TALLER DE FACILITADORES
Formar discípulos es acompañar a otros
en su proceso de conversión y seguimiento de Cristo
Toda formación cristiana tiene su
fuente en Jesucristo vivo y
resucitado. Sin una referencia a Él,
la formación podría ser humana,
mas no cristiana.
Jesús el es Camino que habremos
de recorrer, la Verdad que hemos
de buscar y la Vida que
alcanzaremos. Por ello, este primer
tema nos invita a buscar en Jesús
los fundamentos que iluminen la
importante tarea apostólica que
realizamos: acompañar a otros en
su proceso de formación.
Descubrir en Jesús al
Maestro, Contenido y
Modelo
de
todo
proceso formativo.
Seguir la pedagogía que
utiliza
Jesús
para
formar a sus discípulos,
como itinerario para la
formación cristiana.
Marcos 1, 16-18
Juan 15, 5
LA PALABRA
Pasando Jesús junto al lago de Galilea,
vio a Simón y a su hermano Andrés que
estaban echando las redes en el lago,
pues eran pescadores. Jesús les dijo:
Vengan conmigo y los haré pescadores de
hombres. Ellos dejaron inmediatamente
las redes y lo siguieron.
Evangelio de Marcos 1, 16-18
LA PALABRA
Yo soy la vid, ustedes las ramas. El
que permanece unido a mí, como yo
estoy unido a él, produce mucho
fruto; porque sin mí no pueden hacer
nada.
Evangelio de Juan 15, 5
LA PALABRA
Al día siguiente, Juan se encontraba de nuevo en el mismo lugar
con dos de sus discípulos. Mientras Jesús pasaba, se fijó en él y
dijo: “Este es el Cordero de Dios”. Los dos discípulos le oyeron
decir esto, y siguieron a Jesús. Jesús se dio media vuelta y, viendo
que lo seguían, les preguntó: “¿Qué buscan?” Ellos contestaron:
Maestro, ¿dónde vives?” Él les respondió: “Vengan y lo verán”. Se
fueron con él, vieron dónde vivía y pasaron aquel día con él. Eran
como las cuatro de la tarde. Uno de los dos que siguieron a Jesús
por el testimonio de Juan era Andrés, el hermano de Simón
Pedro, Andrés encontró en primer lugar a su propio hermano
Simón y le dijo: “Hemos encontrado al Mesías” (que quiere decir
Cristo). Y lo llevó a Jesús. Jesús mirándolo, le dijo: “Tú eres
Simón, hijo de Juan; en adelante te llamarás Cefas, (es decir,
Pedro)”.
Evangelio de Juan 1, 35-42
latín
Formación
Nuestro programa de
formación:
La existencia cristiana
consiste precisamente en el
seguimiento de Cristo
Responder al llamado:
“Sígueme” (Cf. Lc 5, 27)
Dar forma
“Aprendan de mí que soy
sencillo y humilde de corazón”
(Mt 11, 29)
APRENDAN DE MÍ
SEAN COMO YO
 En diversos pasajes del Evangelio, Jesús es
llamado Maestro. Se le reconoce como
Camino, Verdad y Vida (Jn 14, 6).
 Maestro que enseñaba con autoridad y con
verdad (Mc 1, 22).
 No exponía su propio conocimiento,
enseñaba lo que el Padre le comunicaba (Jn
8, 28).
 Jesús se convierte en modelo para toda
persona que quería acompañ.ar a otros en su
acercamiento a Dios
ÉL ES EL MAESTRO
Lo demás (métodos, programas),
son medios
MISIÓN
COMUNIÓN
DISCIPULADO
CONVERSIÓN
ENCUENTRO
PEDAGOGÍA GRADUAL
El seguimiento de Jesús
parte de la experiencia
fascinante de haber hallado
a Cristo: Maestro, ¿dónde
vives?
Vengan y lo verán
(Jn 1, 39)
El itinerario del discípulo misionero tiene un
carácter personal: se trata de que cada uno se
encuentre con Jesús. Para el que quiera seguirlo
no existe otra fuente de conocimiento (OPFV23).
 Es un proceso.
 Convertirse es decidirse
a ser amigo de Jesús e ir
tras Él, cambiar la forma
de pensar y de vivir.
 La formación requiere
retornar
constantemente a la
conversión personal y
comunitaria.
Apártate de mí, Señor, que soy un
pecador (Lc 5, 8b).
 Jesús llamó a sus discípulos y los instruyó de modo
cercano y personal.
 Los discípulos aprendieron mirando, escuchando,
atestiguando los valores y criterios de Jesús.
 El camino de la cruz es parte de su discipulado.
 El discipulado es un proceso que dura toda la vida.
 Llamado personal y
comunitario.
 Doce = ekklesía, comunidad
de bautizados.
 Crecemos con los otros y a
través de los otros.
Discípulos y misioneros,
dos rostros de una
misma tarea (DA 146)
 Jesús prepara a sus
seguidores para que VAYAN y
ANUNCIEN el REINO.
 El Espíritu fecunda a la
Iglesia y la llena de dones y
carismas.
 El Espíritu suscita misioneros
decididos y valientes y
continúa guiando la misión
de la Iglesia.
 Tarea formativa: experiencia
que deje su lugar al Espíritu,
Maestro interior.
EN SÍNTESIS
ACTIVIDADES INDIVIDUALES
• Lectura reflexiva de los números
129-163.
• Reflexiona si tu discipulado es
convincente para formar a otros en
el discipulado y misión de Jesús.
ACTIVIDADES GRUPALES
Comenten las siguientes preguntas:
• ¿Cuál es la diferencia entre formar
y dar clase?
• ¿Qué tendríamos qué hacer para
que la formación que impartimos
lleve a las personas a un auténtico
discipulado y compromiso cristiano?
¿En qué consiste la
pedagogía de Jesús?
Confróntala con tu
propia manera de
aprender y de
enseñar.