“No tendrás dioses
ajenos delante de mí.”
Éxodo 20.3
Este es un mandamiento
fundamental, el que viene
delante de todos y fundamento
de todos ellos.
En el politeísmo; que consiste en adorar a muchos
dioses, y en esto los egipcios eran los primeros. Durante
los siglos de cautividad los israelitas cayeron gradualmente
en la adoración a otros dioses; por eso Dios dijo:
“No tendrás dioses ajenos delante de mí” Éxodo 20.3
“Yo soy Jehová, tu Dios, que te saqué de la
tierra de Egipto, de casa de servidumbre. No
tendrás dioses ajenos delante de mí”
Éxodo 20.2-3
• Lo que Dios ordenó se basaba en quién es Él
y en lo que Él hizo.
• Dios dijo a través del profeta Isaías:
“No hay más Dios que yo, Dios justo y salvador. No
hay otro fuera de mí”
Isaías 45.21
• Porque los falsos dioses tienen poder espiritual
sobre sus adoradores.
•Tienen poder de esclavizar. Las fuerzas
demoníacas los usan para tener dominio sobre sus
adoradores.
• Los dioses de Egipto tenían poder espiritual real
sobre las mentes y corazones de los egipcios y de
los israelitas.
• Romper la influencia espiritual de esos
dioses falsos y, en consecuencia
demostrar que Él era él único digno de
alabanza.
”No tendrás dioses ajenos delante de mí”
Éxodo 20:3.
• Quiere decir “en mi propia cara”.
• Dicho de otra forma, tener otro dios es como insultar
a Dios en su propia cara. Sin importar donde estemos,
no se nos está permitido servir a nada ni a nadie que no
sea Dios.
• Es todo o nada.
• Nosotros no adoramos a un dios, sino a Dios.
• Él desea tener una exclusiva relación de amor
con cada miembro de su pueblo.
• Esta relación funciona cuando no compartimos
nuestro amor con ningún otro dios.
En la Biblia encontramos una historia sobre la
violación del primer mandamiento. Es la historia
trágica de un gran rey. Salomón.
Cuando Dios se le apareció
en sueños y le dijo: “Pide lo
que quieras que
yo te lo daré”
1 Reyes 3:5
Su respuesta revelaría a qué dios deseaba
servir:
•Si serviría a las riquezas, entonces
pediría oro.
•Si serviría al poder, entonces pediría
la muerte a sus enemigos.
•Si serviría al placer, entonces pediría
mujeres hermosas.
Pero el quería servir al único y
verdadero Dios, y pidió sabiduría
para dirigir a su pueblo en rectitud.
El empezó bien, pero gradualmente
comenzó a desviarse hasta que
finalmente terminó adorando
completamente a diferentes deidades.
1.Salomón no pidió oro a Dios, pero con el
tiempo terminó sirviendo a las riquezas. El
dinero le trajo muchas tentaciones, incluso
se resistió al principio pero al final lo
destruyó.
1 Reyes 7.
2.Salomón también empezó a adorar el poder.
Deuteronomio 17.16, 1 Reyes 10.26-29
3. Cometió el mismo error en lo que se refiere a
las mujeres.
Deuteronomio 17.17a,
1 Reyes 11.1-3
Salomón descubrió para su propia
consternación lo vacía que es la vida
para aquellos que siguen falsos dioses.
Él lo resumió diciendo:
“No negué a mis ojos ninguna
cosa que desearan, ni privé a
mi corazón de
placer alguno”
Eclesiastés 2:10a.
“Miré luego todas las obras de mis manos
y el trabajo que me tomé para hacerlas; y
he aquí, todo es vanidad y aflicción de
espíritu, y sin provecho debajo del sol...
Por tanto, aborrecí la vida,
pues la obra que se hace debajo
del sol me era fastidiosa”
Eclesiastés 2:11,17a
Esto es lo que sucede a todos aquellos que
siguen otros dioses: serán juzgados por sus
pecados, como fue Salomón. Pero mucho
antes que ocurra el juicio, habrá
vacío y desesperación.
“Cuán débiles son los dioses de
este mundo.
Y cuán más débil me hace a mi
su adoración”
Elizabeth Barret Browning
1. El examen del amor. ¿Qué amamos?
¿Qué ama usted?¿Qué es lo que desea?,
¿En qué piensa?, ¿En qué gasta su
dinero?, ¿Qué le emociona?
“Aquello que cada uno honra por
encima de todo lo demás, aquello que
ama y admira más que todas las
demás cosas, es dios para él”
Orígenes.
2.El examen de la confianza: ¿En qué confía?
¿A quién o a qué recurre
en tiempos de necesidad?
“Aquello a lo que tu corazón se aferra y
depende, eso es exactamente tu Dios”
Martín Lutero.
“Confiar en cualquier cosa más que en
Dios, es hacer de eso un dios”
Tomás Watson
¿Qué es lo que amamos? Estamos
infatuados con nosotros mismos.¿En quién
confiamos? Creemos en nosotros mismos,
como si fuéramos dioses.
La suprema deidad de estos
tiempos posmodernos es:
Uno mismo
La única cosa que puede apartar a nuestros
corazones de cualquier otra tendencia es el amor
verdadero a Dios, y la única cosa que puede
reemplazar a las otras cosas en las cuales
confiamos es un compromiso total de fe
con el Señor Jesucristo.
Jesús afirma su derecho exclusivo a
nuestra adoración. Él no es tan sólo un
profeta entre muchos.
El es el único camino, la única verdad, la
única vida. El es nuestro único Salvador y
Señor. Por lo tanto debemos buscar
agradarle en todo lo que hagamos.
Descargar

No tendrás dioses ajenos delante de mí