PALABRAS
de
VIDA
Desde hoy hasta el
día del Bautismo
del Señor, la
comunidad
cristiana es
invitada a vivir un
"tiempo fuerte“. El
misterio
progresivo del
Adviento, la
Navidad y la
Epifanía del Señor
Jesús.
Tanto las palabras del profeta Isaías
como las de Pablo como, sobre todo, las
de Jesús, nos invitan a estar despiertos
y preparados en todo momento.
Atentos porque la venida del Señor a
nuestra vida sucede en el momento
más inesperado:
"Velad y estad
preparados,
porque no
sabéis qué día
va a venir el
Señor".
Nuestra actitud de Adviento debe ser
la atención, la vigilancia y la espera
activa.
Los que están dormidos o distraídos,
satisfechos de las cosas de este mundo,
no esperan a ningún salvador y corren el
peligro de perder la ocasión de percibir
en su vida la cercanía del Señor.
Las riquezas de este mundo nos
fascinan, nos ciegan a las
necesidades de los demás y nos
encierran en nosotros mismos
Los cristianos
centramos
nuestra
esperanza en
una Persona
viva, presente
ya desde hace
dos mil años en
nuestra historia:
Cristo Jesús.
No nos va a salvar la política
… ni la economía
…ni los adelantos de la
ciencia y la técnica.
Es Cristo
Jesús el que
da sentido a
nuestra vida y
la abre a sus
verdaderos
valores, no
sólo los que
aplaude este
mundo.
Las comparaciones con las que
Jesús nos invita a esta espera
pueden sonar a amenaza de lo que
nos sucederá si no estamos atentos
Sin perder la
confianza,
escuchemos
sus
palabras.
Nos habla
muy en
serio.
Padre de bondad y de amor, tú nos has prometido
una vida llena de felicidad. Aumenta en nosotros la
fe y haz que animados por la esperanza de recibir
lo prometido, sepamos mantenernos siempre
activos y dispuestos a trabajar contigo en el
cumplimiento de tus promesas.
Nosotros te lo pedimos por Jesús, Hijo tuyo,
nuestro Hermano y Maestro.
¡Ven, Señor, Jesús!
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23 Tiempo Ordinario -C-