Retos en tres áreas:
1.Carismático (1-3)
2.Personal (4 y 5)
3.Organizacional (6-10)
Retos de los delegados,
presidentes y Exalumnos/as de
Don Bosco hoy
1. Conocer la realidad social, cultural y
juvenil para afrontarla
2. Volver a Don Bosco: Ser un
enamorado de Don Bosco
3. Asumir la evangelización como una
urgencia.
4. Poseer Proyecto Personal de Vida.
5. Poseer un plan de gobierno.
Retos de los delegados,
presidentes y Exalumnos/as de
Don Bosco hoy
6. Vivir la amabilidad salesiana en la
dirección o servicio de la autoridad:
Inteligencia emocional.
7. Ser un excelente motivador
8. Ser un excelente comunicador
9. Superar posibles errores en el arte de la
dirección o del acompañamiento de las
personas y de la Asociación
10. Responder a las expectativas que los
exalumnos y la Asociación tienen sobre el
delegado, el presidente o de quienes
posean funciones directivas.
Introducción
Hoy más que nunca se requieren
directivos con una alta capacidad
en el manejo del arte de dirigir y
del liderazgo para alcanzar retos.
La misión propia de la Familia Salesiana y
de cada uno de los grupos que la
constituyen demandan un verdadero
liderazgo de sus directivos.
Es fundamental que toda intervención
parta del conocimiento de la realidad
imperante para interpretarla y tomar
decisiones correctas y coherentes.
Introducción
Al incursionar en el difícil arte de dirigir personas,
primero hemos de ser capaces de dirigirnos a nosotros
mismos: El Proyecto Personal de Vida es un instrumento
fundamental para ello. Otro instrumento de suma
importancia lo constituye el Plan Estratégico de la
Asociación y el Plan de Gobierno de cada Inspectoria o
nación. La ejecución de dicho Plan ha de estar movida
por la fuerza irresistible de la amabilidad del Sistema
Preventivo de Don Bosco. El llamado a ser
evangelizadores de los jóvenes requiere que seamos
buenos motivadores y buenos comunicadores del
mensaje evangélico. En la intervención se puede incurrir
en errores humanos, sobre todo, en el orden de la
dirección, el acompañamiento y de la ejecución. Por
supuesto que errar es de humanos, por ello, hemos de
estar en la mejor disposición de reconocer y superar con
humildad dichos errores para mejorar y responder a las
expectativas de los miembros de la Asociación de
Antiguos Alumnos.
1. Conocer la realidad social, cultural
y juvenil para afrontarla
La situación de pobreza, producto de un sistema
neoliberal, obliga a muchos jóvenes a sobrevivir.
Se percibe una fuerte tendencia a la movilidad
humana expresada por masas humanas que,
impulsadas por la pobreza, por el hambre y por el
subdesarrollo, emigran hacia los países de la
riqueza y del bienestar
Existe el permanente desafío de la pobreza, del
hambre, de las enfermedades y del
subdesarrollo, junto con los desafíos que
provienen de la explotación de los niños y de los
menores en los aspectos trágicos de la
marginación, del trabajo de menores, del turismo
sexual, de la mendicidad, de los muchachos de la
calle, de la delincuencia de los menores, de los
niños soldado, de la mortalidad infantil.
1. Conocer la realidad social, cultural
y juvenil para afrontarla
La cultura de la violencia se vive como reacción contra las
dificultades; se notan los fenómenos de la droga, del
terrorismo, de las guerras, los muchachos soldado, los
genocidios.
Constituyen amenazas contra la vida y su dignidad el
aborto, el suicidio, la eutanasia, las torturas, las
drogas, el incesto y el estupro que generan una cultura
de muerte y la pérdida del sentido de la vida.
Constituye una amenaza aquella cultura que promueve un
amor posesivo y superficial, que busca la satisfacción
inmediata del placer, que promueve la comercialización del
cuerpo y la explotación sexual, los embarazos precoces de
más de 14 millones de adolescentes, la inestabilidad de las
relaciones de pareja.
Existe por parte de los jóvenes una fuerte demanda de
nuevas relaciones de amistad, de afecto, de compañía,
para superar las carencias afectivas que los hacen
inseguros, poco confiados en sí e incapaces de establecer
relaciones estables y profundas.
1. Conocer la realidad social, cultural
y juvenil para afrontarla
La manipulación cultural a través de los medios de
comunicación social favorece una cultura superficial,
consumista y hedonista.
