Comentarios de Textos II
Generación del 27
UNOS CUERPOS SON COMO FLORES (Luis
Cernuda, Los places prohibidos)
Unos cuerpos son como flores,
Otros como puñales,
Otros corno cintas de agua:
Pero todos, temprano o tarde,
Serán quemaduras que en otro cuerpo se agranden,
Convirtiendo por virtud del fuego a una piedra en un hombre.
Pero el hombre se agita en todas direcciones.
Sueña con libertades, compite con el viento,
hasta que un día la quemadura se borra,
Volviendo a ser piedra en el camino de nadie.
Descripción de distintos tipos de amantes, los efectos que produce el amor
en el amado hasta que este, con el tiempo, desaparece y lo deja insensible
Cernuda se refiere a él mismo, a su entrega amorosa, que no es apreciada
en su justo valor por sus amantes.
Yo, que no soy piedra, sino camino
Que cruzan al pasar los pies desnudos,
Muero de amor por todos ellos,
Les doy mi cuerpo para que lo pisen,
Aunque les lleve a una ambición o a una nube,
Sin que ninguno comprenda
Que ambiciones o nubes
No valen un amor que se entrega.
Versificación libre. En la primera se detecta una
una rima asonante en -a-e
Tema, Contenido y Estructura del poema
• el amor: la entrega amorosa.
• El amor hace sentir y ser a las personas cuando llega, pero es efímero y
está limitado en el tiempo. Tras su desaparición sólo queda la nostalgia
(unos cuerpos son como flores, /otros como puñales, /otros como cintas
de agua), la soledad y el anhelo de alcanzarlo de nuevo, sin que sea
posible convertir este deseo en realidad. Es una visión desengañada y
pesimista, no exenta de dolor y una cierta frustración, que muestra al
poeta herido, abandonado y solo.
• La única forma de lograr la plenitud y superar la soledad es a través del
amor. El deseo de ser feliz (amar y ser amado) le lleva a ofrecerse y
entregarse por completo a los otros cuerpos aunque sepa de antemano
que no existen paraísos y que la ofrenda amorosa en que ha convertido
su vida -la experiencia se lo ha demostrado- está abocada al fracaso y a
la soledad.
• Como hemos visto, el texto se divide en dos partes
LUIS CERNUDA "No decía palabras...“
(de Los placeres prohibidos)
No decía palabras,
Acercaba tan sólo un cuerpo interrogante,
Porque ignoraba que el deseo es una pregunta
Cuya respuesta no existe,
Una hoja cuya rama no existe,
Un mundo cuyo cielo no existe.
La angustia se abre paso entre los huesos,
Remonta por las venas
Hasta abrirse en la piel.
Surtidores de sueño
Hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.
Presentación
del tema,
encarnado
por una figura
que es trasunto
del poeta
Sentimiento de
angustia
resultante
de lo expuesto
Un roce al paso,
Una mirada fugaz entre las sombras,
Bastan para que el cuerpo se abra en dos,
Ávido de recibir en sí mismo
Otro cuerpo que sueñe;
Mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne,
Iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.
El "sueño“ o anhelode realizarse a través del amor.
Aunque sólo sea una esperanza,
Porque el deseo es una pregunta cuya respuesta nadie sabe
La frustración de ese anhelo como conclusión desolada
Tema y contenido y estructura
• Se encierra en el texto el divorcio entre el deseo y la realidad, esa
especie de condena a no encontrar cauce para sus anhelos o para
su esperanza de realización personal. Tal es lo que se condensa,
especialmente, en los versos 3-4 o en la frase análoga que cierra el
poema.
• Pero en esas frases, el deseo no es so lo algo físico, sino que adquiere
el alcance de una pregunta, una interrogación -sin respuesta- sobre la
felicidad, sobre el sentido del existir.
• Por lo demás, el autor nos muestra su clara e intensa visión de lo
hermoso que, sería un deseo (un amor) compartido, una
compenetración amorosa profunda (carne y espíritu) con otro ser, un
ser afín o igual. Pero, a la vez, expresa su impresión desoladora de
que ese ideal es imposible.
Versificación libre, Cernuda se ha liberado ya del metro tradicional y
de la rima. Hay cierto predominio de versos de ritmo yámbico (heptasílabos
y endecasílabos), El ritmo está en las reiteraciones de esquemas
sintácticos y conceptuales
RAFAEL ALBERTI. "Si mi voz muriera en
tierra..." (de Marinero en tierra)
Si mi voz muriera en tierra,
llevadla al nivel del mar
y dejadla en la ribera.
8a
7+1 8a
Estribillo
Ansía de volver
Llevadla al nivel del mar (enlace)
y nombradla capitana
de un blanco bajel de guerra.
7+1 88a
¿Sueño infantil?,
Sueño romántico
¡Oh mi voz condecorada
con la insignia marinera:
sobre el corazón un ancla
y sobre el ancla una estrella
y sobre la estrella el viento
y sobre el viento la vela!
88a
88a
88a
Exclamación de gozo
ante lo que el poeta
imagina.
RAFAEL ALBERTI. ELEGÍA (de Marinero en tierra)
La niña rosa, sentada.
Sobre su falda,
como una flor
abierto, un atlas.
