Esther Navarro Gonzálvez
AL ALBA. Empresa de Servicios
Socioeducativos
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Había una vez una
linda família de
osos.
Estaban el papá,
don oso, doña Osa
la mamá,
y el hijo pequeño el
Osito.
Todos juntitos
vivían en una
pequeña casita en
medio
del bosque.
Había tres sillas . Sobre la mesa Doña Osa había colocado
tres platitos con tres panecillos recién sacados del horno,
aún estaban calentitos, y tres tazas de leche humeante,
-Nos vamos a quemar--dijo Don Oso, con su vozarrón;
- demos primero un paseo por el bosque mientras se enfría
la leche.
-Vamos, mamá; acompañemos a papá a hacer el paseodijo osito.
Y salieron los tres muy alegres
Al rato de salir la familia oso de la casa, pasó
una niñita que tenia
un hermoso cabello con
rulitos y muy rubia,
por eso la llamaban Ricitos
de Oro.
-La
niña al ver una casa tan
bonita,
se acercó y llamó a la puerta, como
nadie contestó,
abrió con cuidado
y entró en la casa.
En el comedor vio las
tres tazas,
y junto a cada una los riquísimos
panecillos calentitos.
Ricitos de oro que tenia mucha hambre,
cogió la taza y la probó:
-¡Hm! ¡Que caliente está!exclamó, y la dejo
sin poder tomarla.
Luego probó la taza
mediana,
Pero estaba muy fría.
Por lo tanto tampoco la tomó
Por último probó la taza pequeña
que no estaba ni muy fría ni muy
caliente y con agrado la tomó toda.
¡Oh,
-que rica está!- dijo
Luego Ricitos de oro Como era muy
curiosa, entró en el
dormitorio.
Había tres camas.
Probó la cama grande y le pareció
muy dura,
luego la mediana y tampoco le
gustó es demasiado blanda,
Y por último se sentó en la más
pequeña
y allí se quedó dormida.
Poco después llegó la familia y fueron directo s
al comedor a tomar el desayuno.
-¿Quien habrá probado mi leche?
-exclamó Don Oso con su voz tan gruesa.
-Alguien ha probado también la mía
-dijo Doña Osa con su voz tan suave.
¡Ay, mamá, la mía se la tomó toda!—
-dijo casi llorando Osito con
su vocecita aguda.
Pasaron al dormitorio y cuál seria la sorpresa que el Osito curioso dijo
alarmado.
-¡En mi cama hay alguien acostado!
-Ricitos de oro despertó, entonces al ver a los tres osos se asustó
muchísimo y saltando de la cama y quiso salir corriendo hacia el
bosque,
pero osito que era buen corredor,
la alcanzó rápidamente y la
tranquilizó diciéndole que no
pensaban hacerle nada malo.
La invitaron con mucho cariño a pasar el día con ellos, y así
se hicieron amigos,
Ricitos de Oro y la familia
de don Oso.
Y colorín colorado
este cuento
se ha acabado.
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Ricitos de oro y los tres ositos