La paradójica cultura de la vida y de la muerte entra en
confrontación con el desarrollo de las biotecnologías y de la
eugenésica. Existe un desequilibrio entre el desarrollo del
hombre y de los pueblos y las tecnologías de la información
y de la comunicación.
el crecimiento del fenómeno de la secularización exalta
diversas formas de humanismo sin Dios y relega a lo
privado todas las expresiones de fe religiosa.
Se nota que arraiga el fundamentalismo religioso y la
consiguiente dificultad para un diálogo de reciprocidad
entre las diversas creencias.
Surgen nuevos movimientos religiosos como respuesta a
las necesidades de espiritualidad y de agregación religiosa
2. Ser un enamorado de Don Bosco:
Volver a Don Bosco
Cómo no volver a Don Bosco si Él se
desvivía por los Exalumnos, incluso en
una ocasión llegó a decir: “Ya no sois los
muchachos que yo tanto quise; pero
siento que ahora os quiero más que
entonces, porque con vuestra presencia
me aseguráis que están firmes en vuestro
corazón los principios de nuestra santa
religión, que os enseñé y son la guía de
vuestra vida. También os quiero más
porque me hacéis ver que vuestro
corazón está siempre con Don Bosco” (…)
(Memoria Biográfica (MB) 17, 173-174).
2. Ser un enamorado de Don Bosco:
Volver a Don Bosco
El movimiento de Antiguos
Alumnos, pues, no fue creado por
los educadores como Asociación
postescolar mediante elementos
selectos, con finalidades
educativas, sino que surgió por si
mismo” (U. Bastasi, Guida organizzativa del Movimento
Exallievi de Don Bosco, Torino 1965, pàg. 8), por la
vitalidad de un carisma en sus
orígenes.
2. Ser un enamorado de Don Bosco:
Volver a Don Bosco
Volver a Don Bosco para un
Exalumno/a ha de significar:
a) convertir mentalidades y
estructuras para pasar de “una
mentalidad individualista, a un estilo
comunitario que implica a los
jóvenes, familias y seglares en el
anuncio de Jesucristo” (CG26, 31).
2. Ser un enamorado de Don Bosco:
Volver a Don Bosco
Volver a Don Bosco para un Exalumno/a ha de significar:
b) “amarlo, estudiarlo, imitarlo, invocarlo
y hacerlo conocer, aplicándose al
conocimiento de su historia” (CG26, 1)
y al estudio de la historia de la
Confederación de Exalumnos y de la
Familia Salesiana.
c) conocer los Estatutos de la Confederación a
nivel mundial, nacional e inspectorial.
d) leer libros o artículos con cierta profundidad y rigor
científico sobre la persona de Don Bosco y su
Sistema Educativo;
e) asegurar una buena formación de los asociados a
nivel local, nacional e Inspectorial;
2. Ser un enamorado de Don Bosco:
Volver a Don Bosco
Volver a Don Bosco para un Exalumno/a ha
de significar:
f) estudiar la Carta de la Comunión, de la Misión
de la Familia Salesiana y la Carta de Don
Egidio Viganò del 1987 sobre los exalumnos;
g) tener un apostolado, sobre todo, entre los
jóvenes, comenzando por la propia familia y los
propios hijos;
h) asegurar la participación a los sacramentos,
sobre todo, la Eucaristía y la Reconciliación.
i) cultivar la oración diaria de toda la familia y
personal de sus miembros;
2. Ser un enamorado de Don Bosco:
Volver a Don Bosco
Volver a Don Bosco para un
Exalumno/a ha de significar:
j) participar de experiencias (cursos,
talleres, retiros, etc.) que ayuden a
fortalecer la relación con la pareja y
con los hijos;
k) participar anualmente en alguna
experiencia de retiro que ayude a
centrar la vida de la familia en Dios;
l) elegir un acompañante espiritual y
motivar a los hijos para que lo hagan
también;
2. Ser un enamorado de Don Bosco:
Volver a Don Bosco
Volver a Don Bosco para un
Exalumno/a ha de significar:
m) elaborar el proyecto personal de
vida y el proyecto familiar;
n) vivir la solidaridad entre los
exalumnos/as y con los jóvenes que
requieran ayuda para crecer humana
y cristianamente.
