivo en la azotea y me siento muy solo. No sé por qué pero mi familia ya no me
quiere. A veces se les olvida que tengo hambre y sed, y cuando llueve no tengo ningún techo
para cobijarme.
Dieciséis meses
Hoy me bajaron de la azotea. Me puse muy contento de que me perdonaran, y daba saltos de
gusto, y movía el rabo como nunca. Y además me van a llevar de paseo! Monto en el coche y
espero a ver a dónde me van a llevar, tengo muchas ganas de correr y jugar con mi familia.
Paramos, abrieron la puerta y yo me bajé feliz, estábamos en una carretera al lado de un campo
y pensé que pasaríamos un día estupendo. No entiendo por qué cerraron la puerta y se fueron.
¡Esperadme! -les grité- ¡os olvidáis de mí! Corrí detrás del coche con todas mis fuerzas, muy
angustiado, iba viendo que no podría alcanzarles, que no podía correr más y el coche se iba
haciendo pequeñito. Me habían olvidado.
Diecisiete meses
He intentado encontrar el camino para volver a casa y no lo he conseguido. Estoy perdido. A
veces me encuentro con gente buena que me mira triste y me da algo de comer. Yo les doy las
gracias con la mirada, y les digo que querría que me adoptaran, que les prometo ser leal como
nadie... pero sólo dicen "pobre perrito, se debe de haber perdido". Y se van y me dejan solo otro
vez.
Dieciocho meses
El otro día pasé por un colegio y vi a muchos niños como mis antiguos hermanitos. Me acerqué
y un grupo de ellos, riéndose, me lanzó una lluvia de piedras, "a ver quién tiene mejor
puntería", decían. Una de las piedras me dio en un ojo y ya no veo con él.
Diecinueve meses
Ahora ya no se me acerca casi nadie, creo que es porque ya no soy un perro bonito. Estoy muy
flaco, perdí mi ojo, tengo alguna herida de algún perro más fuerte que me mordió cuando
intentaba comer y hace mucho que nadie me cepilla el pelo. La gente no me acaricia,
últimamente lo que abundan son los escobazos que me dan cuando intento dormir un poco a la
sombra de alguno de sus porches.
Veinte meses
Casi no puedo moverme. Hoy intenté cruzar una calle por donde pasan coches y uno me
atropelló. Aunque creo que yo estaba en un lugar seguro... y no olvidaré la mirada de
satisfacción del conductor, que hasta se ladeó con tal de darme... Si me hubiera matado... pero
qué va, sólo me dislocó la cadera y el dolor es horrible. Mis patas traseras no se movían, así
que con mucha dificultad me arrastré hacia el borde del camino, donde había un poco de
hierba.
-
.Llevo diez días bajo el sol, la lluvia y el frío, sin comer. Ya no me puedo mover nada, el dolor
es insoportable. Me siento muy mal, cuando llovió se hizo un charco donde yo estaba y como
no podía moverme estuve mojado muchísimo tiempo, y creo que mi pelo se está cayendo.
Alguna gente pasa sin verme, otros me dicen "no te acerques"... pero si ni me puedo mover!!
Ya casi estoy inconsciente, pero una fuerza extraña me hizo abrir los ojos. Alguien hablaba
dulcemente, "pobre perrito, cómo te han dejado...", decía. Junto a ella venía un señor con una
bata blanca, aunque no veo apenas y no podría asegurarlo, que empezó a tocarme y dijo "lo
siento, señora, pero esto ya no tiene solución, es mejor que deje de sufrir". A la señora le
saltaron las lágrimas y asintió, y como pude, moví el rabo agradeciéndole que me ayudara a
descansar. Sentí un pinchazo de la inyección y me dormí mientras me acariciaba la cabeza,
pensando en por qué me separaron de mi mamá que me quería si ellos no lo hacían.
Hazlo por ellos.
¿LOS PERROS SUEÑAN?
Los estudios realizados indican que la respuesta es afirmativa: los perros sí sueñan y lo
hacen de una forma similar a la que soñamos los seres humanos, probablemente reviviendo
sucesos que ocurrieron durante el día.
Vale detenerse en lo que se denomina REM (del inglés, rapid eye movement, movimiento
rápido de los ojos). Se trata del estado de sueño rápido, el momento donde los humanos
podemos soñar.
Los estudios citados arrojaron que los perros también transitan, durante el sueño, el estado
REM y que por tanto, también sueñan.
Evidentemente hay diferencias sustanciales entre el sueño de los perros y el del hombre. Los
animales tienen un sueño ligero y se despiertan a menudo. Esto ocurre porque están mucho
más atentos a la posibilidad de un peligro.
Muchos hemos visto a los perros sobre saltarse mientras duermen: jadeos, gemidos, ¡hasta
ladridos! Incluso, llegan a hacer movimientos como si estuviesen corriendo.
Por ello, los expertos dicen que cuando notamos que nuestra mascota está inquieta mientras
duerme, no hay razones para preocuparse. Solamente está soñando y quizá su sueño sea
feliz.
Porque en eso somos iguales: el mundo de los sueños sigue siendo, aun para la ciencia más
avanzada, un terreno en el que no abundan las certezas.
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fernandezmesapresentacion