Diseño:JL Caravias
Nacemos con capacidades maravillosas
de amor
de sabiduría
de libertad
de justicia
de belleza…
Todo ello debe
crecer
sin fin
hacia Dios
Actitudes egoístas se incuban
y se desarrollan en la niñez
Si no se enseña
a los pequeños
a respetar y
apreciar a los demás,
de mayores
serán injustos.
Quien no aprende
a dominar sus egoísmos
desde pequeño,
de mayor será un explotador,
en la medida de sus posibilidades.
Puesto que todos somos hijos del mismo Dios,
debemos esforzarnos en tratarnos como hermanos.
Todos los seres humanos tenemos
la misma dignidad y los mismos derechos.
Todo ser humano
es digno
por sí mismo
y así debe
ser reconocido.
Todos tenemos derecho a llegar a ser lo que debemos ser.
Ésta es la esencia de la justicia
según la fe cristiana.
Toda persona tiene cualidades individuales irrepetibles,
dueño de
su intimidad,
capaz de crear,
soñar y vivir
su vida personal;
capaz de amar,
reír, perdonar,
y crear una infinidad
sorprendente de ciencias,
artes y técnicas.
Justicia es que todo esto lo pueda realizar cada persona.
La falta de desarrollo personal es la mayor de las injusticias del mundo.
Los niños tienen
un instinto innato
de justicia,
que hay que
ayudar a
desarrollar.
Muchas de
las rebeldías
y protestas
infantiles
nacen
de su sentido
de justicia.
Tarea básica
del
educador
es ayudarles
a desarrollar
sus ansias
de justicia.
En nuestras vidas tenemos
muchos chances de
elegir entre ser justos o injustos.
De la repetición de una u otra actitud
cuaja nuestra personalidad,
como personas
● justas,
● o indiferentes,
● o injustas.
“Ser justos” no se improvisa, se educa:
Respetando a los otros
Ayudando
Compartiendo
Solidarizándonos
¡Enseñando a querer!
Comportamientos “injustos” se incuban:
Despreciando a los que no son como yo
Hablando mal de ellos
Peleando con ellos
Escondiendo lo mío …
¡Enseñando a odiar!
Los juguetes ayudan a educar la solidaridad
No dejarse llevar por las
propagandas de juguetes
solitarios o violentos.
Optar por los sencillos y naturales.
Preferir los comunitarios.
Enseñarles a compartirlos
con los amigos.
Y a veces a regalarlos a los
más pobres que ellos.
Los deportes les enseñan a trabajar en
equipo, a respetar las reglas del juego,
a prepararse con responsabilidad …
Ayudan a fortificar el cuerpo y el espíritu …
Un buen deportista es más justo
Desde
pequeños
debemos
aprender a
compartir.
El que comparte de niño,
compartirá de mayor.
Aprendemos
a respetar
las diferencias
amigándonos con
los diferentes
Así nos
capacitamos
para saber trabajar
después
en equipos
complementarios
Respeto y,
a ser posible,
amistad,
con niños
de clases
sociales
más pobres …
A los caprichosos de hoy
no les interesarán mañana
los problemas de los demás
Hay que saber dar a los niños una visión
realista de la vida,
conociendo los problemas
sociales de su entorno …
Y enseñarles a ser solidarios,
a su medida
Todos los seres humanos
nacen libres e iguales
en dignidad y en derecho
y, dotados como están
de razón y conciencia
deben comportarse
fraternalmente
los unos con los otros.
Artículo primero de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (ONU, 1948):
Desde el comienzo de la Biblia Dios pide cercanía
y solidaridad con los oprimidos …
"He visto la humillación
de mi pueblo
y he escuchado sus gritos
al ser maltratado;
conozco sus sufrimientos.
He bajado para liberarlo
del poder de sus opresores
y para hacerlo subir a una tierra
que mana leche y miel …
Ve, pues; yo te envío
para que liberes de la esclavitud
a mi pueblo."
Ex 3,7-10
Desde pequeños debemos aprender a ver, escuchar y
conocer los problemas de los más pobres, de forma que
sepamos bajar a ellos para ayudarles.
La práctica de la justicia y el conocimiento de Dios son inseparables:
"El que conoce a Dios practica la justicia" Amós
"Conocerme, dice Yavé, es juzgar rectamente la
causa del desamparado y del pobre"
Jer 22,16
"Escúchenme ustedes, los que anhelan la justicia
y buscan a Yavé"
Is 51,1
"Amen la justicia, ustedes que gobiernan la tierra, conozcan al
Señor según la verdad, y búsquenlo con sencillez de corazón"
Sab 1,1
"Los que educaron al pueblo para que fuera justo,
brillarán como las estrellas por toda la eternidad" Dan 12,3
La obra
de la Justicia
será la Paz,
y los frutos de la
Justicia serán
tranquilidad y
seguridad
para siempre
Is 32,17
Que el amor y la fidelidad
se encuentren,
que la justicia y la paz
se besan ...
Que la justicia
camine hacia delante,
y la paz siga sus pisadas
Sal 85,11.14
Felices los que tienen hambre y sed de Justicia,
porque serán saciados. Mat 5,6
El que no obra la justicia
no es de Dios.
1Jn 3,10
Quien obra la justicia
ése es nacido
de Dios.
1Jn 2,29
Si uno dice “Yo amo a Dios”
y odia a su hermano,
es un mentiroso.
Si no ama a su hermano, a quien ve,
no puede amar a Dios, a quien no ve.
Pues este es el mandamiento
que recibimos de él:
el que ama a Dios,
ame también a su hermano.
1Jn 4,20s
a El que aborrece
a su hermano
está en tinieblas.
1Jn 2,11
a
El que no ama
permanece
en la muerte.
1Jn 3,15
El que hace el mal no conoce a Dios
3Jn 11
El que
hace
el bien
es
de
Dios
"Nosotros esperamos,
según la promesa de Dios,
cielos nuevos
y una tierra nueva,
en la que
reinará la justicia"
2Ped 3,13
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