2. Volver a Don Bosco: Ser un
enamorado de Don Bosco
En conclusión, Don Bosco y el CG26 están
invitando a asumir la responsabilidad de la
propia existencia, a programar la santidad, a
establecer metas bien definidas, para evitar
que se nos imponga el plan del mundo:
individualismo, hedonismo, permisivismo y
relativismo. Soy consciente de que se puede
vivir de muchos modos, pero hay modos que
no dejan vivir. Además, “la permisividad y el
relativismo son dos disolventes de la
conducta, que hacen que el ser humano
quede a merced de los caprichos y de los
sentimientos del momento.
3. Asumir la evangelización como
una urgencia
Don Bosco no utilizó el concepto
evangelización, más bien empleó el
término “religión”. “Esta palabra constituía
para Él un elemento integrante y
absolutamente imprescindible en la
educación. Para Don Bosco la “religión” es
el motivo y el motor inspirador de toda su
opción pedagógica. Para él “religión”
significó de hecho la fe católica; educó en
el Evangelio de Cristo promoviendo y
haciendo madurar pedagógicamente la
opción bautismal de sus jóvenes”.
(E. Viganò, Carta Circular a los salesianos sobre los exalumnas de Don
Bosco, Págs. 16-17).
3. Asumir la evangelización como
una urgencia
Evangelii Nuntiandi señala que “el
campo propio de su actividad
evangelizadora es: la política, la
realidad social, la economía, la
cultura, las ciencias, las artes, la
vida internacional, los órganos de
comunicación social; el amor, la
familia, la educación de los niños y
de los adolescentes, el trabajo
profesional, el sufrimiento. (70).
3. Asumir la evangelización como
una urgencia
Los Exalumnos por la educación
recibida están llamados a:
a) educar y evangelizar mentalidades,
lenguajes, costumbres, instituciones
y culturas (Cfr. CG26, 25);
b) trabajar por la familia para que sea
una institución evangelizada y
evangelizadora.
c) estudiar y meditar la Palabra de
Dios para asimilarla y transmitirla
con el testimonio (Cfr. CG26, 37);
3. Asumir la evangelización como
una urgencia
Los Exalumnos por la educación
recibida están llamados a:
d) formar la familia para el encuentro
con Cristo Palabra y Cristo
Eucaristía (Cfr. CG26, 32);
e) asegurar también que los hijos y
los jóvenes tengan una formación
humana y cristiana sólida;
3. Asumir la evangelización como
una urgencia
Los Exalumnos por la educación
recibida están llamados a:
f) cultivar en familia la devoción
mariana y a los santos de la Familia
Salesiana;
g) construir al interno del seno familiar
relaciones interpersonales
cimentadas en la amabilidad, el
respeto, la escucha y el diálogo.
3. Asumir la evangelización como
una urgencia
En conclusión, es la oportunidad para
saber situarse adecuadamente ante los
grandes ejes de la vida: Dios, la familia,
uno mismo y las cosas. Es decir,
convertirse en discípulos y
misioneros. Uno de los grandes retos de
los cristianos laicos y de toda la Iglesia hoy
es la de hacer fermentar el mundo con la
fuerza transformadora del Evangelio. Vivir
teniendo el Evangelio como punto de
referencia, como carta de navegación.
4. Poseer Proyecto Personal de
Vida
Cuando se asume con responsabilidad el arte de
dirigir personas es fundamental saber quién soy, a
dónde voy y qué busco en la vida. Una persona que
no se traza cada día retos que le lleven al cambio
podría terminar siendo una persona desorientada,
insegura e indefinida.
Elaborar el proyecto personal significa colocarse en
un proceso de acogida del proyecto que Dios tiene
sobre cada persona.
Hacer el proyecto es buscar la realización vocacional,
concretar el plan de Dios en la propia persona,
asumir la responsabilidad de la propia vida
El proyecto se convierte en un medio de conversión y
de renovación que conduce a una mayor autenticidad
y fidelidad a la propia vocación.
4. Poseer Proyecto Personal de
Vida
Una persona sin metas y sin planes
(Proyecto Personal de Vida) es como
un barco sin rumbo.
Donde no hay proyecto, donde no
hay un intento de crecimiento
personal existe un deterioro
inevitable.
5. Poseer un plan de gobierno
La Asociación de los Antiguos Alumnos ha de caminar hacia
un proyecto inspectorial o nacional conocido y compartido
por todos. La ausencia del proyecto le quitaría fuerza a la
Asociación. El proyecto busca centrar la atención de todos
en aspectos tan importantes como: la formación, la vida
cristiana, la misión, la solidaridad.