8a
5a
5 b´
5a
¡Cómo la miraba yo
viajar, desde mi balcón!
8 c´
8 c´
Su dedo, blanco velero,
desde las islas Canarias
iba a morir al mar Negro.
8d
88d
presenta, a la niña
con su atlas
cuarteta "irregular" ,
sigue con un pareado
y una tercerilla
(forma de las soleares
andaluzas).
¡Cómo lo miraba yo
morir, desde mi balcón!
La niña, rosa sentada.
Sobre su falda,
como una flor,
cerrado, un atlas.
Por el mar de la tarde
van las nubes llorando
rojas islas de sangre.
8 c´
8 c´
se nos sugiere
sutilmente su muerte
comienza con el pareado,
sigue con la cuarteta
y termina con la
tercerilla
Tema, Contenido y estructura
• El poema tiene una historia curiosa. Habla Alberti en sus memorias
(La arboleda perdida, p. 161) de "una niña de doce o trece años, a
quien en los largos primeros meses de mi enfermedad [una afección
pulmonar padecida a los 18 años] contemplaba abstraída ante un
atlas geográfico tras los cristales encendidos de su ventana. Desde la
mía, sólo un piso más alta, veía cómo su dedo viajaba lentamente por
los mares azules...". Y añade: "Ella fue mi callado consuelo durante
muchos atardeceres". "Esta pura y primitiva imagen... me acompañó
por largo tiempo, llegando a penetrar hasta en canciones de mi
Marinero en tierra...". Pero la niña no murió; simplemente, se hizo
mayor y salió de la vida del poeta, quien afirma: "se me borró del
todo, muriéndoseme verdaderamente".
• Como puede verse, la Elegía constituye, pues, una transformación
de aquel recuerdo en poesía pura. Alberti imagina una poética
muerte, a la vez que proyecta sobre la niña, con amor, sus propios
anhelos de evasión hacia el mar y su tristeza de ser un "marinero
en tierra".
MIGUEL HERNÁNDEZ."Soneto" (de El
rayo que no cesa)
No me conformo, no: me desespero
como si fuera un huracán de lava
en el presidio de una almendra esclava
o en el penal colgante de un jilguero.
Besarte fue besar un avispero
que me clava al tormento y me desclava
y cava un hoyo fúnebre y lo cava
dentro del corazón donde me muero.
No me conformo, no: ya es tanto
y tanto idolatrar la imagen de tu beso
y perseguir el curso de tu aroma.
Un enterrado vivo por el llanto,
una revolución dentro de un hueso,
un rayo soy sujeto a una redoma.
el dolor y rebeldía
del poeta
causas
reiteración
de los sentimientos
ya vistos, pero
intensificándolos
y llevándolos
a un clímax final.
Tema, contenido y estructura
• El tema de este soneto - y de todo el libro es la fuerza
inmensa de la pasión, reprimida por las circunstancias,
acaso también por la esquividad de la mujer amada.
• Además, el intenso dolor y esa rebeldía impotente
(impotente porque, al final del poema, sigue el mismo
sufrimiento).
• En cuanto a la estructura, podemos comprobar la maestría de
Miguel Hernández en su cultivo del soneto. Este molde
clásico, tan cerrado, no parece ser un obstáculo para el poeta;
al contrario, favorece el citado equilibrio entre el
desbordamiento emocional y la concentración expresiva.
• Pasando a la estructura interna. Los cuartetos exponen el
dolor y rebeldía del poeta (primer cuarteto) y aluden a sus
causas (segundo). Los tercetos no añaden realmente nada
nuevo, sino que son una reiteración de los sentimientos ya
vistos, pero intensificándolos y llevándolos a un clímax final.
MIGUEL HERNÁNDEZ Elegía a Ramón Sijé
(El rayo que no cesa)
(En Orihuela, su pueblo y el mío,
se me ha muerto como el rayo
Ramón Sijé, con quien tanto quería).
Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.
Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
Dedicatoria, recordatorio,
introducción
11 A
11 B
11 A
11 B
11 C
11 B
11 C
tres estados
de ánimo
íntimamente
relacionados
1.- de aceptación,
tercetos del 1 al 7
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.
1.- de aceptación,
tercetos del 1 al 7
2.- de rebelión,
tercetos del 8 al 12
Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.
Tu corazón ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.
A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.
3.de sublimación,
tercetos del 13
al 16.
Esperanza
Tema, contenido y estructura
• La inesperada muerte de R. Sijé le produjo un hondo y sincero
dolor. La «Elegía» que Miguel dedicó a su amigo muertoes un
tributo conmovedor a la amistad y, al mismo tiempo, uno de los
poemas más logrados de la lírica hernandiana. La emoción profunda
y desgarradora que embargó al poeta a la muerte del amigo, supo
transformarla en un poema de equilibrada belleza.
• La lectura del poema nos deja entrever tres estados de ánimo
íntimamente relacionados :
– a) de aceptación, tercetos del 1 al 7;
– b) de rebelión, tercetos del 8 al 12, y
– c) de sublimación, tercetos del 13 al 16.
• Estos tres estados anímicos reflejan la transformación que se opera en
el poeta.
FORMA MÉTRICA: tercetos endecasílabos encadenados
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