Dios toma tu trono hoy
En mi corazón
Toma tu lugar, Señor
En mi corazón..
Coro
Del crecimiento, de tu
reino
///no habrá final///
Reinarás por siempre, oh
Dios
Dios, toma tu trono hoy
En esta ciudad
Toma tu lugar, Señor
En esta ciudad.
Coro
Del crecimiento, de tu
reino
///no habrá final///
Reinarás por siempre, oh
Dios
Dios, toma tu trono hoy
Toma el mundo, oh Dios
Toma tu lugar, Señor
Toma el mundo, oh Dios
Coro
//Del crecimiento, de tu reino
///no habrá final///
Reinarás por siempre, oh Dios//
//Reinarás oh Dios//
Reinarás por siempre, oh Dios
Dios toma tu trono hoy.
Mas vosotros sois linaje
escogido, real sacerdocio,
gente santa, pueblo
adquirido, para que
anunciéis las virtudes de
aquel que os ha llamado de
las tinieblas a su luz
admirable.
1 Pedro 2:9.
Como un cántico sublime
Mi plegaria va al Señor.
Donde le cuento mis cuitas,
Mis pesares y dolor.
Cristo paciente me escucha
Y me sabe responder
// Si obedezco su palabra
Todo en esta vida
Lo podré vencer //
Es mi Dios fuerte, celoso,
Nadie me podrá dañar
Aunque pase por mi vida
El más fuerte vendaval.
Firme estaré es esa Roca,
Roca de la eternidad.
// Y por todas las edades
Gozaré con Cristo,
Que felicidad //
En el cielo de la gloria
Hay una hermosa ciudad,
Con un bello trono blanco
Do mara la trinidad,
Tiene sus calles de oro,
Sus puertas de perlas son.
// quiero serle fiel a Cristo
Para entrar un día
En tan bella mansión //
Cuando termine mi vida
En el mundo terrenal,
Tendré vestiduras blancas
En la patria celestial.
Una preciosa corona
Allá en el cielo tendré.
// De blancas perlas brillantes
Por todas las vidas
Que aquí rescaté //
En medio del Paraíso
El Árbol de Vida está,
Y comeré de su fruto
Como de rico maná.
Una piedrecita blanca
Mi buen Jesús me dará,
// Con un nombre nuevo escrito
Que nadie en el mundo
Jamás lo sabrá //
Cuando cesen los conflictos
De la vida terrenal,
Y dejemos este mundo de
aflicción,
Entraremos por las puertas
De la patria Celestial
En la nueva Jerusalem.
Cantaremos con los santos
La canción de redención
En Jerusalem, en Jerusalem.
Con acentos de alegría.
Alabando al Salvador
En la gran Jerusalem.
Aunque el mar embravecido
Y las olas del turbión
Siempre agiten nuestra
Pobre embarcación,
Fiando en Cristo llegaremos
A la playa celestial
En la nueva Jerusalem.
Cantaremos con los santos
La canción de redención
En Jerusalem, en Jerusalem.
Con acentos de alegría.
Alabando al Salvador
En la gran Jerusalem.
Consagremos nuestras vidas
Al servicio del Señor,
Siempre hablemos
De su grande salvación,
Si en su viña trabajamos
Nos espera galardón
En la nueva Jerusalem.
Cantaremos con los santos
La canción de redención
En Jerusalem, en Jerusalem.
Con acentos de alegría.
Alabando al Salvador
En la gran Jerusalem.
En aquel país hermoso
Do jamás se dice adiós,
Gozaremos el descanso sin afán;
Cara a cara allá veremos
A Jesús quien nos salvo,
En la nueva Jerusalem.
Cantaremos con los santos
La canción de redención
En Jerusalem, en Jerusalem.
Con acentos de alegría.
Alabando al Salvador
En la gran Jerusalem.
¡Santo! ¡Santo! ¡Santo!
Señor Omnipotente,
Siempre el labio mió,
Loores te dará;
¡Santo! ¡Santo! ¡Santo!
Te adoro reverente
Dios en tres personas,
Bendita Trinidad.
¡Santo! ¡Santo! ¡Santo!
En numeroso coro,
Santos escogidos
Te adoran con fervor;
De alegría llenos,
Y sus coronas de oro,
Rinden ante el trono
Glorioso del Señor.
¡Santo! ¡Santo! ¡Santo!
La inmensa muchedumbre,
De ángeles que cumplen
Tu santa voluntad;
Ante Ti se postra,
Bañada por tu lumbre,
Ante Ti, que has sido,
Que eres y serás.
¡Santo! ¡Santo! ¡Santo!
Por más que estés velado,
E imposible sea
Tu gloria contemplar;
Santo tú eres sólo,
Y nada hay a tu lado,
En poder perfecto,
Pureza y caridad.
¡Santo! ¡Santo! ¡Santo!
La gloria de tu nombre,
Vemos en tus obras,
En cielo, tierra y mar,
¡Santo! ¡Santo! ¡Santo!
Te adorará todo hombre
Dios en tres personas,
¡Bendita Trinidad!
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sabado 16 enero