San LuisPotosí
México
AllemmellA
Imelda Ortiz González
ISBN-SEP: 03-2008-030511063400-01
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Usa el ratón sin prisa
Miguel Caldera fundó el pueblo de San
Miguel Mezquitic de la Nueva Tlaxcala,
del Nuevo Reino de Galicia (hoy Jalisco) y
a pocos meses de la fundación del Cerro de
San Pedro, el 3 de noviembre de 1592, fue
fundado el pueblo de
San Luis Minas del Potosí
Al día siguiente, el primer alcalde, Juan de
Oñate hizo la primera traza con 19
manzanas y plaza ...
Los primeros frailes llegados del mar océano fueron franciscanos y pronto edificaron su templo.
No encontraron mejor nido las aladas cúpulas y torres en San Luis Potosí. Aquende, las cúpulas de
la sacristía y las torres del templo de San Francisco; allende, las torres de catedral. Muchas tienen
la nervadura al centro del gajo, como si se expandieran y contrajeran, pareciera que palpitan.
El esplendor barroco del s. XVIII en el conjunto
franciscano está presente en todo lugar.
Los sinuosos quiebres de La Plaza de Aránzazu
son el mejor escenario para la feérica
ventana que ilumina el altar de la capilla del
mismo nombre y es símbolo de la ciudad.
Para llegar a la capilla, se asciende por la
escalera que hiciera el obispo Montes de Oca.
Para solaz del ritmo urbano, en el traspatio fue recreada la Plaza de Aránzazu en el s XX.
La escalera fue recurso del s. XIX para salvar la mutilación reformista
y no desmerece entre la plaza y la capilla del siglo XVIII. Hoy se trabaja en
el rescate de la primera capilla novicial del s XVII en la planta baja.
El estilo barroco franciscano nunca fue más estípite que en Aránzazu, la segunda capilla para novicios.
No escatima exuberancia y el ángel de la guardamalleta amenaza con llevarse la ventana.
La sacristía franciscana y el capialzado del
s. XVIII, arriba-derecha patrocinada por don
José Erreparaz, son el secreto mejor
guardado en San Luis Potosí, shhh . . .
San Miguelito
LLegaron los agustinos y pese al desasosiego franciscano se quedaron y construyeron la torre más fastuosa del XVIII
¿Cuál es la más bella de las jofainas del s XVIII? ¿La franciscana o la agustina ? Abajo la segunda
En el s XVII, los jesuitas construyeron el primer espacio educativo, hoy la Universidad Autónoma
de San Luis Potosí, el templo de la Compañía y a la izquierda, la joya de la capilla de Loreto hacia el XVIII.
En su interior crearon
un laberinto de
corredores...
El barroco exuberante ya
estaba irrumpiendo en el
escenario apueblado de la
ciudad y la Catedral
Metropolitana se disponía
a enseñorearse del primer
cuadro.
Hoy, por las
noches, al fin oculta el
sonrojo de la torre de
estuco que la miopía de
los restauradores
entresacara de
los tiempos del cólera.
Javier Rodríguez
La urbe se benefició con la herencia de Fernando y Gertrudis Torres; el Santo Carmelo se erigió.
En la concepción de la obra quedó registrado el nombre del indio otomí José Lorenzo de los Ángeles y Eduardo
Tresguerras modificó el altar. Arriba, la integración porfiriana del Teatro de la Paz de José Noriega.
La estridencia óptica del barroco exuberante ha cimbrado El Carmen de San Luis Potosí
desde 1767. La portada de los siete arcángeles y dentro el altar de Nuestra Señora del Carmen.
Balcón de la casa del brigadier
Félix Ma. Calleja en la calle
Zaragosa, antigua de la
Concepción, s. XVIII.
Aspecto de la antigua calle
de la Concepción hacia
1900, hoy en manos de la
tienda Sears.
Los palacios del s XIX no desmerecen a los barrocos.
Arriba la Real Caja de Felipe Cleere, s XVIII, a un lado el
hermoso Palacio Monumental de Henri Guindon.
Edificios hechos para celebrar el Centenario, el Palacio de Cristal, primero con elevador;
El heroico Palacio Ipiña que se sostiene pese a la absoluta indiferencia ante su deterioro
RAMGalla
Siglo
XIX
Los arcos en la ciudad
El primero, para halagar la
llegada de los emperadores
Maximiliano y Carlota en su
camino a la ciudad de México;
Hubo otro, ganado en concurso,
del ingeniero Luis Igueravide
para celebrar el Centenario de
la Independencia.
En el s XIX, el centro histórico se
engalanó con palacios
de gran envergadura, producto de la
labor hacendaria. A la izquierda el
palacio Solana, al centro la calle
comercial Hidalgo antes de la
Revolución.
Algunos de ellos se distinguirían
ventajosamente en cualquier capital
europea.
En contraesquina de la calle peatonal,
el Palacio Episcopal fue revestido de
las obras ex profeso encomendadas
por el obispo Ignacio Montes de Oca
a artistas italianos.
La Conservera en Calzada Juárez fue motivo de
fiesta
popular el 27 de noviembre de 1831 y fuente de trabajo para
los aguadores. Arriba, litografía de José Ma. Villasana, 1860;
derecha, El de San Luis, Saturnino Herrán, 1918.
En Santa María hay artesanías, rebozos; en sus
haciendas, Gogorrón, Bledos entre otras, el solaz de la
comunión con la naturaleza y el tiempo sustraído.
Hay pueblos que hechizan
En Real de Catorce se encuentra la montaña sagrada Wirikuta,
donde los huicholes realizan el ritual de la purificación que
culmina el 4 de octubre.
Es el lugar en el que las obras manuales
adquieren el rango de oferndas rituales.
Después del recorrido por la
ciudad y sus alrededores, por qué
no degustar su gastronomía. Que
tal unas enchiladas potosinas, un
zacahuil, una cecina, unos tacos
camila, unas enchiladas
huastecas…. Mmmhhh!!!
¿Gustan?
Desde la apertura del inolvidable Teatro Azteca en 1928,
en la ciudad se dio una competencia por la mejor sala cinematográfica.
El Teatro Alameda en su deslumbrante noche inaugural
y hoy, aun sin su cielo estrellado, es bello.
El Cine Avenida
y su obra interior
El Cine Avenida, un
trasatlántico varado en
el desierto.
No hemos encontrado
su concha, avisa si la
encuentras.
En el paseo Venustiano Carranza, hubo Villas con la intención de despertar el ensueño,
aquí la Villa Renacentista Villalobos, luego Vilet
Aún quedan algunas casas
con el sentido de solaz
en el paseo Carranza
No faltan filósofos que “munifican”
abstractamente, que encuentran
un universo por el juego dialéctico
del yo y del no-yo. Precisamente,
conocen el universo antes que
la casa, el horizonte antes que el
albergue. . .
Con sus más de cien años y su ecosistema, naturaleza-hombre-auto, Villa Colomba.
Algunas otras con la ensoñación a flor de piel ...
La casa que vino del mar
Al contrario, las verdaderas salidas de imágenes, sí las estudiamos fenomenológicamente,
nos dirán de un modo concreto los valores del espacio habitado, el no-yo que protege al yo.
La poética del espacio
Gastón Bachelard
Bienvenidos a la ciudad de los palacios dormidos...