Tener objetivos claros y saber distinguir lo
principal de lo secundario en nuestra actividad
educativo-pastoral o de dirección de la Asociación
de Antiguos Alumnos constituye una de las
principales habilidades directivas a desarrollar
entre nosotros.
El proyecto contribuirá a tener bien claras las
funciones directivas de prever/planificar,
organizar, decidir, coordinar y controlar.
Lo que no se puede medir resulta prácticamente
imposible de controlar.
5. Poseer un plan de gobierno
En nuestro actuar dentro de la Asociación ha de
estar claro lo que se quiere lograr, mostrar
cómo hacerlo, contar con la colaboración de
todos, motivar y medir el crecimiento de los
miembros
El proyecto de la Asociación ha de ser: claro,
orientado a la mejora, retador, estimulante,
ilusionante, integrador y ha de estar escrito.
Es fundamental establecer momentos de
evaluación para verificar los niveles de
crecimiento y ejecución del proyecto.
Por lo general, “las personas no hacen lo
que el directivo espera, sino lo que el
directivo controla y recompensa” (W. Alan
Randolph).
6. Vivir la amabilidad salesiana en la
dirección o servicio de la autoridad:
Inteligencia emocional.
Don Bosco en los recuerdos
confidenciales a los directores se
expresaba de la siguiente manera:
“La caridad y la paciencia te
acompañen constantemente cuando
mandes y cuando corrijas, y obra de
tal suerte que todos saquen, por tus
hechos y palabras, que lo que
buscas es el bien de las almas”.
6. Vivir la amabilidad salesiana en la
dirección o servicio de la autoridad:
Inteligencia emocional.
“Al mandar úsense siempre modos y palabras de caridad y
mansedumbre. Las amenazas, los enfados, más aún, las violencias han
de estar siempre lejos de tus expresiones y acciones[1]”. “Escoger, para
corregir, el momento oportuno y evitar todo asomo de pasión (J. Canals, Don
Bosco. Obras fundamentales, Págs. 551-556).
Comenta P. Braido que “en el léxico italiano, familiar a
Don Bosco, la palabra “amorevolezza” no se identifica
con amor, ni indica la virtud teologal de la caridad,
perteneciente al mundo de la revelación cristiana. El
término indica más bien un conjunto de pequeñas
virtudes de relación o actitudes y comportamientos
entre personas, que se ponen de manifiesto en
palabras, gestos, ayudas, divas, sentimientos de
amor, de gracia, de disponibilidad cordial. Es afecto,
benevolencia, benignidad, solicitud paterna y
materna, también espiritual, hacia los hijos”
…Amorevolezza indica en Don Bosco “un complejo
código de símbolos, signos y comportamientos”.
6. Vivir la amabilidad salesiana en la
dirección o servicio de la autoridad:
Inteligencia emocional.
En la amabilidad propuesta por don Bosco se pueden identificar cinco
factores de los cuales tres son personales y dos sociales. Entre las
competencias personales están: El autoconocimiento o la
autoconciencia, el autocontrol y la automotivación. Entre las
competencias sociales están: La empatía y las habilidades sociales.
La “amorevolezza” en Don Bosco expresa sobre abundancia. Asume
diversos matices según la variedad de situaciones de pobreza y
abandono a las que responde la exuberancia de cualidades humanas y
divinas del educador en sus diversos papeles: “padre, hermano, amigo”,
además de bienhechor, maestro, animador: todo esto fue Don Bosco. El
Sistema Preventivo se mueve en este horizonte. “Efecto” interior de la
caridad, que ciertamente conduce a la “amorevolezza” con los jóvenes
“pobres y abandonados”, es el sentimiento de la misericordia.
La amabilidad manifiesta el espíritu que mueve al educador y define su
estilo educativo: la caridad pastoral traducida en bondad de corazón y
de modos. Tiene que ver con la relación con los jóvenes: disponibilidad,
simpatía profunda por su mundo y el interés paterno por su crecimiento,
la participación en su vida y la búsqueda de su salvación.
En la introducción a la Vida Devota, dice San Francisco de Sales: “La
humildad nos perfecciona con respecto a Dios, y la amabilidad con
respecto al prójimo”.
