El Camino de Jesús es una senda
que nos conducirá a la libertad:
la libertad radical que nos permite participar
en la Gran Obra de Arte de Dios
de manera libre, espontánea y creativa...
y para todos juntos.
Albert Nolan
Texto: Marcos 8, 27-35 / 2 4 domingo –BComentarios y presentación: Asun Gutiérrez Cabriada.
Música: Mendelssohn. Concierto Violín.
27Jesús
salió con sus discípulos hacia las aldeas de
Cesárea de Filipo y por el camino les preguntó:
–¿Quién dice la gente que soy yo?
Todo sucede “por el camino”, en la vida diaria.
Jesús toma la iniciativa y pregunta por la idea que tienen de él
quienes le ven y le oyen.
Teniendo en cuenta que los discípulos acaban de regresar de su tarea
evangelizadora, la cuestión también es:
¿qué testimonio habéis dado de mí?
¿Quién dice la gente que es Jesús basándose en la manera de hablar
y de actuar de quienes se consideran [email protected]?
Ellos le contestaron:
–Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, que uno
de los profetas.
28
Según la respuesta, las personas vinculan a Jesús a la línea profética.
Ninguna mención a un pretendido mesianismo político y poderoso.
Para la gente, Jesús está dentro de la tradición profética.
Es una percepción interesante.
El siguió
preguntándoles:
–Y vosotros,
¿quién decís que soy yo?
29
Esta segunda pregunta es la verdaderamente fundamental, la que ahora nos dirige
Jesús a cada un@ de [email protected] Ya no se trata de saber cosas acerca de Él, sino
de saber quién es Él.
Jesús es Camino seguro, Verdad auténtica, Vida verdadera. Es la persona que
muestra cómo es Dios, Padre/Madre, a quien se le reconoce en el sufrimiento de
las personas empobrecidas, comprometido con la liberación de la humanidad. Es
quien ofrece un nuevo estilo de vida, que supone alegría e ilusión de vivir, libertad,
cercanía solidaria y compasiva hacia todas las personas.
Para hacer creíble al Dios de Jesús es necesario actuar y vivir como vivió él.
No se trata de teorizar sobre Jesús, sino de reproducirle en nuestro tiempo y en
nuestras actuales circunstancias, valorando por encima de todo la dignidad de los
seres humanos. Como hace él.
Pedro le respondió:
–Tú eres el Mesías
30 Entonces Jesús les prohibió terminantemente
que hablaran a nadie acerca de él.
El Mesías, según la mentalidad judía, sería quien liberaría a Palestina de la ocupación
romana. Ese mesianismo político, poderoso, es la idea y el deseo de Pedro.
Jesús ha descubierto y siente que ése no es su camino.
¿Tiendo, como Pedro, a confundir mis deseos con la realidad?
Una de las tentaciones que siempre han tenido los seres humanos es la de tratar
de acaparar y apropiarse del poder de Dios, intentar marcarle la ruta.
31
Jesús empezó a enseñarles que el Hijo del hombre debía
padecer mucho, que sería rechazado por los ancianos,
los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley;
que lo matarían, y a los tres días resucitaría.
32 Les hablaba con toda claridad.
Jesús dice bien claro los motivos por los que va a morir y quiénes le
rechazarán y le matarán.
Jesús "empieza" a enseñar la verdadera naturaleza de su mesianismo.
Además de a su misión, Jesús nos incorpora también a su destino. No
caminamos hacia la muerte definitiva, sino hacia la plenitud de la vida.
Como Él.
Entonces Pedro lo tomó aparte
y se puso a increparlo.
33 Pero Jesús se volvió y,
mirando a sus discípulos,
reprendió a Pedro, diciéndole:
–¡Ponte detrás de mí, Satanás!,
porque tus pensamientos
no son los de Dios,
sino los de los hombres.
Pedro intenta “hacer razonar” a Jesús,
llevarle por otros caminos.
Jesús le invita a ponerse detrás de él,
a adoptar la actitud del discípulo
que sigue a su maestro.
Hay una manera humana de concebir
la religión y la vida y hay una Palabra
que provoca nuevas actitudes, una nueva forma de vivir.
En el camino hacia el Padre nadie precede a Jesús.
Él va delante para que le sigamos.
Después Jesús reunió a la gente y
a sus discípulos, y les dijo:
–Si alguno quiere venir detrás de mí,
que renuncie a sí mismo, que cargue
con su cruz y que me siga.
34
Jesús pone el seguimiento al alcance
de toda persona que desee abrazarlo.
Nos invita a renunciar a todo lo que
nos pesa, lo que nos impide crecer y avanzar.
La recomendación de Jesús siempre es el camino
hacia la verdadera felicidad, la que nace de dentro
y no depende de cómo nos salgan las cosas.
La fe en Jesús es una opción personal.
Vivir con él y como él es fuente de vida,
de vida más auténtica, más libre y más feliz,
para un@ mism@ y para [email protected] demás.
35
Porque el que quiera salvar su vida, la perderá,
pero el que pierda su vida por mí
y por la buena noticia, la salvará.
“Salvar la vida” es ceder a la tentación de instalarse en el sistema.
“Perder la vida” es afirmarla en su verdadero sentido: la vida como don,
como entrega.
Con esta hermosa paradoja nos enseña Jesús que ayudar, estar cerca,
alegrar, vivir con espíritu de compasión y solidaridad…, da vida, es vida.
Y que quien practica el egoísmo, la prepotencia, la injusticia…, pierde la
vida, produce muerte, está muert@.
Esa es la fuerza y la alegría de nuestra fe. No creer en algo sino en
Alguien y seguir , con él, su camino.
Caminando con plena confianza, con el asombro siempre renovado.
Disfrutando, agradeciendo y haciendo vida la Buena Noticia.
Cualquier día, en cualquier momento,
a tiempo o a destiempo, sin previo aviso
lanzas tu pregunta:
Y tú, ¿quién dices que soy yo?
Y yo me quedo a medio camino
entre lo correcto y lo que siento,
porque no me atrevo a correr riesgos
cuando tú me preguntas así.
Enséñame como tú sabes.
Llévame a tu ritmo por los caminos del Padre
y por esas sendas marginales que tanto te atraen.
Corrígeme, cánsame.
Y vuelve a explicarme tus proyectos y quereres,
y quién eres.
Cuando en tu vida toda encuentre el sentido
para los trozos de mi vida rota;
cuando en tu sufrimiento y en tu cruz
descubra el valor de todas las cruces;
cuando haga de tu causa mi causa,
cuando ya no busque salvarme
sino perderme en tus quereres...
Entonces, Jesús, vuelve a preguntarme:
Y tú, ¿quién dices que soy yo?
Ulibarri Fl.
Descargar

13-09-15. - A Xunqueira