7. Ser un excelente motivador
El motivador es una persona que sabe
equilibrar una serie de aspectos a la hora de
relacionarse con los demás. Don Bosco
conjugaba: “prudencia y firmeza, idealismo y
realismo, calculo humano y confianza en Dios,
espera paciente e impulso hacia delante, diplomacia
y franqueza van siempre juntas y en armonioso
equilibrio dinámico[1]”. Don Bosco en una carta
dirigida a Don Lemoyne, director de Lanzo Torinese,
le sugiere lo siguiente: “Ten paciencia y anímate,
que arreglaremos todo. Es un año excepcional; el
material para edificar ya está; sólo falta colocarlo en
su sitio (…). Las cosas se presentan de modo
inmejorable; dentro de ocho o diez días vuélveme a
escribir y exponme tus dificultades; pero dime al
mismo tiempo tu parecer sobre como
superarlas[2]”.
[1] P. Braido, El sistema educativo de Don Bosco. Prevenir no reprimir, CCS, Madrid 2001, Pág. 191.
[2] Citado por P. Braido, op. cit., Pág. 191.
7. Ser un excelente motivador
Descubro un Don Bosco con una alta capacidad del
manejo del difícil arte de la motivación de los suyos
cuando atraviesan por circunstancias de dificultad
de desánimo.
“Motivación es la situación emocionalmente positiva,
que se produce en un sujeto, cuando existe un
estimulo o incentivo que le satisface una necesidad
y que le hace desarrollar una conducta
determinada”.
(J. Urcola, Dirigir personas, Pág. 278).
Don Bosco de una manera indirecta creó un marco
adecuado para que fuera el propio Don Lemoyne
quien buscar su propia motivación que le llevara a
actuar y a realizar la tarea pendiente.
7. Ser un excelente motivador
¿Qué podría desmotivar a un exalumno o a un
salesiano? En relación con la persona misma:
un sentimiento de injusticia, expectativas no
logradas, problemas familiares, problemas
personales, etc. En relación con la
Asociación: falta de objetivos, falta de
proyecto, la rutina, el exceso de trabajo y la
presión. En relación con el presidente o el
delegado: no definir las funciones o tareas del
equipo, el estilo de liderazgo, no reconocer los
esfuerzos realizados, la amonestación o critica
delante de otros, hacer promesas y no
cumplirlas, dirigir sin escuchar a los demás, la
parcialidad, la falta de apoyo, inducir en el
equipo sentimientos de fracaso o desconfianza.
7. Ser un excelente motivador
¿Cómo podríamos motivar a los
colaboradores y a los exalumnos en
general? Fijando objetivos y retos
atractivos, reconociendo los logros
obtenidos, a través e una buena
comunicación y relación, dando
participación, premiando los éxitos
alcanzados, dando confianza,
favoreciendo el crecimiento integral,
siendo creativos (J. Urcola,
Págs. 298-306)
8. Ser un excelente comunicador
Don Bosco era un excelente comunicador,
fue capaz de usar múltiples medios con el
único fin de llegar a los jóvenes.
Don Bosco poseía habilidades
comunicativas tales como: la capacidad de
elaborar adecuadamente ideas y planes de
acción mental, el empleo de un
vocabulario correcto, sabia escuchar,
preguntar, hacer silencio, etc.
8. Ser un excelente comunicador
Es fundamental para un directivo o para quien
realiza el servicio de la autoridad desarrollar una
serie de habilidades comunicacionales, tales
como: Tener claro los objetivos; explorar,
escuchar, observar. Identifica las reglas de la
situación.
Identificar
el
deseo
del
interlocutor de querer comunicarse. No
interpretar, más bien preguntar. Basarse en
hechos y no en presunciones. Cuidar el cómo
comunicas. Tratar de ser específicos/as. Si
deseas
saber
si
alguien
te
entiende,
compruébalo. Evitar estereotipos, etiquetas y
generalizaciones. Procurar ser consistente al
expresarse.
Evitar
el
sarcasmo,
las
humillaciones, los juicios o valoraciones y las
órdenes.
8. Ser un excelente comunicador
En la comunicación intervienen tres
aspectos fundamentales: lo verbal (usar
un lenguaje correcto), la dicción
(pronunciar bien las palabras) y lo visual
(mirar las personas, establecer contacto
con ellas). En la medida que usamos
correctamente estos aspectos el mensaje
llega, impacta y nos convertimos en
personas creíbles. Al dirigirnos a las
personas hemos de establecer un
contacto visual con ellas.
8. Ser un excelente comunicador
Existen una serie de conductas o
comportamientos que obstaculizan la
comunicación: Ordenar: puede generar rechazo
o sumisión. Amenazar: intimida. Genera miedo
o actitudes amenazantes. Discutir: cierra
canales de comunicación. Juzgar: inhibe y
desalienta. Persuadir: puede imponer los puntos
de vista de la persona que orienta. Eludir: no
permite aclarar o enfrentar una situación.
Aconsejar: el consejo directo no permite la toma
de decisión libre. Compadecer: hace que la
persona se sienta vulnerable y no se sienta
competente para resolver su problema.
Minimizar: implica desvalorizar a la persona, lo
cual puede disminuir su autoestima.
9. Superar posibles errores en el ejercicio de la
dirección o del acompañamiento de las
personas y de la Asociación
Se presentan a continuación errores
frecuentes o habituales en la dirección:
 La dirección por improvisaciones
 La dirección por ensayos
 La dirección por urgencias
 La dirección por acontecimientos
 La dirección por anécdotas
 La dirección a salto de mata
 La dirección por sobresaltos o por
problemas
9. Superar posibles errores en el ejercicio de la
dirección o del acompañamiento de las
personas y de la Asociación
Otros errores que se han denominado
fundamentales:









No tener objetivos claros
No medir o evaluar los trabajos que se realizan
Ser más “hacedor” que “director” o animador
Escasa orientación hacia los asociados
No captar las oportunidades para la Asociación
Funcionar por autoridad jerárquica
Decidir sin la suficiente información
Escasa sensibilidad hacia los colaboradores
Tienden a mostrar poco interés por mejorar
10. Responder a las expectativas que los
exalumnos y la Asociación tienen sobre el
delegado, el presidente o de quienes
posean funciones directivas.
Se presentan a continuación aquellas
expectativas que se han juzgado más
importantes:
Que sea un buen “cristiano”
Que conozca, ame e invoque a Don
Bosco
Que tenga sentido de pertenencia a la
Familia Salesiana
Que se preocupe por la formación de
los asociados
Que dirija con eficiencia
10. Responder a las expectativas que los
exalumnos y la Asociación tienen sobre el
delegado, el presidente o de quienes
posean funciones directivas.
Que sea un buen “cristiano.
Que sea un honesto “ciudadano”.
Que conozca, ame e invoque a Don Bosco.
Que tenga sentido de pertenencia a la
Familia.
 Que se preocupe por la formación de los
asociados.




Evita por todos los medios la orfandad de los
exalumnos, es decir, llegar vivir fuera de la
Familia Salesiana.
10. Responder a las expectativas que los
exalumnos y la Asociación tienen sobre el
delegado, el presidente o de quienes
posean funciones directivas.










Delegación y autonomía
Liderazgo
Competencia en su área
Estímulo y apoyo
Comunicación clara y adecuada
Confianza en sus colaboradores
Honestidad, sinceridad y ejemplaridad
Valorar la actuación de los colaboradores
Información
Equilibrio emocional (J. Urcola, op. cit., Págs 68-69)
Conclusión
El llamado es a la renovación, a la nueva
ciudadanía,
a
evangelizarnos
y
a
evangelizar,
a
vivir
en
continuo
crecimiento humano, cristiano y salesiano.
La formación constituye el gran reto de la
Asociación. La formación favorecerá el
paso de la pertenencia sentimental a la
Asociación, a la pertenencia responsable y
comprometida con ella y con la misión
salesiana. En la medida que los retos
muevan a cada uno de los exalumnos/as,
la Asociación rejuvenece y se asegura el
crecimiento cualitativo y cuantitativo.
Conclusión
Cada propuesta de renovación tiene que ver
necesariamente con cambio de mentalidad y de
actitud, solamente convirtiéndonos podremos
retornar a Don Bosco, a su misión y visión como
laicos de la Familia Salesiana y de la Iglesia. Se
llegará a ser “discípulos y misioneros” de los
jóvenes.
Delegados, presidentes y Exalumnos/as todas:
“La llamada a crecer, a madurar continuamente,
a dar siempre más fruto” (Christifideles laici, 57)
ha de ser continua. Los grandes objetivos que
perseguimos son: Construir sinergia y actuar con
la visión, la disciplina y la pasión de Don Bosco.
Descargar

Power Point José Pastor - Asociación de La Coruña "San Juan Bosco"